domingo, 25 de abril de 2021

OAKMORD - "WE WERE ALWAYS ALONE" (WROTH EMITTER W.E. 033DP, 2020)

Si por cada nueva banda de Metal oscuro que surgiera en Helsinki, Finlandia, se dedicara un día festivo, posiblemente su calendario ordinario duraría eones. Nace una nueva banda de Funeral Doom en formato dúo con dos miembros clásicos de la escena. OAKMORD son Jürgen Fröhling (batería) y Sami Rautio (voces, bajo, guitarra y teclados), ambos ex integrantes de My Shameful, banda de culto que seguí bastante en su día, insignes adalides del Death/Doom en esos primeros años de Firebox/Firedoom y cuyo último trabajo editaría la Moscow Funeral League (MFL) de Rusia... y bueno, curioso por tanto que sean ahora WROTH EMITTER PRODUCTIONS (también rusos) en su segunda encarnación temporal desde 1993 los que saquen su debut, We Were Always Alone. Por cierto, hay edición tanto en CD como LP.

Tengo muy pocos datos técnicos sobre la grabación (sobre la portada nada), pero todo parece girar en torno a los M. K. Recording Bamberg Tonstudios que tras una búsqueda rápida los he localizado en Alemania. En cualquier caso, lo que importa es el resultado... un duro, compacto y seco (pocas florituras hay) de puro y genuino Funeral Doom a la Finlandesa que sin ser una obra maestra, es un más que notable ejercicio de atmósfera y un más que decente debut, máxime si tenemos en cuenta que son 30 minutos que se hacen cortísimos. Lo que más me gusta de este tipo de trabajos es que buscan provocar un determinado estado de ánimo en el oyente; proponen un viaje anímico en el que el todo suma y las partes por separado no funcionan como canciones sueltas a la manera tradicional.... ojo, no estoy hablando de álbumes conceptuales ni nada de eso. 

"I Pray to Unforgiving Skies" marca las pautas con un teclado casi eclesiástico de sábanas funestas. Se va concretando un piano, se hace un silencio por el que parecen caber tres mundos... y estalla toda la fuerza de OAKMORD con una guturalísima voz y una plúmbea base rítmica. Tal y como dije, esto suena a escuela finalndesa por los cuatro costados (Shape of Despair, My Shameful...) pero brillan unos extrañísimos mini interludios casi acuosos con la guitarra acoplada en una letanía infinita. Absolutamente fascinante la forma en que el todo musical se desplaza vertebrado por unas simples notas de piano, suerte de metrónomo etéreo que sirve de guía para la guitarra. Algún toque sueco hay por aquí y por allá (escúchese Doom:VS). 

Se acelera algo más el tempo con "Dilution of Pain", con voces limpias recitando y la guitarra algo más deudora de la escuela inglesa. Impresionante el extrañísimo efecto de teclados (tipo Glitch en electrónica o una melodía tratada por un Vocoder) a partir del minuto 1:50 o así, creando un clímax muy lento pero igualmente intenso. Vuelve luego el motivo melódico inicial y ala, OAKMORD se han marcado un señor temazo como la copa de un pino; apabullante clímax final psicorrágico, por cierto.


Sigue "Deliverance", con mayor uso solista de un letánico bajo. Voces que llegan desde la lejanía, a penas intuídas (esto me recuerda muchísimo a los americanos Torture Wheel o esa joya belga a reivindicar Der Untergang des Abendlandes de Solicide. El abordaje melódico está a un pasito de la fusión con lo sueco (imagínate ralentizar hasta lo imposible a At the Gates), con afinación muy limpia en ocasiones de la guitarra acercándose a lo acústico. Por cierto, hay algún riff de la guitarra que se acopla con la base rítmica al más puro estilo My Dying Bride (minuto 4:30). Otro aspecto importante de OAKMORD sin duda es la forma en que vuelven abstracto el sonido creando pequeños pasajes pseudo-instrumentales antes de estallar en un Funeral Doom de libro. Guturalismo logopédico mediante, las ejecuciones vocales son magistrales. 

Fin de fiesta con "My Eyes Reflect Only My Death" que entronca con las sensaciones del inicio del álbum. Más distorsión y fiereza, teclados volátiles litúrgicos que incluso a veces parece un mellotron teratogénico virado hacia lo subsónico... y luego hasta el final un vórtice que te va tragando y tragando, que te sume en una sensación decrépita aunque siempre bella a su forma; bella como los olores dulzones de las flores en descomposición, bello como el atardecer de un alma que agoniza pero ha trascendido. 

Lumen, Inis, (ae)Scentia



martes, 20 de abril de 2021

HALLOWED BUTCHERY - "DEATHSONGS FROM THE HYMNAL OF THE CHURCH OF THE FINAL PILGRIMAGE" (AESTHETIC DEATH ADCD 075, 2021)


"Not everything lives.
However, everything that
does live will surely die".
JONATHAN CURLESS

En la inmensidad de las zonas boscosas de Kennebec County, Maine, nace en 2004 un interesantísimo proyecto  bajo el nombre de Hallowed Butchery of The Son, mezcla de Black Metal con Grindcore y otras cosas. En 2007 su único integrante, Ryan Fairfield (Toxic Cross o Terrible Old Man) vira sonido hacia un Funeral Doom de corte experimental con el recorte del nombre a Hallowed Buchery y editando su debut Funeral Rites for the Living (2009). Se suceden una Demo y dos Splits (uno de ellos con The Austrasian Goat). Todo lo anterior junto a una recopilación (Hymns of the Apostate) es editado a caballo entre la autoedición y Vendetta Records, sello afincado en Berlín. Desde 2012, silencio.... hasta ahora.

