sábado, 14 de marzo de 2026

DEMONOLOGISTS vs VAINORAS (AESTHETIC DEATH; ADCD 116, 2026)

Hace escasas semanas os traía el brutal disco Rakshasa de DEMONOLOGISTS, a la sazón la segunda vez que hablaba de dicho proyecto de Indiana tras el igualmente recomendable Secret Ceremonies junto a los Ambient Ritual de ORD (Rusia). Ya sabéis que no soy dado a repetirme y prefiero que visitéis los enlaces previos para poneros en antecedentes, máxime cuando el álbum que hoy os presento es en colaboración con el Australiano (parte de los Subterranean DispositionTerry VAINORAS con una panoplia extensa de proyectos y diversas paletas sonoras. Sigamos. 

DEMONOLOGISTS vs VAINORAS se edita en flamantísimo digipack de precioso diseño botánico (Layout de Mara Battiste) en AESTHETIC DEATH (por el arcano Stuart Gregg, buceador del inframundo desde hace décadas) y la formación es un trío compuesto por Cory Powell / Evan Price (electrónica, sintes, voces, ruidos...) de DEMONOLOGISTS, y el propio Terry Vainoras aquí en una faceta más jazzística (saxofón tenor, voces y guitarra). El artwork ya digo de entrada que es una preciosidad... una mezcla de viejo códex botánico medieval con tintes Lovecraftianos que me recuerda algo a los olvidadísimos diseños de los discos de Funeral Doom de Buenos Aires QHWERTT (sobre todo He Who Has Known the Gardens o Cloudland).

Construido como una suerte de suite de Doom Noise Jazz necro fungoide, como iremos desgranando poco a poco, lo primero que destaca es que son 40 minutos perfectamente medidos; ni sobra ni falta nada. Está todo cronometrado para que funcione como una dosis calculada de enteógenos. Luego está la fantástica masterización de Evan Price que consigue alear la calidez de lo jazzístico con la sobriedad hiriente / oxidada de los diversos estilos del Noise redirigiéndolo todo a un estilo combinatorio (reitero que no es un split, sino una combinación de músicos) ultra orgánico. Muy ecléctico, casi progresivo diría, Plantae Arcanus, que así se titula el disco, va recorriendo a lo largo de 11 cortes todo un muestrario de plantas psiquedélicas, venenosas o con propiedades alucinógenas a través de una exquisitez compositiva (y nivel) que lo lleva del tirón a uno de los discos que más me han gustado en lo que llevo de año. Imaginad una suerte de combinación entre los proyectos tipo The Mount Fuji Doom Jazz Corporation / The Lovecraft Sextet, Badalamenti, el Cool Jazz y un Black Industrial Noise elegantísimo (¿es posible esa expresión?). Estos hilos de cobre estilísticos se trenzan sabiamente haciendo que pasemos de pasajes agresivos a meditativos momentos Lounge Noir Jazz.

Lisergia asegurada, abre "Ephedra Foemin" con una serie de sonidos ambientales procesados (desde ruidismo a grabaciones de campo / samplers). Saxo asordinado, lejanas voces guturales y estructura abstracta a la que se va añadiendo un crescendo muy Electro Synth Carpenteriano (diría que ochentero) enlazando a la perfección con un pasaje más violento con voces homiliescas que parece una destilación alquímica de los antiguos ALASTIS con una BSO de un Arcade.

Poliédricas percusiones van esbozando el ritmo arrastrado de "Atroppa Belladonna" con perfecto contraste entre un comedido Noise y el tono melodioso del saxo tenor. Voces ululantes y expectrales se sincopan con ritmos cuasi Klezmer del saxo (¿alguien recuerda el brutal Doom Hasídico de Deveykus en Tzadik?), en un corte que va creciendo, balanceándose como un mal viaje de LSD y que abruptamente enlaza con las notas de piano de "Brvgmansia Genvs", un endiablado puzzle al más puro estilo The Kilimanjaro Dark Jazz Ensemble pero con los elementos áridos del Noise en contrapicados excelentes. Ojito con el magnífico uso de las voces que recurren tanto al Hip Hop como a la `percusión Konnakol´ vocal del Sur de India (lo que se llama Música Carnática y que tanto he escuchado) y cómo se va abigarrando todo (saxo, piano, noise y voz).

Adquiere mucho protagonismo el saxo en los segundo iniciales de la excelente "Hyoscyamvs Niger", con bases rítmicas cuasi Dub y un insistente piano. La estructura de Black Industrial sigue existiendo, solo que enlentecida a un tempo agónico y revestida de acústica... tanto es así que se abraza la sensación opiácea de Vaporwave, usándose el ruidismo más como subrayado y elemento de refuerzo. Introspectiva y hermética, "Cicvta Virosa" es por contra más Electro Doom Jazz con voz y percusión que parecen sacados del Funeral Doom. Conforme avanza todo, se trenzan el saxo, una batería jazzística y el piano, acompañándose luego de cánticos, devaneos Free y abruptas arremetidas Avantgarde. 

Sin dar un segundo de respiro, es enorme la creatividad que encontramos en Plantae Arcanus. Un sostenido de voz, saxo y ruido pasados por un filtro casi Dub hacen que "Verbana Officinalis" me recuerde a los estertores de The Bohren & Der Club of Gore. Voces limpias, guitarra eléctrica y ritmos danzables. Sigue la babosa, estentórea, fungoide y batrácica "Mandragora Officinarvm" con tubulares uso de vibráfonos y exquisitos pasajes de Harsh Noise minimalista mezclado con cánticos monásticos de regusto acuático. Por cierto que la manera en la que arremete Vainoras al saxo me recuerda muchísimo a los Dead Neanderthals. Vuelta por cierto a la orientalización de la voz con un recitado mántrico y devaneos Pop. 

Tramo final con la hipnótica "Psychotria Viridis", con sonidos asordinados del saxo que parecen moscardones, motivos melódicos de los teclados casi pastorales / medievales y lo que parece un harpa en cascada sirven de intro a la Badalamentiana "CSL"; chasquidos de dedos, teléfonos, pasos de baile de salón y ambiente Lynchiano (imposible no acordarse de Twin Peaks). Fantástico onirismo de cortinajes rojos abigarrados donde campea un Smooth Jazz (fabulosa la batería) con ese elemento tan extraño de la voz (susurra, se agrieta, se diluye y recompone....) Toda una oda a la experimentación que inexorablemente se va recubriendo de tonos Free. En contraste la más ambiental "Tabermanthe" es algo así como el reverso tenebroso de la anterior con una percusión que muta, cuerdas que se rasgan (no sé si con un arco) y ligeros tonos tribales (imaginad una versión oscurantista del Cuarto Mundo del compositor John Hassell). 

