domingo, 14 de junio de 2026

-OIDE - "TERRITORIO" (AUTOEDICIÓN, 2026)



Entrevistar a Iago Alvite con motivo de su nuevo Territorio de -OIDE es todo un honor. Por aquí me hice eco de su fabuloso Iatroxenia (2020) o esa maravilla de Líneas Espectrales de COMANDO PSICOGRÁFICO junto a Pablo Gallo. Lo cierto es que no quiero hacer una reseña extensa porque sí que lo será la entrevista que leeréis a continuación, así que a vola pluma, Territorio es una cinemática experiencia auditiva que pasa por diversos momentos o estadíos para conformar un todo conceptual potentísimo. Sacar a colación etiquetas puede ser engañoso; el álbum se abre con el homónimo "Territorio", pequeña intro minimalista bastante experimental y que sirve como apertura a "Tenza", con devaneos de Dark Ambient y burbujeos espaciales que de alguna extraña forma adquieren tonos litúrgicos.

Sobrio y épico a partes iguales, a veces parece que suena al órgano de una Iglesia Gospel ubicada en algún lugar liminal o en el lado oscuro de la Luna. Cánticos Folk se van mezclando con de forma lenta, cuasi marcial y onírica. Instrumentos orgánicos (cuerdas tocadas con arco) se van mezclando con diversos elementos de origen más complejo de discernir aunque el resultado es siempre meditativo y apesadumbrado. Flipante cómo todo voltea sobre sí mismo en el último tramo del corte adquiriendo ecos a la Kosmische alemana. "Non Camiñarás un Bosque" es pura algarabía medíumnica de contrabajo, sintes y voces que semejan letanías que huelen a cal, bosque y moho. El arco del contrabajo añade una base poderosa y grávida (cercana a la música de Cámara).

Especialmente psicodélica resulta la experiencia auditiva en "O Norte". Una muzak estentórea (por alguna razón se me viene a la cabeza los míticos Cyclobe) que sique jugando con el Dark Folk (sé que a Iago no le gustan las etiquetas) y que con auriculares resulta una experiencia curiosa por el balance que se hace de lo melódico (las notas del bajo, la zanfona...) con lo puramente Noise (incluido el procesado de las voces). Una maravilla absoluta y complicado de describir con palabras. Cierra "Ordenación do Territorio", que abre con una apocalíptica zanfona con tonos occitanos e incluso arábigos sobre el que se desarrolla un pasaje de Spoken Word que te drena el alma; una de esas pocas veces que un tema te pone los vellos de punta.... no quiero adelantar cosas que tratareos en la entrevista (Moura, Sangre de Muérdago....) pero la calidad de este disco de Alvite es absolutamente única.

DISCO DEL AÑO.

Mutamos a terra en territorio.
Territorio é posesión, dominio, explotación.
Rizoma angostado, raiz provisional,
entullo.


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1- Saludos Iago. Gracias por tomarte tu tiempo en responder estas preguntas. Ineludiblemente tengo que remontarme a los inicios. Tu carrera empieza allá por los 90 enfocado a bandas extremas. Me gustaría que hicieras un pequeño viaje desde el momento el que empiezas a interesarte por tocar en bandas hasta tu paso por Machetazo. ¿Quién es Iago Alvite?

Pues una persona que creció con el miedo de no poder comunicarse con su propia voz, creo que eso explica bastante bien la actitud de búsqueda y experimentación continua, no sólo en el ámbito musical, que me ha traído hasta aquí… para bien o para mal.

Por concretar y resumir bastante (y me perdonarás que no pueda dar fechas concretas porque para eso soy un auténtico páramo) yo comienzo en realidad con Mac´n´rones, aunque enseguida conozco a Dopi y me anima a unirme a  Distorsión Crónica, que estaban sin bajista, lo que más adelante se convertirá en Frustradicción. Empiezo a conocer a músicos de otros estilos, y nace Diluyana -cuya desaparición fue uno de mis grandes pesares musicales y vitales- compatibilizando ambos proyectos hasta que dejo Frustradicción. Más adelante hay intentos en diferentes estilos como Alcornoque (perezoso), aunque finalmente dejo de tocar en grupo durante un tiempo y me dedico a la escultura. Pasados unos años me reengancho para tocar con Pedro Granell en su proyecto en solitario, empiezo también a interesarme por el jazz más en serio.

Empieza entonces otra época, con Pedro arrancamos Ulrica, y paralelamente empiezo a meterme más y más en la improvisación libre, sobre todo con Proxecto Minamata, dúo con Rosendo (exMol). Ambos proyectos acaban desapareciendo, yo me marcho de A Coruña y me contacta Dopi, primero para Generic Death, más tarde para entrar en Machetazo, y Pedro Granell para la fugaz resurrección de Esquizos. En ese tiempo empiezo a entrar en contacto con la gente de las sesiones H.A.L.O. de Vigo, a donde asisto y participo siempre que puedo, llegando a formar parte durante un corto periodo de tiempo de la Orquesta Metamovida. También en esa época surge la idea del Comando Psicográfico, con Pablo Gallo con el que sigo disfrutando muchísimo cada vez que nos juntamos, y más adelante -oide, mi proyecto personal.

FRUSTRADICCIÓN

2- ¿Puedes hablarme un poco de cómo era la escena en A Coruña por aquellos tiempos? El caldo de cultivo que surge de una decena de músicos da para un apasionante árbol genealógico. No sé si establecer Frustradicción como punto de partida o irme incluso más atrás.

No creo que existiese realmente lo que podamos definir como una escena, francamente. Quizás es que nunca he llegado a entender que significa eso, lo cual ya resulta significativo. Se que hay gente que piensa lo contrario, pero yo nunca lo viví así. Sí, en la ciudad siempre hubo muchos músicos, de estilos muy variados, y algunos bastante talentosos, pero también mucha rivalidad estúpida, mucho ego desmesurado y mucho postureo. Supongo que nada nuevo en la mayoría de los sitios. Sí, claro que había coincidencias en los lugares donde beber y escuchar música, pero eso está muy lejos de consolidar un movimiento local. Había por mi parte una relación de colegueo con músicos de todo tipo, pocos metidos en el tipo de cosas que a mi más me interesaban, aunque con la mayoría había mucho trasiego de discos y cintas de lo más variopinto. Sí que hicimos algún intento de asociarnos, comprar equipo para uso común (muy necesario en aquella época, cuando se podía tocar en más sitios pero casi ninguno estaba equipado, teníamos que llevarlo todo nosotros en muchas ocasiones) pero al final eramos cuatro los que teníamos esa visión clara y no fue a más. Saber lo poco que sé de donde acabó ese equipo...

3- Antes de avanzar demasiado, tengo que decirte que tengo la Cassete Split con Varunian (Roberto Bustabad) de Generic Death en la que tocabas junto a Dopi y Santi y me parece una bestialidad. ¿Cómo surge aquel proyecto, por qué se acaba y lo más importante, tiene algo que ver con tu posterior colaboración con Machetazo? Dicho también de otra forma, ¿en qué momento el Grindcore o Death Metal acaba mutando o rozándose con el Industrial Noise y otros géneros? Aprovecho para comentarte que hace un tiempo entrevisté a Dopi y creo que es una importantísima molécula musical que cohesiona la escena a mediados de los 90. Desde Dishammer a DeadMask, por no citar siempre a Machetazo. ¿Cómo conociste al Avatar Dopiano? Ignoro tu relación con él a día de hoy pero esto es una entrevista a tumba abierta.

A Dopi lo conozco cuando él y el guitarrista de Distorsión Crónica me proponen, después de un concierto en algún local de A Coruña, unirme a ellos. Aquello acabó siendo Frustradicción. A pesar de ser bastante diferentes en algunos aspectos, desde el principio nos entendimos muy bien, nos impulsábamos bastante mutuamente a investigar músicas diferentes y tenemos opiniones bastante parecidas en muchas cosas.

