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martes, 7 de agosto de 2012

RELATO: TERRA COLUMBARIUM EST...


Un mar inacabable de polvo de Calcio es lo que se extiende hasta donde la vista alcanza. Un mar de osteocitos que ya no forman parte de ninguna estructura visiblemente antropomorfa. Una gran extensión blanca de textura arenosa exenta de tejidos cartilaginosos que hace eones que se evaporaron pasando a formar parte de otro eslabón de la cadena. Continentes cubiertos de un desierto inacable de blancura cegadora que refleja los rayos de un sol implacable que cae a plomo... colección yerma de médulas que se calientan y descomponen a paso lento pero solemne... no es un invierno nuclear, es la extinción de toda forma de vida esquelética hasta las más extremas consecuencias.

Vasos y nervios no viven ya. No bombean ni sangre ni estímulos... sólo fosfato y carbonato de calcio en ingentes cantidades de metros de espesor forman el amplio desierto de un irreconocible y antaño exuberante planeta lleno de vida. Podría incluso decirse que la tumba que forma el polvo no tiene sexo ni edad, porque penes y senos carecen de huesos y hace tiempo que desaparecieron absorbidos por la tierra... como si las señas que conformaban la individualidad no tuvieran derecho a seguir existiendo.

¿Donde yace la vida en última instancia? ¿cuál es la fina chispa que separa la vida de la muerte? ¿condenados a existir o condenados a morir existiendo?. En el ambiente se escucha un lento ulular que procede del viento pasando a través de trabéculas que aún sostienen su forma microscópica, cual flauta cósmica llamando a la muerte.

Este es el panorama desolador que la nave registra mediante sus sondas. Un largo viaje a través del espacio y tiempo buscando un planeta habitado antaño conocido como Tierra y que ahora es un páramo de la muerte ósea. Ha sido por tanto un viaje infructuoso, y tras las pertinentes medidas de rigor científico, la nave procedente de GOZZOTH manda un mensaje a la civilización madre en el lenguaje del espacio; el lenguaje que en la tierra denostamos en favor del don de lenguas. Un mensaje que no deja lugar a dudas: TERRA COLUMBARIUM EST...

Cuando la nave está dando la vuelta en la atmósfera preñada de restos de médula roja, inadvertidamente se produce un movimiento en la superficie blanca. Un movimiento que no obedece a ningún patrón habitual de viento ni gravedad. Es un lento y ominoso arrastrar de citratos, carbonatos, fluoruros y magnesios en una incomprensible progenie celular que no debería estar ocurriendo. Los tripulantes de GOZZOTH no advierten este movimiento que a la larga se acaba conviertiendo en su perdición.. la superficie de la Tierra se está rebelando contra la gravedad. 

De repente, apenas sin emitir sonido alguno, una inmensa matriz ósea adquiere la forma de una mano descomunal formada de restos de huesos que aceleradamente se dirigen hacia la nave en retirada e igual que uno estrecha la mano a un amigo, la terrosa formación aprieta sus dedos en un abrazo de muerte que condena a la nave a su propia implosión.

LA GRAN OSIFICACIÓN ANCESTRAL es la memoria colectiva de la humanidad, porque el alma no es etérea, es hueso. Dios no vive en los cielos sino una función matemáticamente demostrable creadora de PERICONDRIO... y cuando la muerte sobreviene, vamos al polvo. Y el polvo no es muerte, es hueso... y el hueso no es el fin, es el principio de la vida eterna, una vida eterna de blancura que los antiguos pintores definieron como la luz al final del túnel. Ahora bien, ¿cuál es la siguiente fase de esta función creadora?... ¿cuál es el siguiente paso evolutivo en el que lo antropomorfo subyace como un error grabado en forma de ceros y unos?.

En la Tierra ya ha empezado el PRINCIPIO DEL FIN, que lentamente se extenderá a otros universos y otras realidades para formar un Universo de Hueso. Una blancura celestial de gozo, porque:

UNIVERSUM COLUMBARIUM EST.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

RELATO: SER O NO SER...



Ramiro apagó nuevamente el viejo flexo que yacía apoyado en la mesita de noche. Postrado en la cama notó como la oscuridad lo invadía todo y hacía comenzar de nuevo el proceso. Lentamente notó como sus moléculas se disolvían en la nada, pasando a formar parte de la espesa oscuridad.

Llevaba realizando el mismo ritual desde hacía un tiempo indefinido... la verdad es que no lo recordaba con exactitud. Tampoco recordaba porqué comenzó aquello, ni cual fué el pistoletazo de salida... lo único cierto es que llevaba realizando aquel acto compulsivo durante mucho tiempo, quizás más del necesario.

Cada vez que apagaba la luz de aquel flexo de color rojo brillante, la oscuridad lo volvía a sumir en la más absoluta inmaterialidad. Sentía como se disolvían sus células cual existencia efervescente que fuera remojada en agua... lenta e inexorablemente. Partícula a partícula, taquión a taquión, ahora soy y ahora no. Perdía conciencia de su propia materialidad, posición o postura de cualquiera de sus miembros y progresivamente sentía licuarse en la nada, y aunque tardaba algún tiempo en no sentirse en absoluto sabía que el proceso era instantáneo desde que prácticamente se apagaba la luz del flexo.

Volvió a encender nuevamente la luz y allí se materializó de nuevo, en la sucia y amarillenta cama, que venía recogiendo sus excrementos y miasmas desde tiempos quizás inmemoriales. Se palpó las falanges artríticas de sus dedos mientras era consciente de cómo los enlaces, sinergias y ecuaciones que daban la vida y la existencia volvian a funcionar...

Ahora volvía a ser y existir encima de aquel duro colchón de rígidos muelles; sin embargo, no tardaba en volver a sentir el impulso irrefrenable de apagar la luz y disolverse de nuevo, de separarse y mezclarse entre los espacios vacíos de la realidad que constituyen la propia irrealidad; de habitar el ominoso espacio vacío entre vibración y vibración, de implosionarse para siempre en la negra oscuridad.

Ramiro apretó y desapretó el botón de encendido del flexo durante otro tiempo indefinido para encontrarse finalmente iluminado de nuevo bajo el haz caliente de luz, que reflejaba un chorro veloz de polvo inquieto que se perdía en la espaciosidad de la habitación. Aquel rito tenía que terminarse. No había vuelta atrás en todo aquello. Ni recordaba ni quería recordar... quería no sentir nada por toda la eternidad.

Así pues, tranquilo y decidido, decidió apagar definitivamente la luz del flexo y NO VOLVER A SER...

lunes, 7 de noviembre de 2011

RELATO: El TELÉFONO

El siguiente relato no es nada original. A decir verdad, creo que no es gran cosa. Sin embargo, no pude evitar un pequeño escalofrío al venírseme la idea para este pequeño conjunto de palabras mientras caminaba hacia el trabajo. Espero que lo disfrutéis.


El teléfono yacía tirado en el viejo solar como una muñeca de trapo... frío, rígido e insensible. Su ajada pantalla reflejaba levemente la luna de agosto, grande y amarillenta como un infecto grano de pus y su teclado, antaño lustroso y brillante, estaba ahora cubierto por una grasienta película de tierra, humedad y células muertas. 

Los números estaban prácticamente borrados, señal de que habían sido usados hasta la extenuación, posiblemente a causa de los mensajes inconexos de cualquier adolescente de hormonas revueltas. Era un móvil normal, sin grandes alardes de tecnología; básicamente con lo necesario para una llamada simple y sin florituras táctiles... vaya, lo que se diría comunmente "un ladrillo". 

El solar, frío y cubierto por las cenizas nucleares, destacaba con un especial brillo debido a las partículas atómicas que lo invadían e irradiaban todo. La GRAN EXPLOSIÓN había ocurrido exactamente hacía 24 horas y había exterminado radicalmente a la raza humana, barriendo su existencia de la faz de la tierra en apenas unos segundos... como un jardinero arrancaría la mala hierba. La llamada de teléfono sonó entrada ya la noche. La pantalla del móvil se encendió dando un mensaje claro: DESCONOCIDO. 