La impresionante zona rural de Maine está plagada de centenarios árboles, pequeñas comunidades y su propia idiosincracia, justo el caldo de cultivo para la aparición de pequeños grupúsculos/sectas como The Church of The Final Pilgrimage, culto dirigido por Jonathan Curless y con quien Ryan Fairfield pasa dos intensas semanas tras coincidir con éste en una de sus expediciones de captación. Viendo el interés de aquel decide invitarlo a pasar una estancia con ellos durante las cuales Ryan se las apaña para obtener una copia de los escritos fundacionales The Consecrated Tenets of The Church of the Final Pilgrimage con perlas en las que se adora a la Muerte, muy al contrario de otros grupos más centrados en desviaciones fundamentalistas ultracatólicas, protestantes o de cualquier índole. 

Y dejadme que os reproduzca aquí cómo Fairfield salió por patas de allí porque es digno de mencionar:

"Admittedly, I never had any intentions of permanently settling within the walls of the compound. I believe Jonathan thought the opposite. Therefore, when I left, I assured him that I was only heading home to gather up my wife, children, and a few belongings, and that I would return soon after.

I never returned. Instead I took what I witnessed and learned and wrote an album dedicated to my time there: "Deathsongs from the Hymnal of the Church of the Final Pilgrimage" 

♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸

Y llegamos entonces a 2020. Deathsongs from the Hymnal of the Church of the Final Pilgrimage es un álbum basado en estas experiencias, grabado en su propia casa de Maine y autoeditado en una cinta de cassette posteriormente remasterizada con la alquimia de Greg Chandler en sus Priory Recording Studios. La puesta de gala en maravilloso y atractivo digipack es de AESTHETIC DEATH, aunque también hay versión cinta por Death Scream Recordings. El Digipack tiene un diseño alucinante y contiene dos libretos de doce páginas; uno con letras/créditos del disco y otro con la reproducción (retocada en lo estético pero no en el contenido) del The Consecrated Tenets of The Church of the Final Pilgrimage. Texto íntegro y dibujos reproducidos de Jonathan Curless.

Y pasemos al sonido. 38 minutos de un Funeral Doom extrañísimo que mezcla a bandas como los propios Esoteric o Mournful Congregation con los secos ambientes sintéticos de The Nulll Collective, Torture Wheel... para meter luego toques acústicos, ambientales y decadentes propios del Neofolk de unos Current 93 o esas largas diatribas catárticas de Swans. Ciertos pasajes parecen coquetear con el Drone de Steve Von Till o Scott Kelly (Blood and Time) en sus escapadas fuera de Neurosis, pero tomad estas similitudes con pinzas porque HALLOWED BUTCHERY tiene su propio sonido. 

Os reproduzco otra perla del libreto antes de entrar en materia:

THE
PROLONGING
OF LIFE IS
UNETHICAL
**
"Most medical advancements seek to
prolong life. Prolonging life is
unnatural and therefore it is
immoral. Death is and should always
be inevitable. Resisting this
inevitability disrupts the cosmic
order of the universe. Ony a natural
death is ethical and only a natural
death causes unnatural
overlap between existences and
upsets the natural order. One must
abstain from using any technology
that prolongs life. This includes but
is not limited to modern medicine".

♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸

"Ever Gloom" abre el disco de forma taimada. Drones ambientales electrónicos minimalistas que duran hasta que la batería da el primer golpe y entran las voces guturales. Funeral Doom de libro... lento, plúmbeo y arrastrado con los instrumentos tan fusionados y teñidos de distorsión que la guitarra y el teclado se unen en un solo hilo de cobre. Un interludio acústico de guitarra y voz limpia reinventan el sonido hacia el Apocalyptic Folk, mientras con auriculares se captan pequeños detalles electrónicos a la retaguardia. Si hay algo que define a este disco es el eclecticismo y prueba de ello es el epílogo del tema al más estilo Doom Tradicional (qué se yo... coged Reverend Bizarre y mezcladlos con bandas italianas del sello Black Widow). Si esto es una homilía, este tipo me ha convencido de pleno.


Sigue "The Altruist" con un cargadísimo riff de guitarra y voz ultragutural al más puro estilo Stjin Van Cauter de Until Death Overtakes Me. Coros de fondo doblando a la voz principal me recuerdan al olvidadísimo debut de Wijlen Wij o lo que es lo mismo, Funeral Doom extremísimo y cadavérico con batería programada y elementos electrónicos muy espaciales de la escuela ESOTERIC aunque con la pátina de extrañeza que surgiría con Wraith of the Ropes y proyectos del estilo. Entre la música, las letras y el contexto, es imposible no dejarse empapar del brutalífico nihilismo que supura del disco... y los que tengan una cierta edad recordarán sin duda a los canadienses experimentales ZARAZA. Se enlaza con "Flesh Borer" mediante un acople de guitarra y un recrudecimiento del sonido. A la par que se baja muchísimo el tempo, se refuerza la sensación de claustrofobia. La voz llega limpia y lejana, y con letras que parecen hablar de las `Death Ceremonies´ que describe Ryan de su estancia en The Church of the Final Pilgrimage:

"Wild game was often the protein of choice, but on two occasions during my stay, a suckling pig was slaughtered. Upon spilling the pig’s blood, each member would line up to dip their finger into it. They then would smear the blood across their foreheads and move aside to allow the next person to do the same.