Al cabo de algún tiempo, parte de los componentes de Frustradicción empezaron a entrar en dinámicas personales y musicales que no solo me molestaban sino que estaban perjudicando a la marcha de el grupo. Entre eso y que yo también estaba interesándome por otros estilos, decidí marcharme. Con el tiempo comprendí (tarde) que lo que deberíamos haber hecho es enfrentarnos a la situación, hacer limpia en el grupo y continuar, pero en fin, la cosa es que poco después Dopi comienza con Machetazo, y yo con mis cosas. A pesar de que no nos veíamos muy a menudo, no tengo la impresión de haber perdido nunca el contacto con él, y desde luego siempre seguí muy de cerca lo que hacía, e iba a sus conciertos. De hecho, cada x tiempo quedábamos para tocar en el local, incluso hay alguna sesión de impro-noise por ahí grabada… la cosa es que en un momento dado, Dopi me llama para hacer lo segundo de Generic Death, (después de “Underground is Dead” que era todo obra suya). Ahí entro con Santi  y grabamos el split con Varunian (que a mi también me flipa) y otro con Sete Star Sept, que también quedó muy bien, pero en otro estilo. Hay que entender que lo que hicimos en Generic Death es profundamente improvisado, especialmente el split con Varunian, que si no recuerdo mal fue grabado a la caída, sin ensayo previo. Y ahí está la cosa: la cuestión de un estilo u otro, de cual es la dirección que vamos a tomar en cada momento la decidimos casi sobre la marcha, para nosotros esa es la forma natural de actuar, todos esos sonidos forman parte de nuestro background común, pertenecen a un mismo mundo, y, al menos por mi parte, siempre he tendido a tratar de abolir las barreras que me impedían transitar de un lado a otro, así que no hay misterio en la variedad, en la traslación entre estilos. Dicho de otro modo, y cayendo en la obviedad, mis proyectos pueden pertenecer a algún estilo determinado, yo no.

(MACHETAZO)

Generic Death fue estupendo, pero se quedó ahí, sin más (aunque dada la naturaleza del proyecto mañana podría resurgir y volver a morir dentro de una semana). Más adelante Dopi me llama para Machetazo. A pesar de que somos colegas de hace mucho tiempo, siento, y así se lo digo, que es un honor para mi entrar ahí. Desgraciadamente dura poco tiempo, lo cual me jode especialmente porque al margen de otras consideraciones, en ese momento en directo eramos un buldozer, y me hubiera gustado, al menos, haber tenido la oportunidad de componer y grabar algo más con ellos. En todo caso, mi relación con Dopi sigue siendo buena, aún en la distancia. Es de las personas que intento ver siempre que vuelvo a Coruña.

En cuanto a su importancia: que “es una importantísima molécula musical” sin duda, en muchos aspectos, pero “que cohesiona la escena a mediados de los 90”... creo (igual me equivoco) que a él le daría urticaria verse así o pensar que le puedan ver de esa manera. En todo caso, yo siempre estoy muy encima de lo que hace porque siempre me interesa y siempre lo hace bien, demuestra en todo lo que hace el conocimiento que tiene de cómo funcionan los diferentes estilos, y sabe utilizarlo como pocos.

5- Insisto en Generic Death porque esos toques Dark Ambient y Noise me parecen apasionantes, además de que en mayor o menor medida ese árbol genealógico bastardo del que te hablaba acaba dando lugar a acercamientos tangenciales con el Folk / Neofolk (Sangre de Muérdago), la electrónica (Varunian), Carlos y Like Drone Razors Through Flesh Sphere o tus posteriores proyectos de los que hablaremos a continuación. No hay pregunta en sí, es más una reflexión… ¿qué os llevaba a meteros dentro de otros estilos más marginales y a la vez alternarlos con el metal extremo?

Ufff… es que para mi es todo lo mismo, la pregunta sería más bien cómo no hacerlo, o por qué no. Al final, reflexionando sobre eso, llego a la conclusión de que lo que yo siempre he buscado es escuchar y hacer música que no resulte inocua, que no te permita ser transitada y salir como entraste, para bien o para mal. Y ahí pueden entrar cosas tan aparentemente diferentes como Beatles, Stravinsky, Painkiller o Moura, por decir cuatro nombres diversos. Y eso también te dirige a una búsqueda continua de nuevos lugares que habitar y/o construir. De otra forma, pienso que en realidad Saw Throat hablan de lo mismo que Sangre de Muérdago, Carcass, Arvo Part, Corrupted, o Anal Cunt. O, mejor, hablan hacia lo mismo, les duele lo mismo, o diferentes caras de lo mismo si quieres, pero elaboran diferentes diagnósticos y por tanto buscan diferentes curas. Pues a  nosotros también nos duele, pero nos gusta alternar entre remedios.

(Luego hay músicas y músicos a las que no les duele nada, pero ese es otro tema)

(ULRICA)

6- Por cierto, ¿llegaste a conocer a Timo Ketola? Su prematuro fallecimiento dinamitó el núcleo musical Gallego emocionalmente.

No, no puedo decir que lo conociese, sólo coincidí una vez con él y durante un pequeño rato. Sí que soy consciente del palo que supuso su muerte para quienes lo conocieron, y, desde luego, me encanta su trabajo, pero no puedo decir más.

7- Ya que hablamos de cosas gráficas, también tengo que preguntarte por el insigne Pablo Gallo y si tienes conexión con La Felguera. Evidentemente aquí es donde tienes que explicarme cómo surge COMANDO PSICOGRÁFICO y el una y mil veces a reivindicar Líneas Espectrales que tuve la fortuna de reseñar hace 4 años ya. En resumidas cuentas, vomita toda la Psicografía que llevas dentro.

A Pablo lo conozco desde finales de los 80, siempre estuvo muy relacionado con el mundo musical, es un auténtico melómano, siempre tiene cosas que recomendar interesantes. Desde las primeras veces simpatizamos bastante y en mi época escultórica incrementamos el contacto. Despues él se fue a Bilbao y lógicamente nos veíamos menos, pero en un momento dado el colgó algo en facebook hablando de dibujar a ciegas, sus miedos, su obsesión con la ceguera etc... y en seguida le escribí para ofrecerme a trabajar sobre ello con él. Y aceptó, lo cual no se si le podré agradecer nunca lo suficiente, porque  es  un proyecto perfecto para mi en todas sus dimensiones.

Las sesiones psicográficas son, en esencia, pasajeras, efímeras. La música es improvisada, los dibujos no permanecen. Así que Líneas Espectrales tiene un algo de traición, pero también mucho de explicarnos, mucho de intentar nuevos recursos. La idea era extraer pequeños fragmentos de lo que en una sesión es un continuum y convertirlos en piezas más aisladas. No voy a hablar mucho más de él porque creo que tu reseña del mismo lo hace mejor de lo que yo podría, tan sólo que a mi me sigue pareciendo un discazo, muy desconocido, pero muy valorado por quienes de verdad se meten en él. Fue un trabajazo inmenso, y eso que ni la mitad de los temas llegaron al disco, muy satisfactorio y divertido, pero del que salí agotado. Sigo escuchándolo bastante y realmente lo disfruto mucho.

Con la Felguera la relación surge a través de Pablo, obviamente, y más que con la editorial mi relación es con las personas, Servando es como mínimo una cerveza obligatoria si pasamos por Madrid. Allí siempre nos han apoyado muchísimo, precisamente una de nuestras primeras veces allí fue para tocar el el Festival Fandemonium que organizaba La Felguera.

(COMANDO PSICOGEOGRAFICO)

8- La palabra Psicogeografía nos remite a Debord o la Internacional Situacionista. ¿Es Iago Alvite un Debordiano Situacionista? ¿Qué opinas de La Sociedad del Espectáculo?

Bueno, leí La Sociedad del Espectáculo en algún momento, pero no ahondé demasiado en él ni estoy en situación de ubicarme con respecto a su punto de vista, sería poco honesto por mi parte.

9- ¿Qué diferencia a Comando Psicográfico de tu proyecto -OIDE? Han pasado seis años desde que grabaste “Iatroxenia”…. ¿Por qué tanto tiempo hasta este nuevo “Territorio”?