Duró aproximadamente 20 segundos, emitiendo un débil pitido agudo... y tras la llamada, el silencio. ¿Quién o Qué llamó al teléfono aquella noche?...

miércoles, 24 de agosto de 2011

AGUA, FUEGO & POREXPÁN, APOLOGÍA DE LA CREACIÓN



AGUA, FUEGO & POREXPÁN, APOLOGÍA DE LA CREACIÓN

El Doctor Gull no era lo que Silvana pensaba. Nuevamente, un plato giradiscos en el centro de la habitación facilitaba el discurso que Cabeza de Caballo Silvana mantenía con Gull, al igual que sucediese con la voz del anterior habitáculo. La sensación de extrañeza había pasado, siendo sustituida por una calma chicha que todo lo inundaba, mientras la conversación fluía pausadamente....

- "Destruímos mis amigos y yo la realidad, o acaso el azar y el destino estaban escritos... la voz de la anterior habitación dice que hemos sido elegidos para reconstruir MULTIVERSO?..."

- "SIEMPRE QUE EL KALI YUGA TERMINA, QUE ES EL ESTADO DE MAYOR OSCURIDAD QUE PUEDE VIVIR LA REALIDAD, COMIENZA EL LUGHNASSAD CÓSMICO, EN EL QUE TODO VUELVE A COMENZAR Y EL AZAR VUELVE A GIRAR. PERO PARA QUE KALI YUGA TERMINE, TIENE QUE HABER UN ERROR DE LA CADENA DE CEROS Y UNOS, YA QUE LA REALIDAD PENSADA ES TAN PERFECTA QUE NUNCA PUEDE TERMINAR POR SÍ SOLA... HAY QUE CREAR UNA SINGULARIDAD, Y ESA SINGULARIDAD FUERON LAS ESPORAS Y VUESTROS ACTOS... NO TE SIENTAS POR TANTO CULPABLE, HAS SIDO IRREMEDIABLEMENTE CONDUCIDA AL LUGHNASSAD..."

- "Según dices, ¿qué sentido tiene entonces la existencia de un DIOS o PRINCIPIO CREADOR?."

- "CREO QUE TODAVÍA NO HAS COMPRENDIDO QUE NO EXISTE DIOS COMO PRINCIPIO DE RACIONALIDAD... LA EXISTENCIA ES VIBRACIÓN QUE ES MÚSICA, Y COMO TAL TODO ES CREADO. TODO SER EXISTENTE TIENE QUE ACABAR EN ESTA SALA DE SANACIÓN... A TODOS LES LLEGA EL MOMENTO DE HACER SU VERSIÓN DEL MULTIVERSO EN LUGHNASSAD. UNOS CREAN MUNDOS ERRÓNEOS Y MALDITOS, MIENTRAS QUE OTROS DAN LUGAR A ESPLENDOROSOS TEATROS DE REALIDAD. TODO LO QUE CONOCES SE COMPONE ÚNICAMENTE DE AGUA, FUEGO Y POREXPÁN... TODO ES ARTIFICIAL HASTA SUS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS."

- "¿Cuál es entonces el principio de todo? ¿Intentas decirme que no existe la RACIONALIDAD?...

- "YO SOLO TE DIGO QUE LO QUE CONOCES COMO UNIVERSO ES CREADO MEDIANTE MÚSICA, EN EL ACTO CONOCIDO COMO "VERBENA HERMÉTICA", EN QUE LAS NOTAS TOCADAS EN EL SINTETIZADOR CÓSMICO SE CONVIERTE EN LA MELODÍA CREADORA "TANGO MANGO", DE LA QUE RESULTA LA REALIDAD. TÚ TIENES LA OBLIGACIÓN DE TOCAR EL SINTETIZADOR PARA QUE LAS NOTAS FLUYAN Y CREEN OTRA VEZ A MULTIVERSO... "

Silvana caminó por detrás del giradiscos, hacia el fondo de la sala, donde un extraño teclado sintetizador se hallaba sobre un soporte de madera de Teca. Conectados al teclado había tres depósitos transparentes con sus respectivas válvulas; uno con agua, otro con un fuego líquido parecido al magma volcánico y un tercero con una sustancia líqida que Silvana relacionó con el POREXPÁN. Un cuarto tubo salía del sintetizador y se perdía en la oscuridad...

- "COMO VES, AL TOCAR LAS NOTAS EL AGUA SE MEZCLA CON EL FUEGO, QUE ES LA BASE DEL ALIMENTO DEL POREXPÁN, QUE DERRETIDO FLUYE POR EL TUBO Y CREA UN NUEVO SAMADHI O REALIDAD... PERO TODO DEPENDE DE LA MELODÍA QUE TOQUES AL TECLADO, LA MELODÍA MAS BELLA TODAVÍA ESTÁ POR CREARSE Y TIENES TU OPORTUNIDAD DE REDENCIÓN, COMO TODO SER VIVIENTE. YO SOY GULL, LA SEGUNDA VOZ, TAMBIÉN CONOCIDO COMO EL SANADOR, Y EN LA PRIMERA SALA CONOCISTE A MAHA VISHNUDA, LA PRIMERA VOZ Y EN PERMANENTE ESTADO DE VIGILIA. NI TU NI NADIE CONOCERÁ JAMÁS A LA TERCERA VOZ Y CREADOR DEL PRIMER INSTANTE DE VIDA... SOLO PUEDO DECIRTE QUE SU MELODÍA "MICROCOSMOS BLUES" ES EL MAS ANCESTRAL Y PRIMIGENIO CONJUNTO DE NOTAS QUE PUEDA HABERSE AMALGAMADO... LA BASE PURA DE LA VIDA. AQUÍ NOS DESPEDIMOS, SILVANA... DESEO QUE TU MELODÍA TE REDIMA."

El disco se rayó en un surco y al igual que el anterior fue imposible arreglarlo. Silvana, con la tranquilidad y el dominio que dan el saber cuáles van a ser tus próximos actos, se acercó al Sintetizador Cósmico con un rictus de respeto en su caballil rostro. Posó sus manos en el teclado y aunque no sabía tocar el piano, empezaron a surgir notas que sonaban como gotas de cristal en un vaso de lluvia...
El agua se mezcó con fuego y porexpán y este surcó el Tubo Cósmico Creador, que se perdía en el infinito de aquella sala. Así pues, Silvana tocó su "VERBENA HERMÉTICA" y creó un MULTIVERSO, tras lo que nuevamente perdió el conocimiento.

Silvana abre los ojos y contempla un gran parque de atracciones. Antiguo pero bonito, donde la montaña rusa se destaca contra el horizonte. Un sol de mediodía ilumina su cara y por un momento tiene una poderosa sensación de deja vú cuando siguiendo la travesía de unas gaviotas ve acercarse un helicóptero. Cuando el helicóptero está justo encima del parque de atracciones, sus compuertas se abren y caen a tierra miles de pequeños papeles que revolotean alrededor de ella. Con un suave gesto atrapa uno al vuelo y lee: SENOGUL EN CONCIERTO ESTA TARDE EN EL AUDITORIO DEL PARQUE. NO TE PIERDAS SU GRAN ÉXITO: LA VERBENA HERMÉTICA...
Silvana suelta el papel para que se lo lleve el viento, y con una sonrisa contempla su cara en el reflejo de un charco... definitivamente no le convencen los pendientes que le dieron sus amigos, aunque piensa que A CABALLO REGALADO...

