sábado, 21 de marzo de 2026

JUANLU BARLOW & HIS LOVE-HIT RECORDINGS - "HIS IS NOT A NEW BROKEN TAPES ALBUM" (OIGOVISIONES LABEL; OV27, 2025)


THREE BROKEN TAPES es una banda / proyecto malagueño de Juanlu Barlow que comienza andadura más o menos por 2009 y que continuaría singladura con la adición de Fran Barrionuevo. No he tenido oportunidad que yo recuerde de escucharlos (al menos una batida rápida por la maraña de mi memoria no me trae nada claro). En 2013, y con motivo de la publicación de Bye Bye Borrasca, entran en contacto teguminoso con la coreógrafa Ximena Carnevale, fruto de lo cual surge la pieda de danza contemporánea CRUDO (también andaban por ahí Paloma Peñarrubia y Kitty Soul) que bueno, se celebrara en el Teatro Cánovas y mirando aquí y allá he dado con el pdf del programa de mano

Por supuesto, toda la historia se va enmarañando en este blog; Juanlu colabora en los tres volúmenes de Close/Stare. Así que recuerde, reseñé el magnífico Traspasa tu Marco, no te Evadas donde Juanlu aporta fotografía mientras que musicalmente participa en los otros que se me vienen a la memoria; Acto de Fe y Volvamos a Perturbar el Tiempo que no tengo y creo están agotados que yo recuerde). Por otro lado, Fran Barrionuevo es GRAN BENGALA, asociado suturado (cuerpo, alma, espíritu y metal) a la historia de los mejores diseños en Oigovisiones Label. Por el camino parece quedar un 7" (leyendas) que no se edita y así hasta el momento actual en el que me encuentro en el buzón una auténtica belleza en forma de cassette limitadísima que al primer impacto visual parece una colaboración mediúmnica entre Buñuel y el `enfant terrible´ Eduardo Casanova por los juegos y elección de colores. Puedo tirarme hasta mañana describiendo esto pero es más fácil resumir: es como tener una obra de arte entre las manos. Un objeto cargado de poder artesanal y que desafía en inane / vacuo signo de los extraños tiempos que estamos viviendo.

Sigamos. This is not a Three Broken Tapes Album es un oopart musical dentro del espectro electroacústico habitual de las ediciones enclavadas en Oigovisiones Label. Compuesto (salvo un extra digital que anda por ahí que es puramente 3BT) por Juanlu Barlow & his Love-Fi Recordings, en esta ocasión se juega al hermetismo en los datos y parece que es Juanlu el encargado de la música (no lo he comentado pero su actividad es muy prolífica bajo sus múltiples aliases (Little Bradley, Lüüü o J. Barlow) mientras que el erótico festivo diseño corre a cargo de Fran Barrionuevo (dejo fotos y el material empleado para que os hagáis una idea):

Baby pink cassette C50 / Overcover on 250gr corn cardboard / Cover on 250gr corn cardboard / 16 pages booklet on 250gr corn cardboard, 120gr corn paper and 120gr pink Popset paper




Estamos ante un álbum de 14 canciones de toda la vida distribuidas en dos caras de la cinta, y antes de entrar en lo que son mis impresiones personales, os dejo la presentación del propio artista: 

`¿Un nuevo disco de Three Broken Tapes? No estoy del todo seguro, y me encanta jugar con la única pista que sugiere la portada asegurando que esto no es un disco nuevo de Three Broken Tapes, pero, ¡vaya que suena a 3BT!

Lo que sí sé con certeza, quizás esta mal que yo lo diga y me da igual, es que el alma detrás de este proyecto es Juanlu Barlow aunque su sonido parece estar atrapado en una encrucijada: demasiado analógico para ser un disco de Lüüü y demasiado electrónico para ser uno de Little Bradley, alias bajo los que publico mis otros discos. Detrás del diseño está Fran Barrionuevo, compañero de aventuras en Three Broken Tapes y amigo de la vida. No podía ser de otra manera, me conoce demasiado bien, nadie como el para seguir jugando al despiste aportando su estilo visual fresco, elegante y minimalista. Tardó apenas tres días en realizar todo el entramado del diseño para que no me echara atrás. Gracias Fran!!!

Lo único que me queda claro es que lo mejor es dar al play y dejarse llevar por el festín de cacharrines y guitarras con el que intento desafiar géneros y expectativas, si las hubiera. Espero disfruten la experiencia.´



Numinoso burbujeo Indie Pop espectral de aletargado tempo crepuscular (algo de Country onírico hay) destaca en la atonalidad de una guitarra que más bien parece un banjo en "It's never too late". Espiritualmente, es el tipo de canción que uno escucha cuando se despierta en una sucia playa de botellones tras la Noche de San Juan, aterido de frío, esquivando condones arenosos y con toda la humanidad durmiendo mientras uno se pregunta por qué diablos no se quedó en su puñetera casa. Percusiones simples pero efectivas y espíritu garajero mezclado con rock americano endogámico. Sigue el organillo gospel de iglesia oxidada y ritmos danzables de "Nothing to Fear", genial para servir de base a las lánguidas voces (toquecitos de Spacemen 3, de Loop, de Spektrum....) de una suerte de música para electro crooners que hicieran giras por estaciones de servicio (algo así como el Sinatra de Loja) en la zona de Las Pedrizas (Málaga). Como si SUICIDE hubieran decidido tirar para el Pop y no agredir a nadie (psicológica y sonoramente), se van deslizando acertadas melodías luminiscentes (luz hay, lo que no sé si es una luz sana o nuclear).

Analogismo de Loops secuenciales y glitches muy bien encajados adornan la guitarra que atraviesa la cuasi espacial "Secret Universe", un temazo himno que me flipa y que cuenta además con una voz que me recuerda a los devaneos de mi añorado David Lynch y su particular timbre vocal. Muchas capas que se van retorciendo en espirales, enterrando una falsa simpleza (realmente el conjunto es muy barroco) e inyectándome en vena (también bajo la lengua) una especie de sustancia rosa degradante (que no degradable) que me hace adicto a un sonido que se recarga una y otra vez como en "Push the Nose", especie de New Wave cuasi gótico neofuturista con soniquete de órgano en la retaguardia porque eso sí, una de las principales virtudes aquí es en dejar escondido el preciosismo gracias al fabuloso uso que se hace el esfumino sonoro (ya me entienden los puristas de la Hi Fi). Sigue el Pop Indie (esas baterías) de "Red Lights" que ojito que es más amenazante de lo que a priori puedas pensar (casi que creo que Alan Vega está escondido en la cinta magnética y va a saltar a darme un tajo en la yugular como me descuida con un disco afilado de los Silver Apples). 


