jueves, 15 de abril de 2021

SERRATO / CANTIZANO - "TIENTO MADERA" (TSSS TAPES TST019, 2021)

Tras aquella más que recomendable Caura de 2019 junto al japonés Masayuki Imanishi (reseña aquí), Marco Serrato repite con TSSS TAPES para traernos su faceta más cercana a la Improvisación Libre, el Jazz y en esta ocasión, el Flamenco. Junto a Raúl Cantizano a la guitarra, Tiento Madera sumerge al oyente en 32 minutos muy escalonados que lo mismo abrazan directamente al flamenco (esa apertura de la guitarra) en la homónima "Tiento Madera", que nos abstrae (en el mismo tema incluso) en el más abstracto de los dibujos sonoros... una suerte de Derek Bailey llevado a una paleta sónica muy ibérica, compleja cuando tiene que serlo (sobre todo mediante el uso del pizzicato en ambos instrumentos) como pasional y lírica. Si trenzamos la carrera de ambos artistas la unión era inevitable, y encontraremos colaboraciones (incluso duales) con Niño de ElcheIsrael Galván o Tomás de Perrate.

Pero, ¿es posible abordar el Ambient, el minimalismo de Cage/Riley desde la perspectiva timpánica de la guitarra?. Yo no soy musicólogo pero joder, Cantizano lo borda en su campo y la unión con unas cuerdas casi siempre destensadas (o muy vibrátiles) de Serrato no hacen más que meter el dedo en la llaga de los puristas. Escúchense sus mercedes "Retruécano" y me cuentan si el arco con el que apacigua Marco a la madera no invita a la Saeta. Aunque no haya cantes, brilla el rito y la geografía, que se notan y mucho...  me imagino las medallas de las Peñas Flamencas fundiéndose en alpaca con ese abrasador, pseudo Noise drone mantenido en "Contraveta", contrapuenteada por una magnífica línea de Cantizano

Curioso cuanto menos si tenemos en cuenta que barrabasadas como Taaru (2013, aquí), inician la línea vital discográfica de Maese Serrato en su propia idiosincracia primitivísima, porque permitidme que compare a Tartesos, el Toque Gitano, los Fenicios y la madre que los parió en todos esos trabajos experimentales que han ido surgiendo como proyectos más que paralelos, de expansión artística. Por tanto, mejor nos centramos en el Folklore y nos dejamos de pruebas del Carbono 14. Y decía toque... pues vaya toque despliega la guitarra de Cantizano en "Tercio de Gubia" (para los no iniciados en sus propias manos y falanges, la Gubia es un puñetero formón para desbastar/horadar la madera) y vaya manejo del entorno "Brillito y Gloria", auténtica perla con aires a esas pequeñas cajas de música con un peine metálico y una manivela. Cantizano se centra en la parte aguda del mástil, produciendo un vibrafónico eco muy timpánico con ecos a los juguetones proyectos de Zorn o si me apuráis, la Música de Cámara más cinematográfica. 

Patrones melódicos apenas dibujados, basados en apretadísimos clústers de notas resaltan en "Cal y Canto y Arena", para luego sumergirnos en un abismo de angularidades del contrabajo (a punto de estallar en mil astillas) en "Cuerda Pelá". Las cuerdas de la guitarra también piden clemencia en ese quejío del nylon, todo en un sano, nutrido estilo que voy a dar en llamar Harsh Flameco Wall (toma ya). 

Sin embargo, curiosísimo cómo se invierten los papeles en ciertos pasajes de "Quebrantahueso" con la guitarra haciendo de contrabajo y éste dibujando los motivos melódicos... bueno, eso al inicio, porque luego las tornas van hacia otro lado. "Contrachapao" "Palosanto" hacen lo imposible que es no transformar la madera en serrín, sino coger la viruta y volver a construírla en madera. 

Laborioso quizás, pero los designios divinos son inexpugnables.


https://tssstapes.bandcamp.com/album/tiento-madera

martes, 13 de abril de 2021

SEVENSINS - "LEGENDS OF KAZAKHSTAN" (SATANATH SAT287 / MURDHER RECORDS MURDHER 032, 2020)

Desde Kazajistán, como quien no quiere la cosa, el trío SEVENSINS se ha marcado uno de los discos más acojonantes de Black Metal que he tenido ocasión de escuchar este pasado 2020. Con personalidad propia, crudísimos y con aura malsana que se refuerza con la potencia de estar los temas cantados en idioma Kazajo. Se forman en 2008, y Legends of Kazakhstan es su tercer larga duración que se edita en régimen de coedición entre Satanath Records y los italianos Murdher Records. Con esto no voy a decir que sean originales pero sí que tienen elementos que los llevan a otro nivel que se aleja de las bandas estándard del género.

En resumen y así por encima podrían maletiquetarse en la escena del Black Metal nórdico de toda la vida, pero escuchas atentas revelan detalles muy pero que muy interesantes (al menos en este disco ya que los anteriores no tengo ni la más remota idea de a qué suenan). Tienen una pegada gruesa con una base rítmica revienta cimientos nada desdeñable y las vocales suenan orgánicas, variadas y muy bien ejecutas en general, además de ciertos atisbos atmosféricos que recuerdan a Negura Bunget (Folk incluído). Y me explico mejor... abre la instrumental "Kazakh Steppe", con toques militares y folklóricos muy originales (¿alguien se acuerda de los Zpoan Vtenz lituanos?) que van in crescendo hasta que estalla el riff central de la violentísima "In a Grove of Dancing Birches" con toques Thrash y un doble bombo que está a un pasito del Brutal Death. Descensos bruscos del tempo y espectrales voces muy deudoras de Mayhem completan estos primeros compases.