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NOTA ACLARATORIA:

Las tres melodías o canciones creadoras son:

* MICROCOSMOS BLUES: la primera canción existente que solo es posible de interpretar por el creador. Es interpretada por LA TERCERA VOZ o VOZ NUNCA OÍDA.
* CONCIERTO DE EVOCACIÓN SONORA: es una melodía prefabricada de la creación. Un Multiverso base que da lugar a un mismo bucle que se repite una y otra vez. Cuando LA PRIMERA VOZ o LA VOZ EN PERMANENTE ESTADO DE VIGILIA indica a Silvana que le de la vuelta al disco y reproduzca CONCIERTO DE EVOCACIÓN SONORA, su intención es recrear el mismo universo una y otra vez. Esto es debido a que LA PRIMERA VOZ es un alma atrapada en un eterno instante; es el creador de la melodía de ese concierto y por lo tanto quiere que siempre se cree el mismo MULTIVERSO. Sin embargo, Silvana no reproduce el disco y se adentra en la puerta de Gull.
* TANGO MANGO: es la melodía personal creadora de todo ser viviente. Es lo que cada uno toca al teclado. Melodías únicas e irrepetibles, personales e intransferibles. Cada una de ellas da lugar pues a un MULTIVERSO DISTINTO. LA SEGUNDA VOZ o GULL EL SANADOR pretende salir del bucle de creaciones establecido por el CONCIERTO DE EVOCACIÓN SONORA, y por eso invita a Silvana a tocar el Sintetizador Cósmico en el proceso catártico conocido como LA VERBENA HERMÉTICA...



martes, 23 de agosto de 2011

RECUERDOS DE EVOCACIÓN SONORA




RECUERDOS DE EVOCACIÓN SONORA

La Teniente Coronel Silvana abrió los ojos a la nueva realidad. El hangar se hallaba ahora en una inmensa playa desierta bajo la luz de las estrellas.
Pero había un error en todo aquello. Silvana no reconoció ninguna de las estrellas del firmamento y con sorpresa fijó su mirada en las siete lunas que casi a ras del horizonte se situaban por detrás del oxidado hangar. La grandeza cósmica que se extendía a su alrededor provocó una opresión en su pecho, y la sensación de estar extraviada en un momento y lugar equivocados se hicieron todavía mas fuertes.
El aluvión de recuerdos había provocado el desvanecimiento, pero ahora recordaba con claridad otros momentos de su pasado...
La operación ITAMARACÁ era sencilla. Sobrevolar la zona de PARANÁ y soltar los misiles racimo LUONES tras barrer la vegetación con napalm. La idea era reducir a cenizas todo ser viviente en cientos de kilómetros a la redonda, y reducir riesgos ante la posible pandemia que estaba a punto de extenderse sobre la faz de la tierra. La caída del meteorito sin lugar a dudas había sido el desencadenante de tan magna tragedia, y se rumoreaba entre los altos cargos científicos que en su superficie habían llegado a la tierra esporas desconocidas que habían provocado una brecha en el equilibrio ecológico terrestre. Luego sus recuerdos saltaban al momento de la explosión y después todo se apagaba nuevamente.
Silvana intentó desprenderse de Cabeza de Caballo, pero tras el recuerdo de los hechos pasados, sentía que fuera lo que fuese aquello estaba más unido a ella que nunca... tendón con tendón, nervio con nervio y cartílago con cartílago.
Y fue entonces cuando escuchó el sonido. Era la melodía mas bella que había escuchado en su vida, y provenía sin lugar a dudas del hangar, que ahora tenía su puerta entreabierta. Con recelo se acercó a la persiana metálica y con un hábil movimiento pasó al interior...
Rodeado de una opresiva oscuridad, un viejo tocadiscos giraba en el centro de la sala, iluminado por una débil luz de flexo que resaltaba el torrente de polvo que revoloteaba alrededor de los ajados surcos. La música era difícil de definir, pero quizás baste decir con que era ancestral y primigenia... el sonido de la MADRE FLORESTA. El sonido primero A U M reverberaba en los oídos de Silvana. El sonido de la creación: OM.....
Con manos temblorosas paró el disco y leyó la etiqueta del vinilo: CONCIERTO PARA EVOCACIÓN SONORA. Le dió la vuelta a la cara A y puso la aguja sobre el primer surco de la B para a continuación accionar la palanca de inicio.

-"HOLA, SILVANA"_ dijo una voz que se escuchó en toda la sala; ni masculina ni femenina, y con un timbre aterciopelado que era todas las voces conocidas y a la vez ninguna de ellas.

-"¿Qué hago aquí? ¿Donde estoy? ¿Quién eres?_ dijo asustada Silvana.

-"HAS SIDO ELEGIDA PARA RECONSTRUIR MULTIVERSO; ESTO ES EL CENTRO DE LA CREACIÓN Y YO SOY LA VOZ PRIMERA, EN PERMANENTE ESTADO DE VIGILIA. CUANDO LAS ESPORAS CAYERON EN PARANÁ LA CADENA DE CEROS Y UNOS DE TU UNIVERSO QUEDÓ DESTRUIDA. ERA UNA IMPOSIBILIDAD POSIBLE QUE AQUELLO OCURRIERA. HOY ES UNO DE AGOSTO SEGÚN VUESTRO CALENDARIO... ES LUGHNASSAD, EL DÍA DE LA CREACIÓN..."

-¿Por qué llevo esta máscara de caballo?

- "POR TUS ACTOS Y TU KARMA FUISTE CONDENADA A DESCENDER EN LA CADENA DE REENCARNACIONES. HAS COMETIDO EL PEOR ACTO POSIBLE... DESTRUIR LA CREACIÓN. IBAS A REENCARNARTE EN CABALLO PERO AL INTERRUMPIRSE MAYA, LA ILUSIÓN DE LA REALIDAD, QUEDASTE ATRAPADA EN ESE ESTADO HÍBRIDO..."

La voz salía de los surcos de aquel vinilo, por imposible que aquello pareciera, y la sensación de vértigo que experimentaba Silvana era casi insoportable. Algo se había desprendido de su ser, y a pesar de que conservaba su aura humana, de alguna extraña forma sentía que ella misma era SONIDO... que se reducía a una vibración que era música y existencia a una misma vez.

-"¿Y los compañeros que iban conmigo en el helicóptero? ¿Por qué yo y no ellos?...

- "LOS TRES SOIS AHORA UNO. TRIMURTI CREADORA DE TODO LO PENSADO. PRINCIPIO CREADOR, MANTENEDOR Y DESTRUCTOR. Y DE LOS TRES TU ERES SWARANJALI, AVATAR DE SHIVA, EL DESTRUCTOR...; CUANDO LOS SURCOS DE ESTE TEMA TERMINEN, DALE LA VUELTA AL DISCO Y ESCUCHA EL CONCIERTO PARA EVOCACIÓN SONORA... LA BANDA SONORA DE LA CREACIÓN Y LA MÚSICA MAS BELLA JAMÁS CREADA. CON SUERTE LOGRARÁS ENTRAR EN SAMADHI GRACIAS A..."

De repente, el disco quedó anclado en un surco rayado, repitiendo las mismas palabras una y otra vez. Silvana intentó hacer avanzar el disco, pero en breves segundos volvía a la misma posición inicial. Volvió a fijar su mirada en aquel viejo hangar intentando descubrir algo nuevo, y tras minutos de incertidumbre andando en la mas insondable oscuridad, un reflejo llamó su atención. Por extraño que pareciese, el espacio allí dentro no se correspondía con el visto en el exterior, y creía que llevaba andando horas en vez de minutos. Cuando parecía que no iba a alcanzar aquel resplandor, de repente casi se da de bruces con el marco de una puerta, bajo la cual se derramaba una luz amarillenta que solo ganaba centímetros a la sólida oscuridad.
Sobre la puerta, un cartel: DR. GULL, SANADOR DE MUNDOS...

CONTINUARÁ EN: AGUA, FUEGO & POREXPÁN, APOLOGÍA DE LA CREACIÓN.

