miércoles, 13 de octubre de 2021

EDUARDO BRIGANTY - "ENTELEQUIA" (EL MUELLE RECORDS EMR047, 2021)

Tres años han pasado desde la reseña de Microgramas del canario Eduardo Briganty (El Muelle Records) en la que desplegase un nebuloso Drone magnético de lentas estructuras / andamiaje y profundamente ambiental. Si queréis ahondar en la figura de Briganty, su pasado en el proyecto MINIATURa y más datos os recomiendo que pinchéis en el enlace a la reseña anterior para no repetir conceptos. Lo cierto es que su emancipación del `formato banda´ trae un cambio de sonido y vuelco hacia la experimentación (algo más) ruidistas pero sin perderse en histrionismos innecesarios. Su música queda embebida de una belleza que parece manar no exclusivamente de lo que se escucha sino de los parajes inhóspitos mentales que sugiere.. dicho de otro modo, Briganty dibuja espectrogramas que se desvanecen o enfocan en conceptos mentales `autoevocados´. Se trata pues de una sublimación de lo creado que existe por y para lo individual; personal e intransferible dentro de lo utópico pero con la fuerza imperecedera de lo real. No en vano, Entelequia es el nombre del álbum y se define a sí misma.

Editado en formato Digipack nuevamente por El Muelle Records, el artwork se basa en una fotografía de George Korunov mientras que el acertado acabado sonoro (como siempre) se consigue en los Südblock Studios. 48 iniciáticos minutos trabajados desde la guitarra (con colaboraciones de Pepo Galán y Lee Yi) dentro de un personalísimo estilo que tomando como punto de partida ese anterior Microgramas parte hacia lugares muy marcados de aridez trascendental. Como una matrioska, capas y capas de sonidos y detalles subyacen en órbita alrededor de un núcleo... micro melodías, acoples y drones oxidados se sitúan en unas coordenadas extrañas, a medio camino entre el Harsh Noise Wall y radicalmente lo contrario, el Ambient Noise de Brian Eno por ejemplo. En ese punto equidistante (centrémonos en el entrecejo como símil), es complicado discernir si Briganty está tratando de destruir nuestra psique o justo lo contrario, crear algo antropomórfico alrededor de nuestra última neurona viva; ejerce de Caronte en un extrañísimo viaje con paradas tanto en los acoples eternos del Drone Doom como en espaciados y catedralicios ambientes cósmicos a lo Popol Vuh

A eso suena precisamente la numinosa apertura de "Tempestad". Un mar sináptico con olas de neurotransmisores chocan contra riscos (recuerdos / vivencias); la melodía se va desarrollando de manera abotargada en un segundo plano alineándose con elementos pseudo-sinfónicos y sinestésicos que parecen movimiento de estrellas. Sigue el homónimo "Entelequia" con la guitarra cargadísima de una distorsión que lejos de molestar, se une de forma simbiótica a unos fondos de sintes sobrios. Maravilloso el clímax alcanzado en "Esperanza" en colaboración con Pepo Galán. Soundscapes de índole cósmica y triposa como la homilía de un Ser Superior que fabricado de luz que a pesar de muerto, sigue soltando sus liturgias dando la sensación de vida.

Sigue "En un Lugar de la Esfera Celeste" (junto a Lee Yi) con toques más tímbricos, abstractos y envolventes hasta el punto de que la oscuridad resulta opresiva. Se siente los toques del nylon de las cuerdas y (curioso) me recuerda a determinados momentos de Badalamenti (la electricidad suena) o esa forma tan particular de llevar el Dark Ambient a la estructura orquestal. Tintes orientales sutiles y minimalistas o Folk ultraterreno, la cosa es que los estilos se difuminan con una originalidad alucinante. Como si de una Shruti Box demencial se tratara, estalla "Laberinto Fractura", que vuelve a hacerme dudar si no estoy asistiendo a la escucha de un disco de Noise Industrial...  el riff de la guitarra va cogiendo cuerpo mientras un loop discurre de fondo haciendo de base rítmica. Se me salen los huesos de sus acetábulos y me estiro hasta alcanzar dimensiones incognoscibles, penetro en el espectro y el espectro penetra en mí. Pasado, presente y futuro se unen en un solo punto de singularidad y entro en el catedralicio Ambient de "Elegía" e "Ingrávido", ésta última ralentizando el tempo hasta la agonía épica del Funeral Doom de corte más espacial (sí, se que puede parecer desubicada la etiqueta, pero los sonidos no engañan).

Vuelve Pepo Galán en "Remanso", epilogando por todo lo alto un maravilloso trabajo de Briganty cuya última piedra la pone "Sroszek" (posiblemente como homenaje al film de Herzog). Cruda, magnética distorsión rellenando los huecos de la realidad e incluso amoldándose a la Entelequia, ese último recurso de la psique en su búsqueda de la perfección. Yo no sé si existe la energía orgónica, pero este disco ni se crea ni se destruye, TE transforma.

https://eduardobriganty.bandcamp.com/album/entelequia

https://elmuellerecords.bandcamp.com/album/entelequia

viernes, 8 de octubre de 2021

FUNERAL CHASM - "OMNIVERSAL EXISTENCE" (AESTHETIC DEATH ADCD 079, 2021)

Cada vez que tengo que enfrentarme a una nueva edición de Aesthetic Death sé que va a ser un reto para mis oídos. El mítico sello inglés no se corta un pelo a la hora de transgredir estilos o en el caso de los recientemente formados FUNERAL CHASM (Dinamarca) darle una vuelta de tuerca al Death / Doom. En formato duo, Morten Lund aka Sjaelepest (guitarras) y Danny Woe (voces, batería, piano y sintes, bajo y guitarras adicionales) vienen de bandas como Above Ravens, Altar of Oblivion o los extintos Woebegone Obscured. Tras una demo y un par de singles, llaman la atención del sello inglés que aquí, en toda su gloria, les edita su debut Omniversal Existence.

Lo primero que llama la atención es el brutal diseño del digipack a 6 paneles con libreto interior, obra de Cadies Art (y con layout del ya clásico SVC). El sonido, potente y prístino, balanceado y brutal, es cómo no de los Priory de Greg Chandler que masteriza la grabación de DWoe (Ocean Woe Productions). Así de sopetón tras primeras escuchas a uno se le viene a la cabeza el Death / Doom cósmico de raíz Funeral de unos Until Death Overtakes Me pero siendo cierto que hay partes bastante opresivas de Funeral Doom, la cosa no es tan sencilla; en vez de partes sinfónicas se aboga más por la brutalidad, que contraste con pasajes ambientales y voces claras muy bien entonadas que se estilan en el Traditional Doom (aquí es donde invariablemente tengo que poner las coordenadas en Krux). Si mezcláramos a Morgion del Cloak of the Ages, Crowned in Earth con Candlemass y Evoken, posiblemente tendríamos algo similar. Aunque la portada pueda engañar, esto no es Funeral Doom angular como los Esoteric o Septic Mind sino algo más introspectivo; a ratos clásico y por momentos muy arriesgado (yo que sé, partes que funden Solitude Aeturnus con Evoken). Alegóricamente se parecería a retirar los aterciopelados cortinajes morados de un añejo teatro y  encontrarte de lleno con el puto cosmos por escenario.

Lo que está claro es que todo lo que se edita por Aesthetic Death tiene una pátina distintiva que lo aleja de otros sellos así que si lo que buscas es `sonido fórmula´ te vas llevar un tortazo. Si lo que quieres es un triposo ambiente cargado de solemnes melodías y homilías a flor de piel, dame la mano y sigue: 

Un riff sobre huracanados vientos cósmicos preludia la entrada de una base rítmica Death / Doom de toda la vida marcando el paso. Estamos en "Embellishment of Inception"; entra la guturalísima voz tipo Pantheist, Skepticism y similares creándose contraste mediante los riffs muy melódicos y espaciados de las guitarras. Una apertura de estilo en toda regla. El uso de afinaciones barítonas limpias puntúa el fúnebre ambiente de un corte que se va agriando conforme avanzan los minutos; se alargan los riffs de guitarra y las voces se superponen en afinaciones cada vez más agudas que beben del Doom tradicional. Lejos de resultar un elemento disruptivo casa a la perfección con el fondo musical que se dirige inexorablemente a un clímax pseudosinfónico plagado de sábanas de teclados ambientales (curiosas las melodías de los sintes, que lejos de buscar el tenebrismo abogan más por luminosas capas).

Sigue la magnífica entrada de "The Truth that Never Was" al más puro estilo Evoken. La guitarra se acompaña de un persistente efecto del teclado que te saca el alma (como los Summoning pero en versión Doom). Homiliesco interludio de notas de piano y voces limpias, se alternan partes más brutales cual metrónomo opiáceo; casi que me atrevería a decir que hay algo de Progresivo en Funeral Chasm o al menos eso es lo que parece "Mesmerizing Clarity", sorprendente en desarrollo teniendo en cuenta que se trata de un dúo. En esta ocasión el que resalta en primer plano (al menos al principio) es el teclado dejándose las guitarras más abajo en la mezcla hasta tal punto de que si no fuera por las voces guturales diría que tiene su puntito Gótico ochentero (como The Sisters of Mercy en versión finlandesa) para luego rematar el corte con devaneos que rozan el progresivo sinfónico y el otro gótico (el metalero).