Bueno, lamento comenzar con una aparente obviedad: -oide soy yo (aunque la idea es que pueda ser más gente… o menos) y el Comando somos Pablo y yo: Líneas es una excepción, una rareza, pues la esencia del proyecto son las sesiones psicográficas, la vivencia en directo. Y aunque es obvio que el trabajo musical es cosa mía cuando estoy con cosas del comando nunca pierdo de vista que también está Pablo ahí. En cambio -oide es un trabajo individual, casero en un sentido muy amplio y positivo, que aun basándose en la improvisación también tiene mucho de composición, elaboración, y experimentación pausada. Además los impulsos, las preocupaciones, los dolores más concretos que alimentan -oide son personales, más abiertamente políticos y también, me temo, menos curables.

Las causas de la tardanza de “territorio” son variadas: por un lado está el periodo de tiempo que dediqué a “Lineas espectrales” y, como ya expliqué, un cierto agotamiento que requería una pausa compositiva. Pero es que más adelante las cosas fueron más complejas: cuando empecé a trabajar en lo que quería que fuese lo siguiente de -oide la idea era trabajar sobre un relato de ciencia ficción, escribirlo y hacerle la banda sonora. Y en esa línea trabajé. Cuando pensé tenerlo listo, aún estando contento con el resultado, decidí mandarlo a algunos oídos amigos variados, para ver como les funcionaba y de paso verificar que la masterización era correcta y era la adecuada para todo tipo de equipos, ya que con “iatroxenia” tuve problemas en la primera tirada. Algunos no contestaron, pero otros (Pablo Gallo y David von Rivers) sí lo hicieron, y al margen de si les gustaba más o menos los dos coincidieron en señalar cierto carácter folk de gran parte del disco. Lo cual, sinceramente, me desconcertó y hasta me enfadó en un primer momento. Básicamente pensé: “¡Pero bueno, esta gente escucha cuatro notas de zanfona y ya se van al monte! ¡Si yo estoy escribiendo sobre un puto ser extraterrestre que habita en un planeta desértico y polvoriento!” . Entonces se lo comenté, casi indignado, a Celia que, después de escuchar atentamente los temas y ya conociendo el relato en cuestión básicamente me vino a decir que el que se había ido al monte era yo. Y tenía razón. Lo que ocurrió fue que en ese tiempo nos habíamos cambiado de casa, a una zona mucho más rural y pegada al monte, por el que empezamos a andar con mucha frecuencia, nos fuimos aficionando más y más y empezamos a buscar nuevas rutas por otros lugares. Eso me hizo ser más consciente del proceso de industrialización y mercantilización del monte, y, sobre todo, del antropocentrismo obsceno que guía nuestra relación con la naturaleza. Y toda esa mierda se coló en mi música. Así que decidí ser consecuente con ello y reestructurarlo todo en esa dirección: leí, me informé, estudié y deje que todo ese poso me ayudase a darle otra forma a lo que había hecho. Y salió “territorio”. También me llevó a involucrarme de nuevo en actividades asociativas locales, aun a pesar de mi escepticismo.

(PABLO GALLO)

10- Tanto “Iatroxenia” como “Territorio” tienen un toque muy orgánico. No me atrevería a encasillar el disco en el Dark Ambient… sin ir más lejos esos órganos y toques litúrgicos de “Non Camiñarás un Bosque” aportan algo diametralmente distinto a la rigidez que caracteriza a muchos proyectos de Dark Ambient. ¿Usas instrumentos reales? ¿Cómo ha sido el proceso compositivo de “Territorio” y cuánto tiempo te ha llevado?

Ah, las etiquetas! Cuan absurdas y necesarias!!

Estoy contigo, yo utilizo a veces esa etiqueta, pero también me gusta mucho (más) la de Banda Sonora. Banda Sonora de conceptos, narraciones o quién sabe, pero algo de eso hay, de hecho es un proyecto que me encantaría, hacerle la música a un proyecto visual, más allá de lo que ya hago con el Comando (que es pero no es).

Bueno, uso de todo un poco pero mayormente instrumentos reales, sí, aunque muchas veces buscando efectos que los hagan funcionar en registros diferentes. Por ejemplo, “Non camiñarás un bosque” es básicamente zanfona, contrabajo, sinte y voz, esa parte que te suena a órgano es una de las pistas de la zanfona. Por otro lado, está la parte conceptual, cuando es premeditada. Con eso lo que hago es informarme, estudiar, leer acerca de lo que me interesa y dejar que simplemente vaya empapando lo que hago, huyendo de la pura intelectualización.

Por lo demás, técnicamente mi método compositivo es variado y muy desorganizado, así que es muy complicado hablar de tiempos o sistemas fijos. Trabajo mucho con lo que yo llamo “catapultas”, que no es más que una manera pedante pero breve de decir que el proceso está basado en la improvisación y el juego, voy usando los recursos que tengo a mi alcance y me dedico a probar, a jugar con diferentes cosas durante un rato o varios. Si aparece alguna cosa (sonido, textura, melodía, ritmo…) que me guste la grabo, y eso me sirve, si es lo suficientemente estimulante, como impulso  (de ahí catapulta) o base para trabajar “sobre” o “a lo largo de” él ya sea por medio de improvisaciones o de procesos mas pensados. Si no, es probable que sirva como añadido a otra pieza que tenga por ahí guardada. Es decir, hay otra fase (que puede solaparse con la primera) de collage y/o adición y/o arqueología. Y después están la producción más pura y la mezcla, que también considero que deben ser afrontados como procesos creativos.

11- Por cierto. “Territorio”, “Deserto”, “Bosque”…. ¿Qué diablos le pasa a Iago Alvite con la Geografía, sea Psicológica o no? ¿Qué concepto subyace dentro del álbum? (porque está clarísimo que es conceptual)

Pues me pasan en realidad dos cosas que son en realidad la misma, creo. La primera es que la geografía es una disciplina que condiciona como pocas nuestra relación con el mundo, empezando por los mapas, tan fascinantes como difícilmente asépticos. La segunda tiene que ver más con el lenguaje, y el poder que parece que nos confiere. Ya en la biblia la forma que tiene Dios de dar preeminencia al hombre sobre el resto de criaturas es concederle el derecho de nombrarlas. Y cogimos carrerilla y clasificamos plantas, y elaboramos taxonomías de todo lo que se nos puso por delante, lo cual no es intrínsecamente perjudicial, pero... La primera parte del problema  estriba en el mecanismo que une la acción de nombrar con la de poseer, y la segunda en como la propiedad parece autorizar cualquier tipo de uso y abuso sobre lo poseído: cuando lo vemos en un niño con un juguete que destroza “por que es suyo” o en un hombre que mata a una mujer “porque era suya” nos parece, con razón, un comportamiento aberrante, pero aplicado al territorio eso ya no funciona así, con el añadido perverso de que en nuestros idiomas (galego y castellano) el posesivo también puede tener un valor de pertenencia, y no de posesión. Así, cuando alguien dice “Esta es mi tierra” está poniendo el énfasis en su pertenencia a un lugar, generalmente con orgullo, mientras si dice “Esta tierra es mía” está diciendo justo lo contrario… a menudo también con orgullo, y con ánimo de dejar claro su derecho a actuar en y sobre ella como le venga en gana.

Dicho de otra forma, el abuso de la tierra por parte del ser humano es aberrante, pero el grado de hipocresía que llega a exhibir al respecto es realmente obsceno, un nacionalista es en muchos casos un tipo que sólo quiere el acceso a los recursos propios, un internacionalista uno que quiere acceso a los ajenos… Ajenos/propios, ¿se ve qué fácil es caer?

En “Ordenación do territorio” es donde he querido hacerlo más explícito: la cantidad de léxico vinculado con el territorio no obedece tanto a una intención descriptora como a un necesidad delimitadora. Así, en la legislación que trata de regular todos estos elementos, se esquiva continuamente la palabra bosque, y se habla continuamente de masa forestal, explotación, medio rural, arbolado, y otras formulas que simplemente tratan de ocultar una realidad muy simple: el bosque real casi ni existe, es poco rentable, y está “demasiado” protegido.

12- Pablo Gallo ilustra una perturbadora portada, y una muy significativa contraportada. Te cito a ti mismo: `Las buenas botas nos salvan de la tierra. El pie descalzo llama a las lágrimas , porque abre la mirada al desierto verde, a la factoría disfrazada de naturaleza, al escombro vegetal, a la transmutación del paisaje en biomasa”. Se me antoja uno de los textos más poderosos que he leído últimamente. ¿Qué puedes contarme de todo esto?