SENOGUL Y LA DECONSTRUCCIÓN DE UN MULTIVERSO



SENOGUL Y LA DECONSTRUCCIÓN DE UN MULTIVERSO

Hacía quizá eones que Cabeza de Caballo SENOGUL había perdido la memoria. Como anclada a un antiguo y erróneo suceso yacía condenada a repetir una y otra vez los mismos actos y pensamientos bajo aquella añeja máscara que ocultaba su rostro. Desconocía su verdadero pasado, y no recordaba nada salvo despertar una fría mañana bajo opresivos nubarrones de ceniza en el exterior de aquel viejo hangar. Sin apenas deseos ni necesidades, en un eterno sueño sin pasiones, Cabeza de Caballo solo recordaba una palabra que pronto se convirtió en su propio acervo y pasó a engrosar la lista de los pequeños recuerdos que como imágenes impresas a veces asaltaban su mente... SENOGUL. La palabra repiqueteaba una y otra vez contra su vacío almacén de recuerdos, rebotando en los hondos recovecos de su sistema nervioso... ¿un nombre?... ¿un lugar?... pero solo recogía vacío. NADA.
SENOGUL no era capaz de emitir un lenguaje coherente, pero sí que profería extraños sonidos susurrantes que a veces, en la oscuridad de la noche, podrían semejar ominosas nanas espectrales, que recordaban a extraños cantos perdidos, cuentos contados bajo la hoguera de la vieja BUANGA, otra palabra que se repetía en las silenciosas y ventosas noches, al amparo de aquel viejo hangar semiderruido. BUANGA... ¿qué significaba aquella palabra?.
Vestía un añoso pijama manchado de aceite, pero a pesar del amenazante y oscuro clima del lugar, no tenía frío ni calor. Su compañía se reducía a un malparado gato negro, lleno de infectas úlceras ponzoñosas que parecía que no iban a cicatrizar nunca, y a una tremenda serpiente verde que recordaba el jade chino que venía diariamente a beber al embarrado riachuelo que bordeaba el hangar. Ambos animales eran su sola compañía y parecían establecer entre todos una extraña trinidad de existencias, cual puzzle o jeroglífico difícil de resolver, pero que a pesar de lo extraño de sus partes, tenían una posible pero única solución.
En estas diatribas y bajo ningún orden ni prioridad aparente, SENOGUL veía pasar el día alrededor del hangar. No le preocupaba realmente su pasado, de donde provenía ni que había mas allá de las ardientes colinas que se veían a lo lejos, y es que cual oasis en un desierto, la zona alrededor del hangar conservaba viejos matorrales y árboles frutales que contra toda lógica resistían al empuje del artificial fuego que amenazaba con borrar aquel pequeño reducto y reducirlo a cenizas.
Y cenizas era lo que llovía constantemente sobre el terreno, y SENOGUL se refugiaba en un pequeño cobertizo detrás del hangar lleno de antiguas herramientas y botes metálicos de un metro de altura. Nunca le había dado por explorar aquel viejo cobertizo, pero ese día se encontraba nerviosa y la tormenta eléctrica desatada en el exterior pugnaba por romper su equilibrada calma. Bajo la luz de un relámpago que pareció durar eternamente, SENOGUL vio aquel viejo símbolo en la lata.... una llama ardiente sobre un signo en cruz... e inmediatamente viejas y perdidas conexiones neuronales trabajaron, segregaron serotonina y produjeron recónditas sinapsis olvidadas.... SOPA COLORÁ... ardiente magma... Y RECORDÓ: aquellas verdosas latas contenían NAPALM...
Y la catarsis sobrevino. Pues recuerda SENOGUL aquel viejo helicóptero de combate sobrevolando hectáreas de verde impenetrable, de barrancos sin fin y ríos al amparo de un tórrido sol. El gel ardiente que el viejo general llamaba socarronamente la "sopa colorá" cayendo sobre el terreno, incendiando PARANÁ hasta su último estrato, cual epidermis infecta que hay que desbridar...
PARANÁ, Provincia de Entre Ríos... ARGENTINA.
Dios Santo, mas recuerdos: el helicóptero de combate es un NIGHSTALKER 934 que sobrevuela las atemorizadas calles. Mas Napalm. Gente ardiendo... y de pronto un reflejo en un espejo. La palabra SENOGUL se ve reflejada durante un instante en ese recuerdo que pugna por irse de un momento a otro... SENOGUL es la palabra impresa en aquellos pequeños misiles anclados al helicóptero, que por azares del destino se ven reflejados en el espejo sobre su cabeza. Vuelve la cabeza y ve que la palabra impresa es LUGONES, bajo un extraño símbolo que hace que el corazón le de un vuelco... y comprende que van a volar la zona, que la infección es incontenible y que hay que barrer esa zona del mapa.
Veinticinco míseros años tiene la Teniente Coronel Silvana, nacida en un pueblecito de los alrededores de BUANGA, en Oviedo. Recuerdos que se agolpan en su mente de su niñez y adolescencia bajo eternos bosques y niebla impenetrable... y de repente una oleada de napalm que se derrama de una lata defectuosa y el helicóptero se convierte en un infierno, en un maremágnum de llamas y carne quemada; hierros que se retuercen y el helicóptero se precipita a tierra... Y SOBREVIENE EL OLVIDO.

CONTINUA EN: RECUERDOS DE EVOCACIÓN SONORA

martes, 12 de julio de 2011

RELATO: QUE CAIGAN LAS MÁSCARAS



La noche no era especialmente fría, pero sí era desolador y pétreo mi interior. Como aquel que se asoma a un abismo insondable a sabiendas de que cualquier soplo o ligero movimiento puede llevar a engullirlo, traté de apretar los dientes y hacer regresar las lágrimas al lugar de donde habían venido. Pero hay verdades anunciadas a gritos previamente... muertes que se veían venir desde hacía mucho; acaso todavía sus corazones latiendo por su obstinado deseo de vida.

Y allí estabas, paseando un perro de raza... de raza chucho, pero que tú querías y que te recordaba a tu mas tierna niñez. El perro me ladró, ya que nunca fuí santo de su devoción. Hacía días que no te veía; hacía días que estaba sumido en el más negro de los pozos, incomunicado aunque rodeado de gente.

Yo sabía que el futuro no iba a ser fácil. Sabía que te estaba perdiendo, sumido como estaba en un mar de dudas. El diagnóstico siempre es claro cuando se conoce de antemano... cuando ya veías venir a kilómetros de distancia la raíz del problema pero es duro separarse de la persona que veladamente y sin saberlo, amas.

Con la frialdad quirúrgica que solo un médico puede dar, te encuentras rodeado de palabras incomprensibles que identifican pero no definen. Pero nada importa cuando la soledad de la alcoba te acoge y un plátano te endulza el paladar... sueño químico, aséptico, tranquilo y profundo. Vivencias extremas de sudor, temblor y motilidad fina jodida... ¿dónde está mi deseo? ¿dónde está mi pasión? ¿quién me robó la erección que habría yo de regalarte? o peor aún; ¿qué cúmulo de pensamientos te robaron de mi lado?.

No importa, porque como digo, allí estás ajena a todo, paseando a tu perra. Tu ventana he visto encendida muchas veces pero nunca me atreví a acercarme. Ha llegado la hora de contar la verdad, de enfrentarse a lo nuevo...

ES LA HORA DE MI CARNAVAL... QUE CAIGAN LAS MÁSCARAS.

jueves, 23 de junio de 2011

RELATO: EL LATIDO DEL FIN DEL MUNDO



Ocurrió un día cualquiera. En una mitad del mundo la noche y en la otra mitad el día. Un segundo cualquiera de un minuto cualquiera de un día cualquiera. Sin avisar. Sigiloso y silente... El latido del fin del mundo..

El fenómeno que acabó con el mundo tal y como lo conocemos no fue producto de ningún cambio climático; ni siquiera de ningún arma biológica o nuclear o producto de alguna profecía bíblica del fin de los tiempos. Fue un fenómeno casual único e irrepetible. Efecto mariposa devastador.

Los latidos de los corazones de todos los seres vivos humanos y animales se sincronizaron producto del azar, latido mas latido cualquiera diría que era imposible aunar a un mismo ritmo miles de millones de corazones de todas y cada una de las características posibles. Latidos de bebés, de deportistas, de enfermos que agonizaban, de animales de la jungla, de pájaros y de peces... todos latiendo a un mismo ritmo, a una misma frecuencia estable de 85 pulsaciones por minuto...

Dicen que el latido de una mariposa en un extremo del mundo puede provocar un ciclón en el otro extremo de la tierra. Tal es el poder de la ley de la causa y efecto y tal es la ley que acaba con nuestra raza.

Segundos después de la sincronización, la reverberación provoca una tremenda grieta en la corteza terrestre. Las placas tectónicas no encuentran hueco y se superponen, provocando que el magma fluya por la superficie cual herida que no coagula. Titánicos vientos huracanados surgidos de la nada barren la epidermis del planeta, limando la superficie de materia y vida. Los mares se adentran por las grietas de la corteza y apagan el centro de la tierra, motor y corazón de la vida en nuestro planeta... se apaga GAIA.

El fenómeno dura 85 segundos tras la sincronización. 85 segundos en que la Tierra implosiona y desaparece. 85 segundos de la eónica vida del Cosmos...