Contraste otra vez con el ultra abisal Funeral Doom de "Extracting the Black Gods". Ritmo procesionario de la base rítmica y detalles a lo Skepticism y Unholy. La voz parece provenir de un agujero negro en pleno espacio exterior ("I opened the gates to the cosmic black / the summoning of the inner power / i am obsessed with the thought of devouring your flesh") y los estilos se van alternando de forma sutil, sin llegar a la locura de lo Avantgarde pero sí con el suficiente aroma de irrealidad para decir que tienen su sonido propio. "Sunrise Vertigo" tiene esos detalles de abstracción propio de los Esoteric.... guitarra angular, extraños efectos de sintes o pedaleras y una voz abigarrada como unos escrotos metidos en permafrost, pero casi que sin solución de continuidad se marcan un operístico clímax final (voces agudas tipo Candlemass inclusive) que me recuerda a los olvidadísimos The Living Fields y aquel excelente Running Out of Daylight de hace una década: épico, progresivo y doom.

Sin duda, el mejor corte del álbum es "The Skeleton Secret" que podría traeros a la mente el Blue Fire (1996) o Walk into my Open Womb (1998) de Canaan. Difícil de describir con palabras pero pone los vellos de punta los agudos cánticos, los herméticos efectos de sintetizador emulando a un órgano Hammond o los arranques alternativos de Funeral Doom. Creo que estamos ante el clásico disco que amas u odias sin término medio ("my body is a wreck from years of misuse / the voices that guided me has intensified"). "Astral Reality" cierra el disco por todo lo alto... puedo seguir describiéndolo pero tienes orejas propias (al menos la última vez que te vi). La gracia es que acabo de cerrar las cortinas moradas de terciopelo y sigo viendo el Cosmos a través.

https://funeralchasm.bandcamp.com/

https://www.aestheticdeath.com/releases.php?mode=singleitem&albumid=5102



miércoles, 6 de octubre de 2021

EL LABERINTO DEL LEPISMA (41) - "Gárgoris y Habidis" / "El Hombre que creía saber donde había un Tesoro"




* Gárgoris y Habidis / Manuel Laza Palacio * (Primtel, Universidad de Málaga, Proteo y Prometeo, 1988) *
* El Hombre que creía saber dónde había un Tesoro (Primtel, Universidad de Málaga, Proteo y Prometeo, 1988) *


El insigne malagueño Manuel Laza Palacio fallece en 1988 habiendo dedicado 38 años de su vida a buscar un tesoro oculto en una cueva de su propiedad... la del Higuerón, cerca del Rincón de la Victoria en Málaga, y más conocida como Cueva del Tesoro. Tras bucear en legados y múltiples investigaciones de campo encuentra un candil con dinares de oro pertenecientes al enterramiento de cinco reyes árabes. Realiza una tesis a partir de las pinturas rupestres de la Cueva del Tajo de las Figuras en Cádiz y tras una azarosa vida, La Universidad de Málaga junto a la Librería Proteo/Prometeo le dedica justo a raíz de su muerte este precioso doble ensayo prologado por Sánchez Dragó que conoció a Manuel cuando estaba preparando su España Mágica: Gárgoris y Habidis

El libro en sí es una preciosidad. Su encuadernado y grabado en imitación a cuero, la sobrecubierta doble (cada ensayo puede leerse en una posición del libro) a cargo de Lorenzo Saval, la maquetación, y la poderosa prosa de Laza lo hacen una pieza de coleccionista que de vez en cuando vuelve a caer en mis manos. Se trata del primer volumen de la COLECCIÓN ENSAYO, de la que desconozco si llegó a salir algún número más. 

 








martes, 5 de octubre de 2021

HIEMIS - "THULE" (GRADUAL HATE RECORDS, 2019)

Creo que ya comenté que no seguiría una línea temporal estricta para reseñar la trayectoria del fabuloso proyecto de HIEMIS, así que llegamos a la última parada con lo que es oficialmente su segundo larga duración Thule. A lo largo de diferentes entregas he ido dibujando un esquema creo que lo suficientemente completo como para no tener que repetir demasiados conceptos, así que os recomendaría leer las previas reseñas por este orden: La Chose, Hyperborea y Radix

Hablar de Thule (Θούλη Thoúlē o Θύλη Thýlē) daría para un artículo completo. Desde las referencias de Piteas de Massalia a la capital de Hyperbórea, a sus referencias y conexiones con el ocultismo ario via la Sociedad Thule de Rudolf von Sebottendorff. Desde las teorías de la conexión aria y la pureza racial de la tierra, a las creencias contrarias de Maria Orsic afirmando que `lo ario´ provenía del espacio exterior (la estrella Aldebarán en la Constelación de Tauro), lo único cierto que sacamos de todo este batiburrillo que puede ir desde el antiguo Mediterráneo al (con perdón) quinto coño de la Galaxia o `donde Jesús pegó las tres voces´ o incluso al mismísimo fondo abisal (arriba, abajo, al centro y pa dentro) es que THULE como tal, o TULE, se ha convertido en `idea´ y `símbolo´ propio separado o junto al potentísimo también ATLÁNTIDA. Curioso también que al final la idea como tal se revuelve sobre sí misma y acaba entroncando con el hippismo y la New Age, pergeñando páginas y páginas del Realismo Mágico francés y actualmente casi que bordeando lo Kitsch. Cambiemos de onda.

Bajo un magnificente Dark Ambient, HIEMIS (Juan Carlos Toledo) elabora en Thule (editado en cassette limitada a 40 copias por el sello GRADUAL HATE) una suerte de banda sonora ritual de matices iniciáticos con una exquisita forma de trabajar los detalles que como en todos los discos ya reseñados, precisa de varias escuchas y la comunión activa con el oyente. Bajo lánguidas capas de Drone catedralicio, se suceden pequeños motivos melódicos o movimientos de neoclasicismo (barroco a veces) a los que se les ha desnaturalizado y me explico; cuando escuchas irrumpir las notas de piano rodeadas de órganos procesados y sobrio ambiente marcial uno tiene la sensación de estar a la vez en (y de ahí mi reflexión anterior sobre el `Thuleano´ término) el espacio exterior vagando en gravedad cero como en un evento histórico en la caída Constantinopla. Ahí radica la fortaleza de Hiemis como proyecto.... una elevación del espíritu hacia lo numinoso con paradas tanto en la psique como en los dorados mosaicos bizantinos. A través de esos reconocidos ambientes se postula con una recreación de a qué diablos podría sonar una civilización avanzada en una isla sin importarnos si dicha isla pertenece al reino de lo mental o yace bajo el detritus fecal marino dejado por el hombre a lo largo de 3.000 años.

Cuando irrumpe "Concentric Circles" está clarísimo que el nivel de calidad excede con mucho la media. Devaneos cósmicos con toques metálicos bajo graves y sinusoidales vaivenes de orden cósmico te dragan el alma nada más empezar el álbum y es pasado el aturdimiendo inicial cuando te das cuenta de que te hayas en un viaje iniciático en espiral. Mayestáticas voces procesadas o melodías que emulan voces vibran en la misma longitud de onda que la música gregoriana; todo se acompasa, nutre y late a la vez conformando un Kyrie monumental. La oscuridad se alía con la belleza en "Wrath of the Gods", que coquetea con el Dungeon Synth a la par que el minimalismo... se repite la melodía silbante Ad Nauseam (que por cierto recuerda y mucho a partes de Vuelo Químico de Neuronium... al fin y al cabo esto es electrónica). Lejanas percusiones de tambor o golpes secos de los sintes, sobresale un Ambient oscurantista que pone los vellos como escarpias.

Como si de cánticos de sirena se tratara, "The Offering" se ve preludiado por voces que te transportan a un ambiente acuático, y que aparecen y desaparecen como un ritmo circadiano ancestral desajustado. La imponente "Devotio" cierra la Cara A con una claustrofóbica muralla de ruidismo rayano en el Harsh Noise Wall de bajo espectro (como un mar con oleaje magnético) sobre el que se cierne una letánica tonadilla de piano que se repite de forma secuencial, añadiendo alguna nota más cada vez que aparece u omitiéndola, creando así una sensación de Cinética Universal o de movimiento eterno. Damos la vuelta a la cinta y una sensación de Dejá Vú potente me arremete (creo que es a "Wrath of the Gods" a lo que me recuerda). Si no me equivoco en "The Rivers of Hell" se usan algunos samplers de temas anteriores pero son completados con otros detalles como campanas, pianos y Pads algo más sinfónicos. 