When all had the blood upon their faces, two men would gut the pig, and bring it over to the fire to roast it on a spit. As the flames flicked the carcass, Jonathan Curless would sing a cryptic, chant-like hymn. The other members joined in shortly after and as they began to sing, they also would dance around the fire. There was no unison to the dancing. All danced in their own way. However, over and over again, they sang these words together: `All I do I do out of love. Slit her guts for the god above. Push her face down. Drowning in her own blood. All I do I do out of love.´

When the pig was fully roasted, the singing and dancing ceased, and we all sat down together to feast". 

♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸


Aquí y allá brillan los elementos espaciales de los teclados que refuerzan el Folk rural de los interludios muy marcados en los que la voz adquiere especial importancia. Oscurísimo el resultado a la par que coherente, sin exabruptos ni cambios de estilos que chirríen... muy al contrario, todo lo que suena en HALLOWED BUTCHERY está llevado con una exquisitez inusual. Es inevitable la comparación con grandes del Apocalyptic Folk como Current 93, pero es mejor que en vez de describir os pongáis a esuchar por vosotros mismos. 

El Spoken Word hace su aparición en la apertura de "Death to All". No estoy seguro de si las hipnóticas notas que se escuchan son de un bajo o de la propia guitarra aunque pronto queda todo enterrado en una estructura distorsionada que alterna voces guturales con otras más propias del Black. Machacona la base rítmica y un riff gélido de guitarra marcan el paso en una mezcla entre Killing Joke y Godflesh pero desde una perspectiva que pasa por retorcer el Doom hacia lo Industrial. Atentos a los cánticos del final porque son estremecedores. 

"Internment" podría asemejarse a lo dicho anteriormente, así que me la salto para ese colofón final de "On the Altar" que huele a redención; guitarras acústicas dobladas al estilo Empyrium, voces casi Prog y la profunda sensación de estar ante una tonadilla de campamento.... hasta que entran los épicos teclados y uno siente que su Cuerpo Astral vuela por encima de esas inmensidades agrestes de los ancestrales bosques de Maine.

Uno de los mejores ejercicios de Funeral Doom que he escuchado en los últimos años. Original y adictivo.

♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸
♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸



♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸♰⸸

jueves, 15 de abril de 2021

SERRATO / CANTIZANO - "TIENTO MADERA" (TSSS TAPES TST019, 2021)

Tras aquella más que recomendable Caura de 2019 junto al japonés Masayuki Imanishi (reseña aquí), Marco Serrato repite con TSSS TAPES para traernos su faceta más cercana a la Improvisación Libre, el Jazz y en esta ocasión, el Flamenco. Junto a Raúl Cantizano a la guitarra, Tiento Madera sumerge al oyente en 32 minutos muy escalonados que lo mismo abrazan directamente al flamenco (esa apertura de la guitarra) en la homónima "Tiento Madera", que nos abstrae (en el mismo tema incluso) en el más abstracto de los dibujos sonoros... una suerte de Derek Bailey llevado a una paleta sónica muy ibérica, compleja cuando tiene que serlo (sobre todo mediante el uso del pizzicato en ambos instrumentos) como pasional y lírica. Si trenzamos la carrera de ambos artistas la unión era inevitable, y encontraremos colaboraciones (incluso duales) con Niño de ElcheIsrael Galván o Tomás de Perrate.

Pero, ¿es posible abordar el Ambient, el minimalismo de Cage/Riley desde la perspectiva timpánica de la guitarra?. Yo no soy musicólogo pero joder, Cantizano lo borda en su campo y la unión con unas cuerdas casi siempre destensadas (o muy vibrátiles) de Serrato no hacen más que meter el dedo en la llaga de los puristas. Escúchense sus mercedes "Retruécano" y me cuentan si el arco con el que apacigua Marco a la madera no invita a la Saeta. Aunque no haya cantes, brilla el rito y la geografía, que se notan y mucho...  me imagino las medallas de las Peñas Flamencas fundiéndose en alpaca con ese abrasador, pseudo Noise drone mantenido en "Contraveta", contrapuenteada por una magnífica línea de Cantizano

Curioso cuanto menos si tenemos en cuenta que barrabasadas como Taaru (2013, aquí), inician la línea vital discográfica de Maese Serrato en su propia idiosincracia primitivísima, porque permitidme que compare a Tartesos, el Toque Gitano, los Fenicios y la madre que los parió en todos esos trabajos experimentales que han ido surgiendo como proyectos más que paralelos, de expansión artística. Por tanto, mejor nos centramos en el Folklore y nos dejamos de pruebas del Carbono 14. Y decía toque... pues vaya toque despliega la guitarra de Cantizano en "Tercio de Gubia" (para los no iniciados en sus propias manos y falanges, la Gubia es un puñetero formón para desbastar/horadar la madera) y vaya manejo del entorno "Brillito y Gloria", auténtica perla con aires a esas pequeñas cajas de música con un peine metálico y una manivela. Cantizano se centra en la parte aguda del mástil, produciendo un vibrafónico eco muy timpánico con ecos a los juguetones proyectos de Zorn o si me apuráis, la Música de Cámara más cinematográfica. 

Patrones melódicos apenas dibujados, basados en apretadísimos clústers de notas resaltan en "Cal y Canto y Arena", para luego sumergirnos en un abismo de angularidades del contrabajo (a punto de estallar en mil astillas) en "Cuerda Pelá". Las cuerdas de la guitarra también piden clemencia en ese quejío del nylon, todo en un sano, nutrido estilo que voy a dar en llamar Harsh Flameco Wall (toma ya). 

Sin embargo, curiosísimo cómo se invierten los papeles en ciertos pasajes de "Quebrantahueso" con la guitarra haciendo de contrabajo y éste dibujando los motivos melódicos... bueno, eso al inicio, porque luego las tornas van hacia otro lado. "Contrachapao" "Palosanto" hacen lo imposible que es no transformar la madera en serrín, sino coger la viruta y volver a construírla en madera. 