Excelentes los motivos timpánicos y el inexorable, hipnótico discurrir de una estructura / forma de componer muy, pero que muy cercana al Psych de los Wooden Shjips y la psicodelia aeronosa de Austin (Texas). Querido Juanjo, hubieras tocado en el BANG BANG BAR en la tercera temporada de TWIN PEAKS si le hubieras mandado esto a Lynch. Igualmente vale esto para la extrañísima road movie musica de "Beat Street", que sé que acontece bajo el cielo, pero no sé de qué planeta. Cuatro minutos y pico para la robótica "Bloody Dance Floor", con lo que parecen casiotones o melodías pixeladas de 8 bits mientras me masturbo esperando que cargue el maldito juego del Commodore 64 (no he ido al cole, hay alerta amarilla). Maravilloso como todo va fluyendo en el Laserdrome jodido de tu mente... si te da el rayo rosa, mueres.


La pletina me da la vuelta a mí y empieza la Cara B con "Bees in the Wind". Electro Dark si se lo propone, Pop sincopado de espectrales lazos cuasi tribales de Dub elegante y órfico que sin solución de contiuidad vuelve a las praderas americanas con "Cow Cow" en una suerte de electro Folk sediento de jugo de cactus y una guitarra que parece afinada bajo el influjo de algún enteógeno. Me joden sobremanera etiquetas como Indie. No entiendo lo que significan... ni Post Rock ni mierdas. Esto suena como si en el último pueblo de Utah hubieran instalado unos columpios en un solar y yo estuviera dándole que te pego con el culo desnudo pegado al metal. 

Igualmente anómala y rompedora es "Troubled Mind" que empieza letárgica y se va animando en actitud devocional apocalíptica (sin llegar a Neofolk ni cosas raras pero sí con algo de ese extraño metaverso de Julian Cope y su Autogeddon). Hacia el final del corte se gira hacia la Fusión (no sé de qué) y se entronca con la mueve caderas "Check One, Check Two", para mi gusto de los mejores cortes de la Cara B. Fabulosa la crepuscular voz y la sensación de amenaza espacial inminente (ya sea por un meteorito, o porque estás participando en un rodeo texano con ganado vacuno cibernético fuera de control). Moved las caderas, hijos e hijas de la gran puta. Chascar los dedos. Usad las espuelas para escribir vuestra vida en la piel de vuestras fláccidas barrigas... meteos por la alcantarilla existencial más cercana y perderos para siempre en los ritmos bailables, EBM a la española, de "Hi Dreams". Transformad el Cuarto Mundo de Jon Hassell en el Nuevo Edén plantando semillas (regado con la distorsión de la guitarra) y recopilando especies para la Nueva Arca antes de que llegue el Necro Diluvio. 


Sacad las lenguas y romped vuestras mandíbulas que Simeon Oliver Coxe III y Danny Taylor (Silver Apples) vienen a daros la comunión con tapacubos bendecidos por un Cristo Alquitranado. Sigue la cosa apretada con "Leave Reality Behind"... a ver si se va a acabar el mundo y no voy a poder terminar la reseña. Espera Dios, cojones!. Sintes cuasi VaporWave, Loops y un cierto sinfonismo Lo Fi (es posible algo así?) completan la desconexión de mi cuerpo / alma con lo terrenal. Ahora sí que floto y me elevo (o desciendo, que ya no lo sé). Guitarra acústica adorna un ritmo latino (tango?) rebozado en electrónica en la final "Slow Emotion" que por lo que sea me trae a la cabeza a Geoff Barlow en DROKK pero también es cierto que bien del tarro no estoy.

PERDÓN. MIL PERDONES por no haber reseñado esta auténtica maravilla antes. 

MUY, MUY RECOMENDADO para psiconautas, amantes del arte y gimnastas de los tímpanos.






martes, 17 de marzo de 2026

MONNIK - BELIDENISSE (CONSOULING SOUNDS; SOUL0208; 2025)



`hier, waar ik u heengaan liet
                             lig ik als mens te midden dorre aarde
                                                                  ik schreeuw mij blind maar de dood is doof geworden
       zonder woorden sterf ik, ingetogen´

MONNIK es el sobrenombre del artista experimental belga Thibaud Meiresone-Keppens, que en este Belidenisse (quinto trabajo desde 2015 para el insigne sello CONSOULING SOUNDS) nos vuelve a llevar de la mano por paisajes y texturas de un Ambient teñido de chamanismo, Drone, experimentación y multitud de capas que se van engarzando como un mecanismo de relojería. El excelente sonido (prácticamente todo lo que viene de este sello) es obra de la masterización de Gert Van Hoof para una edición vestida de gala (vinilo rosa, negro y digipack) gracias a la evocadora portada de Jules Meiresone (como una de esas oscurantistas acuarelas que están situadas en las penumbras más inhóspitas de viejos lugares de peregrinaje votivo). Eso sí, no puedo compararlo con trabajos anteriores porque es el primero que escucho de él.

Belidenisse, que se traduce por algo así como `creencia´, deja claras sus connotaciones pseudo litúrgicas, espirituales y enaltecedoras a través de unos cortes que se construyen de forma sosesaga pero que con múltiples escuchas van revelando un sinfín de detalles. Es como visitar el interior de cualquier catedral; el empaque es directo y te asalta los sentidos pero no es hasta que buceas en los detalles que verdaderamente te sumerges en el simbolismo de lo que te rodea. También puede ayudar a que os pongáis en contexto si os dijo que Monnik es, como habréis adivinado, `monje´ en neerlandés. Además, el disco se compone tras la lectura de Thibaud del libro Confesiones (397-400 d.C.) de San Agustín de Hipona.... una road movie filosófica literaria donde Agustín de Hipona trata te demas tan abstractos como el tiempo (una extensión de la mente). Sigamos.

El álbum se abre con minimalismo Dark Ambient y toques percusivos de campanas rituales; "Vaeghevuur" son ocho minutos eclécticos donde una guitarra a penas esbozada y una percusión ultra lenta alcanza tempos casi de Funeral Doom. Es más, si me apuráis, la afinación de la guitarra tiene un toque a lo Evoken considerable, aunque estemos hablando de estilos bastante opuestos. Entra la electrónica de forma magnificente con cierto aroma retro, aparecen elementos necro sinfónicos y todo va caminando con una parsimonia cercana a un Via Crucis. Se repite la melodía `ad nauseam´ creando un ambiente hipnótico / mántrico que roza la psicodelia oscura. Tras un parón a mitad del corte, y lo que parecen voces susurradas, brilla la manera en la que el belga parece rendir homenaje tanto a la Kosmische como a los mismísmos Tangerine Dream de su primera etapa. Electrónica analógica burbujeante, espacial y macrocosmos versus microcosmos. Una jodida delicia.