Sigue la ominosa "Ten Kingdoms", épica y decadente... navegando por un mar antiguo y sepia para traernos al olfato el olor del putrefacto salitre que anida en las viejas vigas de madera de los puertos costeros en la antigüedad. Creo que trascendender la consciencia puede traer efectos irreversibles para la psique. Se derrumban los pilares y se tambalea el Axis Mundi como esas dos antiguas columnas que mecían al hombre antiguo. A eso suena "The Sacred Threshold of the Two Columns" y el fin de ciclo de la mitraica "At the Stroke of the Trident". Como una orquesta decrépita que toca para nadie en el lado oculto de la luna.

Soberbio.

https://gradualhaterecords.bandcamp.com/album/thule

IMPUR / SADISTIC DEMISE / UNIDENTIFIED CORPSE - "THREE WAYS OF DEATH METAL" (WROTH EMITTER WE035, 2021)

Interesante propuesta desde el sello ruso Wroth Emitter con split a tres bandas al más puro estilo años 90 (la verdad es que luego decayó bastante este tipo de compartidos). El formato es un jewel case que incluye la reproducción del artwork de cada Ep por separado y los datos de cada banda (agrupación, integrantes, agradecimientos y denigraciones pertinentes). Pues bien, lejos de lo que pueda parecer, estos 51 minutos titulados Three Ways of Death Metal son un cañonazo de Death Metal a la antigua usanza en sus dos terceras partes, con dos buenísimas bandas de Old School Death, y otra que para mi gusto no termina de convencereme. Vamos a ir banda por banda.

IMPUR puede sonaros bastante porque vienen de La Palma (Islas Baleares), se forman en 2019 y como no podía ser de otra manera, algún que otro ex-integrante de Golgotha pulula por ahí. Miguel Ramis al bajo, Pep Comas a la batería (Cerosity), Alex Correa a las guitarras (los Helevorn más recientes, Cerosity Devouring), Risto Orihuela (Cerosity, pequeño paso por Golgotha y Residual Minds) y voces a cargo de Edgard Bravo (Cerosity, Residual Minds, Carnage, Gore Inhaled y Living Decomposition). Los 13 minutos que aportan pertenecen a su Ep debut Slaves of Decay que bebe de el género de toda la vida... duro, con mucho groove y que no termina de encasillarse ni en la escena americana ni en la europea, cosa de agradecer. Así, el homónimo "Slaves of Decay" tiene partes de guitarra deudoras de Schuldiner mientras que en otras me parece estar escuchando a una versión recrudecida del viejo Death sueco primitivo antes de que empezara a llenarse de melodías por todos sitios. 

Buenas voces guturales, inteligibles pero con mucha fuerza, base rítmica con descenso a terrenos casi Doom o lo que es lo mismo, escena clásica por los cuatro costados. Arranques Thrash marca de la casa en "Infinite Curse" y subida del tempo para luego enrocar con estribillos a medio tiempo cargadísimos de atmósfera noventera (vaya que me parece estar escuchando algunas veces a los Bolt Thrower), además de muy buenas ejecuciones de mini solos de guitarra al más puro estilo de los ya mentados DEATH o partes a lo Morbid Angel. Cierran con el temazo "Destruction is Reborn", con un trabajazo de las guitarras que disfruto sobre todo cuando se ponen al ralentí o se lanzan en unos riffs gélidos como el permafrost que rezuman un 20% de escena sueca pero de cuando las fronteras no estaban tan delimitadas. Lo dicho, fantástico debut.

Los siguientes son SADISTIC DEMISE desde Rusia presentando su Ep Your Chosen Way of Sadistic que ya había sido editado en digipack por More Hate Productions. La formación al igual que Impur trae a unos músicos ya curtidos en estas lides: Alexey Ivanov (Impress, Burden of Hatred, Tasteit, WANYK, ex-Bliss) al bajo, Grigoriy Oborin (Impress, Burden of Hatred, WANYK) a la batería, Ivan Mikheev (Impress, ex-Necrogenesis) guitarras y Sergey Scherbak (ex-F-Gor, ex-Derogatory, ex-Unidentified Corpse, ex-Монтикор) a las voces. 

Su estilo se va de lleno al Brutal Death de unos Mortician o Cryptopsy aunque abogan por unas paradas de ritmo y una pesadez en el sonido (muy buenos los medios tiempos) que crean una singular atmósfera terrorífica ("The Path of the Whip"), sobre todo porque casi que por norma general después de cada parada arrancan con una fuerza y empuje que hace resaltar a un doble bombo paquidérmico. Temas gore en las letras y un ambiente Old School que a veces me trae al Death polaco de Vader a la mente... o quizás los americanos Vital Remains ("Sadistic Demise" o "Violent Autopsy"). Amantes de Cannibal Corpse, Suffocation, Deeds of Flesh, Dying Fetus y demás caterva, disfrutarán de lo lindo con esta peña. Temas cortos y a la yugular, con técnica suficiente para desbordarse y unas voces de ultratumba que te mecen con frases cortas, balanceadas y punteadas por algún que otro coro agudo y algún solo de guitarra corto y aislado ("Born in the Blood Swamp"). No es original, pero sí brutal.

La tercera banda en discordia son UNIDENTIFIED CORPSE, tambien rusa (Kostroma), tiene la particularidad de tener ex componentes de los anteriores Sadistic Demise o han militado en bandas conjuntas. Se componen de: Brutafor (Sadistic Demise, ex-F-Gor, ex-Derogatory, ex-Монтикор) a las voces, batería, batería programada y MetalHead (ex-Монтикор) a las guitarras. El Ep que presentan se titula Domination Of Dying People y se rescata ahora (salió originalmente en 2013). 

La propuesta que traen es un Brutal Death demasiado rígido y esquemático para mi gusto. Tiran de bases programadas, triggers y un ambiente algo sintético que no me termina de convencer hasta el punto de que me cuesta distinguir entre sí los 7 cortes que presentan. Incluyen algún sampler de película al estilo Mortician y bueno, claramente están influenciados por la escena GoreGrind aunque sin llegar del todo a esos niveles de velocidad. Básicamente el problema que encuentro es que la batería queda extrañísima no porque sea programada sino porque carece de bajo acompañante y el efecto potente de la base rítmica en el Brutal Death queda muy descafeinado. Ni buenos ni malos, demasiado esquemáticos. Con todo hay partes salvables como "Mortal Jump" que suenan distintos (como si pertenecieran a otras sesiones de grabación) y curiosamente, los cortes que se van sucediendo a partir de aquí son lo mejor de su aportación al Split.

Resumiendo, una edición que trae dos fantásticas bandas; una de ellas de la vieja escuela balear, la otra con un Brutal Death de libro muy bien trabajado y la tercera que para mi gusto está de relleno.

http://www.wroth-emitter.org/wroth_eng.html

viernes, 1 de octubre de 2021

SA BRUXA - "FROM THE DEPTHS" (YOSHIWARA COLLECTIVE 305, 2019)


El sello de culto YOSHIWARA COLLECTIVE, íntimamente unido a PARIAH CHILD y hasta vaya usted a saber si no hay gente implicada en ambo; es más, según palabras de los primeros: "Yoshiwara Collective was formed by three workers from the depths, now residing in the North of Ireland. We do records, fanzines and gigs". A tenor del parecido de los dos Zines que publican por separado, los primeros `From the Dephts, Blasting into the Present´ y los segundos el `Masters of the Pit´... con mismo formato, gramaje, papel y que comparten / coeditan bandas de las que algunas os he contado (Regen Grabes, United Bible Studies...) pues ya tengo mis sospechas de que sean un solo ente. Pero bueno, no es de eso de lo que vengo a contaros.

SA BRUXA (La Bruja), más conocido como Giuseppe Novella (aka G. VOID) comparte trayectoria musical italiano con proyectos como el Harsh Noise Wall de Latex. Por otro lado en sus colaboraciones vocales (Tundra, Neravendetta o Alcantarilla) usa el sobre nombre de Raven. También tiene alguna cosilla más por ahí como el Power Electronics de Subliminal Obsession pero tampoco quiero aburrir con demasiados datos. Pues bien, SA BRUXA, que es el que os traigo hoy, viene a formarse allá por 2016 y su trayectoria discográfica se compone de un buen montón de álbumes, algunos Splits, otros Eps, y la mayoria en cassettes excepto From the Dephts del que voy a contaros cositas que lo edita en Digipack los citados Yoshiwara.

Musicalmente se graba en Berlín en 2017 y los samplers que adornan y vertebran están tomados en Neukölln, barrio-ciudad dentro de la propia capital Alemana dentro la de típica Residencia de Artistas experimentales en otros países (vaya, que no es hasta 1920 que dicho barrio se anexiona a Berlín) donde hay muchos inmigrantes además de ser cuna de conocidos de leyenda como nada más y nada menos que Edgard Froese o Alexander Hacke. El diseño es de Will Broadbent (bajo fotografía de portada de Valeria Spiga) y el cuidado sonido obra de la masterización de Michael Lawrence en Bladud Flies que ha colaborado con nada más y nada menos que CURRENT 93. El miniálbum se compone de 19 opresivos minutos que mezclan a la perfección el Dark Ambient con la experimentación y regusto retro en diversas partes que iré citando. Antes de entrar en materia concreta, a grosso modo sí que me gustaría decir que hay momentos en los que sale a la superficie los discos más Drone de Nurse With Wound, el Dark Ambient oscuro de Lustmord y cierto parecido con los Current 93 de sus discos `espaciales´.