"Three Sons and a Sorcerer", "Manyrak" o "Serpent Mountain" sí que suenan tradicionalmente nórdicas así que me centro en "Miracle with White Eyes"... fortísima y bastante Pagana en sonido. Ritmo sincopado, melódico pero aguerrido y bastantes toques Death en la base rítmica. La forma en que va desplegándose (casi que se derrama) es un gustazo, muy al estilo de algunos discos de Primordial sobre todo en el aspecto tribal de la percusión.  Eso, y el plato fuerte de la monumental "Kozy-Korpesh / Bayan-Sulu". Una intro a base de recitados chamanísticos desemboca en un tramo algo más típico que no tarda ni dos minutos en ir virando hacia el Black Doom melódico, subiendo y bajando fluídamente la intensidad a placer y fundiéndose en espectrales voces infantiles. 

Cierra el disco "Sleep My Justice" una versión de una banda que la verdad no conozco (Суицид) con toques acústicos a Opeth y con parte central más Heavy Thrash. Resumiendo.... el acierto del tracklist, el minutaje corto y detalles rompedores en tres o cuatro temas amplían el abanico de una banda en crecimiento y que no ha tocado techo todavía.


GRAVESPAWN - "THE ELDER DARKNESS" (SATANATH RECORDS SAT280, 2020)

Desde un lugar tan atípico para el Black Metal como Los Ángeles (California), la longeva banda GRAVESPAWN (en activo más o menos desde 2004) nos traen su tercer larga duración. En sí se trata de un proyecto de Reaver (guitarras, voces, bajo y teclados) pero colaboran también por ahí Baalgrath (batería), Advorsus (bajo) y Hexenturm (bajo, guitarra y voces en algunos temas). Lo curioso del asunto es que Reaver / Rellik Sephiroth forma la banda en Corea del Sur mientras hace el servicio militar... no sé, un tipo de Kansas haciendo la mili en Corea forma una banda de gélido Black Metal... no me digáis que no tiene su aquel. 

The Elder Darkness es un conglomerado de Black Metal años 90 con sus teclados, ambiente maléfico, contraste entre voces agudas y otras más graves y en general bastante bien producido. Toquecitos a Absu en los momentos más arrastrados, otros tramos más gélidos a lo Immortal, desde luego sin ser original como ejercicio de género funciona a la perfección. Desde ese inicio a todo trapo con "The Primordial Dinasty" ya queda claro que cualquier atisbo americano en el sonido será pura casualidad, a no ser que tiremos de los Absu y cosas así, claro está. Los riffs de guitarra están bastante cuidados, la base rítmica no se encajona a piñón fijo y los teclados en segundo plano siempre ayudan a mantener la atmósfera (vaya, incluso citaría cierto toquecito a Emperor por la salvaje velocidad sinfónica que se alcanza en algunos pasajes). 

Muy buena la apertura agreste de "Hexenturm" a lo primerísimos SatyriconDimmu Borgir (al menos los teclados son primos hermanos). Momentos álgidos son la épica "Sons of Mars" (a lo Gehenna del First Spell), sin duda para mí uno de los mejores cortes que en cierta medida parece una versión extrema de los Manowar (por la cadencia incluso de la voz al soltar el estribillo y las letras que incluyen su "Steel", "Strengh", "Honor" y todo eso....). Aires de Black Pagan en "Curse of the Ruins", medios tiempos donde la batería y los teclados se adueñan del sonido como la apertura clásica de "Cocytus Winds Ascend" (luego se transforma en una vorágine de Blast Beats).

Los seguidores acérrimos del Black Metal tienen aquí su nueva dosis... yo particularmente hubiera acortado el minutaje... no sé, "The Dreadful Eye" y "Kingdom of Cruelty" son más de lo mismo y repiten patrones, aunque luego remonta el asunto con "Barbarian Misanthropy" que se desmarca con esos aires rarunos del teclado rozando el Dungeon Synth y la posterior eclosión mayestática del mejor Black sinfónico. Por cierto, de postre, versión de Slayer.

https://satanath.bandcamp.com/album/sat280-gravespawn-the-elder-darkness-2020

https://gravespawn.bandcamp.com/

STROMPTHA - "ENDURA PLENILUNIIS" (SATANATH SAT283 , PEST RECORDS PR015; 2020)

Nos vamos a Groenlandia (Qaanaaq, Avannaata) con el extrañísimo proyecto STROMPTHA, one-man-band que comienza su andadura allá por 2009 con Ep y Split, no siendo hasta 2018 que debutan al largo con Odium Vult ya con "J" (no tengo más información) establecido en Toulouse (Francia). No sé qué demonios tocaba en los anteriores trabajos, pero Endura Pleniluniis es un más que recomendable ejercicio de Black/Doom atmosférico de esos que ya se ven pocos pero que ojito, puede llegar a desquiciar a los que no estén acostumbrados a los medios tiempos.

Técnicamente los temas son de su anterior demo Endvra (2019), que ahora se viste de gala con nueva remasterización y portada de Mary Kankava. La edición es de Satanath Records en coedición con el pequeño sello rumano Pest Records y bueno... os preguntaréis a qué diablos suena. Coged muchísimos teclados, baterías programadas pero lo suficientemente variadas para que no importen demasiado, temas de largo minutaje y muchos pasajes ambientales (tipo Profanum a veces, más melancólicos otros...); el caso es que si tenéis cierta edad y recordáis proyectos antiguos de Adipocere como el Divine Symphonies de Akhenaton o su alter ego Daemonium cuyo rimbombante disco Dark Opera Of The Ancient War Spirit (Or Search The Light) quemé hasta la saciedad pues quizás podáis ir adivinando por dónde va STROMPTHA.