En este caso era fundamental para mí la concepción del álbum como un todo: el trabajo gráfico, los textos, los dibujos de Pablo...  la idea para la portada fue una de unas cuantas que le sugerí, y creo que es increíble, tiene un toque Brieva pasado por su filtro que es exacto lo que necesitaba. En cuanto al texto, creo que es muy importante que quien escuche el disco le eche una lectura, he intentado que tanto la música por un lado como el texto por el otro tengan peso propio, pero cobren sentido completo cuando se conjuguen. Particularmente, el fragmento que citas hace referencia por un lado al significado más o menos metafórico de las botas como aislante no sólo de las inclemencias sino también de la propia naturaleza, de su deterioro, de su perversión y su industrialización. Al querernos alejar de las “incomodidades” del medio natural estamos muy cerca en ocasiones de querer abolir su esencia, de no ser capaces de aceptarla si no es humanizada. Por otro lado, en otro sentido más prosaico pero muy real, llevo algún tiempo descalzándome si es posible cuando salgo a caminar, y es bastante significativo, al menos aquí en Galicia, que en general cuanto menos “civilizado” e industrializado está el camino que recorremos más amable es para los pies desnudos.

13- Seguimos con la grabación y el sonido. Hay mucho Folk embadurnado de cánticos y bueno, cosas que describiré en la reseña. ¿Todo lo que suena es tuyo o hay alguna colaboración? Por cierto, enhorabuena por las voces porque son una absoluta pasada.

¡Muchas gracias! Sí, estoy muy contento con las voces, esta siendo un proceso lento eso de irme soltando con ellas, pero lo disfruto cada vez más y cada vez tengo menos el impulso de esconderlas entre pistas. Y sí, todo lo que suena soy yo, de una forma u otra. No me cierro a colaboraciones ni mucho menos, pero por ahora todo se ha dado así, espero que cambie en el futuro.

(IAGO ALVITE)

14- La zanfona de “Ordenación do Territorio” tiene un toque Occitano impresionante. Hay una escena bastante subterránea en el sur de Francia con festivales y sellos (CIORAN RECORDS). ¿Tienes contactos con otros músicos actualmente o te estás moviendo dentro de tu propio círculo? Lo digo también evidentemente porque tanto esto como Comando Psicográfico han sido autoediciones.

Humm, ¡Pues no los conozco, investigaré, claro: parece gente muy alegre!

Pues últimamente sí que estoy tratando de abrirme un poco más y, sobre todo, tratando de mantener contacto con gente con la que me voy encontrando con la que noto que hay entendimiento. La verdad es que mi carácter y mi timidez no ayudan, ese siempre ha sido un debe en mi actividad musical, soy un relaciones públicas pésimo y además con el tiempo me ha ido apeteciendo aún menos trabajar con gente con la que no me siento a gusto o dedicarme a la promoción de mi trabajo. Estoy tentado de decir que, actualmente, en realidad mi circulo soy yo, pero estamos en expansión probable.

Por otro lado, el hecho de autoeditar es en parte vocacional y en parte obligado; quiero decir, siempre he sido muy partidario del DIY y me siento cómodo ahí conceptual e ideológicamente, aunque no es una condición indispensable y, francamente y dado lo que te acabo de comentar, preferiría que otra persona o entidad se encargase de todo eso que a mi me espanta, o al menos compartir el trabajo. Pero la realidad es que los contactos que he hecho para buscar editoras interesadas han resultado infructuosos, y te puedo asegurar que no han sido pocas las puertas a las que he llamado, así que así seguiré, sin problema, me da pena que alguna cosa que tengo ya finalizada tenga que esperar a mejores tiempos, pero todo llegará.

15- Las letras y su tono antropológico me llevan a Julio Caro Baroja, Barandiarán, Ortiz Oses, Lisón Tolosana…. ¿hay algún elemento literario / etnológico a destacar en “Territorio” y -OIDE en general? Si me apuras, acaba resultando más expresivo antropológicamente hablando que los mismísimos Sangre de Muérdago…

Francamente, excepto a Caro Baroja sólo los conozco por referencias, bueno, de Lisón me suena que algo suelto he leído sobre brujería en Galicia pero no estoy seguro. Sí que hay un par de lecturas que tengo que citar, no especialmente antropológicas, en realidad:

La primera es un informe de el Consello da Cultura Galega, “Informe sobre o impacto dos cultivos forestais con especies de crecemento rápido no patrimonio natural e cultural de Galicia”, que se centra sobre todo en la problemática existente con el eucalipto y, en menor medida, el pino, pero que hace un repaso muy interesante sobre aspectos legales, patrimoniales y paisajísticos que son muy importantes para entender la consideración política y social real que se tiene del medio natural en general, y del monte en particular.

La segunda la he encontrado hace muy poco, es de abril de este año, pero quiero citarla porque explica cómo los mecanismos de manipulación del lenguaje condicionan la percepción del medio biológico, que es uno de los temas que me interesan en “territorio”, pero tratado de una manera más razonada. Se llama “Desbiologizar lo vegetal”, es un articulo de Carlos M. Herrera en el blog de la Asociación Española de Ecología Terrestre.

En cierto modo, he tratado de hacer algo así como una antropología poética, expresiva y no tan documental como se acostumbra en propuestas más folk.

16- Para ir terminando Iago, háblame de proyectos de futuro, si es posible ver a -OIDE en directo o si esa faceta la dejas para las performances de COMANDO PSICOGRÁFICO y por supuesto, este es tu espacio para despedirte a tu gusto. Gracias por el esfuerzo en responder tantas preguntas.

Proyectos… tengo siempre la impresión de tener demasiados en el cajón, y eso en realidad me paraliza más que estimularme, pero hay un par de cosas por ahí que me apetecen mucho, que están empezando a arrancar, alguna con colaboraciones nuevas musicales y gráficas que tienen buena pinta, pero prefiero no adelantar nada, tengo la impresión de que hablar antes de tiempo es la mejor forma de que se malogren, ya iré contando cuando esté todo más en marcha. En cuanto al directo, pues después de la insistencia de un par de amigos esta vez si que estoy decidido a moverme con -oide por ahí, después del verano. La idea es presentar “territorio” pero de una manera adaptada a las circunstancias: me niego a andar disparando miles de pistas para acercarme a lo grabado, sería, además de aburrido, absurdo teniendo en cuenta la filosofía de -oide, así que lo que voy a intentar hacer es tocar en diferentes sitios con diferentes acompañantes de cada uno de esos lugares, y que en cada uno de esos conciertos se haga una interpretación diferente y libre de cada uno de los temas del disco. Espero poder llevarlo a cabo, va a ser complejo pero promete ser interesante… Aun tengo mucho que cerrar y algunos puntos geográficos que no se donde ni con quién afrontar (como Andalucía, que me apetece un montón, o Barcelona) pero la cosa va por buen camino.

Poco más que decir, muchas gracias a ti por tu interés, por el increíble trabajo que haces con este blog y por hacerme excavar en cuestiones que pensaba tener más pulidas.

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https://oide.bandcamp.com/album/territorio




martes, 9 de junio de 2026

BLUE MERROW - "NAVAGIO" (AUTOEDICIÓN, 2025)

Tras la buena acogida que tuvo la reseña del debut de BLUE MERROW (Pontevedra) y su homónimo álbum autoeditado en 2022, tengo el inmenso placer de traeros su reciente continuación Navagio en forma de Ep y donde van un pasito mas allá midiendo de forma mucho más estilizada (y sabia) los elementos que los caracterizaron hace unos años. Hard Rock Progresivo de tintes psicodélicos que han adquirido muchísima más personalidad en temas de más escasa extensión y que se ilustran con una brutalísima portada / diseño a cargo de Otaxthings y Ángel Olañeta Rosales. Si mis datos no son erróneos, repiten formación excepto la sustitución al bajo a cargo de David Gandara, que viene al ecosistema ya más que implantado / formado por la batería de Alberto Cid, las guitarras de Ángel Olañeta, teclados de Ángel Viejo, voces de Damián Garrido y segundo bajo de Diego Hernán.