La apertura dura y seca, herrumbrosa e Industrial, es bellamente realzada por un teclado / órgano que contrasta con el resto de elementos; dicho de otro modo, excepto por este teclado o sinte, parece como si la civilización entera se estuviese cayendo a pedazos y el único salvoconducto o cornisa existencial a la que agarrarse fuera la de la luminosa melodía (no sé, se me vienen a la cabeza Archon Satani o parecidos). Conforme avanzan los minutos te das cuenta de que estás asistiendo a una `rotación´ o enroque ciclópeo, que en auriculares se trasnforma en lo más cercano a mover por dos milímetros el Axis Mundi y mandar el Universo a tomar por culo. 

Opresivo y claustrofóbico, la forma de abordar el Dark Ambient de SA BRUXA carece de bases rítmicas o pulsos de anclaje, y los sustituye por un fuerte regusto cinematográfico. Como si hicieras una grabación de campo en la grabación de un viejo film de la Hammer, y luego lo pasaras por el filtro del Power Electronics más comedido. Lo que parecen cuerdas que se tensan, campanas de vacío que te dragan el alma confrontándose a bellos y sutiles cánticos y órganos litúrgicos que irrumpen como cadáveres henchidos en agua de pantano. Aires ominosos, casi de Clásica Contemporánea y lánguidos soundscapes dejan a las voces homiliescas en un segundo pero efectivo plano.... requiere la atención atenta del oyente y no te aburres ni un solo instante. A partir de aquí todo se vuelve más claustrofóbico y los samplers procesados vibran en la misma longitud de onda que las melodías de los sintes hasta el punto de que (vuelvo a lo de retro) hay algo de teatralidad italiana giallesca (con cuenta gotas, no me malinterpretéis). 

Magníficos últimos 5 minutos con mayor presencia de ruidismo para un MiniAlbum que me ha encandilado.

https://sabruxa.bandcamp.com/

http://www.yoshiwaracollective.co.uk/

RENÄCER - "YULE:BLÓT" / "EL RESURGIR" (DISCOS GRAVO, 2020)


Gentes que se pongan nerviosas con las palabras Ritual Folk y sucedáenos que se abstengan de seguir leyendo. El resto soltad el móvil y dejad que os cuente una historia a la luz de la hoguera de Leds de mi pantalla. Nos remontamos al dúo AMOR DE MADRE desde Madrid que tan buenas impresiones me dejaron en el Split de 2019 junto a LAZHARUS (aquí). Un par de años después (ya sabes bro, el tiempo es cíclico, la energía ni se crea ni se destruye....), vuelvo a reseñar algo de ellos, (el previo 2018) y alucinante The Mother´s Voice donde el dúo de Rebeca y Felipe Yagüe (aka F17) llevaban su particular forma de abordar el DarkFolk a coordenadas opresivas propias de un Culto Eleusino. Son posiblemente en espíritu hijos putativos de la escena nacida de la `Eyaculación sobre Mandrágora´ que se desliza por Guadarrama con Keltika Hispanna o esos otros entes del ultramundo de Raíz Ibérica (como CD recopilatorio y como movimiento cultural). Y es quemando Palo de Santo que se me presenta como Dádiva Espiritual el otro proyecto de F17, esta vez en solitario, y que responde al nombre de RENÄCER.

El primer registro sonoro editado en formato Cardboard en 2019 por Discos Bravo es un Ep de 20 minutos titulado Yule Blót y que viene a recoger un directo en Extremadura durante La Luna Fría, nombre que alude a la última luna del año que marca la llegada del frío; coincide con los días cortos (Solsticio) y que científicamente es directamente proporcional al grado de inclinación terrestre. Si no me equivoco, la que me llega es una reedición con papel envejecido así que imagino que existiría una anterior. El Dark Folk de tintes ritualistas que suena aquí es muy intimista, en general tocado medio tiempo; la guitarra acústica abre en "Yule Blót" con pequeños y cortos arpegios dando esa afinación característica del Folk ancestral ibérico de los últimos años. Pronto entra la voz recitando en modo mantra el vocablo `Yule´ con variaciones de entonación que crean una atmósfera envolvente muy especial y el Anus se me despega del sillón.

Un pequeño cambio en el tempo acelera el asunto... Pagan Folk en estado puro, esta vez con más detalles de la guitarra que `completa´ circularmente la melodía y así, eclosionando, la voz grave de F17 tira de estómago y throat singing para marcarse un fin de tema estepario en toda regla al más puro estilo Danielle de Picciotto / Alexander Hacke en Perseverantia (2016). De aquí hasta el final los ingredientes se unen y enrocan (voces limpias, voces guturales) y la simple pero efectiva llamada a las armas de la guitarra. Introspección, clímax meditabundo y musgo entre los dientes, con todo lo que he disfrutado los 13 minutos aun así prefiero sin duda la más variada "Luna Fría" que rompe estilos con sus Cánticos Tibetanos y roce de campanillas de bronce. Como si de un olvidado Ritual Bon se tratara, nos vamos mezclando con la gravedad de las voces en un Loop monástico que muta levemente con la inclusión de una segunda voz sobregrabada más aguda acentuando / reforzando diferentes partes de la otra (casi que se nota la vibración en los espacios retronasales) y juro que tengo el esternón ahora mismo con la textura de la clara de huevo montada. Arpa de dedo añadiendo esencia celtíbera (o celtibérica, que hay mucho debate con esto) y fade out. 



Muy pródigo en directos, RENÄCER participa en enventos como Ritual Sound, dúos maravillosos con Elsa Mateu al Cello, conciertos en Sala Ásatrù en Pasos do Lobos en La Coruña (de esto os hablaré largo y tendido en un futuro con motivo de un tremendo artículo en la publicación I DON´T GIVE A FUCK) y muchas más historias de toda índole que muestran un gran eclecticismo y apertura de mente. En la actualidad grabando con Jose María Pastor (La Tatucera), tiene editados en digital Lar de Berkana (2021) y El Recuerdo pero hoy nos vamos a quedar justo en Febrero de 2020 con El Resurgir que vuelve a recogerse por Disco Bravo esta vez en Jewel Case.... 34 minutos mucho más variados y donde se nota un importante salto cualitativo.

Tocadas en directo en solitario en una sesión, se mezcla / masteriza por Pablo Teijón en Mëles Estudio excepto los bonus tracks que son de Mayo / Julio del 2019 y cuyo trabajo de acabado sonoro / artwork es del propio Felipe (excepto foto de contraportada). Aunque siga la línea del anterior Ep, la paleta expresiva es mayor, el uso de instrumentos más variado y la composición ha subido enteros. Una melodía de arpa irrumpe dura y altiva; (parece procesada del algún modo y en ocasiones suena como un santoor más grave) es la vértebra de "La Llamada de los Antiguos". Si cogieras a un puñado de Neandertales y los pusieras a tocar y danzar en un baile de salón dieciochesco con las caras empolvadas.... bueno, si hiceras eso estarías loco, mejor sigo: el corte exuda ritualidad ancestral por los cuatro costados, sonajeros llaman a las ánimas para atormentarte con la percusión exangüe del bodhrán. La diferencia con respecto al primer Ep es abismal pero la identidad es la misma. 


Fantástica ejecución vocal en Throat Singing que se ve adornado de lo que creo es el uso sutil de algún pedal de efectos (al más puro estilo Neonymus) pero no puedo asegurarlo al 100% salvo por los Loops y sobregrabaciones que sí que son evidentes. Cambio y contraste radical con la guitarra acústica de la instrumental "Isol". Melodía muy trabajada en dos frentes (a lo Empyrium o Ulver en sus versiones primigenias Pagan) que se van abriendo simultáneamente como un abanico; pura sensación de Naturaleza en Estéreo. Cierra la homónima "El Resurgir" con un (no estoy seguro) harmonium o Shruti Box (¿o quizás zanfona?) que lleva a las alturas la propuesta con el magnetismo espiritual hímnico que flota bajo las glosolalias de Felipe. Un drone (vocal e instrumental) que aleja muy mucho a RENÄCER de Árnica, Keltika Hispanna, Sangre de Muérdago... y le da el empaque necesario para ser una propuesta con personalidad y sonido propios. Magnífico.