Con todo, hay partes fieras, como ese clímax brutalífico de "Au bout du tunnel: La nuit et la neige" (las letras son todas en francés), pero lo que más he disfrutado son los aires sinfónicos de los interludios y outros de prácticamente todos los cortes, muy al estilo de la electrónica de los finlandeses Jääportit. A pesar de ser un disco imperfecto, es precisamente eso lo que me encandila; que se intente hacer algo personal (para gloria de algunos, miseria de otros)... y esos lentísimos pasajes de teclados podrían encajar en cualquier disco de Funeral Doom extremo a lo Until Death Overtakes Me. Claro, que luego entran guitarras acústicas pseudo Folkies ("Que les corbeaux forgent la tempête") con voces limpias recitadas a lo Empyrium y uno se da cuenta de que hay un potencial enorme. No sé, pero por alguna razón me acuerdo de los primeros Gloomy Grim.

Eso sí, las partes más Black Metaleras sin embargo son lo que menos me ha gustado por ser estándard. Animaría a "J" a lanzarse a por un disco totalmente Avantgarde porque sustrato hay de sobra (la variedad a las voces otro punto fuerte) y temas como "Le passage aux fleurs" igualmente se beneficiarían mucho de una batería real llevando el sonido a otro nivel. Los recitados en francés y esas pátinas Doom están bastante conseguidas, así que puliendo aquí y allá estaríamos ante algo de primero orden.

https://satanath.bandcamp.com/album/sat283-stromptha-endura-pleniluniis-2020

https://pestrecords.bandcamp.com/

https://stromptha.bandcamp.com/

BLACK CULT - "NEKROPOLA" ( GrimmDistribution 056GD, InsArt Records IAR-CD001; 2020)

Que el Black Metal está brutalmente globalizado ya no se puede negar; el número de escenas y subescenas ha barrido de la faz de la tierra cualquier atisbo de territorialidad de sonido y la palabra mainstream ha perdido su verdadero valor. BLACK CULT desde Croacia (posteriormente mudados a Reino Unido) atestiguan una calidad tan alta que es absolutamente imposible para nuevas generaciones distinguir si su nuevo Nekropola no se trata de uno de los discos pilares del género de allá por los años 90 (más bien finales). Trazas de Gehenna, Satyricon y en definitiva un crudísimo abordaje de las guitarras hacen más que recomendable echarle una oreja a este notable álbum que se han marcado, pero voy primero a presentarlos en condiciones.

Cambios de formación, de lugar de residencia y mil historias desembocan en tres largos que son Neo-Satanism (2012), Cathedral of the Black Cult (2016) y este Nekropola que os presento hoy cuya formación queda establecida con Insanus (Dalibor Franjkić; guitarra, batería y muy activo en bandas como Czaar Zvijer o incluso tocando la batería en los míticos Death/doom Ashes you Leave), Morbid (Igor Kaštelfranko; voces) y Lesovik (Igor Vidaković) al bajo, con el consabido apoyo de músicos de sesión para el directo. En el apartado técnico, pues tenemos un jewel case con el consabido Pit Art de las ediciones de Grimm Distribution, esta vez en coedición con el sello inglés InsArt que básicamente tiene pinta de ser de la misma banda. 

El gélido sonido y la límpida producción final son obra de los Dungeon Studios que sinceramente no los conozco y por poner un punto flaco al acabado final, el artwork me parece sencillamente muy justito (siendo benévolo), pero claro, luego arranca ese medio tiempo de "Parasite" y se me olvida la portada. Destaca como he dicho antes el despliegue de las guitarras y un bajo muy bien construído, presente en todo momento y que le da un empaque enorme al sonido. Evidentemente el disco no es original y la sensación de Deja Vú es imposible de alejar... cabalgadas nórdicas, arranques de Blast Beats y en general crudísimo ambiente que en las partes más rápidas pues te traen a la mente a Carpathian Forest... y si no poneros "Cosmic Storm" (me encanta el mini riff de guitarra ultrapegadizo que sale a la superficie en la parte final, minuto 4 o así).

Con todo, pienso que el inicio del disco es lo más flojo y prefiero "Likantropija" que voltea la estructura tradicional del Black enrevesándola bastante y ganando en atmósfera, aunque sobresalen demasiado estructuras de ese Neo-Black a todo trapo de estos últimos tiempos que a mí me aburren bastante. A pesar de la crudeza general, la melodía siempre está presente, al igual que unos trémolos (fluctuaciones) muy curiosas de la guitarra ("Misanthropic Luciferian Psalm") en contraposición a los clásicos arpegios (la homónima "Nekropola" está plagada de ellos).

En definitiva, disco que vas a disfrutar mucho si te gusta el Black Metal crudo, generalmente de tempos rápidos pero que no pierden el Norte (en todos los sentidos de la expresión). No inventan nada nuevo pero para hacerte serrín las cervicales tampoco hay que ponerse exquisito... buen tramo final con la Trashera "Fear is for Fools" (cover de Hibernum), la asfixiante "Ništavilo" (quizás el tema más agresivo del disco) con la batería echando humo y la redención final a través de "Catharsis" que se permite el lujo de bajar un poquito la intensidad al principio antes de disolverse todo en una vorágine nihilista de esas que o te gustan o te aburren soberanamente.

https://grimmdistribution.bandcamp.com/album/056gd-black-cult-nekropola-2020


sábado, 10 de abril de 2021

DOMO - DOMONAUTAS VOL. 2 (CLOSTRIDIUM RECORDS CR063, 2020)


"¿Vienes del espacio exterior?», preguntó la anciana.
- Ciertamente, sí. Pero no se alarme, soy soviético".
Yuri Gagarin

Como no quiero repetirme demasiado, y a sabiendas de que mi relación con la banda DOMO se hunde en la Noche de los Asteroides Decrépitos, os recomiendo que antes de seguir leyendo visitéis en anterior enlace (aquí) donde podéis acceder a la primera parte de Domonautas, además de ir buceando hacia atrás hasta llegar a la misma raíz/célula inicial de su debut. No puedes comprender Domonautas Vol.2 sin haber antes escuchado el primero... o sí, pero digamos que la experiencia es mil veces más completa.