Laborioso quizás, pero los designios divinos son inexpugnables.


https://tssstapes.bandcamp.com/album/tiento-madera

martes, 13 de abril de 2021

SEVENSINS - "LEGENDS OF KAZAKHSTAN" (SATANATH SAT287 / MURDHER RECORDS MURDHER 032, 2020)

Desde Kazajistán, como quien no quiere la cosa, el trío SEVENSINS se ha marcado uno de los discos más acojonantes de Black Metal que he tenido ocasión de escuchar este pasado 2020. Con personalidad propia, crudísimos y con aura malsana que se refuerza con la potencia de estar los temas cantados en idioma Kazajo. Se forman en 2008, y Legends of Kazakhstan es su tercer larga duración que se edita en régimen de coedición entre Satanath Records y los italianos Murdher Records. Con esto no voy a decir que sean originales pero sí que tienen elementos que los llevan a otro nivel que se aleja de las bandas estándard del género.

En resumen y así por encima podrían maletiquetarse en la escena del Black Metal nórdico de toda la vida, pero escuchas atentas revelan detalles muy pero que muy interesantes (al menos en este disco ya que los anteriores no tengo ni la más remota idea de a qué suenan). Tienen una pegada gruesa con una base rítmica revienta cimientos nada desdeñable y las vocales suenan orgánicas, variadas y muy bien ejecutas en general, además de ciertos atisbos atmosféricos que recuerdan a Negura Bunget (Folk incluído). Y me explico mejor... abre la instrumental "Kazakh Steppe", con toques militares y folklóricos muy originales (¿alguien se acuerda de los Zpoan Vtenz lituanos?) que van in crescendo hasta que estalla el riff central de la violentísima "In a Grove of Dancing Birches" con toques Thrash y un doble bombo que está a un pasito del Brutal Death. Descensos bruscos del tempo y espectrales voces muy deudoras de Mayhem completan estos primeros compases.


"Three Sons and a Sorcerer", "Manyrak" o "Serpent Mountain" sí que suenan tradicionalmente nórdicas así que me centro en "Miracle with White Eyes"... fortísima y bastante Pagana en sonido. Ritmo sincopado, melódico pero aguerrido y bastantes toques Death en la base rítmica. La forma en que va desplegándose (casi que se derrama) es un gustazo, muy al estilo de algunos discos de Primordial sobre todo en el aspecto tribal de la percusión.  Eso, y el plato fuerte de la monumental "Kozy-Korpesh / Bayan-Sulu". Una intro a base de recitados chamanísticos desemboca en un tramo algo más típico que no tarda ni dos minutos en ir virando hacia el Black Doom melódico, subiendo y bajando fluídamente la intensidad a placer y fundiéndose en espectrales voces infantiles. 

Cierra el disco "Sleep My Justice" una versión de una banda que la verdad no conozco (Суицид) con toques acústicos a Opeth y con parte central más Heavy Thrash. Resumiendo.... el acierto del tracklist, el minutaje corto y detalles rompedores en tres o cuatro temas amplían el abanico de una banda en crecimiento y que no ha tocado techo todavía.


GRAVESPAWN - "THE ELDER DARKNESS" (SATANATH RECORDS SAT280, 2020)

Desde un lugar tan atípico para el Black Metal como Los Ángeles (California), la longeva banda GRAVESPAWN (en activo más o menos desde 2004) nos traen su tercer larga duración. En sí se trata de un proyecto de Reaver (guitarras, voces, bajo y teclados) pero colaboran también por ahí Baalgrath (batería), Advorsus (bajo) y Hexenturm (bajo, guitarra y voces en algunos temas). Lo curioso del asunto es que Reaver / Rellik Sephiroth forma la banda en Corea del Sur mientras hace el servicio militar... no sé, un tipo de Kansas haciendo la mili en Corea forma una banda de gélido Black Metal... no me digáis que no tiene su aquel. 

The Elder Darkness es un conglomerado de Black Metal años 90 con sus teclados, ambiente maléfico, contraste entre voces agudas y otras más graves y en general bastante bien producido. Toquecitos a Absu en los momentos más arrastrados, otros tramos más gélidos a lo Immortal, desde luego sin ser original como ejercicio de género funciona a la perfección. Desde ese inicio a todo trapo con "The Primordial Dinasty" ya queda claro que cualquier atisbo americano en el sonido será pura casualidad, a no ser que tiremos de los Absu y cosas así, claro está. Los riffs de guitarra están bastante cuidados, la base rítmica no se encajona a piñón fijo y los teclados en segundo plano siempre ayudan a mantener la atmósfera (vaya, incluso citaría cierto toquecito a Emperor por la salvaje velocidad sinfónica que se alcanza en algunos pasajes). 

Muy buena la apertura agreste de "Hexenturm" a lo primerísimos SatyriconDimmu Borgir (al menos los teclados son primos hermanos). Momentos álgidos son la épica "Sons of Mars" (a lo Gehenna del First Spell), sin duda para mí uno de los mejores cortes que en cierta medida parece una versión extrema de los Manowar (por la cadencia incluso de la voz al soltar el estribillo y las letras que incluyen su "Steel", "Strengh", "Honor" y todo eso....). Aires de Black Pagan en "Curse of the Ruins", medios tiempos donde la batería y los teclados se adueñan del sonido como la apertura clásica de "Cocytus Winds Ascend" (luego se transforma en una vorágine de Blast Beats).