Una posibilidad entre miles de trillones de posibilidades imposibles...

85 LATIDOS y EL FIN DEL MUNDO... pum... pum................pum..........................................



lunes, 13 de junio de 2011

A ELLA (Y A MARCOS)...



DEDICADA A TU MADRE QUE GRAN MUJER,
Y AL FRUTO QUE DE SU VIENTRE HA DE NACER.
DEDICADA A TU MADRE, QUE TE HA CRIADO,
QUE TE HA LLEVADO CON ELLA Y ALIMENTADO...

PORQUE ELLA DE LOS DOS HA SIDO LA FUERTE,
HA TIRADO DEL CARRO Y TIENE GANAS DE VERTE.
A TÍ MARCOS SIN SEXO NI FORMA NI NOMBRE,
ELLA TE HA ALIMENTADO HASTA HACERTE HOMBRE...

AHORA QUE QUEDA POCO YA CASI NO DUERME,
LE ARDE EL ESTÓMAGO Y NO PUEDE TUMBARSE.
ES QUE YA ERES GRANDE Y PESAS Y NO DEJAS DE MOVERTE,
Y ELLA DELGADITA TE TOCA Y TE SIENTE Y PIENSA,
QUE TIENE GANAS DE VERTE, OLERTE, BESARTE Y SENTIRTE...

POR ELLO EMOCIONADO DE VERLA TAN ENTERA (NO LA MEREZCO),
Y YO TAN ASUSTADO QUE A SU LADO NO BRILLO (SOLO PALIDEZCO...),
SOLO DECIRLE A ELLA QUE LA QUIERO TANTO QUE MUERO,
Y A MARCOS QUE DURANTE LA ESPERA, SUSPIRO Y DESESPERO...

domingo, 29 de mayo de 2011

EL ENTRAÑABLE




Cuando terminé de vomitar mis entrañas, comencé la dura tarea de comerme a mí mismo, pero no contento con el resultado final, aleatorio y completamente absurdo, me vi obligado a regurgitar algún que otro amasijo imperfecto que no era afín al conjunto. 

La masa resultante evidentemente no era más que un atisbo del Yo completo que fuí, pero con toda seguridad la puta mitosis haría algo al respecto, o al menos eso esperaba yo, o lo que quedaba de mí... pero vaya, que nada de ésto era comparado al hecho de cagarse a uno mismo a cómodos fascículos autoconclusivos. Qué mas me daba a mí, si sabía que la barriga no entiende y el orden de los factores no altera el valor del producto. Seguramente y si me pongo a ello resurgiré de la mierda y recomenzaré el ciclo... bueno, siempre que no vomite como la última vez y me quede a medio hacer, lo cual es una putada.

miércoles, 4 de mayo de 2011

OJOS QUE SUEÑAN CON CERRARSE



Me gusta escribir mediante el método del ensayo y error, esto es, volcar palabras a una pantalla en blanco cual escritura automática que brota y mana de una cansada y aletargada cabeza que busca un claro de luz en la quietud de la madrugada. A ciertas horas de la madrugada el fino tapiz que separa lo real de lo imaginado es tan fino que casi tocamos el otro lado, y los fantasmas pasan por ósmosis desde su mas real realidad a nuestra menos real irrealidad...

Cuando la mente se aisla de todo y se enfrenta a la escritura del ensayo y error, ponemos en funcionamiento ancestrales sinapsis que recorren nuestro cerebro en busca de conocimientos, palabras y vivencias que quedaron ancladas en un pasado futuro presente. Los dedos se mueven y deslizan por el teclado creando frases aparentemente significativas pero sin significado, porque son dedos movidos por tendones de cuero que yacen ya cansados de tanta expresividad inane...

Los párpados sueñan con cerrarse, y los ojos sueñan con ser tapados, porque el sueño es tan sugerente que quisiera no despertar... y por eso escribo, para no dormirme y tener que despertarme inquieto. Así que afilo los lápices que son mis dedos y establezco la frágil comunión con el otro lado para parir palabras que forman una historia que es la historia de todo y de todos; la historia que nunca debió ser contada ni nunca debió ser imaginada, por irreal que parezca.

La hora mágica es 5:28 de la madrugada. Temperatura ideal ni muy calurosa ni muy fría. Sosegada calma en mi entorno salvo puntuales brotes de violencia que me sacan de mi aletargado estado. Ojalá 5:28 no fuera seguido de 5:29...

lunes, 25 de abril de 2011

EL CASCO



A Tomás le gustaba aquel descampado. Detrás de una antigua urbanización y casi oculto por una frondosa arboleda, yacía aquel solitario solar quemado por el sol de Agosto esperando la renovación de un terreno que nunca llegaba. Había piedras, rastrojos amarillentos, condones secos y cuarteados que seguro habían vivido épocas mejores... insectos, colillas y jeringuillas secas y borradas por el sol cuyo dueño posiblemente hubiese ya fallecido de sobredosis hacía eones.

Y en toda esa vorágine de desolación y soledad, Tomás pasaba las tardes de aquel tórrido verano que amenazaba con echar a arder de calor la urbanización entera.

En sus humildes quince años ya sabía que no debía andar tanto tiempo solo en aquel terreno pero la verdad era que a sus padres poco parecía importarles que anduviese sin amigos entre aquel vergel de basuras e insectos. Tomás no soportaba a sus padres y prefería la compañía del sordo rumor y del húmedo calor que siempre había en aquel solar... a veces hacía tanto calor que sentía arder la pus que infectaba sus sempiternas espinillas de adolescente que campaban a sus anchas por aquellas agujereadas mejillas imberbes...

Estaba deambulando por aquel paraíso perdido cuando fijó nuevamente su vista en aquel viejo casco de motocicleta que descansaba soporífero y cansado sobre un infecto barrizal lleno de mosquitos y larvas. Hacía ya unas semanas que llevaba viéndolo allí y le llamaba la atención su antiguo aspecto y su blancura excesiva quizá provocada por el pulir constante del sol. No era muy grande ni muy pequeño... vaya, que diría que era jodidamente perfecto para él, y venía fantaseando bastante con la idea de sacarlo de aquel charco y probárselo para ver que tal le quedaba.

No sabía porqué demonios quería cogerlo. Le atraía demasiado y una vez visto ya no podía apartar su mente de él... era como si le insultara con su extrema blancura y sus redondeadas formas, como si le desafiara constantemente a sacarlo, limpiarlo y probárselo...

Los mosquitos zumbaban y las chicharras cantaban bajo el sol implacable de Agosto; Tomás ya decidido lanza una patada al casco para sacarlo del agua y éste rueda hasta chocar con una botella vacía de cerveza y cuando por fin lo agarra, un inmenso ciempiés se desliza por su superficie y cae a los pies del chico, que más indiferente que aterrado, propina un inmenso pisotón que hace sacar los jugos del asombrado insecto. Sacude el casco para vaciar los desperdicios y los restos de agua que quedan en su interior y es entonces cuando le viene una vaharada mohosa de podredumbre que amenaza con hacer saltar las lágrimas de sus ojos ante tal tremendo olor. 

Pero él ya está curtido en esas lides y la promesa de aquel regalo es superior al asco que le embarga.... sin saber exactamente el porqué, pero decidido, se pone el casco que resulta entrar perfectamente en su cabeza, comos si hubiese sido fabricado a medida. Es entonces cuando comprende el error; dentro del casco la pestilencia es insoportable y el roce de su podrida espuma contra las mejillas purulentas de Tomás se asemejan al contacto con la carne fresca. Da una arcada y se intenta quitar el casco pero aquí viene la segunda sorpresa. No cede ni un milímetro.

Una violenta arcada de culmina con un semisólido vómito dentro del roñoso recipiente, que se queda dentro a nivel del labio superior cual piscina semillena, sin perder ni una sola gota por la parte inferior. Los restos grumosos del vómito amenazan con invadir las coanas del niño que agobiado y al borde del colapso nervioso intenta no balancearse demasiado para mantener el vómito a un nivel aceptable dentro del casco para que no le invada la nariz. Sin embargo, la situación es insostenible y Tomás acaba aspirando parte de su propio vómito, lo que le hace balancearse y cubrirse por completo la cara con su propia miasma; y es entonces cuando se escucha un sonoro "click" y el casco se gira unos 45 grados hacia la derecha, dejando la cabeza del chico en una posición forzada que no puede enderezar ni siquiera con las manos, traccionando del casco hacia la izquierda.