La edición es una absoluta maravilla una vez más. Clostridium Records de Alemania no se anda con minucias. A la edición normal del vinilo se añada una especial en Splatter (150 copias) que juro que es tan bonita que parece una jodida piruleta cósmica.... vaya, que no lamo el vinilo por cuestiones de decoro. Se añaden dos pósters que reproducen el artwork (impresionante  Maarten Donders) de los dos volúmenes y un Can Cooler de esos que te refrescan el viaje (ojo que la versión en CD digipack es también muy recomendable recogiendo los 77 minutos de la obra completa). Si bien tenía mis dudas sobre la logística de publicar los dos volúmenes por separado en vez de un solo Gatefold doble, tengo que callarme mis palabras y regurgitarlas hasta defecarlas por la boca... es una inversión, pero vaya, vaya sonido que tienen los prensajes de Clostridium, y ahí aprovecho para poneros los detalles técnicos de la nave y sus integrantes:



..................................................
Grabado en – R Track Studio and Oriental Desert Studio, Alicante
Mezclado en – Oriental Desert Studio, Alicante
Masterizado en – Oriental Desert Studio, Alicante 
Mixed By, Mastered By – Lluís Mas
..................................................................
Bass, Acoustic Guitar, Synth, VocalsÓscar Soler
Drums, PercussionPaco García 
Electric Guitar, Acoustic Guitar, Tambura, Trumpet, EffectsPablo Criado
Electric Guitar, Sitar, EffectsSamuel Riviere
.......................................

Como no me queda clara la supervivencia de estas páginas digitales el día que decida chaparlo todo, he dejado la pantalla abierta con esta reseña y he metido el PC entero en una garrafa de 25 litros de cristal (vaya, como un mensaje en una botella, pero con la botella más grandecita). He comprado varios rollos de cable de red y me he largado al pico más alto de mi ciudad donde con 15 petardos de a duro he lanzado la botella al Cosmos, dejando anclado los cables a la Tierra. Así, si alguien en el Universo en un futuro se encuentra esta reseña... bueno, lo primero es HOLA, me llamo Coronel Mortimer y os digo que si Yuri Gagarin levantara la cabeza... bueno, si la levantara sería para hacer headbanging escuchando a DOMO

Bueno, a lo que Наджейда! (Yuri Gagarin). 

El Hard Psych de DOMO adquiere cotas de finura existencial con viraje hacia el Progresivo en determinadas partes. Dejado de lado por fin el Stoner como lastre de combustible pútreo inservible, ahora se manifiestan en un plano distinto, mucho más concentrado y efectivo; esto es clara muestra de cómo una banda evoluciona en 11 años o más de existencia, con proyectos paralelos y la mirada puesta siempre en Orión. No quiero decir que no haya polvo del desierto en su sonido... simplemente insistir en que ese polvo... bueno, ese polvo ya no es de este mundo. No sé si es arriesgado lo que voy a decir, pero el toque Oriental Desert Studio ya lleva tiempo dando muestras de identidad propia, como así lo atestiguan Scarlet (Rosy Finch), los discos de Pyramidal, Horizon o ese Ep monumental de Cabalgata Cósmica.


Así, con una potencia que tornan panderetas a mis hímenes timpánicos, abre la potentísima "Avasaxa" con un sincopado ritmo de guitarra que se une en progresión ascendente a la base rítmica (punzante el bajo). Ecos orientales difusos pero presentes, derrame lánguido de lisergia con unos magistrales dobles juegos de las guitarras que remiten al progresivo nórdico espacial (ya he citado referencias en anteriores reseñas, así que no quiero repetirme) y que alcanzan cotas orgiásticas en su ascenso de plúmbeo humo de pebetero cancerígeno. Cuando las guitarras se vuelven introspectivas y lentas, la batería se torna metronómica, machacona e insistente (minuto 4 o así). De repente un cambio de ritmo arrastradísimo, rozando el Doom y esa gruesa insistencia que vibra de gente como Mars Red Sky gracias a un épico solo de guitarra que va avanzando con esas fantásticas texturas resultantes de alear juntos géneros como el Psych, el Doom y los requiebros Proto Fenicios del Flamenco (ojo, muy muy muy pero que muy sutil). 

Sigue "Dolmen". El sitara o lo que sea que se ha usado comulga con el hipnotismo de BONG... la música es una faro antiniebla en una muralla de humo opiáceo. Navegantes perdidos de buena gana en las Hébridas de la Lisergia... Azafrán y Patchoulí infusionados en un tempo abotargado que estalla como un grano de pus infecto en el minuto 3. Fuegos artificiales con la distorsión propia del agreste Heavy Psych made in Península Ibérica (Viaje a 800, Atavismo, Híbrido) con cánticos fabulosos de Óscar Soler alternándose con un recitado que me pone los vellos tan enhiestos que puedo permitirme hacer velcro con un chaleco fabricado de Cactus. 


La última vez que sentí algo semejante fué con Stunde Null de los desaparecidos/transmutados MIND!, Espíritus del Desierto, Yo os Invoco de Schwarz o los discos de los injustamente olvidados Traummaschine. Impresionante el interludio ambiental con ecos hindúes (el tamboura, las pedaleras y todo lo que sea), al que sigue una línea de bajo cuasi Hawkwind y luego vuelta al motivo melódico inicial pero con más rabia si cabe. De otro tiempo parece llegar "El Altar", con ese característico sonido mitad presente, mitad soñado a lo "Planet Caravan" (creo que podría hacer un libro enorme con las influencias de ese corte de Black Sabbath)... es decir, sobre un fondo Pink Floydiano se mecen las hipnóticas notas de la guitarra. Dos minutos pero podría durar una eternidad; un exquisito puente para un fin de fiesta de órdago.