Los seguidores acérrimos del Black Metal tienen aquí su nueva dosis... yo particularmente hubiera acortado el minutaje... no sé, "The Dreadful Eye" y "Kingdom of Cruelty" son más de lo mismo y repiten patrones, aunque luego remonta el asunto con "Barbarian Misanthropy" que se desmarca con esos aires rarunos del teclado rozando el Dungeon Synth y la posterior eclosión mayestática del mejor Black sinfónico. Por cierto, de postre, versión de Slayer.

https://satanath.bandcamp.com/album/sat280-gravespawn-the-elder-darkness-2020

https://gravespawn.bandcamp.com/

STROMPTHA - "ENDURA PLENILUNIIS" (SATANATH SAT283 , PEST RECORDS PR015; 2020)

Nos vamos a Groenlandia (Qaanaaq, Avannaata) con el extrañísimo proyecto STROMPTHA, one-man-band que comienza su andadura allá por 2009 con Ep y Split, no siendo hasta 2018 que debutan al largo con Odium Vult ya con "J" (no tengo más información) establecido en Toulouse (Francia). No sé qué demonios tocaba en los anteriores trabajos, pero Endura Pleniluniis es un más que recomendable ejercicio de Black/Doom atmosférico de esos que ya se ven pocos pero que ojito, puede llegar a desquiciar a los que no estén acostumbrados a los medios tiempos.

Técnicamente los temas son de su anterior demo Endvra (2019), que ahora se viste de gala con nueva remasterización y portada de Mary Kankava. La edición es de Satanath Records en coedición con el pequeño sello rumano Pest Records y bueno... os preguntaréis a qué diablos suena. Coged muchísimos teclados, baterías programadas pero lo suficientemente variadas para que no importen demasiado, temas de largo minutaje y muchos pasajes ambientales (tipo Profanum a veces, más melancólicos otros...); el caso es que si tenéis cierta edad y recordáis proyectos antiguos de Adipocere como el Divine Symphonies de Akhenaton o su alter ego Daemonium cuyo rimbombante disco Dark Opera Of The Ancient War Spirit (Or Search The Light) quemé hasta la saciedad pues quizás podáis ir adivinando por dónde va STROMPTHA.

Con todo, hay partes fieras, como ese clímax brutalífico de "Au bout du tunnel: La nuit et la neige" (las letras son todas en francés), pero lo que más he disfrutado son los aires sinfónicos de los interludios y outros de prácticamente todos los cortes, muy al estilo de la electrónica de los finlandeses Jääportit. A pesar de ser un disco imperfecto, es precisamente eso lo que me encandila; que se intente hacer algo personal (para gloria de algunos, miseria de otros)... y esos lentísimos pasajes de teclados podrían encajar en cualquier disco de Funeral Doom extremo a lo Until Death Overtakes Me. Claro, que luego entran guitarras acústicas pseudo Folkies ("Que les corbeaux forgent la tempête") con voces limpias recitadas a lo Empyrium y uno se da cuenta de que hay un potencial enorme. No sé, pero por alguna razón me acuerdo de los primeros Gloomy Grim.

Eso sí, las partes más Black Metaleras sin embargo son lo que menos me ha gustado por ser estándard. Animaría a "J" a lanzarse a por un disco totalmente Avantgarde porque sustrato hay de sobra (la variedad a las voces otro punto fuerte) y temas como "Le passage aux fleurs" igualmente se beneficiarían mucho de una batería real llevando el sonido a otro nivel. Los recitados en francés y esas pátinas Doom están bastante conseguidas, así que puliendo aquí y allá estaríamos ante algo de primero orden.

https://satanath.bandcamp.com/album/sat283-stromptha-endura-pleniluniis-2020

https://pestrecords.bandcamp.com/

https://stromptha.bandcamp.com/

BLACK CULT - "NEKROPOLA" ( GrimmDistribution 056GD, InsArt Records IAR-CD001; 2020)

Que el Black Metal está brutalmente globalizado ya no se puede negar; el número de escenas y subescenas ha barrido de la faz de la tierra cualquier atisbo de territorialidad de sonido y la palabra mainstream ha perdido su verdadero valor. BLACK CULT desde Croacia (posteriormente mudados a Reino Unido) atestiguan una calidad tan alta que es absolutamente imposible para nuevas generaciones distinguir si su nuevo Nekropola no se trata de uno de los discos pilares del género de allá por los años 90 (más bien finales). Trazas de Gehenna, Satyricon y en definitiva un crudísimo abordaje de las guitarras hacen más que recomendable echarle una oreja a este notable álbum que se han marcado, pero voy primero a presentarlos en condiciones.

Cambios de formación, de lugar de residencia y mil historias desembocan en tres largos que son Neo-Satanism (2012), Cathedral of the Black Cult (2016) y este Nekropola que os presento hoy cuya formación queda establecida con Insanus (Dalibor Franjkić; guitarra, batería y muy activo en bandas como Czaar Zvijer o incluso tocando la batería en los míticos Death/doom Ashes you Leave), Morbid (Igor Kaštelfranko; voces) y Lesovik (Igor Vidaković) al bajo, con el consabido apoyo de músicos de sesión para el directo. En el apartado técnico, pues tenemos un jewel case con el consabido Pit Art de las ediciones de Grimm Distribution, esta vez en coedición con el sello inglés InsArt que básicamente tiene pinta de ser de la misma banda. 