Por alguna razón, se me vienen constantemente a la cabeza los Dead Can Dance de Spiritchaser o el trabajo Ark en solitario de Brendan Perry en la fabulosa "Wederopverisenisse"; orientalizantes cadencias que podrían retrotraerte también a olvidadísimos proyectos como RAJNA pero mucho más introspectivo aquí. Además de colaborar Katrien Hermans al contrabajo, la manera en la que Monnik usa la electrónica recuerda en muchas ocasiones a los primeros trabajos de Sopor Aeternus... algo así como un punto de unión entre lo clásico, la música de cámara y lo ochentero, todo mezclado en un flujo laminar de brutal pesimismo en el tono general que evoca en el oyente. La guitarra aporta aroma Folk que junto a lo electro, tampoco está cerca de aquel fabuloso At the Foot of the Garden (2003) de Blood and Time (Scott Kelly) aunque el `fade out del corte´ sea un largo drone / soundscape.

Vuelven a sonar las campanillas en "Apostaet", aunque pronto entran bases percusivas más cercanas al Noise. Guitarra minimalista aportando nuevamente algo de Doom al corpus musical en un desarrollo que lenta, pero inexorablemente te va dragando la médula de líquido cefalorraquídeo. Melodías construidas sin prisa, que rebotan contra el inmenso hueso frontal del cráneo de un Dios intuido, esbozado o físico (quien sabe). Tonos apocalípticos in crescendo en unas composiciones que resultan curiosamente atemporales (a ratos parece estar sacado todo de la más remota cueva del Dungeon Synth, para a continuación hacerte dudar si no es una banda sonora apócrifa de AKIRA). Monnik ha creado una obra maestra con Belidenisse, exquisita, numinosa, tribal o sinfónica cuando lo requiere... si me apuráis, Belidenisse no es un álbum sino una ideación mental que flota en el subconsciente, como flotan las voces recitadas de Thibaud exanguinándote allá por el minuto 10. 

Absolutamente recomendado.

https://store.consouling.be/products/title-belidenisse-lp?_pos=4&_sid=e6a89cbb6&_ss=r

https://monnik.bandcamp.com/album/belidenisse


sábado, 14 de marzo de 2026

DEMONOLOGISTS vs VAINORAS (AESTHETIC DEATH; ADCD 116, 2026)

Hace escasas semanas os traía el brutal disco Rakshasa de DEMONOLOGISTS, a la sazón la segunda vez que hablaba de dicho proyecto de Indiana tras el igualmente recomendable Secret Ceremonies junto a los Ambient Ritual de ORD (Rusia). Ya sabéis que no soy dado a repetirme y prefiero que visitéis los enlaces previos para poneros en antecedentes, máxime cuando el álbum que hoy os presento es en colaboración con el Australiano (parte de los Subterranean DispositionTerry VAINORAS con una panoplia extensa de proyectos y diversas paletas sonoras. Sigamos. 

DEMONOLOGISTS vs VAINORAS se edita en flamantísimo digipack de precioso diseño botánico (Layout de Mara Battiste) en AESTHETIC DEATH (por el arcano Stuart Gregg, buceador del inframundo desde hace décadas) y la formación es un trío compuesto por Cory Powell / Evan Price (electrónica, sintes, voces, ruidos...) de DEMONOLOGISTS, y el propio Terry Vainoras aquí en una faceta más jazzística (saxofón tenor, voces y guitarra). El artwork ya digo de entrada que es una preciosidad... una mezcla de viejo códex botánico medieval con tintes Lovecraftianos que me recuerda algo a los olvidadísimos diseños de los discos de Funeral Doom de Buenos Aires QHWERTT (sobre todo He Who Has Known the Gardens o Cloudland).

Construido como una suerte de suite de Doom Noise Jazz necro fungoide, como iremos desgranando poco a poco, lo primero que destaca es que son 40 minutos perfectamente medidos; ni sobra ni falta nada. Está todo cronometrado para que funcione como una dosis calculada de enteógenos. Luego está la fantástica masterización de Evan Price que consigue alear la calidez de lo jazzístico con la sobriedad hiriente / oxidada de los diversos estilos del Noise redirigiéndolo todo a un estilo combinatorio (reitero que no es un split, sino una combinación de músicos) ultra orgánico. Muy ecléctico, casi progresivo diría, Plantae Arcanus, que así se titula el disco, va recorriendo a lo largo de 11 cortes todo un muestrario de plantas psiquedélicas, venenosas o con propiedades alucinógenas a través de una exquisitez compositiva (y nivel) que lo lleva del tirón a uno de los discos que más me han gustado en lo que llevo de año. Imaginad una suerte de combinación entre los proyectos tipo The Mount Fuji Doom Jazz Corporation / The Lovecraft Sextet, Badalamenti, el Cool Jazz y un Black Industrial Noise elegantísimo (¿es posible esa expresión?). Estos hilos de cobre estilísticos se trenzan sabiamente haciendo que pasemos de pasajes agresivos a meditativos momentos Lounge Noir Jazz.

Lisergia asegurada, abre "Ephedra Foemin" con una serie de sonidos ambientales procesados (desde ruidismo a grabaciones de campo / samplers). Saxo asordinado, lejanas voces guturales y estructura abstracta a la que se va añadiendo un crescendo muy Electro Synth Carpenteriano (diría que ochentero) enlazando a la perfección con un pasaje más violento con voces homiliescas que parece una destilación alquímica de los antiguos ALASTIS con una BSO de un Arcade.

Poliédricas percusiones van esbozando el ritmo arrastrado de "Atroppa Belladonna" con perfecto contraste entre un comedido Noise y el tono melodioso del saxo tenor. Voces ululantes y expectrales se sincopan con ritmos cuasi Klezmer del saxo (¿alguien recuerda el brutal Doom Hasídico de Deveykus en Tzadik?), en un corte que va creciendo, balanceándose como un mal viaje de LSD y que abruptamente enlaza con las notas de piano de "Brvgmansia Genvs", un endiablado puzzle al más puro estilo The Kilimanjaro Dark Jazz Ensemble pero con los elementos áridos del Noise en contrapicados excelentes. Ojito con el magnífico uso de las voces que recurren tanto al Hip Hop como a la `percusión Konnakol´ vocal del Sur de India (lo que se llama Música Carnática y que tanto he escuchado) y cómo se va abigarrando todo (saxo, piano, noise y voz).

Adquiere mucho protagonismo el saxo en los segundo iniciales de la excelente "Hyoscyamvs Niger", con bases rítmicas cuasi Dub y un insistente piano. La estructura de Black Industrial sigue existiendo, solo que enlentecida a un tempo agónico y revestida de acústica... tanto es así que se abraza la sensación opiácea de Vaporwave, usándose el ruidismo más como subrayado y elemento de refuerzo. Introspectiva y hermética, "Cicvta Virosa" es por contra más Electro Doom Jazz con voz y percusión que parecen sacados del Funeral Doom. Conforme avanza todo, se trenzan el saxo, una batería jazzística y el piano, acompañándose luego de cánticos, devaneos Free y abruptas arremetidas Avantgarde. 