"VientoHalcón" sintetiza lo que son DOMO a día de hoy pero curiosamente compartiendo coordenadas sonoras con sus inicios. Una inmensa Jam con dejes vocales al más puro estilo Pot de Viaje a 800 con acojonantes recitados que parece llegar rebotada en el eco de un ciclópeo acantilado... un temazo que sube, baja, se mantiene y fluctúa maravillosamente. 

In Psych.
In Doom.
In Prog.

Ведь главная сила в человеке — это сила духа.
((The main force in man — is the power of the spirit.))
YURI GAGARIN



martes, 6 de abril de 2021

EWÏG FROST - "AÏN´T NO SAÏNT" (DISCOS MACARRAS / MÚSICA HÍBRIDA, 2021)

Activos desde 2003, los austríacos Ewïg Frost presentan su cuarto larga duración. Cinco años han pasado desde que os traje por aquí el No Dice pero bueno, el ritmo de la banda es bastante pausado. Tras diversos cambios de formación a lo largo de su historia, Aïn't No Saïnt cuenta con Niitro (guitarras, voces y percusiones), Chris Pruckner (batería), Jürgen Schallauer (bajo) mas un montón de colaboraciones dispersas a los "tambores rituales", piano, coros, trombones, trompetas y una profusión de delicatessens adornando 28 cortos pero intensos minutos. Mezcla alquímica entre un humor negro acidificado, las bases que vertebran su sonido son el Crust, el D Beat, el Boogie y el Black n´Roll, género este último bastante controvertido (y si no, que se lo digan a los fans de Satyricon) y cuyo máximo exponente de perfección para mí serían los Dark Throne. Pero bueno, quien más y quien menos de las viejas glorias han tocado el género en algún momento.... ahí tenéis a Impaled Nazarene (Motörpenis), Carpathian Forest (Fuck You All !!!!) o qué se yo... los mismos Khold con un montón de trabajos.

La edición es tanto en CD digipack como LP en régimen de coedición a cargo de Discos Macarras / Música Híbrida para el CD y LP, existiendo además por ahí cassette (Motorpunk Records). El diseño es obra de Dr. Knoche y bueno, tantos nombres en los créditos que por un momento pensé que habían grabado la banda sonora de Supermán. Destaca eso sí el sucio, violento sonido de la grabación, mezcla y masterización entre LW Sonics, Rawk Dawg’s Viper Room Vienna

Para entender bien la propuesta de Ewïg Frost tenéis que empaparos de Discharge, Celtic Frost, Venom, Raven, toquecitos de Impaled Nazarene, vibración a lo Motorhead y una actitud agria punk que se torna fiestera con partes de Blues y Rock n´Roll cincuentero (que pasa por el Boogie). De paso, hay que haber mamado bastante de la actitud cervecera del Thrash más guarreras de Tankard y los gloriosos Kreator aunque Viena (de ahí es donde en realidad vienen) tiene una fuerte base Black Metalera con grandiosos nombres como Abigor. Aquellos que crean que tanta mezcla de estilos no puede gestionarse de una forma adecuada, directamente les recomiendo que le den al Play y se dejen llevar.

"Into the Night" y "In Da Not" podrían ser la sinopsis de la mitad del sonido de la banda. Black Thrash con ese toque "gasolinero" de las bandas nórdicas... para que se me entienda, el doble bombo suele sonar como el tubo de escape de una motocicleta de alto octanaje. Las guitarras y la actitud punkarra, pseudo Glam, tienen ese aquel de la NWOBHM cruzado con el Speed alemán más ultra machacón (algo que en su anterior disco estaba más pronunciado si cabe). Cruce entre Venom y Motorhead para "Satan II" con un riff tras otro de descacharre y tachuelas. Si el disco fuera un flotador no habría dios que lo inflara. 

"New Cold War" es Heavy Metal de toda la puñetera vida, que dependiendo de la edad de cada cual pues ya sabrá poner la sub etiqueta correspondiente, y que destaca por un giro bestial hacia el Black Metal en su parte final (punzante bajo, guitarra gélida y blast beats a mansalva). Un puntazo oigan. Es en "1918" cuando entran los cambios importantes. Riff de guitarra blueseso con toquecitos al Desert Rock y............ vientos!. Trompetas, trombones e higos chumbos para este temazo instrumental con giro final atmosférico tipo charca electrificada + radio acoplada. Sigue "De Gier (Is A Luada)" cantado en lengua materna y que suena a una especie de Die Apokalyptischen Reiter con vientos y sonido circense, giro otra vez hacia el Black Metal y vuelta luego a repetir el motivo melódico del inicio. 

Atentos a la trilogía que se viene con el Boogie Rock And Roll crujiente de "Bad Beat Boogie" (si echas Peta Zetas en la gasolina pasa esto), la resurrección de Lemmy en "Back On Wheels" o la espacial "Desert Sunset", especie de puente instrumental hacia el colofón de "Mary Jane" que completa el círculo volviendo a las raíces estilísticas del inicio del disco. 

Poco más que añadir... ah, sí, bueno... aquí pegaría un MOTHERFUCKER!.

https://discosmacarras.bandcamp.com/album/aint-no-saint

https://musicahibrida.bandcamp.com/

HALTER - "THE PRINCIPLES OF HUMAN BEING" (MOSCOW FUNERAL LEAGUE MFL 022 / FROZEN LIGHT FZL 077, 2020)


Tras las reseñas de Omnipresence of Rat Race / Post Factum (2013, 2014) y For The Abandoned (2015), cierro el ciclo con lo nuevo de la banda de Death/Doom HALTER (Yaroslav), The Principles of Human Being que editan Moscow Funeral League (MFL) y Frozen Light. Los temas recogidos están trabajados en el periplo que va desde 2015 a 2019. La formación queda establecida como: Dmitriy "Mid" Pyshkin (guitarra rítmica), Alexey Pyshkin (voces), Vadim "Wad" Uglanov (bajo), Igor Rusakov (guitarras solistas) y Aleksandr "Ottar" Kudryashov (batería, de los míticos SCALD).