PLANTAE ARCANUS es una obra maestra del Doom Jazz (por resumir en etiquetas de forma rápida) que es indispensable en cualquier discoteca que se precie. No sobra ni un minuto del álbum y "Cascabela Thevetia" redondea esta maravilla con un Dark Ambient opresivo en los minutos iniciales y un inclasificable clímax final acelerado que dejo al oyente que lo califique como pueda.

UNO DE LOS DISCOS DEL AÑO.

https://www.aestheticdeath.com/releases.php?mode=singleitem&albumid=7004

https://aestheticdeath.bandcamp.com/

https://demonologists.bandcamp.com/

https://vainorasandthealtar.bandcamp.com/


lunes, 9 de marzo de 2026

JAVIER PIÑANGO / JUAN ANTONIO NIETO / MIKA MARTINI - "MADRID AUSTRAL" (PUEBLO NUEVO NETLABEL; PN244, 2025)

Hace unos meses os traía uno de los trabajos editados de manera póstuma del grandísimo Juan Antonio Nieto; Broke the Silence (Nova Alternativa, 2025) junto a Jan Kruml. Siguiendo la estela de aquel, tengo el inmenso honor de traeros Madrid Austral, grabación de archivo de 2017 en el seno del Centro de Creación e Investigación Cultural La Tortuga (Barrio de Lavapiés, Madrid) de Juan Antonio junto a su grandísimo amigo y también recientemente perdido Javier Piñango Mika Martini (Chile, 1967); por supuesto, me voy a saltar las biografías harto conocidas de Piñango y Nieto porque de ellos he vertido muchísima información por estos lares. 

Evento organizado por la ínclita Latimeria / Almudena Villar, registro de audio realizado por Pedro López Hernández y masterización posterior de René Roco (Santiago; Chile, 2024) en lo que fueron tres sets individuales de cada artista, y un cuarto con los tres improvsiando. Todo ello editado en un digipack editado por PUEBLO NUEVO NETLABEL con fotografía de portada de Pedro López Hernández, Almudena Villar y Mika Martini (que posteriormente retoca el diseño). Por cierto, el título MADRID AUSTRAL me parece una jodida genialidad por causas geográficas obvias.

Javier Piñango (1962 – † 2025)

El disco se abre con el "Set 1 - Javier Piñango". 23 minutos de inicio sobrio y calmado, plagado un exquisito ruidismo que tiende al Drone y al Dark Ambient a partes iguales gracias a esa arma de destrucción masiva del KorgMS20. Un flujo de sonido más agudo que va reverberando sutilmente se eleva sobre vaivenes más grávidos creando esa dupla tan característica del Industrial Noise más deshumanizado. Ambiente de maquinaria pesada (siento ser reiterativo en las descripciones, pero si a las tuberías de una acería se le hace una colonoscopia sonora, el resultado puede ser similar), aceleradores de partículas y capas de sonido que se van superponiendo unas a otras. Pausas de pseudo silencio refuerzan el desangelador ambiente con murallas sonoras que parecen rebotar contra un abismo ciclópeo al filo del mismo Cosmos, hálito sutil de Harsh Noise en ciertos puntos (casi tengo que mirar a mi alrededor a ver si hay un escape de gas) e incluso algunos sonidos que tienden a lo estentóreo y antropomórfico. 

Minimalista, sin concesión para el oyente, Piñango trabaja los aspectos tímbricos desde un enfoque áspero como frotarse una hemorroide con estropajo metálico. Por supuesto, hay momentos de efervescencia modular (minuto 15 o así) y de tonos acampanados de forma sincrética que engañan al oyente hasta el punto de no saber si está ante electrónica pura o electroacústica. Cósmicos efluvios de potenciómetros para finiquitar el corte.

(1961 – † 2022)

Sigue "Set 2 - Juan Antonio Nieto" con lo que parece la evocación de una lejanísima grabación de campo litúrgica. Un collage que se carga de esos glitches característicos de su estilo junto a la sensación de estar metido dentro de un oleoso oleaje / mar electromagnético, de un perennialismo sónico de `constructor de catedrales de partículas´, con un marcado minimalismo que por contra resulta barroco en detalles. Más estilizado que Piñango, pero igualmente metido dentro de un bloque indestructible de Permafrost.

El Noise aquí no tiene esa maraña tan claustrofóbica del KorgMS20 pero salir indemne de la audición es complejo, como complejo es intentar averiguar la procedencia de unos sonidos, samplers, grabaciones de campo o simplemente uso de generadores de ondas que en conjunto sugieren lo que el estado de ánimo del que escucha sintonice. Trance chamánico a través del laptop, en una improvisación en tiempo real en la que Nieto da forma como en un torno de cerámica a una pieza que a la misma vez va engarzando de piedras preciosas (micro insertos de Harsh) como si de ofebrería se tratara. 

Mika Martini (Chile, 1967)

Mika Martini (Hugo Espinosa Chellew) es además el alma máter del sello; músico electrónico autodidacta y con un currículum tan largo que prefiero que pinchéis en el enlace. A él pertenecen los siguientes 20 minutos en su "Set 3 - Mika Martini" donde da rienda suerta a un micro sampling acuático y burbujeante en inicio, brutalmente minimalista y cargado de tonalidades Lo Fi; todo hasta que se abre en abanico una apabullante creatividad experiemental con multitud de recursos. El procesado que se hace de todos los samplers y el cariz cuasi ciber futurista rompen con la línea anterior más sobria de Piñango / Nieto; dicho de otra manera, si los anteriores dibujaban un plano geográfico mayestático de la visión de una lejana Galaxia, Martini nos relata el sonido de cómo sería llegar a uno de esos planetas, visitarlo y cartografiarlo.

Eso no quiere decir que no nos adentremos igualmente en pasajes cacofónicos Industriales, uso de efectistas ecos / delays. Además me parece escuchar sonidos de pájaros procesados y otros animales, flautas (imposible no relacionar todo esto con la Kosmische más oscurantista o una vuelta de tuerca lisérgica de John Hassell), todo ello en una batidora de recursos que quitan el hipo (esos lejanos pianos enterrados en una vorágine de hélices) y un clímax acuático final fabuloso.

Pues ahora imaginad a los tres artistas en densa comunión. Un hilo umbilical que los atraviesa en "Set 4 - Javier Piñango, Juan Antonio Nieto y Mika Martini". Un alambique en el que se van destilando los elementos característicos de los tres... una trenza electrónica difícil de definir y que es mejor sentir a volumen elevado con auriculares. Ambient aliñado con Noise abstracto, en ocasiones helicoidal y unos artistas posicionados en un nivel de excelencia. Poco a poco se va girando hacia un nivel de densidad considerable y te toca a tí como oyente abrirte machete en mano.