Sin dar un segundo de respiro, es enorme la creatividad que encontramos en Plantae Arcanus. Un sostenido de voz, saxo y ruido pasados por un filtro casi Dub hacen que "Verbana Officinalis" me recuerde a los estertores de The Bohren & Der Club of Gore. Voces limpias, guitarra eléctrica y ritmos danzables. Sigue la babosa, estentórea, fungoide y batrácica "Mandragora Officinarvm" con tubulares uso de vibráfonos y exquisitos pasajes de Harsh Noise minimalista mezclado con cánticos monásticos de regusto acuático. Por cierto que la manera en la que arremete Vainoras al saxo me recuerda muchísimo a los Dead Neanderthals. Vuelta por cierto a la orientalización de la voz con un recitado mántrico y devaneos Pop. 

Tramo final con la hipnótica "Psychotria Viridis", con sonidos asordinados del saxo que parecen moscardones, motivos melódicos de los teclados casi pastorales / medievales y lo que parece un harpa en cascada sirven de intro a la Badalamentiana "CSL"; chasquidos de dedos, teléfonos, pasos de baile de salón y ambiente Lynchiano (imposible no acordarse de Twin Peaks). Fantástico onirismo de cortinajes rojos abigarrados donde campea un Smooth Jazz (fabulosa la batería) con ese elemento tan extraño de la voz (susurra, se agrieta, se diluye y recompone....) Toda una oda a la experimentación que inexorablemente se va recubriendo de tonos Free. En contraste la más ambiental "Tabermanthe" es algo así como el reverso tenebroso de la anterior con una percusión que muta, cuerdas que se rasgan (no sé si con un arco) y ligeros tonos tribales (imaginad una versión oscurantista del Cuarto Mundo del compositor John Hassell). 

PLANTAE ARCANUS es una obra maestra del Doom Jazz (por resumir en etiquetas de forma rápida) que es indispensable en cualquier discoteca que se precie. No sobra ni un minuto del álbum y "Cascabela Thevetia" redondea esta maravilla con un Dark Ambient opresivo en los minutos iniciales y un inclasificable clímax final acelerado que dejo al oyente que lo califique como pueda.

UNO DE LOS DISCOS DEL AÑO.

https://www.aestheticdeath.com/releases.php?mode=singleitem&albumid=7004

https://aestheticdeath.bandcamp.com/

https://demonologists.bandcamp.com/

https://vainorasandthealtar.bandcamp.com/


lunes, 9 de marzo de 2026

JAVIER PIÑANGO / JUAN ANTONIO NIETO / MIKA MARTINI - "MADRID AUSTRAL" (PUEBLO NUEVO NETLABEL; PN244, 2025)

Hace unos meses os traía uno de los trabajos editados de manera póstuma del grandísimo Juan Antonio Nieto; Broke the Silence (Nova Alternativa, 2025) junto a Jan Kruml. Siguiendo la estela de aquel, tengo el inmenso honor de traeros Madrid Austral, grabación de archivo de 2017 en el seno del Centro de Creación e Investigación Cultural La Tortuga (Barrio de Lavapiés, Madrid) de Juan Antonio junto a su grandísimo amigo y también recientemente perdido Javier Piñango Mika Martini (Chile, 1967); por supuesto, me voy a saltar las biografías harto conocidas de Piñango y Nieto porque de ellos he vertido muchísima información por estos lares. 

Evento organizado por la ínclita Latimeria / Almudena Villar, registro de audio realizado por Pedro López Hernández y masterización posterior de René Roco (Santiago; Chile, 2024) en lo que fueron tres sets individuales de cada artista, y un cuarto con los tres improvsiando. Todo ello editado en un digipack editado por PUEBLO NUEVO NETLABEL con fotografía de portada de Pedro López Hernández, Almudena Villar y Mika Martini (que posteriormente retoca el diseño). Por cierto, el título MADRID AUSTRAL me parece una jodida genialidad por causas geográficas obvias.

Javier Piñango (1962 – † 2025)

El disco se abre con el "Set 1 - Javier Piñango". 23 minutos de inicio sobrio y calmado, plagado un exquisito ruidismo que tiende al Drone y al Dark Ambient a partes iguales gracias a esa arma de destrucción masiva del KorgMS20. Un flujo de sonido más agudo que va reverberando sutilmente se eleva sobre vaivenes más grávidos creando esa dupla tan característica del Industrial Noise más deshumanizado. Ambiente de maquinaria pesada (siento ser reiterativo en las descripciones, pero si a las tuberías de una acería se le hace una colonoscopia sonora, el resultado puede ser similar), aceleradores de partículas y capas de sonido que se van superponiendo unas a otras. Pausas de pseudo silencio refuerzan el desangelador ambiente con murallas sonoras que parecen rebotar contra un abismo ciclópeo al filo del mismo Cosmos, hálito sutil de Harsh Noise en ciertos puntos (casi tengo que mirar a mi alrededor a ver si hay un escape de gas) e incluso algunos sonidos que tienden a lo estentóreo y antropomórfico. 

Minimalista, sin concesión para el oyente, Piñango trabaja los aspectos tímbricos desde un enfoque áspero como frotarse una hemorroide con estropajo metálico. Por supuesto, hay momentos de efervescencia modular (minuto 15 o así) y de tonos acampanados de forma sincrética que engañan al oyente hasta el punto de no saber si está ante electrónica pura o electroacústica. Cósmicos efluvios de potenciómetros para finiquitar el corte.

(1961 – † 2022)

Sigue "Set 2 - Juan Antonio Nieto" con lo que parece la evocación de una lejanísima grabación de campo litúrgica. Un collage que se carga de esos glitches característicos de su estilo junto a la sensación de estar metido dentro de un oleoso oleaje / mar electromagnético, de un perennialismo sónico de `constructor de catedrales de partículas´, con un marcado minimalismo que por contra resulta barroco en detalles. Más estilizado que Piñango, pero igualmente metido dentro de un bloque indestructible de Permafrost.

El Noise aquí no tiene esa maraña tan claustrofóbica del KorgMS20 pero salir indemne de la audición es complejo, como complejo es intentar averiguar la procedencia de unos sonidos, samplers, grabaciones de campo o simplemente uso de generadores de ondas que en conjunto sugieren lo que el estado de ánimo del que escucha sintonice. Trance chamánico a través del laptop, en una improvisación en tiempo real en la que Nieto da forma como en un torno de cerámica a una pieza que a la misma vez va engarzando de piedras preciosas (micro insertos de Harsh) como si de ofebrería se tratara. 

Mika Martini (Chile, 1967)

Mika Martini (Hugo Espinosa Chellew) es además el alma máter del sello; músico electrónico autodidacta y con un currículum tan largo que prefiero que pinchéis en el enlace. A él pertenecen los siguientes 20 minutos en su "Set 3 - Mika Martini" donde da rienda suerta a un micro sampling acuático y burbujeante en inicio, brutalmente minimalista y cargado de tonalidades Lo Fi; todo hasta que se abre en abanico una apabullante creatividad experiemental con multitud de recursos. El procesado que se hace de todos los samplers y el cariz cuasi ciber futurista rompen con la línea anterior más sobria de Piñango / Nieto; dicho de otra manera, si los anteriores dibujaban un plano geográfico mayestático de la visión de una lejana Galaxia, Martini nos relata el sonido de cómo sería llegar a uno de esos planetas, visitarlo y cartografiarlo.