Un segundo "click" lleva el casco otros 45 grados hacia la derecha de Tomás, que siente crujir los tendones y músculos del cuello al forzarlo a una posición tan extrema. El chico se aferra desesperado al casco y tira con las fuerzas que dan las hazañas imposibles sin conseguir mover el casco ni un mísero milímetro; su cabeza y cuello nunca han estado en posición semejante a aquella, y es entonces cuando el tercer "click" rompe definitivamente el frágil cuello del chico, cual burdo hueso de pollo quebrado por avezadas manos de carnicero. A partir de aquí, el proceso se acelera y se escucha un "click" cada 10 segundos, así que la cabeza de Tomás comienza a girar con aspecto de muñeca abandonada a su suerte. La sangre ya empapa la ropa del chico y el árido suelo que acoge su cuerpo... pero el casco no se detiene y los giros se siguen sucediendo cual macabra danza. Tras varios intensos minutos, el cuello se separa del tronco y el casco sale propulsado un metro hacia delante, llevando unida a su parte inferior la columna vertebral completa de Tomás.

La postal es grotesca; un triste cuerpo yaciente sin cabeza, desangrándose a su suerte, y a un escaso metro un burdo casco blanco rezumante de vómito y sangre seguido de una filamentosa cuerda de nervio y hueso que ha sido arrancada con una facilidad pasmosa. Sin la columna que lo sostiene y le da forma da la sensación de haber empequeñecido al menos medio metro, y diríase que parece de trapo.

Ahora centramos nuestra atención a escasos metros del cuerpo de Tomás, y dirigimos la vista hacia un grupo de insectos negros que se mueven al compás de una danza tan instintiva como antigua. Seguimos acercando nuestra mirada y vemos que son un grupo de escarabajos peloteros negros como la noche.... y si seguimos aguzando nuestra vista veremos que uno de ellos porta en su pata una especie de mando a distancia que maneja con presteza. 

Si entendiéramos su lenguaje, esto es lo que escucharíamos:

- POR FIN HA CAIDO EN LA TRAMPA ESE MALNACIDO.
- SÍ, HA COSTADO MUCHO CONSTRUIR ESE CASCO...
- ESE HIJO DE PUTA NO VOLVERÁ A HACER LA CORBATILLA A NINGÚN ESCARABAJO.
- SÍ, YO CREO QUE EL DESGRACIADO HA APRENDIDO LA LECCIÓN...

viernes, 15 de abril de 2011

LA TROMPETA



Revienten los muros y suenen trompetas,
toques de batalla, arqueros y cornetas...
Fin del mundo antiguo, arden los cielos,
cae Jericó en aciaga noche funesta.

Hermano contra hermano en pie de guerra,
empuñen las armas por religión, raza y tierra.
Así fue escrito y así fue cumplido,
fin de ciclo y vuelta a lo ya vivido...

Espirales de sangre y volutas de humo,
mundo de mugre y mares con grumo...
Contaminación y muerte estaban escritas,
profetas, santos, sacerdotes y eremitas...

Tal y como cae Jericó, la primera ciudad,
así cayó la última, sin nombre ni edad.
No hay vida, no hay muerte, solo frío.
No hay nadie, nada se siente, solo vacío...

Y así se cumplió lo pactado,
y el polvo cubrió las ruinas.
No recuerdas lo nunca vivido,
ni escribes lo nunca pensado.
No existes si no eres creado,
ni vives si antes no has muerto.
¿Crees que te librarás de volver?...
¿Crees que no volverás a nacer?...
Volverás a Jericó y su muralla,
y tocarás la trompeta de batalla.

Bajo un cielo color muerte,
buscarás calor y cobijo,
pero sentirás el frío y la desazón,
del hijo abandonado a su suerte...

Y tirada en la tierra quedó,
la trompeta que al mundo condenó.
Mas para volverla a tocar,
nadie habría de quedar...
¿Quien forjó la trompeta?...
¿Quién creó el sonido?...
¿Quién construyó la muralla
esconde la mano y calla?...
EL sabe que somos un error,
que la eternidad ha de pagar.
EL sabe que pariremos dolor,
y que la rueda volverá a girar...

jueves, 14 de abril de 2011

ABSURDIA...



Encontrábame en la ducha, sintiendo correr el agua por mi torso desnudo y musculado, cuando me dispuse a lavarme la cabeza con champú... recorrí mis suaves dedos por los rizos arrebolados y tras enjuagarme bien el pelo, cogí el tarro de acondicionador; cuál fue mi sorpresa al leer en el bote: HIDRATA, NUTRE Y REPARA... Y YO PENSÉ; COÑO!, SI ME TOMO ÉSTO TODOS LOS DÍAS... ¿CONSEGUIRÉ YO LLEGAR A LOS 100 AÑOS?...

sábado, 2 de abril de 2011

MÁTÍLDÉ´.´.´.



MÁTÍLDÉ érá úná grán pérsóná ý én vídá fúé ámígá dé sús ámígós´.´.´. láméntábléménté sú vídá sé fúé ápágándó póco á póco hastá que yá no púdo más y pasó a mejor vída. Descanse en paz Matilde...

miércoles, 30 de marzo de 2011

PER SECULA SECULORUM



Acercó lentamente la pistola a la sien sintiendo el helado contacto del metal en los poros húmedos de su piel. Acarició el gatillo sintiendo la rigidez acerada del portador de muerte. Seis balas en el tambor y 100 de 100 opciones de deceso. Sudor frío en la frente y alma en estado de permagel.

Despierta y ve que es un sueño; que la pistola descansa a un lado de la mesita de noche. La cama bañada en sudor añejo y poco a poco va conectando nuevamente con la realidad. Nuevamente le asalta el mismo pensamiento: vida a término, fin de la existencia,  mirar en el abismo para que éste devuelva la mirada... dulce remordimiento que le corroe lentamente y que sabe que le acompañará hasta el último segundo... ¿Por qué?, Dios Santo, ¿Por qué?... ¿PORQUÉ CONDENÉ AL NAZARENO A LA MUERTE?...

Pilatos se levantó de la cama y se miró en el espejo. Cogió el arma de la mesita de noche y sin vacilar se voló la tapa de los sesos, haciendo un collage de masa gris, sangre y huesos en la pared. Tras cinco exactos minutos, sesos, sangre y huesos vuelven a su punto de partida uniéndose como un perfecto puzzle más antiguo que el tiempo mismo.

Y Pilatos se levanta del suelo, apoya el arma en la mesita de noche y vuelve a acostarse, sumiéndose de nuevo en un sudoroso sueño...

martes, 22 de febrero de 2011

OXÍMORON



En tu mente inconexa, cortocircuitada y rota vagan recuerdos y pensamientos sin hilar. Difícil precisar el momento en que todo se rompió para siempre, y las neuronas quedaron vagando en la derretida sustancia gris de tu cerebro. Oxígeno que las alimenta y las anima pero que las deprime y mata con su ausencia... ¿adónde fuiste, CONCIENCIA?.
Porque sé que vives porque respiras y porque lates, pero tu conexión no es óptima para mi entendimiento... ¿eres tú quien no me entiende o es al revés?.
Decorticación, desconexión, astralidad, vacío, sopa primordial y no-muerte. ¿Muerte en vida o vida en la muerte?. NO LO SÉ...
¿Por qué hueles así? ¿Por qué impregnas con tu aroma de podrida hiel mi limpia piel? ¿Hay cura para tu mal?.
Quisiera rescatarte de tu abismo pero no puedo ponerme a tu nivel, porque no SE ME PERMITE. Quizás una leve incursión podría ayudarte a escapar de tu encierro, pero dicen que tu encéfalo no vive, o que vives sin encéfalo, lo que me vuelve a sumir en otro mar de dudas.
Fogonazos y visiones y sonidos no escuchados pero sí SIN-sentidos. Quizás el muerto sea yo y tú liberado vagues feliz y realizado por los campos eternos de la ¿MUERTE?.