Se añaden como bonus las dos primeras grabaciones del proyecto. "Valhöll" que hiede a Folk vikingo. Tambores y toques de Dungeon Synth con teclados que literalmente me han volado la cabeza con las bases rítmicas bailables y los palillos de dedos. Brutalífico, pegadizo como un sudario de tercera mano, entra el (lo que sea) de cuerda y me desnudo y me unto los huevos de ceniza. Canto y bailo, inhalo y exhalo, toco y eyaculo. Solve.... et Coagula. "El Secreto de la Piedra" es percusiva en su mayor parte y creo que estructurada con grabaciones de campo o bien objetos golpeados sobre samplers. Básicamente, Proto Techno del Pleistoceno para finiquitar el asunto.... flipante el lánguido discurrir de los sintes embarullando (para bien) un sonido que bebe de las raíces de cosas como The Moon Lay Hidden Beneath a Cloud

Quiero más de esto.




miércoles, 29 de septiembre de 2021

MARION MORRISON - "ESTO ES UN COLAPSO SANGUÍNEO" (LA TATUCERA, 2021)

Que el Colectivo La TATUCERA está escribiendo páginas de la historia contracultural de la música española es algo que solo lo deciden los que suelen asistir a sus sesiones o escuchan sus limitadas tiradas de CDS. Y digo esto porque a día de hoy poco (o casi nada) se trabaja desde el periodismo musical `oficial ´ de las escenas locales por mucho que nos pese; es más... ni siquiera llegamos a la categoría de underground sino que nos movemos por terrenos mucho más escabrosos y ¿sabéis qué es lo más curioso?... pues que precisamente los que habitan en estas micro-escenas como las de Javier Entonado, Elsa Mateu y Jose María Pastor la gran mayoría de las veces está conformada por músicos de profesión y academia; baluartes virtuosos que se salen de la tangente y confirman que lo mejor de la vida está en las excepciones a la regla. Otro buen puñado de los que intervienen son autodidactas, pero os juro que vuestros oídos y ojos serán incapaces de distinguir entre los que son de Conservatorio o los forjados en la Universidad de la Vida.

Más de una veintena de reseñas relacionadas con La Tatucera, Chema Pastor, Arín Dodó y Javier Entonado, está clarísimo que no se trata de algo esporádico sino de una potente eclosión de cultura que se retroalimenta con otras micro-escenas en participaciones, enroques imposibles en ciclos de conciertos y en definitiva, lo que a mí me gusta llamar la Transhumancia del Avantgarde Íbero (vale, me lo acabo de inventar). 

En esta ocasión, los citados Javier Entonado (guitarra, voz y electrónica), Elsa Mateu (cello) y Chema Pastor (percusión) tocan dentro del Festival NUMACIRCUIT, referente de lo experimental en Tenerife y que se viene celebrando desde hace una década. Hasta allí se presenta el trío para presentar OPAEME, que para no liar esto demasiado, os dejo aquí un link para que investiguéis. Una especie de guía `oficial´ sobre todo lo que se va cociendo en los subterráneos. Sobre sus biografías no voy a insistir más... reitero que he soltado ríos de tinta digital.

Una de las habituales características de todo lo que tiene que ver con La Tatucera es el humor y la ironía, y lejos de estancarse nuevamente nos encontramos con un giro de guión o un `nunca permanecer en el mismo sitio´. Muestra de ingenio presentarse en Tenerife con el sobrenombre de MARION MORRISON que en palabras de ellos: "La improvisación fue sin pactar ninguna estrategia a seguir, sin estructuras prefijadas. Todo se fue construyendo sobre la marcha. Esa es nuestra forma de trabajar y de desarrollar este proyecto"

Ese concierto íntegro se reproduce en el vídeo que os dejo a continuación, fiel reflejo del CD que grabaron en Las Rozas (Madrid) unos meses antes:


Pues bien, Esto es un Colapso Sanguíneo es Improvisación Libre cien por cien libre de adulteraciones, marcada por ese brutal gusto irónico de Entonado para las voces teatrales, la versatilidad de vértigo del Cello de Elsa Mateu y unas percusiones demenciales de Chema Pastor. Es, en definitivas cuentas, otra descomunal obra conceptual que transcurre tras ese velo de surrealismo urbano poético común a prácticamente todas las obras que estos artistas editan. Dicho de otro modo, EXISTE un estilo, etiqueta (entre comillas) o forma de tocar característica para ellos como creo que ya lo he ido más o menos desgranando en estos años y no voy a repetirme. En total, 13 cortes en 74 minutos cuyos títulos unidos vienen a contarnos aquello de: "La creencia en una desnudez estrangula toda esperanza. Jamás cocnretaré una pausa para hacer ¡¡¡RUIDO!!!". Si no os ha quedado claro, estoy hablando de un álbum editado en Cardboard por LA TATUCERA y que escribiéndoles a ellos o a los músicos implicados seguro que podéis conseguir con facilidad.

Lanzarme a describir corte por corte el disco sería un error, así que prefiero ofreceros una punta del tremebundo iceberg que resulta para los oídos Esto es un Colapso Sanguíneo que lo primero, y al contrario que algunos discos editados por La Tatucera que son más `de archivo´, suena prístino y pulido, apreciándose todos los instrumentos en su plenitud. Música de cámara, Improvisación libre o un Dadaísmo cabaretero (no puede ser de otra forma), alternan con biorritmos electrónicos, bases rítmicas imposibles y coqueteos con el Free Jazz. Las percusiones que se abren en abanico tribal dialogan con ásperos tonos de una guitarra pasada por el roce agrio del arco.... drones, cascabeles y atavismo que planea sobre la tumba de Sun Ra para a continuación remontar el vuelo con las declamaciones litúrgicas de orín de Entonado. Como punto de cordura al que asirse, Elsa pone el punto medio en la Clásica contemporánea pero con un abordaje a veces tan funesto que pareciera uno estar metido dentro de una grabación perdida de Univers Zero o similar. 


Decir que Esto es un Colapso Sanguíneo es una Suite sería pretencioso pero joder, los minutos finales del segundo corte parecen sacados del Jazz Británico y la Spontaneous Music Ensemble. Lejos del aburrido y maniqueo patrón de la Impro actual, Marion Morrison se mueven con una soltura que asusta, perfectamente engrasados y turnándose equitativamente las partes solistas. Como partes de un triángulo equilátero, en ocasions todo el vórtice musical gira aldededor de Chema Pastor, para al segundo a un  Cello que se va creciendo hasta abarcar sonidos que en un espectrograma serían ciclópeas dunas sinusoidales. Remachando, retocando, haciendo de Frith o de lo que se tercie, el insondable Entonado es el pegamento que une todo como argamasa; lo mismo permanece estático que se reboza en Downtown con su puntito de Noise rock.


Podría estar horas describiendo partes de este disco, pero sin duda voy a quedarme con ese poderoso contraste del final. A pesar de que durante determinadas partes se roza incluso el Noise y la electroacústica mas salvaje, en los instantes finales, justo el corte titulado "¡¡¡RUIDO!!!",  el trío hace justo lo contrario.... una preciosa melodía de Cello de Elsa, tocada con arco, es reforzada por notas de la guitarra procesada / intervenida de Entonado, mientras bellos detalles percusivos de Pastor van fundiendo la música en un anti clímax que se revuelve sobre sí mismo (minuto 3 y pico) para dar su cara agria... el Cello ya no es precioso, la guitarra es un cútter y la percusión una pedrada. 

Sí, todo sutil... pero la intención era matarme.




sábado, 25 de septiembre de 2021

DOSSIER: LA METÁSTASIS DEL COMETA, by Coronel Mortimer

 


LA METÁSTASIS DEL COMETA

CORONEL MORTIMER

…………………………………………………………………..

I.                  QUE VIENE EL PUTO COMETA:

 

“¿No señaló el cometa filosolar Pereyra el asesinato del presidente Kennedy en Dallas, en 1963, y qué fue el menos que fatal Koutek de 1973-74 sino un símbolo de la desgracia de Nixon, desvaneciéndose como una palabrota borrada?”.

Nixon, transcripciones públicas de sus grabaciones magnetofónicas.

 

(Panfletos de Los Niños de Dios, 1973)

El avistamiento de un cometa siempre ha traído una serie de repercusiones revulsivas en el ser humano. Cambios holísticos, evento transformador y en suma ejemplo claro de todo aquello que Mircea Eliade llamaba El Eterno Retorno, renovación por el fuego y la ruptura del Tiempo Cíclico. El estudio de las religiones, mitos y ancestralidad antigua muestran una alarmante psicología catastrofista en el hombre con respecto a muchos fenómenos celestes pero equivocados estamos si pensamos que se trata de cosas del pasado. Ese sentir queda grabado en el inconsciente colectivo y se perpetúa en esa extraña línea que llamamos Historia, para algunos redonda, para otros infinita y recta.

`In Illo Tempore´ versus `Ad Nauseam´.

El 7 de Marzo de 1973, el astrónomo checo Luboš Kohoutek realiza un grandioso descubrimiento. Un cometa de la llamada `Categoría Kohoutek´ (a la que él mismo pone nombre); es decir, cometas nuevos (vírgenes) que se acercan por primera vez en su periplo estelar al Sol. Existen muchas más categorías dentro de los cometas… Clase West, Pons-Winnecke, Encke o quizás la más conocida, la popular y Kitsch por derecho propio Clase Halley.