Muy recomendado para los amantes de los estilos descritos. Desconozco cómo pueden comprarse las copias físicas pero lo tienen en descarga digital en la página.

https://pueblonuevo.cl/bios/mika/


miércoles, 4 de marzo de 2026

'De Azcona a Fonollosa, vivir y sobrevivir en el realismo cotidiano’, de Trío Mudo


TRÍO MUDO
DE AZCONA A FONOLLOSA, VIVIR Y SOBREVIVIR EN EL REALISMO COTIDIANO

Ineludible la figura de Rafael Azcona (1926-2008) en el guión de películas como La Escopeta Nacional, El Pisito (1958), El Verdugo (1973) y muchas otras, y sobre cuya figura no creo que se precise presentar demasiado. Compañero generacional de escritores afines como Ignacio Aldecoa (creo que El Fulgor y la Sangre, al igual que Como el Viento Solano son máximas representantes del neorrealismo literario que tan bien redlejara la sociedad (rizando el rizo, urbana en Azcona, rural en Aldecoa) y que sirve de punto de partida para esta maravilla a la que asistí ayer dentro del entorno del MaF, ese cúmulo explosivo de actividades culturales englobadas dentro del Festival de Cine de Málaga, y en esta ocasión en una acogedora sala del MIMMA.

Sólo a un alma inquieta y sensible como la de Antonio Acién (713ºAmor) se le ocurriría hilar cual hilo umbilical los múltiples detalles de los guiones de Azcona con el poemario maldito, acre y visceral de Jose María Fonollosa (Barcelona, 8 de agosto de 1922-7 de octubre de 1991), suerte de Pessoa cañí y brutalmente denostado, desgarrador, olvidado y como casi siempre en estos casos, reivindicado póstumamente. 



Antes de progresar, creo que para definir bien la psique de Fonollosa sirve a la perfección el poema encontrado tras su muerte (imagino que su último escrito) que dice tal que así:

`No a la transmigración en otra especie.
No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.
No a que me absorba cualquier divinidad.
No a un más allá, ni aun siendo el paraíso
reservado a islamitas, con beldades
que un libro garantiza siempre vírgenes.

Porque esos son los juegos para ingenuos
en que mi agnosticismo nunca apuesta.
Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.
Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.´


(Fotografía cortesía de DAMIÁN FERNÁNDEZ)

Posiblemente capta este texto a la perfección el modo de ser del poeta. Pues bien, en un espectáculo titulado `Los 100 de Azcona. 'De Azcona a Fonollosa, vivir y sobrevivir en el realismo cotidiano’, de Trío Mudo´ se presentaba, esta vez sin la presencia de Damián (para mi gusto, que no tiene que ser el tuyo, el mejor batería que conozco de mi ciudad), y en una suerte de experimento sonoro, Antonio Acién a la guitarra española distorsionada de forma mediúmnica a través de pedaleras (cuerdas de nylon, podías sentir casi la sangre aflorando a las falanges en algunos tramos). La idea era establecer un hilo narrativo de extrema actualidad como es el problema de la vivienda con bisagras argumentales en forma de guiños muy concretos a escenas de las películas El Pisito y El Verdugo, apuntaladas luego por poemas musicalizados de Azcona elegidos para la ocasión para dar soporte emocional a lo visionado... todo ello con el prólogo de una apertura instrumental con un loop de capas que abrazaba el Drone.

Al contrario que otros eventos previos de TRÍO MUDO como aquel fantástico `Nosferatu, el Centenario del Vampiro´ o `Cuarenta Años de Desencanto´ (también dentro del contexto del MaF y alrededor del ahora más reivindicado que nunca, Leopoldo María Panero y El Desencanto, quizás uno de los documentales más impactantes que recuerde), esta vez la estructura era algo distinta. A los visuales / proyecciones siempre la figura de Manolo Luque pero, en vez de un andamiaje en forma continua, Antonio se encargaba de reconducirnos como maestro de ceremonias por lo que íbamos visionando y el por qué de los poemas elegidos. 


Cierto que yo partía de una cierta duda (inquietud) inicial sobre si esas interrupciones iban a cortocircuitar en cierta manera ese trance existencial al que me gusta atarme (el Bondage oyente con el artista); dicho de otra manera, mis experiencias `en directo´ con TRÍO MUDO siempre han sido casi espirituales, catárticas en grado sumo, y poderosamente duras. Pero claro... una vez iniciado el asunto, los múltiples requiebros, detalles de guión casi simbólicos en Azcona, el uso de determinados planos (esa brutal secuencia en punto de fuga del final de El Verdugo) necesitaban de una cierta explicación o todo hubiera quedado enterrado en un sin sentido hermético.

Absolutamente apabullante ver cómo se conectan los problemas sociales de El Pisito (1959) y la vivienda con la situación actual y así, en agradable compañía, fueron destacándose unos temas al más puro estilo Acién.... la voz, una homilía con cadencia poética sin aburridos virtuosismos; dura, seca y punzante como el filo de una navaja y como los temas de los que tratan los poemas. Porque esto no es una ópera rock. Esto es un poemario musicalizado llevado al límite a través de pasar las cuerdas de nylon de la guitarra española por una distorsión controlada en volumen que subrayaba en los medidos momentos la intensidad de unos poemas, los de Fonollosa, que no se cortan un pelo en tratar controvertidos temas para la conservadora españa de la época (de las drogas a la prostitución, de la venganza al odio divino y de éste al amor cortés; de lo más ruín del ser humano al gnosticismo y al amor). Todo un inmenso puzzle que iba quedando simbólicamente definido en las pausas entre los temas que finalmente resolvían mi duda... no solo no interrumpen la atmósfera, sino que se hacían vitalmente necesarias.



La música a nivel estilístico transitaba por rumbas necróticas, tangos aclimatados y otros cortes incluso más atonales, acelerados e impulsivos como caballos desbocados (no sé definirlo mejor que como country para adictos al speed)... tanto es así, que dudé por la salud de los dedos de Acién (tampoco hubiera importado algo de sangre, que estábamos en familia). Muy, pero que muy difícil destacar uno sobre otro pero el final con "Sois Mezquinos, sois Viles" me puso los vellos de punta no solo por la dureza existencial del poema o la distorsión del sonido subrayando las inflexiones sino también por ese acojonante uso del silencio que siempre ha estado presente (llamadlo pausa si no queréis decir silencio) en Trio Mudo reforzando la estructura andalusí / mediterránea (en esencia) por la que transita el conjunto. "Me Maldigo en el Nombre de Dios" no se quedó atrás y creo que si se hubiera tocado con batería y eléctrica habría quedado absolutamente brillante.  Ecos en la voz de `trovador´, de `pliegos de cordel´ y de `cantares de ciegos´. Flamenco fúnebre para "Entierro", con un poema de Fonollosa que es un Haiku de punta hueca.