34 cohesionados minutos que traen tres temazos nuevos y dos en directo (con versión de Deep Purple inclusive), con unos Blue Merrow menos Purplelianos que el anterior (que no quiere decir que los elementos hayan desaparecido), pero es que la apertura de "Inside the Plot" tiene un toque NWOBHM y dejes de Dickinson a la voz que se conjugan de una manera demencial para ofrecernos un medio tiempo infecto contagioso, ejecutado al milímetro y subrayado por fabulosas líneas de teclados que permanecen algo más a la retaguardia que en el debut, de manera que suena todo más compacto (y mejor todavía para mi gusto). La base rítmica es de doble molécula (dos bajos) y la batería que machaca el corte al más puro estilo Maiden pero con incursiones de lleno en el Prog Psych y cabalgadas al más puro estilo Jam (por supuesto, también tramos de aletargado ritmo que rozan el Doom Rock tradicional, todo sea dicho). Siguen sonando atemporales, ácidos y muy pegadizos.

Sigue "Once in a Blue Moon", con detalles de minimalismo de teclados perfilando luego la doble línea de bajo lo que va a ser un épico himno instrumental con una melodía que quita el hipo; entra la guitarra (no hay dobles juegos de guitarra, pero me suena a Wishbone Ash también) y la sensación de motilidad es notable. Impresionante la calidad técnica pero lo que realmente me sorprende de Blue Merrow en Navagio es que no hay solistas en sí sino que suenan como yunque musical con multiplicidad de registros y una encomiable madurez. Muestra de ello es el cambio de registro baladesco, piano inclusive, de "Images", tremendamente setentera y con una ejecucion vocal excepcional que va in crescendo... llegado a mitad de tema entra la guitarra susurrando notas, erigiendo tabiques que se rellenan con ese poliuretano sonoro del órgano. Tramo de voces recitadas que dan paso a la conclusión natural y orgánica de todo lo anterior (solo de guitarra, batería machacona a medio tiempo baladesco...)

Ojito con lo que viene a continuación; magnificente, litúrgico órgano abriendo los 9 minutazos de "Three Ways to Say Goodbye", tocada en directo y que mejora la versión original del debut merced a darle un oscurísimo toque de Folk marcial, con tintes a Prog para luego desembocar en un corte de Hard Rock netamente Purpleliano, esta vez sí con más protagonismo del órgano que parece vomitar fuego. Por más que intento, vuelve a venírseme la NWOBHM a la cabeza. Para cerrar, versión de "Burn" de Deep Purple en acústico (vaya piano, vaya líneas de guitarra, vaya percusión) y con la flauta de Sebastián Hermo añadiendo tonos cósmicos pastorales Folk de aúpa en lo que parece una colaboración apócrifa de Coverdale, Paice y Lord con los COMUS. Nivelazo de banda.

https://bluemerrow1.bandcamp.com/music

jueves, 4 de junio de 2026

CAVE DWELLER - "SHOWING TEETH" (AESTHETIC DEATH; ADCD 117, 2026)


"...in the mountain I watch the Tao, the way of nonhuman nature (if there is really any such a thing) and feel myself into it to discover that I was never outside, because nature 'peoples' just as much as it 'forests'."
-Alan Watts

No es ningún secreto a estas alturas que AMO todo lo que sale de la mente de Adam Bryant así que cuando me enteré de que sacaba nuevo trabajo bajo el nombre de CAVE DWELLER tras los impresionantes Walter Goodman (Or the Empty Cabin in the Woods) e Invocations (2020 y 2023 respectivamente) me subía por las paredes. Por estas páginas ya ha transitado también con otros proyectos como Unfold (The Throne of Sumeru, 2025) o los mayestáticos P A N D O (Hiraeth y Rites, de 2018 y 2021), por supuesto todo editado en el insigne sello AESTHETIC DEATH. Cuando abrí el buzón y me encontré este flamante nuevo Showing Teeth de CAVE DWELLER sabía que estaba otra vez ante una ecléctica obra de arte... desde trabajo visual hasta el sonido, todo aquí es puro culto.

Neofolk, Doom Metal, Spoken Word y Drone sublimados en 42 minutos de auténtico lujo que viene a cerrar una especie de trilogía y me explico; la mayoría del material de Showing Teeth se toma de sonidos de las sesiones de grabación de los dos álbumes anteriores pero se le da un giro radicalmente distinto (os recomiendo que os leáis bajo qué circunstancias se grabaron Walter Goodman e Invocations), pero prefiero que sean las palabras del propio autor el que describa las circunstancias precisas:


`While I debated making a third release under the moniker, the land had other plans for me, and I'm not one to turn down the summoning of New England. my hesitation came from its more aggressive sound compared to the past releases, but it felt like a more natural progression for the project. after re-locating to the berkshire region of Massachusetts near the appalachian and continuing the work on my novel, I gained a newfound love for the land that seemed to seek out a medium to channel its voice, so I gave offering as a means of respect. 

This area has seen a lot of bloodshed and it has demolished foundations of old pilgrim settlements in revenge. the nature here is angry at what's been done to it, but if you bow to its power and move with her, she'll repay you with harvest and beauty. The sounds on this album are meant to display the raw brutality of the rugged mountains and forest here, while also portraying elements from my novel in the same way the previous albums have. I hope that these sonic renderings of environment can provide a humble sacrifice of time to these dark woods, though no amount of gifts could return the favors she provides.´

El Digipack editado por Aesthetic Death es una pasada a nivel de diseño con unas fotografías de naturaleza que hielan la sangre. El disco en su sustrato compositivo particular abarca sonidos que van desde 2019 hasta 2023 para luego conformarse, mezclarse y masterizarse en su totalidad de forma Griálica en Uncle D´s Moosebumb Removal Service. "The Savage Face of Tekoa", primer tema de casi diez minutos, comienza con un poema recitado de Stuart Harris de Sect 37 y Hivemind (os enlazo a la reseña de The Edict of Elohim) sobre pastoral guitarra acústica, percusiones, notas espaciadas de piano y un abigarrado Ambient que recuerda muchísimo a la música Folk de los Apalaches. Minimalista pero a la vez brutalmente expresivo, el corte se va abriendo hasta desgarrarte el alma; desde algo parecido a Current 93 o Sol Invictus a un obsesivo / mántrico Doom; la guitarra eléctrica añade perfil distinto y una voz gutural necro Druídica enclava todo el asunto dentro de un Drone pegadizo que viene a recordarme a los olvidadísimos Blood of the Black Owl


In crescendo, como manda la épica, se va construyendo todo un Tótem Musical con aroma marcial... y las letras.... vaya letras: `I dreamt a dream of a place far beyond the horizon / that the ocean of stars chose to show me / a place of false peace with a hidden promise of violence / and mortal wounds / there was blood ...so much blood... / (I dreamt a dream of teeth) / one where the cavity of my soul would fill with another / as I gnashed and clawed you under the weight of the world / I dreamt a dream of violence / and in that dream... / ...was you´

Para el minuto cinco o así estoy levitando. La sensación es similar a cuando escuché por primera vez a los Megaton Leviathan; un bucle obsesivo que te atrapa y no te suelta, con espectacular uso de la electrónica cuando procede, pérfido riff de guitarra y una vuelta de tuerca hacia el Sludge ponzoñoso con ecos Crust tipo primeros Neurosis. Sigue la misma esencia en la brutal, hipnótica y cósmica "Appalachian Alchemy", monolito con toques a los franceses Ataraxie, con doble voz y con unas letras que son un puro himno atávico. La base rítmica se adueña de todo y deja ese regusto a bandas como Naam o Ancestors (incluso YOB) para luego apelmazarse en fase REM con un pasaje acústico, voces fúnebres recitadas sobre instrumentos de cuerda rozados con arco que aportan la sobriedad propia de la Música de Cámara. Si Walter Goodman fue el PADRE, Invocations el HIJO, sin duda Showin Teeth es el jodido ESPÍRITU SANTO encarnado. Clímax final de órdago y cuando cuento las vértebras que se me han caído del cuello hay más de las que un ser humano puede poseer.... y serrín óseo. Mucho serrín.