Eso no quiere decir que no nos adentremos igualmente en pasajes cacofónicos Industriales, uso de efectistas ecos / delays. Además me parece escuchar sonidos de pájaros procesados y otros animales, flautas (imposible no relacionar todo esto con la Kosmische más oscurantista o una vuelta de tuerca lisérgica de John Hassell), todo ello en una batidora de recursos que quitan el hipo (esos lejanos pianos enterrados en una vorágine de hélices) y un clímax acuático final fabuloso.

Pues ahora imaginad a los tres artistas en densa comunión. Un hilo umbilical que los atraviesa en "Set 4 - Javier Piñango, Juan Antonio Nieto y Mika Martini". Un alambique en el que se van destilando los elementos característicos de los tres... una trenza electrónica difícil de definir y que es mejor sentir a volumen elevado con auriculares. Ambient aliñado con Noise abstracto, en ocasiones helicoidal y unos artistas posicionados en un nivel de excelencia. Poco a poco se va girando hacia un nivel de densidad considerable y te toca a tí como oyente abrirte machete en mano.

Muy recomendado para los amantes de los estilos descritos. Desconozco cómo pueden comprarse las copias físicas pero lo tienen en descarga digital en la página.

https://pueblonuevo.cl/bios/mika/


miércoles, 4 de marzo de 2026

'De Azcona a Fonollosa, vivir y sobrevivir en el realismo cotidiano’, de Trío Mudo


TRÍO MUDO
DE AZCONA A FONOLLOSA, VIVIR Y SOBREVIVIR EN EL REALISMO COTIDIANO

Ineludible la figura de Rafael Azcona (1926-2008) en el guión de películas como La Escopeta Nacional, El Pisito (1958), El Verdugo (1973) y muchas otras, y sobre cuya figura no creo que se precise presentar demasiado. Compañero generacional de escritores afines como Ignacio Aldecoa (creo que El Fulgor y la Sangre, al igual que Como el Viento Solano son máximas representantes del neorrealismo literario que tan bien redlejara la sociedad (rizando el rizo, urbana en Azcona, rural en Aldecoa) y que sirve de punto de partida para esta maravilla a la que asistí ayer dentro del entorno del MaF, ese cúmulo explosivo de actividades culturales englobadas dentro del Festival de Cine de Málaga, y en esta ocasión en una acogedora sala del MIMMA.

Sólo a un alma inquieta y sensible como la de Antonio Acién (713ºAmor) se le ocurriría hilar cual hilo umbilical los múltiples detalles de los guiones de Azcona con el poemario maldito, acre y visceral de Jose María Fonollosa (Barcelona, 8 de agosto de 1922-7 de octubre de 1991), suerte de Pessoa cañí y brutalmente denostado, desgarrador, olvidado y como casi siempre en estos casos, reivindicado póstumamente. 



Antes de progresar, creo que para definir bien la psique de Fonollosa sirve a la perfección el poema encontrado tras su muerte (imagino que su último escrito) que dice tal que así:

`No a la transmigración en otra especie.
No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.
No a que me absorba cualquier divinidad.
No a un más allá, ni aun siendo el paraíso
reservado a islamitas, con beldades
que un libro garantiza siempre vírgenes.

Porque esos son los juegos para ingenuos
en que mi agnosticismo nunca apuesta.
Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.
Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.´


(Fotografía cortesía de DAMIÁN FERNÁNDEZ)

Posiblemente capta este texto a la perfección el modo de ser del poeta. Pues bien, en un espectáculo titulado `Los 100 de Azcona. 'De Azcona a Fonollosa, vivir y sobrevivir en el realismo cotidiano’, de Trío Mudo´ se presentaba, esta vez sin la presencia de Damián (para mi gusto, que no tiene que ser el tuyo, el mejor batería que conozco de mi ciudad), y en una suerte de experimento sonoro, Antonio Acién a la guitarra española distorsionada de forma mediúmnica a través de pedaleras (cuerdas de nylon, podías sentir casi la sangre aflorando a las falanges en algunos tramos). La idea era establecer un hilo narrativo de extrema actualidad como es el problema de la vivienda con bisagras argumentales en forma de guiños muy concretos a escenas de las películas El Pisito y El Verdugo, apuntaladas luego por poemas musicalizados de Azcona elegidos para la ocasión para dar soporte emocional a lo visionado... todo ello con el prólogo de una apertura instrumental con un loop de capas que abrazaba el Drone.

Al contrario que otros eventos previos de TRÍO MUDO como aquel fantástico `Nosferatu, el Centenario del Vampiro´ o `Cuarenta Años de Desencanto´ (también dentro del contexto del MaF y alrededor del ahora más reivindicado que nunca, Leopoldo María Panero y El Desencanto, quizás uno de los documentales más impactantes que recuerde), esta vez la estructura era algo distinta. A los visuales / proyecciones siempre la figura de Manolo Luque pero, en vez de un andamiaje en forma continua, Antonio se encargaba de reconducirnos como maestro de ceremonias por lo que íbamos visionando y el por qué de los poemas elegidos. 


Cierto que yo partía de una cierta duda (inquietud) inicial sobre si esas interrupciones iban a cortocircuitar en cierta manera ese trance existencial al que me gusta atarme (el Bondage oyente con el artista); dicho de otra manera, mis experiencias `en directo´ con TRÍO MUDO siempre han sido casi espirituales, catárticas en grado sumo, y poderosamente duras. Pero claro... una vez iniciado el asunto, los múltiples requiebros, detalles de guión casi simbólicos en Azcona, el uso de determinados planos (esa brutal secuencia en punto de fuga del final de El Verdugo) necesitaban de una cierta explicación o todo hubiera quedado enterrado en un sin sentido hermético.

Absolutamente apabullante ver cómo se conectan los problemas sociales de El Pisito (1959) y la vivienda con la situación actual y así, en agradable compañía, fueron destacándose unos temas al más puro estilo Acién.... la voz, una homilía con cadencia poética sin aburridos virtuosismos; dura, seca y punzante como el filo de una navaja y como los temas de los que tratan los poemas. Porque esto no es una ópera rock. Esto es un poemario musicalizado llevado al límite a través de pasar las cuerdas de nylon de la guitarra española por una distorsión controlada en volumen que subrayaba en los medidos momentos la intensidad de unos poemas, los de Fonollosa, que no se cortan un pelo en tratar controvertidos temas para la conservadora españa de la época (de las drogas a la prostitución, de la venganza al odio divino y de éste al amor cortés; de lo más ruín del ser humano al gnosticismo y al amor). Todo un inmenso puzzle que iba quedando simbólicamente definido en las pausas entre los temas que finalmente resolvían mi duda... no solo no interrumpen la atmósfera, sino que se hacían vitalmente necesarias.