Y más, mucho más. "No Tengo Más Remedio" sonando casi a guitarra eléctrica y con la sensación de que había más de 10 dedos tocando el instrumento o ese casi asfixiante flujo sostenido de "Tengo un Grito Formado en la Garganta". Si pudiendo venir te lo perdiste, pues lo siento por ti. Gracias al MaF por apostar por cosas que no huelan a rancio abolengo y por seguir poniendo en la palestra a uno de los tesoros más importantes y enterrados del panorama nacional musical... TRÍO MUDO.





lunes, 2 de marzo de 2026

HIEMIS - "COMPENDIUM" (NOCTIVAGANT, 2026)

COMPENDIUM, tal y como su nombre indica, es un ineludible paso a través de toda la carrera musical de HIEMIS (Juan Carlos Toledo), toda una institución en el Dark Ambient y de quien he tenido el honor de escribiros en un montón de ocasiones ya, las últimas haciéndome eco también de las ediciones de su recomendadísimo sello discográfico particular OMINOUS SOUNDS. Hablando de sellos, puede decirse que su prolífica labor ha sido posible gracias a dos sellos, uno español (GH RECORDS), y el otro NOCTIVAGANT de Albuquerque (Nuevo México) que es quien edita los 78 minutos que tengo entre las manos en forma de digipack limitado a 50 copias con una ensoñadora portada (e inserto con todas las portadas y mucha información), meditabunda y en cierta medida onírica, que refleja a la percepción el mesmerismo de la música de Hiemis. Quitando Nachtsücke (Gh Records, 2018) que no poseo, el resto sí que anda por mis estanterías así que a lo largo de este texto re amoldearé las palabras escritas en su día de cada corte para dar coherencia narrativa, y os iré enlazando a las reseñas completas. Muchas cosas no se corresponderán con lo que narré en su momento.

Si hay algo que me viene siempre a la cabeza cada vez que tengo entre mis manos un disco de Juan Carlos Hiemis son esas primeras notas acampanadas de la BSO de El Nombre de la Rosa de James Horner.... se trata justo de esos momentos iniciales que arropan la voz de Adso de Melk mientras narra sus aventuras postreras con Guillermo. Arranca el disco precisamente con un drone parecido a lo de Horner; "Der Unheimliche Gast" pertenece al disco Nachtsücke (cuyo contexto gira alrededor de la obra de E.T.A. Hoffmann) y se te agarra a las entrañas con su melodiosa y atávica melodía que roza el Dungeon Synth. Sencillamente fabuloso. 

Medievalizantes vibraciones con atisbos procesados de voces ultra lejanas, agónicas y evanescentes que se diluyen en el Centro del Mundo de René Guenon. Sigue "Ubbo-Sathla" de Hyperborea (Noctivagant, 2019); sobre el significado del término no voy a contar mucho, que ya tenéis internet desde hace tiempo y los ojos para leer. Oceánicos devaneos arropan unos mistéricos cantos femeninos que ponen la piel de gallina; ampanas tubulares o algo parecido dan empaque ritual a un tema absolutamente terrorífico que se desliza como el légamo. Sónicamente dentro de tonalidades subsónicas y graves, casi que da la sensación de estar dentro de una Catedral Fulcanéllica que englobara dentro al Cosmos (no al revés). Cada vez que irrumpen los cánticos femeninos se me escapa un centímetro cúbico de líquido cefalorraquídeo por las fosas nasales... devastador.

Minuto siete y se rozan cotas sublimes. Escucho muchísimo Dark Ambient habitual no es encontrarse melodías tan bien trabajadas, pegadizas y que estimulen al oyente, sintiéndose en la piel cada uno de los empujes legamosos, sincopados y sinusoidales que te llegan como olas; regurgitaciones Primigenias, Atávicas o reflujos nauseabundos de una música pútrida en esencia pero enaltecedora para el espíritu. Una tormental estelar pseudo-eléctrica draga todo. 

Saltamos a un corte perteneciente al álbum Thule (GH Records, 2019),  término que tanto subyuga y daría para un artículo completo. Desde las referencias de Piteas de Massalia a la capital de Hyperbórea, a sus referencias y conexiones con el ocultismo ario via la Sociedad Thule de Rudolf von Sebottendorff. Desde las teorías de la conexión aria y la pureza racial de la tierra, a las creencias contrarias de Maria Orsic afirmando que `lo ario´ provenía del espacio exterior (la estrella Aldebarán en la Constelación de Tauro), lo único cierto que sacamos de todo este batiburrillo que puede ir desde el antiguo Mediterráneo al (con perdón) quinto coño de la Galaxia o `donde Jesús pegó las tres voces´ o incluso al mismísimo fondo abisal (arriba, abajo, al centro y pa dentro) es que THULE como tal, o TULE, se ha convertido en `idea´ y `símbolo´ propio separado o junto al potentísimo también ATLÁNTIDA. Curioso también que al final la idea como tal se revuelve sobre sí misma y acaba entroncando con el hippismo y la New Age, pergeñando páginas y páginas del Realismo Mágico francés y actualmente casi que bordeando lo Kitsch. 

Estamos hablando del minimalista Noise Drone de "The Sacred Threshold of the Two Columns" sobre el que escribí que sonaba igual que si se derrumbaran mitraicos pilares y se tambaleara el Axis Mundi que regía al Hombre Antiguo. Sigo pensando exactamente igual. "Scala Philosophorum" pertenece a Radix (Noctivagant, 2020) donde es imprescindible nombrar El Misterio de las Catedrales o Las Moradas Filosofales del enigmático Fulcanelli a la hora de describir los conceptos sobre los que se asientan los pilares básicos y planos melódicos usados por Hiemis. "Scala Philosophorum" es un hermético opúsculo ultra siniestro que parece discurrir en el mismo plano telúrico que los ríos subterráneos. Se engarza con el pastoral piano de "Holocaust of Atonement" del fabuloso La Chose (GH Records, 2021) donde un piano se va fundiendo con brillantes exabruptos electrónicos recordando en cierta medida el conjunto a los trabajos más electrónicos de Popol Vuh, y si mal no recuerdo, el primer texto que hice sobre Hiemis.