Marcado a fuego en el disco duro de la memoria colectiva, la generación anterior susurraba piadosa cuando los astrónomos de 1910 hablaban del cometa Halley. En 1908 se había descubierto gas cianógeno en la cola del Morehouse y la pseudociencia andaba al acecho elaborando teorías de la conspiración que relataban la posibilidad más que plausible de una explosión en masa al reaccionar dicho gas con la atmósfera terrestre. ¿Resultado social?... Fin del Mundo, el pánico generalizado y suicidios. Pero no es el objetivo del presente texto analizar el catastrofismo inherente a los fenómenos estelares y sí acercarnos a esa brutalífica ola de cambios culturales que trajo en plena década de los 70 el avistamiento del científicamente llamado C/1973 E1.

La Revista TIME (Diciembre de 1973) publica especial sobre el que se suponía iba a ser el acontecimiento del siglo; noticias diarias de la cuenta atrás de la llegada del cometa en The New York Times, octavillas apocalípticas asfaltando el charolado suelo de pulpa de papel, debates de salón y tiras cómicas agridulces. La expectación era máxima y cuando al final no se cumplieron las profecías (ni las positivas ni las negativas) desgasificándose el objeto en corto espacio de tiempo ante su contacto con el sol el chasco resultó tremendo. Eso sí, se convirtió en el primer cometa en ser visto desde fuera de la tierra por los astronautas de la Skylab 4 y la Soyuz 13. Imaginaos al pobre Luboš Kohoutek que llevaba varios días embarcado observando unos cielos cubiertos por espesos nubarrones que dificultaban cualquier visión. Hubo gente acampada, universitarios vigilando el firmamento… había que meter el dedo en la llaga como Santo Tomás.

Pero resulta muy curioso que el chafado fenómeno estelar provocara tantos cambios habiendo sido tan nimio y fallido. Eso demuestra que el ser humano, dándose el contexto histórico adecuado, puede encenderse y estallar como una mecha de pólvora.

El enorme legado cultural que Kohoutek dejaría su paso llega hasta nuestros días, conectándose con la cultura popular hasta tal punto que incluso en Los Simpsons se habla de él en su episodio El Cometa de Bart (Sexta Temporada), siendo quizás la anécdota más recordada pero en sí la menos trascendente. Desde el Jazz a la música psicodélica, pasando por la experimentación electrónica o el Pop. Poemas, festivales de música, cartas, dedicatorias o la Arqueología Paracientífica con las ignominiosas `Piedras de Ica´ (una de ellas supuestamente tiene un grabado de Kohoutek y 13 constelaciones)  y mil conexiones que conforman lo que llamo `LA METÁSTASIS DEL COMETA ´.

No está todo lo que fue, pero sí una parte importante de ello. Fenómeno contracultural a veces, políticamente correcto en otras, cada uno vivió a Kohoutek de forma distinta. En los años 70 el espacio era un inhóspito telón negro lleno de posibilidades y a veces, si gritas al vacío insistentemente, éste de devuelve la llamada, máxime en plena era de la búsqueda de vida fuera de la Tierra y con la Ufología y la Pseudociencia acechando en los cortinajes de la Conspiranoia.

Viajemos a República Checa.

 

II.               LITTLE ROOSTER:

 

-          “¿Y no le cayó el Kohoutek?".

Don Ramón al Señor Barriga (El Chavo del Ocho). 

 

(Plastic People of the Universe, circa 1970: obsérvense los trajes y los platillos volantes que adornan el escenario)

1 de Diciembre de 1973. Ivo Pospíšil, bajista de los míticos DG307 se mueve entre el público de forma sinuosa vistiendo una bata azul cubierta de estrellas dorada. El respetable porta varitas mágicas rematadas con la forma de un cometa tal y como vienen sucediéndose en los últimos directos de sus amigos de la Plastic People of the Universe. Martin Machovec en el imprescindible libro Writing Underground: Reflections on Samizdat Literature in Totalitarian Czechoslovakia, describe a la perfección cómo eran los conciertos de la banda por aquellos días.

Empezaban con una invariable tríada de temas antes del show roquero propiamente dicho: Pavel Zajíček como invitado estelar (otro de los fundadores y líderes de la banda de culto underground DG307 que merecen artículo propio) jalea a la concurrencia con el grito de guerra “anti, anti!” hasta que de forma brusca se hace el silencio surgiendo sinuosamente la pegadiza tonadilla folk “Do Lesíčka Na Čekanou”, que contrasta diametralmente con los experimentos electrónicos de “Kohoutkova Kometa” (La Canción del Cometa). Para los arqueólogos sonoros, recomiendo el impresionante directo de archivo Do Lesíčka Na Čekanou (Guerilla Records, 2006). “Kohoutkova Kometa” es un cortante y demencial derrame experimental de cascadas de Theremin, Clavinet y todo el ruido que la banda era capaz de producir por aquellos tiempos.


1973 es crucial y al igual que en la década anterior, los cambios sociales/culturales ocurrían a velocidades de vértigo. Si bien justo antes (entre 1969 y 1972) la banda centraba su repertorio en versiones de Frank Zappa, The Velvet Underground o The Fugs, este año lo marcan unas composiciones propias donde brillaban los arreglos de Milan Hlavsa, figura clave en el movimiento llamado Prague's Underground Culture de 1968 a 1989, brutalífica eclosión avantgarde en pleno Régimen opresor Comunista. Brilla la poesía de Egon Bondy, obras de teatro y contracultura celebradas en apartamentos tan sonados como el de Václav Havel, amigo de la banda, dramaturgo y escritor que acabaría siendo el Primer Presidente de la posterior y liberada República Checa.

Hagamos un inciso histórico. La primera mitad de 1968, bajo el gobierno de Alexander Dubček,  líder del Partido Comunista, los checoslovacos sufren la llamada Primavera de Praga. En agosto las tropas soviéticas y afines del Pacto de Varsovia invaden Checoslovaquia derrocando a Dubček e iniciando el llamado Proceso de Normalización. En toda esta vorágine de cambios opresivos nacen colectivos como The Plastic People of the Universe o DG307 por rascar solo la superficie de todo lo que se movería entre finales de los 60 y 1980. En sitios de asfixia cultural extrema como lo fueron la U.S.S.R., República Socialista de Checoslovaquia, la República de Polonia, La República socialista Federal de Yugoslavia o la República democrática alemana brillaron colectivos de artistas a contracorriente que plantaron la poesía y música como armas con las que combatir al odio restrictivo comunista.

Teníamos que empezar aquí porque es el astrónomo checo Luboš Kohoutek quien descubre y da nombre a nuestra historia. Estamos en el 7 de Marzo de 1973, y el cometa será visible todo el año y el siguiente.

The Plastic People of the Universe, disfrazados de entes del espacio exterior tocan “Kohoutkova Kometa II” para cerrar el concierto de Do Lesíčka Na Čekanou.

Próxima parada, Alemania.

 

III.            KOMETENMELODIE:

“Veremos el cometa Kohoutec estos días. Calculan los astrónomos
que volverá a ser visto dentro de cincuenta mil años.
¿Entiendes mi arrebato? ¿No es una dádiva generosa, amada,
amiga mía, tu presencia de hoy?”.

Jaime Sabines


(Kometen-melodie, 7” Single)

Tras la ocupación soviética de Checoslovaquia en 1969, el astrónomo Luboš Kohoutek decide marcharse a Alemania del Oeste (recordemos que la República de Bonn duraría de 1949 a 1990 con la Caída del Muro de Berlín en el 89 como colofón final), concretamente al Observatorio de Hamburgo donde realizaría su magnánimo descubrimiento.

En 1974 Kraftwerk, antecediendo a su celebérrimo disco Autobahn, y tras una serie de trabajos previos mucho más experimentales de los que la banda renegará hasta la terca saciedad, publican un 7” en Phillips con primeras versiones cuasi Lo-Fi de su “Kometenmelodie” (La Canción del Cometa, partes 1 y 2), luego emplazadas en la Cara B de Autobahn y sonando más pulidas.

A pesar de contar todavía con la seña de identidad de la flauta, el violín y la guitarra que los acompaña desde sus inicios progresivos con Organisation (en 1970 editaron en RCA Victor el inconmensurable disco de culto Tone Float) brillan los arreglos electrónicos en un álbum conceptual, rompedor y que marcaría el devenir de la música. La particular rendición de Florian Schneider, Ralf Hütter, Klaus Roeder y Wolfgang Flür bajo la batuta de Conny Plank es más que conocida y lo que vendría a partir de aquí puro acervo musical. Queda entonces para la posteridad una grabación que ha dado mucho que hablar, con versiones en demo y directo que acentúan las ásperas, oscuras sábanas del Minimoog, el Farfisa, el V829 Rhythm King, el ARP Odyssey y el violín.