El sonido es duro y compacto, muy de vieja escuela, y capitaneado por las impresionante voces guturales de Alexey Pyshkin. Base rítmica con muchísimo groove donde destaca un bajo arriba, bien presente en la mezcla del disco; las guitarras (rítmica y solista) muestran a una banda muy madura, con años ya de experiencia y pocos puntos flacos. En resumen, agrio Death/Doom sin atisbos romanticones... de entrada, la apertura del disco con "Sisyphean Toil" me parece el mejor tema que han grabado hasta la fecha. Oscuro, hermético y ciertas reminiscencias de Runemagick o los primeros Ophis (soberbio el trabajo del doble bombo de la batería, que sabe moverse a la perfección entre latido y latido). 


El crecimiento a la composición con respecto a los álbumes previos es muy evidente, y ahora cuesta más encasillarlos dentro de una escena en particular. Si la forma en que las guitarras dobles se unen es típico de My Dying Bride, también brillan detalles melódicos propios de bandas suecas o bajadas pútridas del tempo al más puro estilo Funeral Doom. "Seasons" tiene estructura de himno a mitad de camino entre el Epic Doom (para ello hay miembros aquí de SCALD) y cosas como los primeros OPETH brillando con esa libertad del género en los años 90. Old School llevado a nuestros días con la melodía muy marcada.... y años 90 es precisamente la forma de abrir "Cobweb of Troubles" que te mece con la languidez oleosa de My Dying Bride juntados con Bolt Thrower

Siguen la brutales "Hiroshima's Scapegoats" y Spring Morning, pegadizas ambas como un sudario radioactivo; guitarras a la finesa en las partes aceleradas y una pegada de la batería que tela marinera, mientras las voces opresivas oprimen el esternón como una losa... y entramos en el tramo final con la metalera "Human Path" , muy dentro de los patrones del Death Melódico (atentos al estribillo y los efectos vocales Manowarienses). 


El último corte es una cesión/regalo o lo que sea de David Unsaved de los ENNUI con colaboración de Roman Dmitriev a la guitarra (también pone algunos riffs aquí y allá en el disco) y Marina Ignatovich al piano. "As Nobody Returns" es el toque final perfecto para un grandísimo disco. Un temazo lleno de melancolía que se desliza con esa magnificencia propia del Doom cuando está en estado de gracia,  huyendo de artificios como grandilocuentes teclados, efectos o voces limpias y simplemente se centra en ofrecer cortes muy bien trabajados de Death/Doom de la vieja escuela. 


martes, 30 de marzo de 2021

ŠIROM - "I" (TORTO EDITIONS TRT006, 2020)

ŠIROM son una de las agrupaciones más alucinantes que os podéis llevar a las orejas dentro del siempre arriesgado panorama del Folk Avantgarde. Formados en Eslovenia como trío en 2015, han ido pasando por reputadísimos sellos como Glitterbeat y tienen tres álbumes hasta la fecha. Ahora TORTO EDITIONS de Italia reedita su primer disco I (anteriormente sólo en CD a cargo de los sellos Klopotec y ZARŠ) en un lujoso doble vinilo formato Gatefold con impresionante ilustración de Marko Jakše y añadiendo dos cortes de las mismas sesiones de grabación. En cuanto a los aspectos del sonido, se graba sin Overdubs en Posavec (Slovenia) para luego masterizarse (esta nueva edición de Torto) en La Pérgola (Tel-Aviv) por ni más ni menos que Udi Koomran (una visita por internet os dará el calibre de bandas con las que ha trabajado).

Formación de trío con Ana Kravanja, Samo Kutin e Iztok Koren (cada uno proveniente de distintas regiones de Eslovenia como son Kras, Tolminsko y Prekmurje, y a la vez partes integrantes de otros proyectos como Najoua, ŠKM BandaHexenbrutal, Samo Gromofon y Horda Grdih). Los instrumentos utlizados vienen a ser:

Iztok Korenbanjo, bass drum, chimes, percussion, balafon
Ana Kravanja violin, viola, voice, ribab, kalimba, bendir, balafon, percussion
Samo Kutinukulele, kalimba, voice, selfmade harps and steel drum, percussion, balafon

Adentrarse en los pasajes ensoñadores de ŠIROM puede ser arriesgado para el que reseña. Sin estar del todo (a pesar de los instrumentos usados) en la World Music, sí que cogen elementos de esta para llevar el grueso del sonido a un cruce entre Clásica Contemporánea y el Folk de tal modo que pequeñas bagatelas minimalistas (las arpas y detalles del violín) van vertebrando un bodegón acústico atemporal y difícil de geolocalizar. Si tuviera que dejarme llevar por un primer instinto, es sorprendente lo que se me repite en la cabeza la música Tuvan de las estepas Rusas y por ende también al Folk de Mongolia. 

Sin embargo, la profusión de pasajes minimalistas que invitan al hipnotismo tejen patrones vanguardistas que lo mismo pueden recordarte a lo Celtíbero que al Gagaku o al Gamelán de Java. Coger todos esos elementos y llevarlos a un terreno sin etiquetas es lo que convierte a ŠIROM en un auténtico enigma para mis oídos.