Revisitación del universo de Clark Ashton Smith en el disco Zothique (Noctivagant, 2021) con la espiritual "Sotar", base percusiva espaciada de tintes rituales produciendo sensación planeadora al más puro estilo de los primeros compositores más pastorales de la Kosmische, sobre todo por ese `drone´ que se acompasa a lo percusivo en modo `soundscape´ de Warhammer que a efectos físicos es como contemplar un mar de arena en movimiento (o el equivalente sonoro a uno de esos jardines Zen de arena blanca) Paso a ese monumento al Perennialismo y a la Sophia Perennis de Odio el Mundo Moderno (GH Records, 2022), edición que no poseo (creo que ultra agotada) y que se componía de un librito de unas 100 páginas junto a un CD en el que Juan Carlos aportaba el corte inédito "Abraxas"

Toques percusivos de Bodhran, platillos y puro y genuino Dark Ambient le dan cierto cariz melódico a lo Basil Poledouris al conjunto hasta que sube un pelín el tempo y me es imposible no acordarme de esa maravilla de Elohim que editó MORPHEUS (Drama and Sin Company, 2021) que a su vez tiene conexiones sutiles con los excelsos TRAJEDESALIVA. "Blood" de Lafarium 25 Años a la Sombra (Lafarium, 2022) es otro que no poseo; publicación de culto en Argentina con grandes como Diego Arandojo. Excelente la posición dentro del tracklist del álbum porque sigue un poco la línea del anterior, incluyendo además toques cercanos al Ambient Doom, toques cinematográficos y con voces sampleadas que surgen desde la noche de los tiempos. Se apuntilla el conjunto con toques sinfónico orquestales y voces susurradas. Sí que escribí mis líneas sobre "Svartfalheim", tema de Yggdrasil (Noctivagant, 2022) con voz femenina litúrgica, con toques Neofolk y muy instrospectiva, doblada sobre sí misma con ecos o incluso procesada (imagino que por pedalera de voz, tal y como hace Neonymus) cuando se trata de coros. Algo así como los Dead Can Dance del Spiritchaser para que se me entienda.

Con Malleus Maleficarum (Noctivagant, 2023) aprovecho para citar que en el enlace que tenéis arriba también hay una entrevista a Juan Carlos para mi gusto muy interesante (no por mis preguntas, sino por sus respuestas). "Confessio", tema que finiquitaba el disco, nos agarra etéricamente de ese cordón umbilical que nos une a lo Junguiano. Obligados mediante tortura a desgarrar carne y alma, sentimos esa evanescencia propia de los momentos iniciáticos del ser humano. Lento, asfixiante corte pero en cierta medida luminiscente. Destacan las sobrecogedoras voces susurradas que exudan redención. Ya del sello Ominous Sounds (2024), dentro de la referencia Rituals from Ancient Europe es "Ataecina" con un nuevo giro a su sonido clásico a través de una batería mortecina de corte Death/Doom pero con arrope etéreo y cósmico en los teclados. Tramo final con "Chaos" de Nephilim (Noctivagant, 2024), algo así como un soundscape vibrátil eólico. Un plúmbeo y grave drone da paso a un silencio lunar agranulado exangüe de cualquier resto de humanidad. Un despojo, vestido cárnico abandonado a su putrefacta suerte como un envoltorio reptiliano... alma acuosa evaporada a ese lugar / castillo de habitáculos espirituales al que solo acceden los místicos y los depresivos. 

Último clavo sobre el ataúd con los 8 minutos del inédito "In Silence", exclusivo para Noctivagant (2025). Oleaje, lisergia y cosmicidad (un toquecito a primerísimos Tangerine Dream) con sinusoidales ondas cuasi Industriales y multitud de subcapas audibles con auriculares. Ululante marejada electromagnética de partículas en lo que bien podría ser la grabación de campo de un pre óbito intracelular. 

Después, SILENCIO.

https://noctivagantcollective.bandcamp.com/

https://hiemismusic.bandcamp.com/

https://gradualhate.info/





domingo, 1 de marzo de 2026

CRÓNICA DEL MÁLAGA PSYCH FEST (28 de FEBRERO)

Afortunadamente ese ÁREA 51 del CSA LAS VEGAS volvió a manifestarse ayer, esta vez gracias a la geolocalización de un gas intestinal emanado por las tripas de Albert Hoffmann y es que la ciencia no es como te la cuentan los libros; Albertito se hinchó de pan de ese descongelado que venden en el Mercadona que se pone verde al día siguiente, se tomó una IPA fabricada vete a saber por quién, y para colmo unos Kellogs para desayunar. Cuenta la leyenda que todo fermentó en las tripas habitualmente lentas del tipo y ahí se sintetizó el LSD 25 en lo que fue `el peor cuesco / pedo jamás exhalado por un esfínter anal´. No estaba solo por desgracia. Murió gente por aquello y los lloramos y ahora se está desclasificando el asunto. Lo siento BRO. La historia ha sido injusta contigo y para los que consumís LSD, que sepáis que lleváis parte de la flora intestinal de Albert en vuestro cuerpo.

Quién dijo que las naves espaciales se construían con alta tecnología, hijos e hijas del gran putísimo Cosmos? El espacio se sondea con Cerveza Victoria, bajo un techo de amianto uralitizante y con paredes de hormigón aptas para impactos de meteoritos descarriados; meteoritos que como mierdas de humanos que no creemos en la existencia de nada, no sabemos que realmente son los cálculos renales de la Gran Diosa del Universo. Por supuesto, todo lo que ha estado lloviendo estas semanas atrás era lluvia dorada; divina, sí.... lo que quieras, pero lluvia dorada. Las cosas por su nombre. Y no, no te tienes que ir al AUSTIN PSYCH FEST a fumarte un porro en el desierto y pincharte el glande con un cactus para ser más trve cuando vayas a orinar; porque nosotros tenemos el MÁLAGA PSYCH FEST en un Polígono Industrial con un jardincito exuberante gracias al fertilizante de Polonio 10 de los deshechos que se tiran. 



Es impagable hacer headbanging con Von Daniken a tu derecha y Timothy Leary a tu izquierda (a quien por cierto acabé mandando a la mierda porque me estaba jodiendo el concierto con la repetición `ad nauseam´ de su versión del Bardo Thodol); madura muchacho!!!!. Un disfrute ayer sentir cómo las pupilas deciden ponerse en huelga ante el fabuloso espectáculo de necroplastia colorimétrica (no apta la proyección para recién operados de cataratas) y ver cosas sinusoidales que pueden ser desde un moco amasado al microscopio a una vieja película porno de células eucariotas (micro cine lo llamo). Recréate en la palabra, lector de mierda.... SI NU SOI DAL; regurgita saliva, espesa tu sangre y siente cómo va por los toboganes de tu árbol vascular: azul vena y rojo arteria. SiNuSoiDal. Ayer respiramos oxígeno y exhalamos Ketamina, y nos embriagamos de una de las bandas que en mi opinión tendrían que haber tocado más tarde. MADEJA.

Qué buenos son MADEJA. Qué barbaridad cómo entendieron los manuales de instrucción en coreano de la nave y nos vapulearon con Moogs, Korgs, versatilidad oscura y una fuerza experimental que se mezclaba con temas acústicos pastorales, para al segundo meterte en una maraña (madeja) de electricidad estática gracias al sonido de una de las maravillas perdidas de la antigüedad.... EL COLOSO DE RHODES (por favor, que alguien copie este nombre para una banda o un disco que estoy inspirado). Que salga en formato físico Ayer Rozamos lo Sagrado (su primer disco) ya, por favor.