Sin embargo, hubo más cosas relacionadas con el cometa en la dividida Alemania del Muro. En en una gira por la Alemania del Este (República Democrática Alemana), el cantante y actor checo Václav Neckář cantaba a su audiencia una tonadilla típicamente Schlager (música popular alemana con visos campestres) llamada “Komet Kohoutek”, compuesta para la ocasión por Hans Hardt:

“Kommt er Komet Kohoutek,

ist die ganze Erde weg,

sagt die alte Frau und liest im Kaffeesatz.

 

Kommt er Komet Kohoutek,

dann hat alles keinen Zweck,

dann ist wirklich alles für die Katz'.”

 


Por otra parte, el germano-americano Götz Gustav Ksinski, más conocido por Gershon Kingsley, es uno de los pioneros de la electrónica (Perrey and Kingsley) y toda aquella corriente que surgiría con la aparición del sintetizador Moog, faceta a la que daría rienda suelta en su agrupación First Moog Quartet. Suyo es el hit “Kohoutek”, editado en un 7” (45rpm) bajo el distintivo de Mister Popcorn And His Sound Machine en el sello Epic (dentro de la serie CBS-Blitzinformation y luego reeditado con una infantil pero efectiva cubierta con el dibujo de un cometa al más puro estilo Portal de Belén). Un pegadizo tema de electro disco primitivo con fuertes toques cósmicos para bailar hasta con los ojos en un nistagmus catártico propio de la primera música disco.

Bailar al son del cometa.

 


IV.             SECTAS, AGRUPACIONES, HIPPIES E ILUMINADOS I.

“Kohoutek is a thought projection from the mind of God”.

Father Yod


(Father Yod y YaHoWa 13)

En 1973 se distribuye un panfleto de Los Niños de Dios, secta formada por el pastor protestante David Berg (Padre Mo o Moisés David) alertándose de la inminente destrucción del mundo el 31 de Enero de 1974. En pleno hipismo, las comunas eran el habitáculo perfecto para acoger al desarraigado y bailando nuevamente en una vertiginosa coincidencia de fechas, 1973 es el año en que Father Yod (James Edward Baker) inicia andadura músico espiritual con YaHoWha 13 y The Source Family, fabuloso pastiche Aquariano-Hindú basado en las enseñanzas de Yogi Bhajan.

Restaurantes de comida vegetariana, jam sessions psicodélicas en plena madrugada en su mansión de Hollywood Hills (California) y su posterior muerte haciendo parapente sin tener ninguna experiencia previa en 1975 los ha encumbrado como uno de los objetos musicales más fascinantes de su época (y recogidos como no podía ser de otra manera por Steven Stapleton en su Nurse With Wound List). James Edward Barker se encierra en una meditación de tres días durante los que supuestamente estuvo cantando el mantra `YHVH´. Tras la consabida, clásica revelación se autonombra Padre Yod.

En esos primeros días, los adeptos estaban mudándose a la Mother House cuyo garaje se había acondicionado como estudio de grabación. Casualmente, entra a formar parte de la familia Richard Elvern Marsh, más conocido como Sky Saxon (rebautizado aquí Sunflower Aquarian) que traía un larguísimo periplo musical con Electra-Fires, Sky Saxon & the Soul Rockers y, por supuesto, The Seeds. Isis Aquarian y Electricity Aquarian cuentan en el recomendadísimo libro The Source, The Untold Story of Father Yod, Yahowa 13 que llegarían a tener la friolera de 18 músicos experimentados en la comuna, y algunos de ellos con conocimiento de grabaciones en estudio. De entre todos destacaría Djin a la guitarra, pieza angular en la formación de Spirit of ´76.

El orden de los discos es bastante confuso y no podemos fiarnos de internet. Es en el libro The Source donde nuevamente encontramos las pistas clave. Según declaraciones del seguidor Omne: “The next three albums were finished by late 1973. Spirit of ´76, `Contraction´ and` Expansion´ were originally recorded as one big set, but Father later had them broken up into two albums, a single and a double. Father played on all the albus we pressed except Savage Sons of YaHoWha and All or Nothing at All”.

Su disco Kohoutek (titulado así en honor al Cometa) se prensó en su sello amateur HigherKey Records (Sunset Boulevard) a finales de 1973 bajo el nombre de Father Yod And The Spirit Of '76. Cuenta Djin que lo grabaron sobre las 4 de la madrugada como un Ritual Acuariano. Tras muchas lecturas e información contradictoria, lo único que me queda claro es que Kohoutek no es la primera grabación que se haría con miembros de The Source… ni siquiera creo que fuera la primera con Father Yod participando, pero puede llevar a confusión lo que se dice en el maravilloso inserto original:

“Man in his history and myth has long associated the comet with the ominous power of the unknown. He as learned that they bring changes. Life after their fiery visitation is never quite the same. What is Kohoutek? Why is it coming? What will it bring?. The mystery of Kohoutek is explored in spontaneous music, sound and song on Higher Key Record´s first release by Father Yod and The Spirit of ´76. Don´t stay in the dark – Kohoutek is for you”.

Solo Dios y el Cometa sabrán que diablos aconteció primero en el periodo comprendido entre 1973 y 1974. Kohoutek sería nuevamente visible en 1975, precisamente el mismo año en que moría Father Yod que según sus seguidores se conectaba así espiritualmente al cometa. Para ellos, la misión de la Skylab 4 falló su propósito ya que Kohoutek esquivaría a los astronautas para comunicarse directamente con Father Yod.




(Manual / Panfleto de Supervivencia de David Berg de Los Niños de Dios)

 

V.                SECTAS, AGRUPACIONES, HIPPIES E ILUMINADOS II.

 

“That was no time for a child to be born,

In a land in the crushing grip of Rome;

Honour & truth were trampled by scorn–

Yet here did the Saviour make his home.

 

When is the time for love to be born?

The inn is full on the planet earth,

And by a comet the sky is torn–

Yet Love still takes the risk of birth”.

 

The Risk of Birth, Christmas. Madeleine L´engle, 1973



Al igual que la Plastic People of the Universe, es en Diciembre de 1973, concretamente el día 22, que encontramos a la Sun Ra Arkestra en Nueva York a punto de salir para un concierto multitudinario en el Town Hall. Explicaba Bernard Stollman, fundador de la mítica discográfica ESP DISK que se habían repartido entre la audiencia pitos de caña que enfervorecidos fans soplaban sin parar en las dos horas que tardaron en salir al escenario. Tocaban también los punk rockers The Miamis, hacía su performance Israel Jones (Satan) con un espectáculo de come-fuegos…  os podéis imaginar el ambiente.

Los medios de comunicación habían jaleado lo suficiente al populacho y Kohoutek, el llamado Cometa del Siglo, ya estaba en el inconsciente colectivo. No voy a adentrarme en la figura de Sun Ra porque no es el objetivo del presente artículo pero si tenemos que hablar del Cosmos, el Free Jazz y el Avantgarde es imposible eludir su figura.

 Concert for the Comet Kohoutek recoge este maravilloso concierto del 22 de Diciembre y en su interior se nos revela que Stollman le pidió las cintas del concierto a Sun Ra para editarlas. Cuando éste se encuentra con Stollman en Manhattan le enseña un trozo de su celebérrima e inminente película Space is the Place. Sun Ra, justísimo de dinero como siempre, le pide un avance a Stollman por las cintas de la grabación del concierto de Kohoutek y algo raro hubo de pasar aquí, ya que las cintas no aparecen y se usó otra fuente para editarlo. Años después, se descubriría que posiblemente Sun Ra se llevó las cintas a México tras una visita al apartamento de Stollman.

La grabación es un potentísimo concierto que se abre con “Kohoutek Intro”,  un discurso donde se escucha cómo se le dan nociones de astronomía y cometas a la audiencia. Se habla de Kohoutek, de libros y de referencias espaciales al más puro estilo de la Arkestra. Luego se lanzarían a por el poderoso “Astro Black”, algarabía de Free Jazz concentrado con esa maravillosa voz de June Tyson recitando esa maravilla de:

“Find your place among the stars

Get into this outer world's

Rhythm, multiplicity

Harmony, equational

Melody horizon speed

Astro black and cosmos dark”


La Sun Ra Arkestra perfectamente engrasada y así se nota en la potencia de los saxos, en los experimentos de los sintetizadores, en esas “Variations of Kohoutek Themes”... Los sintes modulares analógicos son demenciales en “Discipline 27 (Part I)”  y hay que escucharlos para darse cuenta de lo avanzado que resultaba todo. En definitiva, si hablamos del fenómenos celestes y la música de las esferas, ahí tenía que estar por narices Herman Sonny Blount, el embajador de Otros Mundos. El corte “Kohoutek” de trece minutos de duración avanza la música experimental y el industrial a través de cortantes sábanas heladas de un despiadado sintetizador desbocado… impresionante contrapunto para las cabalgadas salvajes de los saxos que entran luego y formando en suma un Meta Jazz abstracto y violento.