No espero que me hayas comprendido más que yo a tí, mi dulce y eterno durmiente...

miércoles, 9 de febrero de 2011

EL FÉRETRO



Fue quizás por una corriente de aire helado por lo que me desperté. Era de madrugada, las 3:14 minutos de una fría noche de Octubre. Como casi cada noche, la próstata no me perdonaba. Uretra comprimida y quemazón constante... al diablo con la edad. Me incorporé lentamente de la cama y dí un respingo al sentir el contacto frío del suelo en la planta de mis pies. Tras el "ritual de la orina", como me gustaba llamarle, sentí la necesidad de un vaso de agua, pero maldita sea la hora en que elegí vivir en un duplex de dos plantas. La cocina estaba en la planta baja y la verdad es que me apetecía poco bajar; mañana madrugaba y tenía una importante reunión de ascenso con el jefe, pero la sed es la sed.

Bajé adormilado los escalones cuando advertí un ligero resplandor proveniente de la cocina; quizás había olvidado apagar las luces al acostarme. Sin embargo, mientras seguía bajando los escalones noté que la luz parpadeaba cada tres o cuatro segundos con un ligero destello azulado. Me embargó un escalofrío por la sensación de irrealidad que me asaltó, probablemente debido al duermevela en el me encontraba. Al llegar a la planta baja distinguí los muebles del salón iluminados por el constante parpadeo de la luz proveniente de la cocina cuya puerta estaba entreabierta y me sobresalté al ver la cualidad cuasi espectral de la luz. O bien la barra de neón se estaba fundiendo o lo que provocaba la luz no era la lámpara.

El sueño se me pasó de golpe, pero asaltándome la duda de si en verdad no estaba soñando. Rocé con mis dedos el pomo de la puerta y la empujé suavemente hacia el interior... El féretro estaba allí, apoyado en una especie de mesa camilla con ruedas y flanqueado por cuatro velas eléctricas con sus cuatro correspondientes brazos ornamentados. Al fondo de la habitación la pequeña nevera y la mesa comedor; a la izquierda la alacena; a la derecha el pequeño armarito y en el centro aquel féretro. ¿Un féretro?...

Me pellizqué repetidamente el brazo convencido de que estaba soñando pero la visión no parpadeaba ni desaparecía: se trataba de un ataúd lacado y brillante, oscuro como la noche de los tiempos, sin inscripciones ni bajorrelieves, sólo una fría caja de madera. El sudor manó de golpe de cada poro de mi piel; el ominoso frío me contrajo las fosas nasales y la ansiedad se apoderó de mi corazón, iniciando una poderosa cabalgada que amenazaba con destrozarme el ventrículo. Trastabillando avancé dos pequeños pasos en dirección al ataúd, convencido todavía y quizás esperanzado en que el sueño era tan real que todavía no me había percatado de sus poderosos efectos.

Rocé con la punta de mis dedos la fría superficie nacarada, mientras la luz seguía parpadeando y zumbando en su espectral tono azul. Una llave sellaba el féretro por su lado izquierdo, y armado de valor le di la vuelta. El click de la cerradura resonó en la fría cocina y me hizo temblar todavía más. ¿Qué hacía aquel féretro en el centro de mi cocina, en plena madrugada y flanqueado por unas luces eléctricas sin conectar a ninguna fuente eléctrica...?. Decidido a resolver el misterio agarré la pequeña asa del lateral y volteé la tapa del ataúd.

Sonreí nerviosamente extrañado, al contemplar otra tapa nacarada debajo de la que había abierto; sin duda era otro ataúd dentro del primero, encajando perfectamente en el espacio vacío que dejaba el anterior. El aspecto del segundo era similar al primero y reprimiendo mis impulsos de salir corriendo agarré la tapa y la abrí tal y como había hecho anteriormente. La mandíbula se me descolgó y tuve la sensación de que iba a tener que recogerla del suelo al ver un nuevo ataúd dentro del anterior, cual muñeca matrioska que me desafiaba abiertamente. Creo que en esos instantes perdí definitivamente la poca cordura que me quedaba y mi cerebro quedó reducido a su mínima expresión; volví a abrir la nueva tapa para encontrarme con la misma funesta caja pero más pequeña, y otra, y otra, y otra...

Delante de mis ojos, tras 45 tapas de abiertas, tenía un pequeño féretro que por vez primera difería en algo: su madera era color blanco hueso y desprendía un ligero olor a cedro recién cortado. Perdí el tono muscular por la impresión y tuve que apoyarme en una de las parpadeantes luces hasta recobrar la compostura. Recordé que mañana cumplía 46 años y tenía la sensación de que aquel sería el último que abriría.

Con lágrimas en los ojos volteé la pequeña tapa.

La criatura del interior era sin duda un feto, pero añejo y emponzoñado por el paso de los años. Su textura a la vista era acartonada y parecía que se convertiría en polvo al menor contacto. La piel curtida estaba combada hacia dentro y la zona de las fontanelas en el cráneo carecía de piel, dejando a la vista profundos huecos como cuevas que parecían perderse en el vacío infinito del interior del hueso.

Reconocí a la figura. Tenía una marca de nacimiento en el cuello como la mía, que le recorría serpenteante el cuello hasta acabar en la zona media del tórax.

De repente, la figura adquirió movimiento. Con un ligero crujir como el rozar de viejas sábanas de hospital, enderezó su cuello y dirigió su mirada vacía hacia mis llorosos ojos.

La boca retraída de aquel añoso feto emitió un hálito de siglos y con trémula voz dijo:

- De la cuna a la tumba... condenados al olvido. Uno tras otro, uno tras otro... (por debajo de la grave voz se escuchaba un gorgoteo que semejaba los pulmones encharcados de un moribundo).

La figura pareció sonreír, y ese fue el momento en el que definitivamente me volví loco. Mis dos hemisferios se fundieron en uno solo, adquiriendo consistencia pastosa y retrotrayéndose a su edad reptiliana primigenia.

El feto continuó hablando:

- Y los hijos de tus hijos enterrarán a sus padres y los llantos engendrarán los mares que cubrirán las tierras baldías de la soledad. Rechinarán los dientes los resucitados y molerán sus esmaltes hasta quedar sólo la fría encía. Los viejos se verán jóvenes y olvidarán el tiempo intermedio, y los jóvenes se verán añejos y llorarán la fría desesperación de la enfermedad. El tiempo perderá linealidad y se hará círculo, y los bebés se acompañarán a ellos mismos en su duelo de muerte a los pies de su propia tumba. Mausoleo de siglos por los siglos de los siglos.
De la cuna a la tumba...


viernes, 28 de enero de 2011

LA TÍA PÚSTULAS...


           Roberta llamó insistentemente al timbre. No entendía porqué demonios tenía que romper su tarde de estudio para visitar a una desconocida familiar de la que no había tenido previas noticias en su vida. No podía quitarse de la cabeza las ojeras y rastros de lágrimas en el rostro de su madre cuando la despidió aquella mañana. Su madre se había mostrado hermética en el asunto... tenía que ir a hacer una visita a una Tía suya que extrañamente vivía en una calle por la que Roberta transitaba diariamente. ¿Acaso no era extraño que su madre no le hubiese dicho nada anteriormente?. Además, su padre tampoco le había dicho nada en vida, antes del terrible accidente que segó su vida cuando ella contaba sólo con 12 añitos.

Sea como fuere, allí se encontraba Roberta, pegada a un añejo timbre delante de una puerta que parecía que hacía años que había vivido su época de esplendor. Se disponía a darse la vuelta cuando un ruido la puso alerta. Tras varios minutos de espera, la puerta se retiró unos centímetros y por el hueco se asomó una añosa cara en penumbras que sin saber porqué le produjo un escalofrío.

La puerta se abrió del todo y la figura totalmente enlutada se retiró hacia el interior profiriendo una suerte de gruñido que a Roberta le pareció identificar como "pasa, muchacha"... Roberta dió un respingo cuando una oleada de un hedor dulzón sin identificar le asaltó las fosas nasales. Una mezcla de colonia de flores añeja y animales en descomposición sería quizás una buena definición para aquel nauseabundo aroma penetrante que con seguridad sabía que no iba a olvidar fácilmente.