Litúrgica y homiliesca, "Sunrise Offering (the valley as an altar)" suena a SunnO))), Aethenor y otras lindeces  subsónicas de Southern Lord, con atonales percusiones invocatrices y gusto por hacer vibrar los cristales hasta la implosión. No lo tengo claro, pero las voces parecen en latín o bien algo parecido a la glosolalia (o lo mismo están en reverse, aunque sí que capto Shiva y Vishnu en los cánticos). El resultado, con esos acoples de guitarra y batería casi jazzística me trae a la cabeza a mis amados Orthodox en Gran Poder. Ritual Drone Doom en estado puro con un último tramo que pasa por campanillas, danzas tribales y zumo de cactus aliñado con peyote. Si has llegado hasta aquí, y has escuchado los álbumes anteriores de Cave Dweller, habrás notado que lo de trilogía tiene muchísimo sentido; la vértebra / andamiaje compositivo es el mismo pero la fiereza aquí es catártica, como así lo demuestra la apisonadora enteógena de "Amanita Bisporigera" que es al Doom lo que el Pranayama es al Yoga. Pieza esencial, especie de violín o algo agudo en modo vaivén apisonadora, una acústica que suena a una sierra mecánica y todo pasado por un sustrato espectral y Post Folk (los cánticos son espectaculares) que inexorablemente se va distorsionando hasta llegar al borde del Noise. 

"Panacea", que cuenta con voces de Stuart Harris y Ariel E. B. Bryant, es una retransmisión radiada de Sabiduría Perenne con ecos a los Canaan más electrónicos. Intimista y rayano en el Dark Ambient y el Industrial, cerrando el álbum por todo lo alto con insanas voces (de fondo también Throat Singing) y un equilibrio perfecto entre la experimentación / avantgarde y la maestría en lo compositivo con alucinantes flautas y aroma a Teatro Gagaku y Gamelan. 

Uno de mis discos del año. IMPRESCINDIBLE.





sábado, 9 de mayo de 2026

DEMO RUMUDO - "SECOND NATURE" (ASTRONOMY RECORDING MUSIC; ARMCD021, 2025)

Vaya sorpresa que me he llevado con la  jovencísima banda de DEMO RUMUDO desde Ferrol, que vienen a coger el testigo de un Jazz Rock de ese que ya no es habitual encontrarse y que bebe del manantial surgido tanto del preciosista Canterbury post psicodelia años 60 (desde Gong a Camel pasando por National Health o Soft Machine) hasta esa fabulosa evolución hacia el Prog Rock con tintes Jazzísticos más enrevesado de King Crimson, el Rock en Oposición de Henry Cow y afines como el Jazz Fusión. Demo Rumudo se presentan formación de quinteto en Second Nature (tienen un Ep previo titulado Consecuencias), y podrían recordar a bandas de nuestra península como Senogul (el árbol genealógico que se ramifica en las figuras tanto de Eduardo Salueña como Pablo Canalís), Ángel Ontalva y sus October Equus, Amoeba Split o más bandas que han ido transitando con mejor o peor suerte estos estilos ya bien sea girando más hacia el Jazz (como Sinouj) como a la mezcla de estilos de un Progresivo brutalmente fresco de Melange, Mohama Saz y muchísimas más propuestas que han seguido esa singular y fructífera estela.

Álvaro Fernández (saxo alto, soprano y tenor, flauta y EWI), Gabriel Visinel (guitarras), Ángel Rodríguez (batería), Andrés Real (bajo fretless, contrabajo) y Hugo Martsan (teclados y programaciones). Astronomy Recording Music se encarga de sacarles este Digipack con diseño tipo retro Cartoon de Joako Ayala y la distribución es a través de aMarxé. Dicho lo cual, estamos ante 40 minutos atemporales, donde prima ante todo la melodía pero que no rehúyen de pasajes con más fiereza que personalmente son los que más he disfrutado. Ejecución correcta, sonido perfecto y labor compositiva más que notable para una banda tan joven que por alguna razón en algunos momentos me ha recordado a los inicios tanto de Malheur como Cuarteto Fuerte de Sevilla. Como quintento suenan muy integrados, con una calidad técnica que quita el hipo y pocoas, pero poquísimas pegas puede ponérseles... además, se trata de un disco que va creciendo en detalles con las escuchas.

"Buratos" abre al más puro estilo Canterbury, con teclados insistentes y base rítmica que prepara a la perfección la entrada de un saxo a los Soft Machine por los cuatro costados (imposible no acordarse de la fastuosa / expresiva manera de tocar de Elton Dean). Pasajes que se ralentizan y se capitanean por el Moog, requiebros constantes de un bajo a lo Hugh Hopper y en definitiva, 9 minutazos de puro disfrute con momentos en los que resalta tanto incursiones en el Avantgarde Jazzístico como tintes mediterráneos en las melodías. Cuando el piano dialoga con el resto de instrumentos se me viene a la cabeza tanto a Keith Tippett (salvando las distancias) como a Keith Jarrett por la manera tan particular que tenían ambos de entender la música; Jarrett sobre todo en su etapa pre ECM en Atlantic por supuesto, y Tippett a lo largo de toda su carrera. No voy a decir que el Rock en Oposición de King Crimson sea un recurso constante a lo largo del álbum, pero su espectro aparece una y otra vez en forma de mini Jams abstractas (nudos gordianos musicales) rápidas que como por arte de magia desembocan en motivos cuasi sinfónicos. Como ejemplo, los dos últimos minutos del corte.

"The Flavours of Failure" es maravillosa. Toda la banda presentando la melodía principal para luego ir descomponiéndola y fracturándola (esto también era muy característico de los discos en solitario de Elton Dean). Insistente la guitarra en sus Frippianos devaneos, fluctúa y juega con las notas haciendo puzzles (parece un score cinematográfico) una y otra vez dando aroma juguetón en su incesante interacción con los vientos. La profusión de teclados en la retaguardia es incesante y la base rítmica se va ajustando a los tempos. Como si estuviéramos en variaciones de "Seven for Lee" de Elton Dean´s Ninesence, la experimentación es siempre melódica y bajo control cerrando el bucle con el motivo melódico inicial a la perfección. Sigue el homónimo "Second Nature", Canterbury en estado puro que va derivando hacia el Jazz rock Fusión de Weather Report. Muy interesante es el desarrollo de las guitarras Funk, el uso del wah wah y cómo se amalgama todo esto con los sintes analógicos y auténtico espíritu finales de los 70 primeros de los 80 en los saxos (me recuerda muchísimo a una olvidadísima banda francesa de Jazz Rock Fusión llamada CAMEMBERT, sobre todo el primero de sus dos discos Schnörgl Attahk).

Fantástica agria apertura de "Helix", con una psicodelia flotante sobre todo en la guitarra aunque posteriormente se vaya posicionando hacia el Prog. Otra vez mini Jams de R.I.O. alternándose con partes a lo Caravan unas veces, más a lo Khan de Steve Hillage otras cuando la guitarra se explaya. Complejos, muy dinámicos y cambiantes en las estructuras... esas son las principales virtudes de una banda de una madurez considerable para ser un debut. Para finiquitar el álbum, los diez minutazos de "Methods of Expression". Apertura de piano y bajo en modo minimalista para eclosión cuasi bailona posterior en una melodía muy curiosa que puede recordar tanto al sinfonismo Canterbury como a partes más (nuevamente) mediterráeas y latinas. Usando eso como elementos al más puro estilo de ladrillos de Lego, Demo Rumudo dibujan con su paleta sonora un paisaje en lienzo sobre el que el saxo no hace acto de presencia hasta el minuto 3. Sosegados y preciosistas, dando espacio a cada instrumento para que se exprese. 