Se abre el disco con los 15 minutos de "A passage of Light on Return" de la forma más alucinante que puedas imaginar. Los instrumentos en una vorágine controlada (tambores, violines, cascabeles....) dan la sensación de ir a la inversa; inicio puramente Kraut Pastoral a lo Kalachacra, Siloah, primeros Popol Vuh, Sergius Golowin y sobre todo Witthüser & Westrupp. De repente, todo parece detenerse en un Drone mantenido (recuerda a una Shruti Box) sobre la que se desarrollan en capa dos melodías de cuerdas en contraposición que de forma sutil evolucinan a una estructura muy de Raga india punteada por la maravillosa voz de Ana Kravanja, los arranques de la Steel Guitar y el Banjo dando aroma sureño. Como en un bucle en espiral, entramos en el último tramo llevando la música a parámetros todavía más introspectivos... la viola, arpas y guitarras alteran el estado de consciencia tornándose sus sonidos en dúctiles y maleables. Soberbio.

Sigue la larguísima (17 minutos) "Trilogy" por derroteros similares. La Steel Guitar pronto se ve amenazada por un crujir que parecido al roce de una cuerda de contrabajo destensado; entran las percusiones marciales marcando un ritmo cuasi celtíbero (a un pasito del NeoFolk) que se toman ligero descanso cuando ruidos juguetones pasan a primer plano (cascabeles, toques abstractos de las Kalimbas...) y de repente, vuelta a entrar la percusión alcanzando un clímax que pone los vellos de punta. Un giro hacia la Cámara minimalista, plagada de vibráfonos y percusiones deudoras del Gamelán me llevan a una reflexión personal.... la música de ŠIROM se desliza dentro de un flujo y no cesa nunca; es decir, cuando se inicia, no hay interrupciones, vacíos ni paradas, sólo un chorro de sonidos que discurren a través de una acequia ornamental de energía ancestral en estado puro. 

Parar este flujo sería morir. Por cierto, como su nombre indica ("Trilogy"), el grueso se mueve en 3 motivos melódicos distintos donde el último de ellos resulta encomiable en tanto en cuanto me parece estar escuchando los sonidos del Cuarto Mundo de John Hassell pero sin electrónica o vientos manipulados.


El otro vinilo se compone en su Cara A por temas más cortos. "The Lonesome Has to Scent" es una preciosa melodía donde los instrumentos se tocan con arco (si mis oídos no fallan) dando un cuerpo y empaque vibrátiles al resultado. De cierto cariz fúnebre y más parca en instrumentación comparada con las grandilocuentes aperturas del primer vinilo, invita a la meditación en su mantenido flujo drónico. Un soundscape que más bien parece una herida en el alma por donde se va derramando la sangre de la psique. Sigue "Roar’s Soft Steps" que en un inicio casi se mueve dentro del Lounge o la Exótica.. ese primer Easy Listening / Spage Age adaptados a algo mucho más avantgarde. Pero es sólo el principio porque luego se torna abigarrada en sus eternos ritmos Gamelán. A mitad de tema muta con la aparición del toque grave del Bendir y ya estamos en terreno desconocido. La pequeña perla final "Tomorrow, Each Day is a New Day" la dejo al arbitrio del oyente. Para mí descomunal.

Comentaba que en esta nueva edición en vinilo de TORTO se recuperan dos temas de las mismas sesiones. "A Question Flung Across Bridges is Almost Like a Bang" perfectamente habría podido ser interpretado por flautas o algún instrumento de viento. En su primer tramo recuerda al Folk Chino por la cadencia circular del arco sobre la cuerda aunque lentamente van irrumpiendo percusiones minimalistas que discurren más bien por las estepas. Arpas y kalimbas anteceden un fantástico cambio de ritmo con el Banjo (si no me equivoco) tocado con arco y dobles voces difíciles de clasificar. Fin de fiesta con "I'm the Ostrich You Keep Seeing in the Neighbouring Hollow" que en cierta medida recuerda al final de "Trilogy".

Poco más voy a añadir sobre esta IMPRESCINDIBLE obra de arte.

https://tortoeditions.bandcamp.com/album/i


jueves, 25 de marzo de 2021

A.A.A. - "SATERNOTE" (LA TATUCERA , 2021)



Mariana Piñeiro, Jose María Pastor Sánchez y J.G. Entonado habitan en el acrónimo A.A.A. y sus dos primeros trabajos se remontan a 2017, Untitled y Untitled II que vine a reseñar por aquí. Si la memoria no me folla, o falla, este Saternote que os traigo hoy es su continuación directa, ahondando todavía más si cabe en los aspectos retorcidos de la música del trío. Músicos curtidísimos en todo aquello que tiene que ver con el Teatro, la Improvisación Libre o el Free Jazz, lo que ofrecen aquí bien podría ser un anexo apócrifo del Manual DSM-5 de Psiquiatría. Estructurado en 4 partes (se graba en 2019, sale físico ahora), suites, movimientos o qué se yo... pitracos quizás, cada uno bajo el subtítulo Zafarrancho de Xxxlocquio y editado en doble cd-r en digipack bajo los auspicios del colectivo lA tAtUcErA, estamos ante unos 80 minutos de Música Ácrata realmente difícil de definir en estado sobrio, así que me voy a mi fumadero de Opio más cercano armado con un bloc de notas y bueno, más o menos es esto lo que ha salido:


"Indudablemente, el musico acrata atenta contra el espíritu de una estetica convencional en el momento en que, apoyado en sus sonidos, plantea esteticas perturbadoras, contrarias al gusto del público y a la estabilidad del mainstream; la musica acrata no tiene otra alternativa..., solo nos quedará la opcion de un mundo mejor por llegar¡¡¡".