Sus ojos se acostumbraron a la oscuridad y distinguieron a la ominosa figura de negro que le sonreía desde su posición estática en la mesa de centro. Su cara parecía haber vivido todas las edades de la tierra y sus profundos surcos y estrías dotaban a su cara de una especie de movimiento indeterminado que la desasosegó profundamente. Era difícil de describir, pero en su cara había cierto rasgo batracio quizás determinado por los gruesos labios carnosos que delimitaban su boca.

Con un gesto lento y parsimonioso le indicó que le diese un beso en la cara y se sentase y su sonrisa dejó escapar un aliento fétido de dientes y encías en descomposición. Aguantando el tipo, Roberta posó sus labios en la arrugada cara de su tía, dándole un beso al sarmiento de su faz, tras lo que se sentó en una silla enfrente de ella...


- Y bien..., dijo Roberta.
- Me alegro que hayas venido, niñita mía. Hacía tiempo que te esperaba.
- Mi madre no me había dicho nunca que tenía una tía en la ciudad...
- Tu madre no te ha dicho muchas cosas.
- No puedo quedarme mucho tiempo, es mi cumpleaños y Jorge me está esperando.
- ¿Jorge es tu novio?.
- Un amigo.


Durante un breve instante, Roberta distinguió algo extraño en la cara de su tía. Parecía realmente haber un cierto movimiento. Las arrugas y surcos parecían haberse cambiado de lugar y la geometría de la cara parecía no seguir reglas establecidas. Por otro lado, al acostumbrarse sus ojos cada vez más a aquella desagradable penumbra, distinguió unas pequeñas rojeces en su cara semejantes a pústulas que parecían palpitar. Sin duda la sugestión y la luz estaban haciendo estragos en sus nervios.


- Así que un amigo, dijo la Tía.
- Sí.
- No conozco amigos que tengan derecho a profanar la belleza de tu raja, niña...
- Pe..., pero, ¿qué dices, tía?. (Roberta pensó sin duda que aquella vieja estaba demenciada).
- Tu flujo me pertenece. Tu raja me pertenece y ese niñato no tiene derecho a recoger la hiel de tus entrañas. Yo llevo esperando más tiempo que él. Yo llevo esperando 18 años y el asqueroso fruto de tu vientre será entregado como está dicho.


La espina dorsal de Roberta sufrió un tremendo calambre que la inmovilizó de cintura para abajo. Un frío helado invadió sus vértebras y acto seguido éstas fueron quebrándose como huesos de siglos. El crujido fue tremendo... todas las vértebras quebrándose a la vez y pulverizándose en polvo de calcio. La estatura de la muchacha menguó visiblemente en la silla. Su cuerpo perdió prácticamente medio metro de altura, a la vez que perdió toda la consistencia que una columna puede dar. Su mente sin embargo era consciente de todo lo que estaba viviendo. El dolor alcanzó su umbral máximo y a partir de ahí se convirtió en otra cosa. Quizás lo que Santos y Místicos llamaban la divinidad...

La cara de la Tía definitivamente estaba cambiando. Su rostro era blando y grasiento y parecía chorrear y desplazarse cual sebo hirviente. Al mismo tiempo que se deformaba volvía a formarse dando la sensación de tener y no tener cara al mismo tiempo. Las pústulas habían crecido enormemente y se contraían en sístoles malignas que chorreaban pus a cada latido.


- Tú eres otra del racimo. Tú eres fruto del Segador y el Segador te reclama. Yo sólo soy un vehículo que te va a transportar a otra existencia mejor, niña... Eres afortunada porque él te reclama, al igual que todas las que estuvieron antes que tú. Tu madre tuvo tres niñas antes de tí y todas vinieron a verme, al igual que las hijas de tu abuela y de tu bisabuela. El rastro se pierde en la noche de los tiempos, niña. Yo siempre he estado aquí y siempre os he servido a todas de vehículo en éste día tan importante. Hoy es tu 18 cumpleaños y vas a ver al Segador.


Las pústulas adquirieron relieve de centímetros y sobre su superficie se perfilaron pequeñas caras, narices y ojos que gritaban con agonía. De sus pequeñas bocas no surgía voz alguna, sólo una pus maloliente de aspecto verdoso. Miles, millones de pequeñas caras que deformaban el rostro de la vieja, convirtiéndolo en un camposanto de carne en movimiento...

El resto de los huesos de Roberta se descompusieron en un instante. El cuerpo se convirtió en una goma maleable que se derramó encima de la mesa y sus mejillas se apoyaron sobre la fría superficie. En su consciencia no entendía el porqué de todo aquello. ¿Por qué su madre la había enviado a aquello?... La mandíbula de Tía Pústulas se abrió con un tremendo chasquido; los dientes retrocedieron hacia el paladar abriendo una caverna de medio metro de diámetro; la espesa saliva goteó en la mesa y se derramó hacia el suelo.

Los despojos de Roberta fueron aspirados por la boca de Tía Pústulas hasta encajarse en la comisura de los estirados labios. En segundos los hombros de Roberta pasaron hacia la tráquea de la vieja. Intentó cerrar los ojos, pero no pudo porque la ácida saliva le había derretido los párpados. Al segundo espasmo deglutorio de la garganta de la vieja, Roberta se precipitó al abismo de los Tiempos...

En su casa, la madre de Roberta acariciaba su vientre deseando para sus adentros que la criatura que esperaba fuese un niño... quizás ésta vez habría suerte.


miércoles, 5 de enero de 2011

NADA DESDE LA NADA



"El mundo tal y como lo conocemos dejó de existir de golpe; así, sin más aspavientos. Ni catástrofes naturales, ni ira de Dios, ni meteorito de otros mundos ni nada parecido... sin más, en silencio, de repente y tal y como se desenchufa un electrodoméstico. Infinitos eventos interrumpidos para siempre; infinitas causas-efectos que no llegan a ningún puerto; infinitas posibilidades que acaban en la Imposibilidad última. Oscuridad repentina y total; vacío de eones; singularidad negativa y repentina con la que se acaban los miles de millones de años de evolución Universal. Electroencefalograma plano para un Universo entero, para la Vida entera. Difícil de concebir pero real como la NADA misma. Vida, Karma, Espacio, Tiempo, Evolución y expansión reducidos a NADA. ¿Podéis concebir NADA?... Sin embargo yo sigo existiendo; no sé quién soy ni quién fui. Tan solo sé que existo en una nueva forma de existencia parecida a un impulso eléctrico. No tengo cuerpo, mente, sustancia ni nada parecido... lo noto a pesar de carecer de sentidos. ¿Dónde me ubico?... No lo sé. Solo sé que SOY. De algún extraño modo SOY. También sé que emito algo; una especie de impulso, energía, electricidad, éter... . Emito algo o por lo menos me parece que estoy comunicando algo. No sé desde dónde ni por cuánto tiempo. Quizás soy el último bastión o reducto de Existencia tal y como se conoce. Emito este comunicado a expensas de que el mundo vuelva algún día tal y como se fue. Quizás la NADA no sea irreversible. Ahora bien... ¿Cómo se vuelve de la nada?... Si algún día el mundo vuelve quizás alguien pueda recoger éste testigo en forma de impulso que estoy emitiendo y quizás pueda transcribirlo en letras y palabras, porque ésto no lo estoy pensando ni diciendo (carezco de mente y cerebro y lugar de alojo). ¿Adónde fue la Humanidad? ¿Por qué quedo yo? ¿Acaso puedo llamarme YO?..."

Comunicación en forma de ondas eléctricas recogidas por el Coronel Mortimer y reflejadas en palabras comprensibles en LAMUERTETENIAUNBLOG en exclusiva para la Humanidad entera. Éstas palabras nos hacen pensar que el mundo se "apagó" en un momento dado de nuestro pasado más reciente, para luego "encenderse" sin que tengamos constancia ni recuerdo de ello. ¿Estamos sufriendo ésto en la actualidad? ¿Si esto es así... a dónde va el mundo cuando se apaga y se sumerge en la NADA?...
Actualmente éste emisión está siendo estudiada por eruditos de todo el mundo intentando demostrar la procedencia de ésta.
El Coronel Mortimer tuvo la primicia de recibir la emisión en persona y asegurar su veracidad...