El gélido sonido y la límpida producción final son obra de los Dungeon Studios que sinceramente no los conozco y por poner un punto flaco al acabado final, el artwork me parece sencillamente muy justito (siendo benévolo), pero claro, luego arranca ese medio tiempo de "Parasite" y se me olvida la portada. Destaca como he dicho antes el despliegue de las guitarras y un bajo muy bien construído, presente en todo momento y que le da un empaque enorme al sonido. Evidentemente el disco no es original y la sensación de Deja Vú es imposible de alejar... cabalgadas nórdicas, arranques de Blast Beats y en general crudísimo ambiente que en las partes más rápidas pues te traen a la mente a Carpathian Forest... y si no poneros "Cosmic Storm" (me encanta el mini riff de guitarra ultrapegadizo que sale a la superficie en la parte final, minuto 4 o así).

Con todo, pienso que el inicio del disco es lo más flojo y prefiero "Likantropija" que voltea la estructura tradicional del Black enrevesándola bastante y ganando en atmósfera, aunque sobresalen demasiado estructuras de ese Neo-Black a todo trapo de estos últimos tiempos que a mí me aburren bastante. A pesar de la crudeza general, la melodía siempre está presente, al igual que unos trémolos (fluctuaciones) muy curiosas de la guitarra ("Misanthropic Luciferian Psalm") en contraposición a los clásicos arpegios (la homónima "Nekropola" está plagada de ellos).

En definitiva, disco que vas a disfrutar mucho si te gusta el Black Metal crudo, generalmente de tempos rápidos pero que no pierden el Norte (en todos los sentidos de la expresión). No inventan nada nuevo pero para hacerte serrín las cervicales tampoco hay que ponerse exquisito... buen tramo final con la Trashera "Fear is for Fools" (cover de Hibernum), la asfixiante "Ništavilo" (quizás el tema más agresivo del disco) con la batería echando humo y la redención final a través de "Catharsis" que se permite el lujo de bajar un poquito la intensidad al principio antes de disolverse todo en una vorágine nihilista de esas que o te gustan o te aburren soberanamente.

https://grimmdistribution.bandcamp.com/album/056gd-black-cult-nekropola-2020


sábado, 10 de abril de 2021

DOMO - DOMONAUTAS VOL. 2 (CLOSTRIDIUM RECORDS CR063, 2020)


"¿Vienes del espacio exterior?», preguntó la anciana.
- Ciertamente, sí. Pero no se alarme, soy soviético".
Yuri Gagarin

Como no quiero repetirme demasiado, y a sabiendas de que mi relación con la banda DOMO se hunde en la Noche de los Asteroides Decrépitos, os recomiendo que antes de seguir leyendo visitéis en anterior enlace (aquí) donde podéis acceder a la primera parte de Domonautas, además de ir buceando hacia atrás hasta llegar a la misma raíz/célula inicial de su debut. No puedes comprender Domonautas Vol.2 sin haber antes escuchado el primero... o sí, pero digamos que la experiencia es mil veces más completa.

La edición es una absoluta maravilla una vez más. Clostridium Records de Alemania no se anda con minucias. A la edición normal del vinilo se añada una especial en Splatter (150 copias) que juro que es tan bonita que parece una jodida piruleta cósmica.... vaya, que no lamo el vinilo por cuestiones de decoro. Se añaden dos pósters que reproducen el artwork (impresionante  Maarten Donders) de los dos volúmenes y un Can Cooler de esos que te refrescan el viaje (ojo que la versión en CD digipack es también muy recomendable recogiendo los 77 minutos de la obra completa). Si bien tenía mis dudas sobre la logística de publicar los dos volúmenes por separado en vez de un solo Gatefold doble, tengo que callarme mis palabras y regurgitarlas hasta defecarlas por la boca... es una inversión, pero vaya, vaya sonido que tienen los prensajes de Clostridium, y ahí aprovecho para poneros los detalles técnicos de la nave y sus integrantes:



..................................................
Grabado en – R Track Studio and Oriental Desert Studio, Alicante
Mezclado en – Oriental Desert Studio, Alicante
Masterizado en – Oriental Desert Studio, Alicante 
Mixed By, Mastered By – Lluís Mas
..................................................................
Bass, Acoustic Guitar, Synth, VocalsÓscar Soler
Drums, PercussionPaco García 
Electric Guitar, Acoustic Guitar, Tambura, Trumpet, EffectsPablo Criado
Electric Guitar, Sitar, EffectsSamuel Riviere
.......................................

Como no me queda clara la supervivencia de estas páginas digitales el día que decida chaparlo todo, he dejado la pantalla abierta con esta reseña y he metido el PC entero en una garrafa de 25 litros de cristal (vaya, como un mensaje en una botella, pero con la botella más grandecita). He comprado varios rollos de cable de red y me he largado al pico más alto de mi ciudad donde con 15 petardos de a duro he lanzado la botella al Cosmos, dejando anclado los cables a la Tierra. Así, si alguien en el Universo en un futuro se encuentra esta reseña... bueno, lo primero es HOLA, me llamo Coronel Mortimer y os digo que si Yuri Gagarin levantara la cabeza... bueno, si la levantara sería para hacer headbanging escuchando a DOMO

Bueno, a lo que Наджейда! (Yuri Gagarin). 

El Hard Psych de DOMO adquiere cotas de finura existencial con viraje hacia el Progresivo en determinadas partes. Dejado de lado por fin el Stoner como lastre de combustible pútreo inservible, ahora se manifiestan en un plano distinto, mucho más concentrado y efectivo; esto es clara muestra de cómo una banda evoluciona en 11 años o más de existencia, con proyectos paralelos y la mirada puesta siempre en Orión. No quiero decir que no haya polvo del desierto en su sonido... simplemente insistir en que ese polvo... bueno, ese polvo ya no es de este mundo. No sé si es arriesgado lo que voy a decir, pero el toque Oriental Desert Studio ya lleva tiempo dando muestras de identidad propia, como así lo atestiguan Scarlet (Rosy Finch), los discos de Pyramidal, Horizon o ese Ep monumental de Cabalgata Cósmica.