"Un Cuis en la Radio", "Un Ruso Pasó" y "Coming" van tan juntitas que comparten cierta estructura; percusiones extrañas, instrumentos de extraño origen electrónico (no estoy seguro, pero parece un Cello electrificado y modificado por pedaleras), junto a las magníficas ecolalias vocales de Mariana jugando a las homilías de salvación construyen cierto clima apocalíptico y surrealista, al borde del Dadaísmo y la Toy Music, especialmente en esos exabruptos de "Lasciate Mi" muy deudores del Zorn de los Parachute Years. Con todo, hay tramos en los que la base rítmica (batería y samplers o lo que sea) derraman una especie de Jazz Noir charolado brutalmente sugerente y puntuado por una electrónica salvaje de ondas aceradas que irrumpe en pequeños cortes de digestión acústica. Especialmente patente todo esto en "Un Chino, La Dentista y un Mosquito en Moscú", donde las influencias de Sun Ra flotan a la superficie; aunque el ambiente sea sosegado, hay cierta calma tensa en la calima acústica.


"La acracia musical constituye, fundamentalmente, lo que podríamos llamar una rebeldía visceral. Tras prolongadas sesiones de debate, llegamos a la conclusión de que el acrata musical es, en primer lugar, un individuo que se ha rebelado".

La segunda parte de Zafarrancho de Xxxlocquio entra con "Essss", básicamente percusión a lo Ed Blackwell o Colin Walcott, muy tribal y taimada. Advertencia a los oyentes fláccidos de corazón con la bestial entrada de "Tres Triples Timbres"... son 45 segundos pero tened cuidado, sobre todo si estáis con auriculares. Flauta, teclados Sun Ranianos, cascabeles y Entonado haciendo de las suyas a la voz en idiomas no terrestres en "Eldnz9". Técnicamente viene a ser como Mu de Don Cherry o los Heliocentric Worlds de Sun Ra pero llevados a Ganímedes Norte. "Washaker" riza el asunto con ruidismo y Pastor en estado de gracia; igual pero distinta (por las voces) es "Huida hacia..." con una excelente interpretación voltaica de Piñeiro en crescendos que ponen la piel de gallina, y contrastando con los Haikus biliosos dadá en "Es una Cruz Formada por una Barra Inclinada y una Flecha de Ida y Vuelta" en un fondo de teclados ásperos mellotronianos como sierras romas en un concurso de cosquillas. "Cosmo Dance" termina de dilapidar mis esperanzas de cordura con soundscapes espectrales producidos por un tratamiento extremo de la voz de Mariana, y todo a un paso de la música Industrial. Soberbio.


"La acracia musical, no es un concepto que se sella con una palabra. No es una teoría musical. Es una forma de concebir la musica y la vida: es una apuesta que debemos jugar día tras día. El sonido acrata vive y pervivirá, a pesar de los intentos por recluirnos en el olvido mas absoluto¡¡¡".

Tercera parte del Zafarrancho, segundo CD, y la larguísima "Norte, Sur y Transversal" donde se subliman todos los elementos del tema anterior. Aun clavando sus raíces en el Jazz, aparecen toques espaciales y ruidistas inclasificables como voces en vocoder que dialogan con exabruptos de lo que podría ser una trompeta modificada. Golpes metronómicos de un cuenco tibetano dan paso a un clímax bestial mitad Industrial, mitad Jazzero (gracias a la enorme percusión otra vez). "Histerioterapia Arabisca" sin embargo se mueve en terrenos Free Jazz con acetábulos de Teatro necrosado (etiqueta que encaja a la perfección con "Un Cuento para no Dormir"), de apretadísimas líneas a las manipulaciones electrónicas de Entonado, subiendo la necesidad de Litio para la estabilización mental justo en el momento de la entrada a "De cuando Adolf se pilló un Pedo"... ¿Hitler borracho haciendo guturales?... no, eso sería demasiado simple.

De las cuatro partes en las que se vertebra el asunto, esta tercera es sin duda la más agresiva.  Desde el diálogo obtuso de "Downtitude Jazz" con pátinas Doom (no estoy seguro si el vibrátil instrumento de fondo es un Contrabajo) a los devaneos deconstructivistas de "Facciamo una Chiacchierata" que incluyen unas encabronadas líneas retorcidas de guitarra eléctrica, instrumento que se vuelve a recuperar en "El Destino de Hutter y Ellen Murnau" (por cierto, mezcla de los nombres de los protagonistas de Nosferatu con el apellido Murneau). Es curioso, pero entre las entonaciones de las voces y los fondos musicales no puedo quitarme de la cabeza una mezcla Kraut entre Faust y Floh de Cologne, válido igualmente para "Sancocho Light".


"Corre corre que te voy a echar el guante......, le dijo el músico ácrata al músico retrógrado¡¡¡".

Si has llegado hasta aquí, eres más fuerte mentalmente de lo que te creías. "¿Cómo?" es una panfletaria homilía Ballardiana de Mariana con fondo musical de A.A.A. (las similitudes con AMM cada vez se me hacen más patentes). Uno de los aciertos en una obra bastante vocal es el equilibrio entre la parte teatral y lo musical, de tal suerte de que funciona a la perfección como `música escuchable´. Cada tema tiene su cuerpo musical independientemente trabajado y no son sólo recursos para que la voz se apoye y flote. "Experimental Band of Marcianitos Rockeros" se mete de lleno en el Jazz Marciano... profusión de teclados analógicos en duelo con la batería de Pastor, cosa que se acentúa en "Bruma". Es bastante curioso pero esta cuarta parte del Zafarrancho suena mucho más sobria y oscura no sólo en los teclados, sino también en los soliloquios grandilocuentes de Piñeiro acercándose a Lydia Lunch en la putridez de algunos pasajes ("In the Cave" pone los vellos de punta). Tramo final con "El Profesor Jirafales" (puntito Prog), "Allá Cerca y acá Lejos, ¿Viste?" en onda parecida y "Sobrevolando la Paella" cerrando en modo cuasi Noise. 

Una obra difícil de clasificar, avanzada como pocas, y que desafía la cordura del oyente merced a un triposo alegato ácrata que manipula los filamentos de una ciclópea bomba sonora. Las comparaciones suelen ser odiosas, pero es que lo de A.A.A. es de otro mundo.