A partir de ahí, puro desparrame en el que aparecen y desaparecen todos los elementos ya descritos. Demo Rumudo han puesto una piedra bien gorda en medio de la campiña (inglesa o no). Tienen cincel y martillo... la piedra ya de por sí es fabulosa y dudo enormemente si hay que darle más forma o dejarla como está. Un segundo álbum me lo dirá.

https://astronomyrecordingmusic.bandcamp.com/album/second-nature



sábado, 2 de mayo de 2026

JOSEP LLUÍS GALIANA & JOAN GÓMEZ ALEMANY - "HOMENATGE A MANOLO MILLARES I PABLO PALAZUELO" (LÍQUEN RECORDS LRCD039, 2025)


`La vida transcurre por un sendero muy estrecho, fuera del cual están los problemas.´ PABLO PALAZUELO

Josep Lluís Galiana (saxo soprano y saxo tenor) y Joan Gómez Alemany (composición electrónica) consiguen llevarme hasta el límite de mis facultades mentales en esta intensa, apabullante y oscurísima obra en tres partes (son independientes, pero en mi cabeza forman un corpus) titulada HOMENATGE A MANOLO MILLARES I PABLO PALAZUELO. Y digo oscura por hermética que no `oscurantista´ por pesadumbre. Es fácil desviar la atención cuando tratamos la electroacústica y confundirla con otras cosas que nada tienen a priori nada que ver (¿o sí?). Concretamente aquí, asistimos a una radiografía biográfica musical sobre las figuras del pintor Manolo Millares  (Las Palmas de Gran Canaria, 17 de febrero de 1926 - Madrid, 14 de agosto de 1972) y el pintor y escultor Pablo Palazuelo (Madrid, 8 de octubre de 1915 - Galapagar, Madrid; 3 de octubre de 2007) que son descompuestos y despedazados en sonido, textura y sincretismo. 

Por cierto, antes de seguir comentar que las tres piezas son audiovisuales y en cada comentario dejaré enlace para que la podáis disfrutar con toda su potencia sensorial (en el libreto del disco hay QR que enlazan igualmente con los vídeos).

Tanto Millares como Palazuelo se mueven dentro del Movimiento Abstracto y son aquí tapizados en sonido por la excelsa experiencia (me niego a volver a presentarlos en sociedad) de Galiana y Alemany, haciendo que me haga antes de meterme de lleno en la disección del disco una pregunta quizás extraña. ¿Es real la Abstracción? ¿Es lo abstracto una falla en las herramientas de decodificado? ¿Existe la Improvisación? ¿Hay algún lugar recóndito, quizás Freudiano, donde el artista plástico (o musical) bucee cual líquido amniótico para mediumnizar una obra a este lado de la realidad? Y digo esto porque precisamente la realidad cuando la analizas parece al mismo tiempo caótica que ordenada. En los animales (también en humanos pero de otra manera) existe eso que Campbell en Las Máscaras de Dios (1959) llamaba el MIL o `Mecanismo Innato de Liberación´, un circuito neuronal genéticamente grabado en los animales que funciona a través de estímulos (`triggers´) ambientales, provocando una actuación fija y muy estereotipada. 

(Joan Gómez Alemany)

El ser humano, que tiene la bendición / maldición de tener Conciencia, en un alarde de pobreza intelectual no se le ocurre otra cosa que inventar el término `Deux Ex Machina´ como bisagra argumental / comodín del público de todo lo que no entiende y así podríamos debatir hasta que la tierra caduque si Pierre Schaeffer, Pierre Henry, Dubuffet, Alemany o Galiana CREAN (por cosas menos graves han quemado a gente en la historia por usar este proceso de deificación) o INVOCAN directamente del caldo miásmico que subyace en los `Mecanismos Innatos de Liberación´ que más se ajustan al arte. Sea como sea, Alfonso de la Torre (crítico, teórico e historiador del arte) trae un maravilloso texto que da en titular `Música Como Huella´ que sirve de notas al álbum que hoy os presento, prácticamente una hora que masteriza Juan Carlos Tomás (La Seta Azul) y edita LÍQUEN RECORDS en precioso digipack con portada del propio Palazuelo, concretamente su obra "El número y las aguas IV" (1978), curiosamente muy entroncada serie con la composición musical / caligrafías musicales y que está muy marcada por intereses diversos del artista en aquellos años como matemática la física, la psicología, la numerología, la cultura islámica o el arte chino. 

A partir de aquí me voy a salir de la zona de comfort (hecho ya realmente desde que he decidido reseñar algo de tal calibre), intentando olvidar las influencias que puedan permearse de la lectura del excelso texto de Alfonso de la Torre y escribir lo más independientemente posible mi reseña; evitar por tanto eso que llamo Contaminación Osmótica (es decir, pasar de un grandísimo grado de conocimiento en su texto a mi humilde interpretación a través de un fisiológico paso de letras que ocurre a través de una membrana, digamos hematoencefálica, y por gradiente de presión intelectual). Desnúdate y dame la mano:

(Pablo Palazuelo)

"Para Pablo Palazuelo, variaciones sobre un imposible paisaje", rodado por Alemany y que se estrena el 18 de Mayo de 2023 en el Día Internacional de los museos (MARCO, Vigo). Ocho minutos vitalmente caleidoscópicos que equivalen a dibujar lo cotidiano en la parte interna del hueso frontal del cráneo (entrecejo), ejercicio bastante habitual en los procesos meditativos orientales y que producen el curioso efecto de producir `de la nada´ imágenes y sonidos que no debieran estar ahí; al fin y al cabo, si nos tapamos ojos y oídos, ¿cómo es posible sentir realmente un paisaje y oírlo? No queda ahí la cosa porque es posible hacer lo mismo con los cinco sentidos. Para entender algo así os recomendaría meteros de lleno en la Teoría de los Colores de Kandinsky y su afectación a nivel emocional. 

El oyente aporta su propio paisaje y las texturas que le pertenecen porque lo que suena es lo suficientemente abstracto (rural, pétreo, vegetal, arenoso, rocoso, acuoso...) para que se adapte y amolde a cada cual en una pareidolia sensorial. Es una brutal fusión / confrontación versus emancipación / cópula entre lo que se escucha y lo que se ve (o evoca). Una pieza comunal en la que cada persona es arquitecto, constructor y destructor de su propia experiencia auditiva (`todos somos Fulcanelli´ sería mi lema). En cuanto a recursos musicales, la amplificación y procesamiento de los sonidos en collages narrativos eluden la melodía pero no el ritmo narrativo. `La Naturaleza no se puede copiar´ dice la propia voz de campo de una entrevista de Palazuelo.

(Manolo Millares)

Sigue la enorme "Millares 1972-2022 (obra para saxofones y electrónica)", rodada también por Alemany, se estrena cinematográficamente el 21 de septiembre de 2022 (Institut Valencià d´Art Modern) y el 11 de Noviembre el su versión con música en directo (Fundación Antonio Pérez, Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca). Claroscuros sostenidos lentos y agudos en los que el saxofón casi se transforma en un instrumento de cuerda que podría recordarnos a la claustrofóbica opresión contrapicada de Bernard Herrmann. El procesado electrónico duplica y triplica las líneas narrativas trenzando el resultado en una suerte de sinfonía sugerida en la que las sordinas adquieren tintes vocales y todo vibra en amenazadoras longitudes de onda. Por alguna razón no me quito de la cabeza tanto las composiciones post Holocausto de Penderecki o Gorecki como las últimas grabaciones complejísimas en orquesta de Roscoe Mitchell para ECM. Pasajes con cierto cariz tribal de Galiana al saxo se mezclan con una base fantasmal, flotante y que roza el Drone. 

Es imposible no acordarse de la Clásica Contemporánea de Luigi Nono, del uso oriental / selvático a lo Lou Harrison (pero sin percusiones) o Pierre Henry. La sensación no es caótica sino estructurada y es curioso como a pesar de que lo primero que hubiera pensado reflejar aquí es el uso del `error´ o `glitch´ como recurso, sucesivas escuchas me llevan a irme por caminos diametralmente opuestos.