Todas y cada una (o casi todas y ninguna) de las bandas que tocaron tuvieron algún percance tecnológico. Pero no importa. ¿Acaso no habéis visto que en las películas del espacio siempre hay que arreglar algo fuera de la nave y el más listo de la clase se lo lleva la Gravedad Cero por ir a soldar un tornillo o similar? Son cosas que pasan por ir drogado y ser astronauta. Y qué manía con abrir las compuertas presurizadas... que se cuelan los bichos, cojones!!!!!! y por vuestra culpa tenemos a ALIEN, el nombre más tonto y trasnochado jamás inventado por el ser humano que os lo cuento yo por si no os habéis dado cuenta. Añadir GU (de gu gu tata) y tendréis AL(GU)IEN. Esa es la etimología Mortimeriana de lo que subyace con vida más allá de los umbrales (de las naves). 

Y vaya, vaya puñetero conciertazo dieron THE SILVER LININGS. Los obreros más aventajados en formato cuarteto desplegando una intensidad `motorik´ al más puro estilo HAWKWIND y el Space Kraut Rock de tu prima la que perdió el cartílago nasal con la cocaína. Catarina Serer cumpliendo su sueño (porque me acuerdo que era su sueño y he sido testigo de cómo aprendió a tocar la guitarra desde cero) y plantarse allí con dos hipnóticos pendientes de AL(GU)IEN pistacho fosforito. 

Cómo sonaban, qué fuerza en la base rítmica y qué presencia de Javier Toledano. Por cierto, ¿os dije que reseñé su fabuloso Pink Fish que editaron con Spinda Records? Dame guerra y te daré Fuzz; porque tuvisteis hambre y os di de comer... y tuvisteis sed y os di eso, WAH WAH (`Wache 2-o´ para los que seáis químicos). Los obreros ácidos sublinguales invirtieron mi peristaltismo, salvaron de lujo un problema técnico para resolverlo con creces en un crudísimo (sin efectos sonó como Blue Cheer, MC5 y Monstermagnet en un trío asexual con reproducción por esporas) clímax final. 


Reconozco que no conecté demasiado con THE SOLAR BABY. Para mi gusto falta madurez e identidad. Hay que dar una vuelta de tuerca al sonido que empieza Proto Doom, sigue Proto Stoner, continua Proto Grunge, abraza el Proto Country, se desliza en el Proto Desierto... pero yo me quedé en Protozoo. La culpa es mía porque todo lo que suena a Stoner (más Stoner que Psych) hace mucho que se me enquista en el alma y ojito que los aflamencados insertos de la base rítmica sonaron bien pero me da la sensación de que es una banda que mejoraría muchísimo siendo instrumental, haciendo temas más largos y fundiendo mejor la panoplia de estilos. Podría ser el cansancio que llevaba acumulado y no me entendáis mal; estuvieron correctos y las partes que más disfruté eran bajadas de tempo crepusculares de bar de carretera, donde se defendían a la perfección.

No voy a reflejar aquí las mil y una reseñas escritas sobre SANTO ROSTRO que si los cito no es solo por andar Miguel suelto (para los aldeanos de Málaga / Illinois, viene a ser como cuando se fugó Michael Myers del Psiquiátrico), sino porque ALDEAQUEMADA además de Blues Crust Punk teratogénico brutalmente intenso, garajero y Lo Fi al extremo se gastan soflamas de ese infecto-contagioso Sludge de la Santa Careta. Impresionante la presencia de Pilar tocando de manera ultra primitiva la batería y cómo se conectan ambos con unas voces que se desgañitan y te entran en el cuerpo como supositorios mentolados de punta hueca.



Energía, pausas, arranques y algún descenso a los inframundos del Doom monolítico ese correoso que tanto me gusta en los duos. Y claro, entre las tablas que tiene ya Miguel (bueno, relativo porque de tanto saltar si hiciéramos estadísticas puras y duras está más tiempo en el aire que en el suelo) y la rabiosa percusión de Pilar, aquello era como si los ZZ TOP tocaran Grindcore. Al igual que me pasó con Madeja, estoy deseando que tengan algo editado. Por cierto Stefy de LUNAVIEJA se subió a cantar un tema con ellos.

MEDICINA son los doctores de tu alma. En esencia los más Psych de toda la noche, los de Algeciras son ya una leyenda ya y que vienen a presentar su segundo largo (también en Spinda Records) La Forma de las Ondas tras aquel fabuloso y ya lejano Turboácido de 2019. Desde Spacemen 3 o LOW a Lagartija Nick. Volvió a sonar más enérgica que nunca "Histamina" con base rítmica motórika (Simon Vandamme hace tiempo que cogió con creces el testigo de David Donoso) que pasa por una fuerza descomunal a la batería y ese flamígero Rickenbacker de toda una institución en los Vademécums musicales que si hace falta presentación, es que necesitas cultura... José Pot Moreno. Noisegazing ventricular, incienso y patchouli. Química ácida como inyectarse en vena el verdín de las pilas sulfatadas, mientras mayestáticas proyecciones rojizas como la videograbación de una colonoscopia a Aldous Huxley.

Alberto a la guitarra y voces metido en un Loop eterno revisitando himnos como esa maravilla de "Soluble" que va la velocidad de vértigo entre los Lagartija Nick de Ulterior o los Manta Ray.... poderosamente hipnótica "Sensorial", kundalínica y circular, mántrica e inmanente. Flotan y flotan MEDICINA anestesiándote poco a poco como un catéter epidural ectoplásmico inserto en el último Chakra. Sin prisa pero sin pausa, te van sedoanalgesiando hasta que tu peso molecular se equilibra con la presión atmosférica y te sientes metido dentro de una lámpara de lava.

Después, LA NADA.





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lunes, 23 de febrero de 2026

JOSEP LLUÍS GALIANA - "BALLADS POR TENOR SAXOPHONE" (LÍQUEN RECORDS; LRCD038, 2025)

Volvemos al saxo tenor de Galiana con este fabuloso Ballads for Tenor Saxophone, que por tangencial referencia a sus discos solistas viene a sumarse en mayestática tríada a monolitos como Tenor Saxophone Solos (2018), Soprane Saxophone Solos (2021) o esa barbaridad de Electro Acustic Pieces 1999-2019 (2019, en otro contexto y sonoridades). En este caso, 16 composiciones originales abarcando todo tipo de baladas (no quisiera entrar en tipologías, etiquetados y otras cosas más académicas que hacen que el concepto `balada´ transite una fina línea entre la objetividad y la subjetividad). 

Conociendo la forma de tocar intimista (pseudo-minimalista) con la que Josep aborda este tipo de composiciones, y la virtuosidad con la que trata al instrumento, podemos esperar toda una plétora de recursos sobre los que trataré de abrirme paso eludiendo términos academicistas y dejándome llevar más por el `momento / instante / sensación´ que sonido y vibración provocan... y es que el silencio es menos que la sordina, pero la sordina puede percutir e inexorablemente no todo lo que percute se sopla, mas cuando una lengüeta vibra y se crean polifonías, el poderoso andamio del lirismo invade al oyente para al momento siguiente sumirlo en toda una ordalía de asperezas, aire en cerbatana (como yo llamo a la técnica de soplar sin lengua) y un montón más de detalles sobre los que me lanzo de lleno.