La música a nivel estilístico transitaba por rumbas necróticas, tangos aclimatados y otros cortes incluso más atonales, acelerados e impulsivos como caballos desbocados (no sé definirlo mejor que como country para adictos al speed)... tanto es así, que dudé por la salud de los dedos de Acién (tampoco hubiera importado algo de sangre, que estábamos en familia). Muy, pero que muy difícil destacar uno sobre otro pero el final con "Sois Mezquinos, sois Viles" me puso los vellos de punta no solo por la dureza existencial del poema o la distorsión del sonido subrayando las inflexiones sino también por ese acojonante uso del silencio que siempre ha estado presente (llamadlo pausa si no queréis decir silencio) en Trio Mudo reforzando la estructura andalusí / mediterránea (en esencia) por la que transita el conjunto. "Me Maldigo en el Nombre de Dios" no se quedó atrás y creo que si se hubiera tocado con batería y eléctrica habría quedado absolutamente brillante.  Ecos en la voz de `trovador´, de `pliegos de cordel´ y de `cantares de ciegos´. Flamenco fúnebre para "Entierro", con un poema de Fonollosa que es un Haiku de punta hueca.

Y más, mucho más. "No Tengo Más Remedio" sonando casi a guitarra eléctrica y con la sensación de que había más de 10 dedos tocando el instrumento o ese casi asfixiante flujo sostenido de "Tengo un Grito Formado en la Garganta". Si pudiendo venir te lo perdiste, pues lo siento por ti. Gracias al MaF por apostar por cosas que no huelan a rancio abolengo y por seguir poniendo en la palestra a uno de los tesoros más importantes y enterrados del panorama nacional musical... TRÍO MUDO.





lunes, 2 de marzo de 2026

HIEMIS - "COMPENDIUM" (NOCTIVAGANT, 2026)

COMPENDIUM, tal y como su nombre indica, es un ineludible paso a través de toda la carrera musical de HIEMIS (Juan Carlos Toledo), toda una institución en el Dark Ambient y de quien he tenido el honor de escribiros en un montón de ocasiones ya, las últimas haciéndome eco también de las ediciones de su recomendadísimo sello discográfico particular OMINOUS SOUNDS. Hablando de sellos, puede decirse que su prolífica labor ha sido posible gracias a dos sellos, uno español (GH RECORDS), y el otro NOCTIVAGANT de Albuquerque (Nuevo México) que es quien edita los 78 minutos que tengo entre las manos en forma de digipack limitado a 50 copias con una ensoñadora portada (e inserto con todas las portadas y mucha información), meditabunda y en cierta medida onírica, que refleja a la percepción el mesmerismo de la música de Hiemis. Quitando Nachtsücke (Gh Records, 2018) que no poseo, el resto sí que anda por mis estanterías así que a lo largo de este texto re amoldearé las palabras escritas en su día de cada corte para dar coherencia narrativa, y os iré enlazando a las reseñas completas. Muchas cosas no se corresponderán con lo que narré en su momento.

Si hay algo que me viene siempre a la cabeza cada vez que tengo entre mis manos un disco de Juan Carlos Hiemis son esas primeras notas acampanadas de la BSO de El Nombre de la Rosa de James Horner.... se trata justo de esos momentos iniciales que arropan la voz de Adso de Melk mientras narra sus aventuras postreras con Guillermo. Arranca el disco precisamente con un drone parecido a lo de Horner; "Der Unheimliche Gast" pertenece al disco Nachtsücke (cuyo contexto gira alrededor de la obra de E.T.A. Hoffmann) y se te agarra a las entrañas con su melodiosa y atávica melodía que roza el Dungeon Synth. Sencillamente fabuloso. 

Medievalizantes vibraciones con atisbos procesados de voces ultra lejanas, agónicas y evanescentes que se diluyen en el Centro del Mundo de René Guenon. Sigue "Ubbo-Sathla" de Hyperborea (Noctivagant, 2019); sobre el significado del término no voy a contar mucho, que ya tenéis internet desde hace tiempo y los ojos para leer. Oceánicos devaneos arropan unos mistéricos cantos femeninos que ponen la piel de gallina; ampanas tubulares o algo parecido dan empaque ritual a un tema absolutamente terrorífico que se desliza como el légamo. Sónicamente dentro de tonalidades subsónicas y graves, casi que da la sensación de estar dentro de una Catedral Fulcanéllica que englobara dentro al Cosmos (no al revés). Cada vez que irrumpen los cánticos femeninos se me escapa un centímetro cúbico de líquido cefalorraquídeo por las fosas nasales... devastador.

Minuto siete y se rozan cotas sublimes. Escucho muchísimo Dark Ambient habitual no es encontrarse melodías tan bien trabajadas, pegadizas y que estimulen al oyente, sintiéndose en la piel cada uno de los empujes legamosos, sincopados y sinusoidales que te llegan como olas; regurgitaciones Primigenias, Atávicas o reflujos nauseabundos de una música pútrida en esencia pero enaltecedora para el espíritu. Una tormental estelar pseudo-eléctrica draga todo. 

Saltamos a un corte perteneciente al álbum Thule (GH Records, 2019),  término que tanto subyuga y daría para un artículo completo. Desde las referencias de Piteas de Massalia a la capital de Hyperbórea, a sus referencias y conexiones con el ocultismo ario via la Sociedad Thule de Rudolf von Sebottendorff. Desde las teorías de la conexión aria y la pureza racial de la tierra, a las creencias contrarias de Maria Orsic afirmando que `lo ario´ provenía del espacio exterior (la estrella Aldebarán en la Constelación de Tauro), lo único cierto que sacamos de todo este batiburrillo que puede ir desde el antiguo Mediterráneo al (con perdón) quinto coño de la Galaxia o `donde Jesús pegó las tres voces´ o incluso al mismísimo fondo abisal (arriba, abajo, al centro y pa dentro) es que THULE como tal, o TULE, se ha convertido en `idea´ y `símbolo´ propio separado o junto al potentísimo también ATLÁNTIDA. Curioso también que al final la idea como tal se revuelve sobre sí misma y acaba entroncando con el hippismo y la New Age, pergeñando páginas y páginas del Realismo Mágico francés y actualmente casi que bordeando lo Kitsch. 

Estamos hablando del minimalista Noise Drone de "The Sacred Threshold of the Two Columns" sobre el que escribí que sonaba igual que si se derrumbaran mitraicos pilares y se tambaleara el Axis Mundi que regía al Hombre Antiguo. Sigo pensando exactamente igual. "Scala Philosophorum" pertenece a Radix (Noctivagant, 2020) donde es imprescindible nombrar El Misterio de las Catedrales o Las Moradas Filosofales del enigmático Fulcanelli a la hora de describir los conceptos sobre los que se asientan los pilares básicos y planos melódicos usados por Hiemis. "Scala Philosophorum" es un hermético opúsculo ultra siniestro que parece discurrir en el mismo plano telúrico que los ríos subterráneos. Se engarza con el pastoral piano de "Holocaust of Atonement" del fabuloso La Chose (GH Records, 2021) donde un piano se va fundiendo con brillantes exabruptos electrónicos recordando en cierta medida el conjunto a los trabajos más electrónicos de Popol Vuh, y si mal no recuerdo, el primer texto que hice sobre Hiemis.