Si somos lo suficientemente eclécticos y borramos los prejuicios, el Dark Ambient de primeros de los 90 se asemejaba bastante a esto, inclusive con la aparición de breves coros vocales monásticos. Otros tramos llevan a la improvisación libre de ISKRA1903 y si no fuera porque Galiana aporta cierta armonía, Group Ongaku sería también algo referencial. El fondo electrónico a partir del minuto 14 es lo suficientemente oscuro para apoyar mi teoría de que fenómenos como la electroacústica y el Industrial Noise persiguen el mismo estado meditativo en el oyente. Otra cosa evidentemente es el discurso contextual sobre los que se mueven. Si seguimos con Campbell, diría que Galiana atraviesa con el saxo el laberinto que le construye Alemany en la Búsqueda Griálica del Héroe. Fabulosos los contrapicados del clímax final del tema que vuelven a llevarme a Penderecki

(Josep Lluís Galiana)

"Millares 1970 (obra para saxofones y electrónica)" es la tercera pieza del disco, cuya película se grabara por Elvireta Escobio y el propio Millares en 1970 y cuya banda sonora aportara Pierre Henry y Pierre Schaeffer. El estreno con nueva banda sonora de Alemany / Galiana es el 11 de Noviembre (2022) en la Fundación Antonio Pérez (Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca). Sonidos muy amplificados, regurgitaciones, inversiones del peristaltismo, deconstrucción controlada, despintar un cuadro o lo que es lo mismo, ir de la última a la primera pincelada, y de ahí a la blancura del lienzo. Asi suena una pieza que usa tanto tonos acuáticos como ecos, moviéndose en el espectro subsónico del sonido como en muchos discos de Evan Parker con electrónica. La sensación general es de inversión temporal (ayuda a eso el procesamiento que se hace de la sordina del saxo, que parece acelerada) y se disfruta mucho más cuando se acompaña de las imágenes, por ejemplo la parte en la que Millares trabaja con la arpillera y el viento con saliva parece la vértebra que lo une todo (hilo de tripas de viento).

No está demasiado lejos esto de los trabajos más minimalistas (formato trío) de la Spontaneous Music Ensemble. Evidentemente la experiencia es muy distinta con o sin imagen, pero lo curioso es que ambas maneras funcionan y tienen coherencia argumental (eso sí, diría que con imagen es más amable y sin ella la sensación es más dura). Pasajes sosegados, hipnóticos y casi agónicos (minuto 11 o así). El oyente casual, sin sustrato visual, se enfrentará a una poliédrica inmersión de Ambient Jazz con recursos electrónicos que van de lo pausado a lo agresivo en forma de gritos y aullidos que se mezclan con ese característico timbre de Galiana que incluso se desnuda completamente (minuto 14) para darnos un fabuloso pasaje gospeliano (a lo Ayler) aunque ojito, lo Industrial (sé que esta palabra no gustará a los académicos) eclosiona con una inusitada fuerza.... Noise e incluso Harsh Noise subyugan.

Se puede pintar con música. Se puede hacer música en un lienzo. Se puede pintar ciego y se puede escuchar sordo. Insondable es el pozo donde bucean los artistas que ven y oyen con sentidos distintos a los de los comunes de los mortales. Su apnea es eterna al igual que su obra. 

`La destrucción y el amor corren parejos por espacios y parajes descoyuntados. No importa que el hombre se haya roto si de él emergen rosas de légamos y principios renovadores como puños´ MANOLO MILLARES

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sábado, 25 de abril de 2026

VVAA - "ANCESTRAL RITES" (OMINOUS SOUNDS, 2026)

Amantes del Dark Ambient, os traigo la quinta edición en formato digipack de 6 paneles del recomendadísimo sello OMINOUS SOUNDS de Juan Carlos Toledo (HIEMIS), toda una institución en la música oscura ibérica. Os recomiendo pasaros por Rituals From Ancient Europe, Withering of Reality´s Presence de Monotone Murk, Rituals From the Ancient World, el excelso Kingdom of Radiant Darkness de Altum y ahora, meteros de lleno en este Ancestral Rites, nuevo recopilatorio conceptual sobre la Magia a lo largo de la historia de la humanidad y que como suele ocurrir en todo lo que nos trae Hiemis, el hilo narrativo / conductor es lo suficientemente coherente como para que funcione con la estructura y vértebra de un álbum completo y eluda los cambios abruptos del recopilatorio `per se´

Sentaros en un sillón cómodo, poned incienso a la derecha, un libro de René Guenon a la izquierda y pulsar play. [ówt krì] abre el álbum con "Aninka", proyecto finlandés que data de 2005 y tras el cual se encuentra Kenneth Kovasin. Mayestática música que trasciende el Dark Ambient para llevarnos por oscuros recovecos con efluvios tribales muy sutiles a lo Dead Can Dance (Kovasin usa instrumentos fabricados por él), voces espectrales que se van mezclando con una electrónica muy tímbrica, campaniforme y que evoca pasajes lunares. Maestría a la guitarra que va soltando atonales notas que se sincopan, diluyen y vuelven a nacer en forma de cánticos Folk. Una delicia a caballo entre Deleyaman, Rajna y el Dark Ambient de corte más Ritual. Sigue Gydja, proyecto de la diseñadora y escritora Abby Helasdottir, y que también tiene un amplio currículum ampliamente consagrado. "Frá Jötna Rúnum" son seis minutos que beben tanto del Industrial como del Folk Chamánico... fabulosos arranques de Neofolk y melodías muy trabajadas subyugan al oyente llevándolo por pasajes cargados de elementos tanto electrónicos como percusivos (campanas y otros objetos metálicos) que se mezclan con irrupciones cuasi épico sinfónicas muy características ene le género, todo apoyado con sabio uso de oscurísimos loops que recuerdan algunas veces en algunos pasajes a Aghast (salvando las distancias).


([ówt krì] y Gydja)

La leyenda croata Miljenko Rajaković es TeHÔM datando de 1996 (con trabajos en NERCyclic Law o World Serpent) que nos trae "Second Howl". Throat Singing, percusiones de bodhran o similar y vientos tipo trompetas tibetanas en un tono muy vieja escuela de Neofolk, aunque se conjuga con preciosistas elementos de electrónica y unas melodías bastante herméticas, forestales e incluso de carácter monástico; una belleza. En fuerte contraste, Ugasanie (Vitsyebsk, Belarús) presenta "Vargin´s Exile", temazo de drone doom con tintes de Harsh Noise que aportan pátina oceánica. Hipnótico y decadente, parece una grabación de campo en plena grieta de un Iceberg. La colisión de placas de hielo nunca han quedado mejor reflejadas que con el uso de la potente electrónica, con sutiles lamentos (parecen ballenas o llantos de bebé) que luego evolucionan a recitados que ponen los vellos como escarpias.


(TeHÔM y Ugasanie)

Sigue Handalien (Brasil), quizás el proyecto más cinematográfico de los presentes y con los casi 9 minutos de "Ancestors Flame". Industrial apocalíptico, deshumanizado en extremo con sus tonos de Sci Fi y Survival Horror. Esta vez, sí se trata de un proyecto de más reciente creación pero como suele ocurrir con estos estilos, una gran cantidad de grabaciones. El tema me gusta se necesita auriculares y paciencia para captar las variaciones y detalles de la muralla sonora. Curiosamente aunque difieran algo en estilo se conjuga muy bien con la aspereza industrial de Joel Hinkle e Insectarium desde Springfield (USA) en el tema "Unexpected Arrival of the Primordial Entity" (creo que sacó algo con Noctivagant). Durísimo y violento, con capas de Drones y elementos tanto épicos como directamente entroncados en el Noise Wall y también lo cinematográfico. Por cierto que me parecen escuchar partes de distorsión de guitarras pero nunca se sabe bien con este tipo de sonidos.


(HANDALIEN e Insectarium)

Termina el disco el español Daniel Ferreira, aka Kloob desde Barcelona con una fructífera carrera que se extiende 25 años (primero con el Progressive House pero más metido en el Dark Ambient desde 2010). Aquí nos presenta "Ancestral Elixir", griálico viaje iniciático basado en drones subsónicos y coqueteos con el Dub, elementos que acaban construyendo un nebuloso y atmosférico clímax que tampoco escatima en elementos cósmicos. Dicho de otra manera, un ultra opaco Ambient subyugante que se mueve por ondas que resuenan en gravedad cero y que sirve a la perfección de `Fade Out´ de otra recomendadísima edición del sello de Juan Carlos Toledo (por cierto, limitada a 50 copias). Nada más que por los dos primeros temas el disco es un must-have en toda regla.


(Kloob)