La edición, por supuesto, corre a cargo del insigne LÍQUEN RECORDS en digipack con texto del amigo Jesús Gallardo. Graba en Pedralba, Valencia. Mezcla y masteriza el propio Galiana para posteriormente post producir Juan Carlos Tomás (La Seta Azul). La fotografía de portada (Mara Cortines) me encanta porque a pesar de ser un disco solista, no muestra al solista.... se disuelve el ego y el instrumento pasa a ser el protagonista. 60 minutos que se abren con "The Ballad of Marjana" alternando notas sostenidas con lo que parecen ser estructuras del medievo. Profundamente lírica, curioso cómo un saxo tenor puede alcanzar el mismo tono que una saeta vocal. Maravillosa la producción y sonido que capta el desplazamiento de los dedos del artista en un braille alquímico sobre el instrumento... se sostienen notas hasta hacerlas vibrar en largo, momentos en los que el saxo roza el meditabundo tono oriental de una shruti box o incluso un digeridoo gracias a un ejercicio respiratorio cuasi pranayámico. Soberbio siempre en su lentitud (¿he comentado en alguna ocasión que me encanta la lentitud?)

Sigue "Soroll de Fulles" con otro tipo de balada más Hard Bop. Sincopadas notas angulizadas dibujan el perfil tal y como se seguiría un dibujo de esos que se completan mediante puntos numerados. Sensación de diálogo y muchas sábanas de sonido cortas y en ráfaga contrastando sobremanera con el flujo laminar del corte anterior. Aquí todo es más atonal y con cierta estructura semi circular. De la técnica percusiva gracias al golpeteo de las zapatillas de "Atropellat pet Temps", junto al uso de la lengua (slap), se pasa por tramos asordinados que dan la sensación general de cascada de objetos mecánicos (piezas de reloj) rozándose en grado sumo la estructura y andamiaje de la electroacústica. Sí, se trata de una balada.... pero para engranajes diversos y que vuelve a repetir esquemas similares en el más posterior "Slap, lap, ap, p... plash!". Vuelve el tono clásico y embriagador del tenor en su abanico lírico con "Ballad I. Langsam", extenso tema de 8 minutos de duración que se abre con una introspección extrema; me encanta la palabra soliloquio y creo que en este caso es acertada. Galiana, el saxo tenor y el resto del universo disolviéndose en la nada... y es que el tenor siempre ha tenido un deje tristón / meditabundo en contraposición con el saltarín saxo soprano o la bestialidad masiva del saxo alto. 

Maravillosa la manera en la que se va dibujando una melodía deudora del Spiritual Jazz Coltraniano o de Pharoah pasados por el tamiz europeísta de la impro Galaniesca.... y es que Josep es un maestro en saber cuándo tiene que alargar una nota y repetirla `ad nauseam´ (ojito a lo que hace a partir del minuto 7) o cuando acortarla y deconstruirla para manejar el espacio - tiempo a la perfección. Porque permitidme que os recuerde que se trata de un disco solista, lo que equivale a decir `desnudo´. Es el artista sin trampa ni cartón fundiendo carne y metal en una neo aleación sonora no apta para todos los públicos (pese al término quizás engañoso de balada). En pleno contraste el saltarín, campestre y cuasi folk ritmo de "Broken Ballad" que usa micro melodías en repetición circular para dar sensación de motilidad, algo muy al estilo de Brotzmann o Evan Parker cuyos espíritus campean a lo largo de todo el álbum sobre todo en esa manera de regurgitar en espiral el flujo sonoro.

Noir, lenta y acharolada la magnífica melodía (no fumo, pero me entran ganas de hacerlo mientras acaricio una pistolera y me calo hasta las cejas un gorro a lo Bogart) en la noctámbula "Ballad II. Nocturn". Una pieza maravillosa que casi llega a abrazar al Cool Jazz si no es porque el tempo, a pesar de ser medio, no se estanca en ningún momento. "Ballad III. Sonant Com Les Roselles" suena a enamoramiento longevo y pasional a pesar de su corta duración. Flores de azahar que caen en el crepúsculo, recuerda en algunos momentos a discos como el Ballads de Coltrane con toda su melódica impronta mientras que por contra se va al límite del espectro agudo con "Deaf Ballad" (el título lo dice todo) en el que se juega con sonidos altísimos como el silbato de los canes. 

Entramos en una segunda parte del álbum con "Joc d´infants", juguetona y cargada de energía positiva, dejando espacios libres para que el cerebro (la parte acústica) del oyente la rellene. De esta manera Galiana consigue no saturar y construir con parones como si de stop-motion sonoro se tratara (no sé si me explico). Más `slaps´ para "Camí del Desert" que entra dentro de lo que yo llamo el espectro de los temas duros y que se disfrutan mejor viéndolos en directo que es cuando se palpa con todos los sentidos la íntima comunión del músico y su instrumento. Impro pura y dura pero permitiéndose el lujazo de intercalar mini segmentos (casi fotogramas acústicos) de lirismo del tenor. Es más... conforme avanza el tema se va transformando y va desde lo magmático, hermético y críptico a una apertura en abanico de puro y genuino Free Impro Jazz. De hecho, casi que diría que "Cant Trèmul d´aus" es la eclosión armoniosa del anterior que se aprovisiona sobremanera de las `sheets of sound´ del Giant Steps Coltraniano. Sigue los seis minutos de "Ballad IV. Pels Indrets de la Imaginació" epilogando la serie conceptual de 5 que parecen obedecer a una cierta idea ourobórica. Melodía no reñida con inventiva en largas series de efluvios de notas que fluyen tanto en zonas altas, medias y bajas del instrumento creando las diferentes tonalidades de azul del agua fluyendo por una cascada de río.

Se entra en la parte final con "Music on Loop", con vuelta al submundo de la noche. Notas crepusculares, apesadumbradas y con olor a nicotina y crímenes sin resolver. Una melodía que se repite una y otra vez porque así son las cosas en las urbes noche tras noche. La saliva de Galiana se cotiza en oro y aquí está cerca de lo que se tocaba en esos lofts americanos en la década de los 50 y 60. Cuenta la leyenda que Josep guarda una bala tras la mejilla por si la noche se complica.... pero no puedo confirmarlo. "De la Mà d´un Mosquit" parece la personal rendición Galaniesca de "Flight of the Bumblebee" (casi capto la relación de amor con el bronce a través de cuasi-succiones que me impactan en los tímpanos) y, como cierre, "Ballad V. Des de la Solitud", cuatro minutos de vuelta a los tonos espirituales, más genuinamente baladescos en el amplio sentido de la palabra y que, al menos en este caso, es toda una oda a los sentimientos de soledad y nostalgia, dupla siempre inspiradora y musa ineludible del músico.