Los que quieran aproximarse a este “Concert for Comet Kohoutek” les recomiendo que acudan a la versión de 2006 remasterizada a fondo y que suena a años luz de la embarrada versión de Get Back de 1998.




Existen más casos dentro del mundo del Jazz. En 1982 la High School For Performing And Visual Arts Jazz Ensemble de Houston saca disco de Jazz contemporáneo titulado Kohoutek, incluyendo una pieza del mismo nombre en un disco algo pasado ya de moda y que poco o nada refleja el espíritu rompedor de otras músicas. Música muy bien tocada, perfecta académicamente pero para mi gusto carente de alma.

Cerramos este capítulo con una declaración de nada más y nada menos que Wayne Shorter para el Jazz Times de 2002 a propósito de la portada de Mysterious Traveller (1974), el disco de los Weather Report:

“Mysterious Traveller meant that comet Kohoutek [the overhyped celestial event of 1973/74], which was a mysterious visitor–so we had that cover of a comet over Madagascar. It was a mystery about where was it born, and that means our life too, here we are: all mysterious travelers. The title also came from a radio show that came on every Friday when I was growing up: this guy got on a train and told you a story.”



VI.             SECTAS, AGRUPACIONES, HIPPIES E ILUMINADOS III.

 

“- See that light in the sky?.

-          The world is coming to an end.

-          That´s the comet Kohoutek

-          When the world is coming to an end,

you are supposed to put a sack in your head”.

 

Peanuts by Charles Schulz (December 31, 1973).


  

(Cartel del Festival Kohoutek Music & Arts Festival, 1990)

 

Si hay algo que recoja y perpetúe todo este legado en una línea discontinua hasta la actualidad es el llamado Kohoutek Music & Arts Festival que se viene realizando rigurosamente hasta la fecha por el colectivo de artes liberales y científicas Pitzer College.

Localizado en Claremont (Carolina del Sur) en un enclave mágico cercano a las Montañas de San Gabriel,  fundado por el profesor de Historia de las Ideas Barry Sanders entre 1973 y 1974, toda la comunidad del campus, estudiantes, profesores e invitados se reunieron para la ocasión pero no pudieron ver el fenómeno celeste. En conmemoración a tan insigne día dedican jornadas en memoria del evento y su significado siendo una tradición anual ineludible en el Pitzer College.

El primer Kohoutek Festival que se organizó contó con los Mystic Knights of the Oingo Boingo, y durante varios días trajo teatro, música, pasacalles y multitud de actividades culturales, resultando un escaparate apasionante de bandas locales. En palabras de Barry Sanders: “The idea was just to convert the campus into something else. To make it seem different, look different, feel different, be different for a weekend”. En la publicación periódica de la entidad The Student Life se recogen maravillosas perlas como en la edición de 1980:

“Suppose you have broken your back, and you´ve contracted a severe case of Pitzer flu. You´re going to miss the music, and fun, and festivities of the Kohoutek festival on Saturday. (…) Music for the Festival includes the long awaited Classical group with Bornie Stortum, Lew Ellenhorn and Don Ambrosum, last year´s Kohoute favourite: Cindy Steele and the Steelers and The Tyrone Anthony Group. At midnight at a bonfire in the fountain area (…) a special guest Rumanian Professor will be telling authentic Transylvania haunted tales in a true Harry Senn style”.

“Kohoutek is the older tradition in the Pitzer community. Each year the theme brings a different tone. This year the mood will be set by `The Sum of the Deviations from the Mean´”.

En 1985 el evento tenía la suficiente potencia e infraestructura como para recoger a 24 bandas, vender productos y souvenirs y estar abierto al público de fuera siendo completamente gratuito.  Desde luego los eslóganes no tenían desperdicio:

 “Come to Kohoutek, the Festival of Intensity”.

 

 

VII.          ROCK PROGRESIVAMENTE ROCK (Y OTROS):

 

“While the comet spreads its tail across the sky

It nowhere near defines the course it flies

Nor does it find its own direction”.

 

Peter Hammill, In Camera (1974)



Hasta los mismísimos Pink Floyd tienen aquí su papel. In Celebration Of The Comet - The Coming Of Kohoutek es el título de un bootleg pirata sacado en 1974 por la especialista en grabaciones ilegales The Amazing Kornyfone Record Label (aunque ya circulaba de forma más oscura en los infames acetábulos de la piratería). Se recoge un directo de la banda en el The Rainbow (Londres) el 20 de Febrero del 72, antes de toda esta historia y por lo tanto usando el tema del cometa como reclamo de marketing y sin que sume enteros interesantes en la historia que estamos contando así que pasemos a otra cosa.

La banda de San Francisco Journey se suben al carro (año 1975) en su debut con otro tema titulado “Kohoutek” con mucho encanto a pesar de su comercialidad. Su Prog inicial luego iría mutando en un acaramelado Pop rock bastante anodino. En esa onda progresiva y de un año antes es el “The Coming of Kohoutek” de la banda británica Argent que se marcan una asequible pero mucho más interesante pieza instrumental. Peter Hammill (Van Der Graf Generator) en su cuarto disco en solitario abre la Cara B con "The Comet, the Course, the Tail", cantando con su característico tono preciosista un claustrofóbico tema. El disco In Camera es toda una joya donde brillan el ARP 2600 synthesizer, el Mellotron o el harmónium y por supuesto las letras:

“Though the path of the comet be sure

Its constitution is not

So its meaning is possibly more

Than the tracing of a tail

In one brief shot at glory”

Para mí sin embargo es el actor y compositor Burl Ives quien resalta sacándose de la manga en 1974 un añejísimo petardazo influenciado por la incipiente música disco. “The Tail of the Comet Kohoutek” (recogido en un 7”) nos seduce con los arreglos orquestales de Al Capps, toques a la Library Music y la insistente voz de crooner de Ives que se remacha con momentos electrónicos primitivos que parecen sacados de una vieja sintonía de película de espías. Os invito a escucharla porque no tiene desperdicio.


Hay muchísimos más ejemplos abarcando toda cantidad de estilos que llegan hasta nuestros días pero no quiero convertir esto en una lista de citas inabarcable y sin sentido. Vamos a terminar viaje con los R.E.M. que en su tercer disco Fabbles of Reconstruction (1985) meten un corte titulado “Kohoutek”, preciosa alegoría de una relación sentimental y el paso de un fallido objeto celeste.

 

EPÍLOGO:

 

(Desierto de Atacama, Marzo de 1973. El periodista argentino Alfredo Serra y Lubos Kohoutek)

Ante la inmensidad del Cosmos palidecemos. El viejo miedo a la oscuridad en nuestras ciudades que nunca se apagan parece una vieja leyenda pero el hombre antiguo temblaba ante esos naturales fuegos artificiales de las colas de los cometas. El miedo al Fin de los Tiempos estaba puesto en lo que venía fuera de la Tierra porque nunca nos hemos considerado una amenaza para nosotros mismos. Siempre hemos buscado jodidos chivos expiatorios a todo y si algún día llega ese terrible FIN DEL MUNDO, si hubiera que llevar a algo al Cadalso sería una jodida piedra.

La música y la cultura es más amable que la diáfana realidad social porque no todo fue tan amable como lo que hemos contado. En pleno desierto de Atacama, el grandioso Observatorio de La Silla estaba preparado para ver pasar al Cometa. Según las estimaciones de Lubos Kohoutek, desplazado allí para la ocasión, era el sitio perfecto para contemplar el fenómeno, y el periodista Alfredo Serra se desplazaría al enclave para entrevistar al astrónomo checo. Eran años convulsos en Chile con un incipiente Pinochet acosando a Salvador Allende Gossens. En un impresionante artículo (21 de Julio de 2017) Serra recoge la entrevista que realizó in situ al astrónomo (recogida en el portal argentino INFOBAE).

El periodista fulmina el texto con esta reflexión que me gustaría reproducir aquí:

“Pero el cielo no les (no me) fue propicio. A pesar del largas noches en vela, ni Lubas K., su padre, ni su veintena de colegas, lograron avistar al esquivo cometa: una misteriosa pirueta espacial doblegó a los 18 telescopios, pasó como un fantasma invisible, y siguió su derrotero sin que los ojos humanos lo hollaran.

Mientras esa realidad sangrienta, contingente y luego de esperanza regía la vida de los chilenos, el cometa C/1973 E seguía girando en la infinitud celestial, ajeno a las miserias, los crímenes y la épica de la especie humana. Ajeno, desde su helado polvo, su hielo y su velocidad inconcebible, a aquellas criaturas de infinita vanidad que se creyeron (y aun se creen) los reyes de la Creación”.

Quién sabe, pero hasta mirando al cielo se encuentran objetos perdidos.

 

“She wore bangles, she wore bells on her toes

And she jumped like a fish

Like a flying friend, you were gone

Like Kohoutek, can't forget that”.

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