Así, con una potencia que tornan panderetas a mis hímenes timpánicos, abre la potentísima "Avasaxa" con un sincopado ritmo de guitarra que se une en progresión ascendente a la base rítmica (punzante el bajo). Ecos orientales difusos pero presentes, derrame lánguido de lisergia con unos magistrales dobles juegos de las guitarras que remiten al progresivo nórdico espacial (ya he citado referencias en anteriores reseñas, así que no quiero repetirme) y que alcanzan cotas orgiásticas en su ascenso de plúmbeo humo de pebetero cancerígeno. Cuando las guitarras se vuelven introspectivas y lentas, la batería se torna metronómica, machacona e insistente (minuto 4 o así). De repente un cambio de ritmo arrastradísimo, rozando el Doom y esa gruesa insistencia que vibra de gente como Mars Red Sky gracias a un épico solo de guitarra que va avanzando con esas fantásticas texturas resultantes de alear juntos géneros como el Psych, el Doom y los requiebros Proto Fenicios del Flamenco (ojo, muy muy muy pero que muy sutil). 

Sigue "Dolmen". El sitara o lo que sea que se ha usado comulga con el hipnotismo de BONG... la música es una faro antiniebla en una muralla de humo opiáceo. Navegantes perdidos de buena gana en las Hébridas de la Lisergia... Azafrán y Patchoulí infusionados en un tempo abotargado que estalla como un grano de pus infecto en el minuto 3. Fuegos artificiales con la distorsión propia del agreste Heavy Psych made in Península Ibérica (Viaje a 800, Atavismo, Híbrido) con cánticos fabulosos de Óscar Soler alternándose con un recitado que me pone los vellos tan enhiestos que puedo permitirme hacer velcro con un chaleco fabricado de Cactus. 


La última vez que sentí algo semejante fué con Stunde Null de los desaparecidos/transmutados MIND!, Espíritus del Desierto, Yo os Invoco de Schwarz o los discos de los injustamente olvidados Traummaschine. Impresionante el interludio ambiental con ecos hindúes (el tamboura, las pedaleras y todo lo que sea), al que sigue una línea de bajo cuasi Hawkwind y luego vuelta al motivo melódico inicial pero con más rabia si cabe. De otro tiempo parece llegar "El Altar", con ese característico sonido mitad presente, mitad soñado a lo "Planet Caravan" (creo que podría hacer un libro enorme con las influencias de ese corte de Black Sabbath)... es decir, sobre un fondo Pink Floydiano se mecen las hipnóticas notas de la guitarra. Dos minutos pero podría durar una eternidad; un exquisito puente para un fin de fiesta de órdago.

"VientoHalcón" sintetiza lo que son DOMO a día de hoy pero curiosamente compartiendo coordenadas sonoras con sus inicios. Una inmensa Jam con dejes vocales al más puro estilo Pot de Viaje a 800 con acojonantes recitados que parece llegar rebotada en el eco de un ciclópeo acantilado... un temazo que sube, baja, se mantiene y fluctúa maravillosamente. 

In Psych.
In Doom.
In Prog.

Ведь главная сила в человеке — это сила духа.
((The main force in man — is the power of the spirit.))
YURI GAGARIN



martes, 6 de abril de 2021

EWÏG FROST - "AÏN´T NO SAÏNT" (DISCOS MACARRAS / MÚSICA HÍBRIDA, 2021)

Activos desde 2003, los austríacos Ewïg Frost presentan su cuarto larga duración. Cinco años han pasado desde que os traje por aquí el No Dice pero bueno, el ritmo de la banda es bastante pausado. Tras diversos cambios de formación a lo largo de su historia, Aïn't No Saïnt cuenta con Niitro (guitarras, voces y percusiones), Chris Pruckner (batería), Jürgen Schallauer (bajo) mas un montón de colaboraciones dispersas a los "tambores rituales", piano, coros, trombones, trompetas y una profusión de delicatessens adornando 28 cortos pero intensos minutos. Mezcla alquímica entre un humor negro acidificado, las bases que vertebran su sonido son el Crust, el D Beat, el Boogie y el Black n´Roll, género este último bastante controvertido (y si no, que se lo digan a los fans de Satyricon) y cuyo máximo exponente de perfección para mí serían los Dark Throne. Pero bueno, quien más y quien menos de las viejas glorias han tocado el género en algún momento.... ahí tenéis a Impaled Nazarene (Motörpenis), Carpathian Forest (Fuck You All !!!!) o qué se yo... los mismos Khold con un montón de trabajos.

La edición es tanto en CD digipack como LP en régimen de coedición a cargo de Discos Macarras / Música Híbrida para el CD y LP, existiendo además por ahí cassette (Motorpunk Records). El diseño es obra de Dr. Knoche y bueno, tantos nombres en los créditos que por un momento pensé que habían grabado la banda sonora de Supermán. Destaca eso sí el sucio, violento sonido de la grabación, mezcla y masterización entre LW Sonics, Rawk Dawg’s Viper Room Vienna

Para entender bien la propuesta de Ewïg Frost tenéis que empaparos de Discharge, Celtic Frost, Venom, Raven, toquecitos de Impaled Nazarene, vibración a lo Motorhead y una actitud agria punk que se torna fiestera con partes de Blues y Rock n´Roll cincuentero (que pasa por el Boogie). De paso, hay que haber mamado bastante de la actitud cervecera del Thrash más guarreras de Tankard y los gloriosos Kreator aunque Viena (de ahí es donde en realidad vienen) tiene una fuerte base Black Metalera con grandiosos nombres como Abigor. Aquellos que crean que tanta mezcla de estilos no puede gestionarse de una forma adecuada, directamente les recomiendo que le den al Play y se dejen llevar.