Maravillos como siempre, Josep. Os dejo enlaces:

https://liquenrecords.com/2025/11/13/ballads-for-tenor-saxophone-josep-lluis-galiana/

https://liquenrecords.bandcamp.com/album/ballads-for-tenor-saxophone

sábado, 14 de febrero de 2026

DEMONOLOGISTS - "RAKSHASA" (Liquid Death Records – LDR040, Phage Tapes – PT510, Aesthetic Death – ADCD 109; 2025)

Desde Indiana os traigo a DEMONOLOGISTS, banda de culto con una larga, extensa y fructífera discografía que practican un durísimo, seco y enfermizo Industrial Black Noise con una serie de matices. Herederos de ese sonido infecto contagioso de Crucial Blast tipo Gnaw Their Tongues, Ramleh o incluso con los ramalazos Doom de los olvidados ZARAZA, usan elementos como vientos, teclados y samplers muy escogidos que los alejan del monolítico Harsh Noise aunque sí que el tratamiento de las voces tipo Black nos lleva ineludiblemente a cosas tan insignes como los MZ412

Hasta donde yo sé, sus trabajos en formato físico empiezan a aparecer por diversos sellos allá por 2011 que es la fecha en la que el insigne Christophe Szpajdel les diseña el logo, y no es hasta ahora que recalan en AESTHETIC DEATH con este sorprendente Rakshasa, que por cierto es el término hindú y budista (aunque también presentes en el Islam indonesio o el Jainismo) para los demonios devoradores de almas del Ramayana que son algo así como la contraposición a los Asuras. 

A nivel técnico, colaboran también en la edición Phage Tapes y Liquid Death Records para lo que es un disco claustrofóbico y asfixiante al extremo gracias al agrio sonido conseguido con la masterización de Grant Richardson. La formación aquí (en directo se amplía) se compone de Cory Rowell (también detrás de los sellos Liquid Death Records, Liquid Death /Hello Pussy Records y Hung Like A Horse?!) y Evan Price, ambos a las voces, teclados, samplers, programación y electrónica. 

Cuarenta minutos de puro terrorismo sonoro que se abren sin embargo de forma bastante calma con el corte Industrial Noir (sí, Noir y no Noise) "Rakshama" donde colaboran el ultra underground David Reed y el insigne Terry Vainoras, cuya carrera se va hasta los 90 y que actualmente tiene ese impresionante proyecto de Doom Jazz de Vainoras an the Altar of the Drill. Soundscapes y Dark Ambient enlazándose con las impresionantes líneas de saxo de Vainoras, base sobre la que se construirá todo un monolito de Industrial Doom que te deja con la boca abierta. Onirismo en las venas de Lynch, imposible no acordarse de The Mountfuji Doomjazz Corporation o Bohren & Der Club of Gore, aunque poco a poco se va levantando toda una muralla que roza el Harsh Noise Wall; claustrofóbica apertura del disco cuya portada (simplísima) no presagia para nada el eclecticismo que vamos a encontrar en el interior. 

Sigue "Rat Piss Receptacle" donde se entra de lleno en el Industrial Black pero que a pesar de eso conserva algunas cadencias orientales en los samplers de algo así como una Shruti Box o similar (al final hace levemente su aparición una flauta procesada que parece meditar sobre una montaña de detritus electrónico). Voces infrahumanas y colaboración del actor / músico Choptop (Bill Moseley de los avantgarde Cornbugs). Percusiones electrónicas y mucha miasma férrica llevados por un tempo bastante lento que conviert al tema en lo que parece la introducción del mucho más musicalmente perverso "Nebulæic Phantasm as Eloquently Dreamt by the Abominable Primordial Ooze" donde hace su cameo Andy Ortmann (entre muchas facetas, integrante de los míticos Plastic Crimewave Sound). 

Sigue el tono meditativo, con percusiones y devaneos cuasi hindúes que recuerdan a las Morning Ragas y el estallido de una guitarra distorsionada que da paso a una ordalía demente que recuerda a esa obra maestra de Kristallnacht de John Zorn pero en versión Noise. Power Electronics y Death Industrial como ingredientes, voces que se duplican y ambiente asfixiante con retazos Doom (vuelvo a citar a Zaraza). Mismos elementos pero con algo de estructura homiliesca para "Autophagy" donde la voz se mezcla con una auténtica muralla casi física que me remite al checo Radek Kopel del que tanto os he hablado por estos lares. Contrastando entra la sincopada nana industrial de "Wet Wings" con un toquecito a lo Pharmakon mezclado con ese género cuasi Hip Hopero de la Vapor TechnoWave. Bases rítmicas loopeadas y voces al más puro estilo Doomcore en un tempo tan seco y lento que puede sacar de quicio al respetable pero que a mí me parece descomunalmente brillante. Machacón y melódico, se finiquita con un excelente pasaje ambiental de piano y sonidos de campo.

Siguen las colaboraciones con Grant Richardson (Endless Bummer, Mass Ejection, Pain Apparatus, The Bonus Dark....) en "Ritual Death", Black Industrial en las voces pero musicalmente bastante taimado y calmo... digamos que es prácticamente una base ambiental para un recitado de Spoken Word tipo invocativo que estalla agriamente en su parte final para continuar mismo tono (esta vez más musical) en "Samskara", con toda una plétora de golpes de metal y soldaduras, burbujeo acuoso y sincretismo que hacen honor a la perfección al término `samskara´, suerte de impresiones huellas / patrones automáticos subconscientes que se repiten en tendencias y moldean nuestro comportamiento. Sigue la brutal "Tsuchigumo" (yokai en forma de araña gigante de la fantasmagoría japonesa) que empieza en modo japanoise para luego darnos algo de respiro con una susurrante voz ominosa que da paso a los inframundos del más lento y agónico Power Electronics tipo Trepaneringsritualen.

Finiquitan el disco con la mala hostia de "FFWD to Death" que es casi un himno Industrial y la decadente "Symbiosis Omen" donde colabora Eric Wood de Bastard Noise, toda una leyenda. Bases rítmicas retro futuristas a lo Carpenter / Drokk subrayando voces guturales que se contraponen a otra más chillona al borde del desgarro laríngeo en un espectacular corte bailable a caballo entre la EMB y el Noise Industrial. Vaya, vaya pedazo de discazo se han marcado Demonologists.

Muy, muy recomendado. Pronto, muy pronto, os traeré una reseña del impresionante último disco que se han marcado con Vainoras que no os dejará indiferentes.

https://www.aestheticdeath.com/releases.php?mode=singleitem&albumid=6701

https://phagetapes.bandcamp.com/album/rakshasa