Revisitación del universo de Clark Ashton Smith en el disco Zothique (Noctivagant, 2021) con la espiritual "Sotar", base percusiva espaciada de tintes rituales produciendo sensación planeadora al más puro estilo de los primeros compositores más pastorales de la Kosmische, sobre todo por ese `drone´ que se acompasa a lo percusivo en modo `soundscape´ de Warhammer que a efectos físicos es como contemplar un mar de arena en movimiento (o el equivalente sonoro a uno de esos jardines Zen de arena blanca) Paso a ese monumento al Perennialismo y a la Sophia Perennis de Odio el Mundo Moderno (GH Records, 2022), edición que no poseo (creo que ultra agotada) y que se componía de un librito de unas 100 páginas junto a un CD en el que Juan Carlos aportaba el corte inédito "Abraxas"

Toques percusivos de Bodhran, platillos y puro y genuino Dark Ambient le dan cierto cariz melódico a lo Basil Poledouris al conjunto hasta que sube un pelín el tempo y me es imposible no acordarme de esa maravilla de Elohim que editó MORPHEUS (Drama and Sin Company, 2021) que a su vez tiene conexiones sutiles con los excelsos TRAJEDESALIVA. "Blood" de Lafarium 25 Años a la Sombra (Lafarium, 2022) es otro que no poseo; publicación de culto en Argentina con grandes como Diego Arandojo. Excelente la posición dentro del tracklist del álbum porque sigue un poco la línea del anterior, incluyendo además toques cercanos al Ambient Doom, toques cinematográficos y con voces sampleadas que surgen desde la noche de los tiempos. Se apuntilla el conjunto con toques sinfónico orquestales y voces susurradas. Sí que escribí mis líneas sobre "Svartfalheim", tema de Yggdrasil (Noctivagant, 2022) con voz femenina litúrgica, con toques Neofolk y muy instrospectiva, doblada sobre sí misma con ecos o incluso procesada (imagino que por pedalera de voz, tal y como hace Neonymus) cuando se trata de coros. Algo así como los Dead Can Dance del Spiritchaser para que se me entienda.

Con Malleus Maleficarum (Noctivagant, 2023) aprovecho para citar que en el enlace que tenéis arriba también hay una entrevista a Juan Carlos para mi gusto muy interesante (no por mis preguntas, sino por sus respuestas). "Confessio", tema que finiquitaba el disco, nos agarra etéricamente de ese cordón umbilical que nos une a lo Junguiano. Obligados mediante tortura a desgarrar carne y alma, sentimos esa evanescencia propia de los momentos iniciáticos del ser humano. Lento, asfixiante corte pero en cierta medida luminiscente. Destacan las sobrecogedoras voces susurradas que exudan redención. Ya del sello Ominous Sounds (2024), dentro de la referencia Rituals from Ancient Europe es "Ataecina" con un nuevo giro a su sonido clásico a través de una batería mortecina de corte Death/Doom pero con arrope etéreo y cósmico en los teclados. Tramo final con "Chaos" de Nephilim (Noctivagant, 2024), algo así como un soundscape vibrátil eólico. Un plúmbeo y grave drone da paso a un silencio lunar agranulado exangüe de cualquier resto de humanidad. Un despojo, vestido cárnico abandonado a su putrefacta suerte como un envoltorio reptiliano... alma acuosa evaporada a ese lugar / castillo de habitáculos espirituales al que solo acceden los místicos y los depresivos. 

Último clavo sobre el ataúd con los 8 minutos del inédito "In Silence", exclusivo para Noctivagant (2025). Oleaje, lisergia y cosmicidad (un toquecito a primerísimos Tangerine Dream) con sinusoidales ondas cuasi Industriales y multitud de subcapas audibles con auriculares. Ululante marejada electromagnética de partículas en lo que bien podría ser la grabación de campo de un pre óbito intracelular. 

Después, SILENCIO.

https://noctivagantcollective.bandcamp.com/

https://hiemismusic.bandcamp.com/

https://gradualhate.info/





domingo, 1 de marzo de 2026

CRÓNICA DEL MÁLAGA PSYCH FEST (28 de FEBRERO)

Afortunadamente ese ÁREA 51 del CSA LAS VEGAS volvió a manifestarse ayer, esta vez gracias a la geolocalización de un gas intestinal emanado por las tripas de Albert Hoffmann y es que la ciencia no es como te la cuentan los libros; Albertito se hinchó de pan de ese descongelado que venden en el Mercadona que se pone verde al día siguiente, se tomó una IPA fabricada vete a saber por quién, y para colmo unos Kellogs para desayunar. Cuenta la leyenda que todo fermentó en las tripas habitualmente lentas del tipo y ahí se sintetizó el LSD 25 en lo que fue `el peor cuesco / pedo jamás exhalado por un esfínter anal´. No estaba solo por desgracia. Murió gente por aquello y los lloramos y ahora se está desclasificando el asunto. Lo siento BRO. La historia ha sido injusta contigo y para los que consumís LSD, que sepáis que lleváis parte de la flora intestinal de Albert en vuestro cuerpo.

Quién dijo que las naves espaciales se construían con alta tecnología, hijos e hijas del gran putísimo Cosmos? El espacio se sondea con Cerveza Victoria, bajo un techo de amianto uralitizante y con paredes de hormigón aptas para impactos de meteoritos descarriados; meteoritos que como mierdas de humanos que no creemos en la existencia de nada, no sabemos que realmente son los cálculos renales de la Gran Diosa del Universo. Por supuesto, todo lo que ha estado lloviendo estas semanas atrás era lluvia dorada; divina, sí.... lo que quieras, pero lluvia dorada. Las cosas por su nombre. Y no, no te tienes que ir al AUSTIN PSYCH FEST a fumarte un porro en el desierto y pincharte el glande con un cactus para ser más trve cuando vayas a orinar; porque nosotros tenemos el MÁLAGA PSYCH FEST en un Polígono Industrial con un jardincito exuberante gracias al fertilizante de Polonio 10 de los deshechos que se tiran. 