"Into the Night" y "In Da Not" podrían ser la sinopsis de la mitad del sonido de la banda. Black Thrash con ese toque "gasolinero" de las bandas nórdicas... para que se me entienda, el doble bombo suele sonar como el tubo de escape de una motocicleta de alto octanaje. Las guitarras y la actitud punkarra, pseudo Glam, tienen ese aquel de la NWOBHM cruzado con el Speed alemán más ultra machacón (algo que en su anterior disco estaba más pronunciado si cabe). Cruce entre Venom y Motorhead para "Satan II" con un riff tras otro de descacharre y tachuelas. Si el disco fuera un flotador no habría dios que lo inflara. 

"New Cold War" es Heavy Metal de toda la puñetera vida, que dependiendo de la edad de cada cual pues ya sabrá poner la sub etiqueta correspondiente, y que destaca por un giro bestial hacia el Black Metal en su parte final (punzante bajo, guitarra gélida y blast beats a mansalva). Un puntazo oigan. Es en "1918" cuando entran los cambios importantes. Riff de guitarra blueseso con toquecitos al Desert Rock y............ vientos!. Trompetas, trombones e higos chumbos para este temazo instrumental con giro final atmosférico tipo charca electrificada + radio acoplada. Sigue "De Gier (Is A Luada)" cantado en lengua materna y que suena a una especie de Die Apokalyptischen Reiter con vientos y sonido circense, giro otra vez hacia el Black Metal y vuelta luego a repetir el motivo melódico del inicio. 

Atentos a la trilogía que se viene con el Boogie Rock And Roll crujiente de "Bad Beat Boogie" (si echas Peta Zetas en la gasolina pasa esto), la resurrección de Lemmy en "Back On Wheels" o la espacial "Desert Sunset", especie de puente instrumental hacia el colofón de "Mary Jane" que completa el círculo volviendo a las raíces estilísticas del inicio del disco. 

Poco más que añadir... ah, sí, bueno... aquí pegaría un MOTHERFUCKER!.

https://discosmacarras.bandcamp.com/album/aint-no-saint

https://musicahibrida.bandcamp.com/

HALTER - "THE PRINCIPLES OF HUMAN BEING" (MOSCOW FUNERAL LEAGUE MFL 022 / FROZEN LIGHT FZL 077, 2020)


Tras las reseñas de Omnipresence of Rat Race / Post Factum (2013, 2014) y For The Abandoned (2015), cierro el ciclo con lo nuevo de la banda de Death/Doom HALTER (Yaroslav), The Principles of Human Being que editan Moscow Funeral League (MFL) y Frozen Light. Los temas recogidos están trabajados en el periplo que va desde 2015 a 2019. La formación queda establecida como: Dmitriy "Mid" Pyshkin (guitarra rítmica), Alexey Pyshkin (voces), Vadim "Wad" Uglanov (bajo), Igor Rusakov (guitarras solistas) y Aleksandr "Ottar" Kudryashov (batería, de los míticos SCALD).

El sonido es duro y compacto, muy de vieja escuela, y capitaneado por las impresionante voces guturales de Alexey Pyshkin. Base rítmica con muchísimo groove donde destaca un bajo arriba, bien presente en la mezcla del disco; las guitarras (rítmica y solista) muestran a una banda muy madura, con años ya de experiencia y pocos puntos flacos. En resumen, agrio Death/Doom sin atisbos romanticones... de entrada, la apertura del disco con "Sisyphean Toil" me parece el mejor tema que han grabado hasta la fecha. Oscuro, hermético y ciertas reminiscencias de Runemagick o los primeros Ophis (soberbio el trabajo del doble bombo de la batería, que sabe moverse a la perfección entre latido y latido). 


El crecimiento a la composición con respecto a los álbumes previos es muy evidente, y ahora cuesta más encasillarlos dentro de una escena en particular. Si la forma en que las guitarras dobles se unen es típico de My Dying Bride, también brillan detalles melódicos propios de bandas suecas o bajadas pútridas del tempo al más puro estilo Funeral Doom. "Seasons" tiene estructura de himno a mitad de camino entre el Epic Doom (para ello hay miembros aquí de SCALD) y cosas como los primeros OPETH brillando con esa libertad del género en los años 90. Old School llevado a nuestros días con la melodía muy marcada.... y años 90 es precisamente la forma de abrir "Cobweb of Troubles" que te mece con la languidez oleosa de My Dying Bride juntados con Bolt Thrower

Siguen la brutales "Hiroshima's Scapegoats" y Spring Morning, pegadizas ambas como un sudario radioactivo; guitarras a la finesa en las partes aceleradas y una pegada de la batería que tela marinera, mientras las voces opresivas oprimen el esternón como una losa... y entramos en el tramo final con la metalera "Human Path" , muy dentro de los patrones del Death Melódico (atentos al estribillo y los efectos vocales Manowarienses). 


El último corte es una cesión/regalo o lo que sea de David Unsaved de los ENNUI con colaboración de Roman Dmitriev a la guitarra (también pone algunos riffs aquí y allá en el disco) y Marina Ignatovich al piano. "As Nobody Returns" es el toque final perfecto para un grandísimo disco. Un temazo lleno de melancolía que se desliza con esa magnificencia propia del Doom cuando está en estado de gracia,  huyendo de artificios como grandilocuentes teclados, efectos o voces limpias y simplemente se centra en ofrecer cortes muy bien trabajados de Death/Doom de la vieja escuela.