Es impagable hacer headbanging con Von Daniken a tu derecha y Timothy Leary a tu izquierda (a quien por cierto acabé mandando a la mierda porque me estaba jodiendo el concierto con la repetición `ad nauseam´ de su versión del Bardo Thodol); madura muchacho!!!!. Un disfrute ayer sentir cómo las pupilas deciden ponerse en huelga ante el fabuloso espectáculo de necroplastia colorimétrica (no apta la proyección para recién operados de cataratas) y ver cosas sinusoidales que pueden ser desde un moco amasado al microscopio a una vieja película porno de células eucariotas (micro cine lo llamo). Recréate en la palabra, lector de mierda.... SI NU SOI DAL; regurgita saliva, espesa tu sangre y siente cómo va por los toboganes de tu árbol vascular: azul vena y rojo arteria. SiNuSoiDal. Ayer respiramos oxígeno y exhalamos Ketamina, y nos embriagamos de una de las bandas que en mi opinión tendrían que haber tocado más tarde. MADEJA.

Qué buenos son MADEJA. Qué barbaridad cómo entendieron los manuales de instrucción en coreano de la nave y nos vapulearon con Moogs, Korgs, versatilidad oscura y una fuerza experimental que se mezclaba con temas acústicos pastorales, para al segundo meterte en una maraña (madeja) de electricidad estática gracias al sonido de una de las maravillas perdidas de la antigüedad.... EL COLOSO DE RHODES (por favor, que alguien copie este nombre para una banda o un disco que estoy inspirado). Que salga en formato físico Ayer Rozamos lo Sagrado (su primer disco) ya, por favor.

Todas y cada una (o casi todas y ninguna) de las bandas que tocaron tuvieron algún percance tecnológico. Pero no importa. ¿Acaso no habéis visto que en las películas del espacio siempre hay que arreglar algo fuera de la nave y el más listo de la clase se lo lleva la Gravedad Cero por ir a soldar un tornillo o similar? Son cosas que pasan por ir drogado y ser astronauta. Y qué manía con abrir las compuertas presurizadas... que se cuelan los bichos, cojones!!!!!! y por vuestra culpa tenemos a ALIEN, el nombre más tonto y trasnochado jamás inventado por el ser humano que os lo cuento yo por si no os habéis dado cuenta. Añadir GU (de gu gu tata) y tendréis AL(GU)IEN. Esa es la etimología Mortimeriana de lo que subyace con vida más allá de los umbrales (de las naves). 

Y vaya, vaya puñetero conciertazo dieron THE SILVER LININGS. Los obreros más aventajados en formato cuarteto desplegando una intensidad `motorik´ al más puro estilo HAWKWIND y el Space Kraut Rock de tu prima la que perdió el cartílago nasal con la cocaína. Catarina Serer cumpliendo su sueño (porque me acuerdo que era su sueño y he sido testigo de cómo aprendió a tocar la guitarra desde cero) y plantarse allí con dos hipnóticos pendientes de AL(GU)IEN pistacho fosforito. 

Cómo sonaban, qué fuerza en la base rítmica y qué presencia de Javier Toledano. Por cierto, ¿os dije que reseñé su fabuloso Pink Fish que editaron con Spinda Records? Dame guerra y te daré Fuzz; porque tuvisteis hambre y os di de comer... y tuvisteis sed y os di eso, WAH WAH (`Wache 2-o´ para los que seáis químicos). Los obreros ácidos sublinguales invirtieron mi peristaltismo, salvaron de lujo un problema técnico para resolverlo con creces en un crudísimo (sin efectos sonó como Blue Cheer, MC5 y Monstermagnet en un trío asexual con reproducción por esporas) clímax final. 


Reconozco que no conecté demasiado con THE SOLAR BABY. Para mi gusto falta madurez e identidad. Hay que dar una vuelta de tuerca al sonido que empieza Proto Doom, sigue Proto Stoner, continua Proto Grunge, abraza el Proto Country, se desliza en el Proto Desierto... pero yo me quedé en Protozoo. La culpa es mía porque todo lo que suena a Stoner (más Stoner que Psych) hace mucho que se me enquista en el alma y ojito que los aflamencados insertos de la base rítmica sonaron bien pero me da la sensación de que es una banda que mejoraría muchísimo siendo instrumental, haciendo temas más largos y fundiendo mejor la panoplia de estilos. Podría ser el cansancio que llevaba acumulado y no me entendáis mal; estuvieron correctos y las partes que más disfruté eran bajadas de tempo crepusculares de bar de carretera, donde se defendían a la perfección.

No voy a reflejar aquí las mil y una reseñas escritas sobre SANTO ROSTRO que si los cito no es solo por andar Miguel suelto (para los aldeanos de Málaga / Illinois, viene a ser como cuando se fugó Michael Myers del Psiquiátrico), sino porque ALDEAQUEMADA además de Blues Crust Punk teratogénico brutalmente intenso, garajero y Lo Fi al extremo se gastan soflamas de ese infecto-contagioso Sludge de la Santa Careta. Impresionante la presencia de Pilar tocando de manera ultra primitiva la batería y cómo se conectan ambos con unas voces que se desgañitan y te entran en el cuerpo como supositorios mentolados de punta hueca.



Energía, pausas, arranques y algún descenso a los inframundos del Doom monolítico ese correoso que tanto me gusta en los duos. Y claro, entre las tablas que tiene ya Miguel (bueno, relativo porque de tanto saltar si hiciéramos estadísticas puras y duras está más tiempo en el aire que en el suelo) y la rabiosa percusión de Pilar, aquello era como si los ZZ TOP tocaran Grindcore. Al igual que me pasó con Madeja, estoy deseando que tengan algo editado. Por cierto Stefy de LUNAVIEJA se subió a cantar un tema con ellos.

MEDICINA son los doctores de tu alma. En esencia los más Psych de toda la noche, los de Algeciras son ya una leyenda ya y que vienen a presentar su segundo largo (también en Spinda Records) La Forma de las Ondas tras aquel fabuloso y ya lejano Turboácido de 2019. Desde Spacemen 3 o LOW a Lagartija Nick. Volvió a sonar más enérgica que nunca "Histamina" con base rítmica motórika (Simon Vandamme hace tiempo que cogió con creces el testigo de David Donoso) que pasa por una fuerza descomunal a la batería y ese flamígero Rickenbacker de toda una institución en los Vademécums musicales que si hace falta presentación, es que necesitas cultura... José Pot Moreno. Noisegazing ventricular, incienso y patchouli. Química ácida como inyectarse en vena el verdín de las pilas sulfatadas, mientras mayestáticas proyecciones rojizas como la videograbación de una colonoscopia a Aldous Huxley.

Alberto a la guitarra y voces metido en un Loop eterno revisitando himnos como esa maravilla de "Soluble" que va la velocidad de vértigo entre los Lagartija Nick de Ulterior o los Manta Ray.... poderosamente hipnótica "Sensorial", kundalínica y circular, mántrica e inmanente. Flotan y flotan MEDICINA anestesiándote poco a poco como un catéter epidural ectoplásmico inserto en el último Chakra. Sin prisa pero sin pausa, te van sedoanalgesiando hasta que tu peso molecular se equilibra con la presión atmosférica y te sientes metido dentro de una lámpara de lava.

Después, LA NADA.





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