lunes, 15 de noviembre de 2021

FANCINE 31: CRÓNICA DOMINGO 14

Pues amanece Lunes si no me equivoco en lo que creo que sigue siendo Planeta Tierra, o al menos al salir a la ventana es la impresión que he tenido. La deprivación sensorial y su contrapartida, la sobre estimulación, tienen efectos finales parecidos a aquello del gato vivo o muerto de Schrödinger así que si lo veo por ahí, le explicaré que se deje de cuentos que la física se la explico yo sin complicadas teorías cuánticas, agujeros de gusano e hipersticiones varias. La jornada de ayer es la definitiva, la que hace inclinarse la balanza, el `Axis Mundi´ de FANCINE.... vaya, la mitá. Eso es lo único que hay que saber en cuestión de espacio/tiempo. En estas fechas, mi ecosistema está en el Albéniz y cualquier otro `yo´ que se vea por ahí, podéis ejecutarlo sin cuartel que no es el original.

La cosa es que si no fuera por un tremebundo insomnio que me trae de cabeza lo estoy llevando mejor que otros años (se nota mucho que no son 4 sesiones seguidas sino 3), y una vez dentro y acomodado no estoy teniendo ningún episodio de esos que provocan la debacle... es decir, una película de esas que por lo que sea te provoca un shock anafiláctico al ser compatible con tus gustos y te sume en los páramos del ultramundo. Mejor o peor, hasta ahora estoy acertando con todo y no hay ningún escollo insalvable que me haga salirme antes o me provoque un desconsolado y plañidero llanto. 

Conforme se acerque la fecha de la última jornada, daré un repaso a películas que he visto fuera de los canales oficiales (Censor, In the Earth...) o en el propio cine hace algunas semanas (como Titane que la vi proyectada en el mismo Albéniz creo que dentro del contexto del Ciclo de Cine Francés). Esperaré porque de esas que me guardo hay varias que me gustaría volver a ver en pantalla grande y si se me queda algún hueco, no dudaré en meterme así que al final de las crónicas pues meteré un anexo como he hecho otros años. Sin más, vamos a lo de ayer:

Visitante (Alberto Evangelio; España, 2020)

"Marga, en plena crisis con su marido, decide pasar unos días sola en la antigua casa de sus padres. Allí, empieza a percibir extraños fenómenos que la aterran. En un principio cree que pueden estar relacionados con su difunta madre, pero pronto descubrirá que todo tiene que ver con un pequeño meteorito que cayó en la casa cuando ella tenía 9 años. Ahora, su vida está a punto de dar un giro definitivo".

Una de mis debilidades dentro del cine fantaterrorífico son los Foundfootage por un lado, y el otro las películas con trasfondo científico, multiversos y todo ese tipo de cambios estructurales de la realidad. Alberto Evangelio se marca un más que correcto debut (tras cerca de 10 años rodando cortos) en el que da rienda suelta a una historia sencilla en propuesta pero con ramificado complejo en su tramo final. Con efectos especiales analógicos de toda la vida, sin recurrir a lo digital, Evangelio trabaja la película al más puro estilo Los Cronocrímenes, Primer y toda esa caterva de cine matemático que tanto descoloca al espectador. Fabuloso que se hayan usado toquecitos a lo Fulci y Bava (hijo) con esos sintes en la música, los ojos en blanco de la protagonista... en definitiva una película con cierto halo de horror a la italiana (incluso el póster del film)

Las interpretaciones están trabajadas (Iria del Río, Jan Cornet, Miquel Fernández...) y el toque de thriller que flota debajo de la historia del meteorito (no quiero hacer spoilers) puede servir de anclaje para el espectador como guías salvavidas en las que no perderse porque conforme se acerca el tramo final, todo se vuelve confuso y complicado de seguir. Está claro que no es cine para todo el público pero si logras meterte dentro de la historia y olvidar que no hay grandes presupuestos, vas a disfrutar mucho con su propuesta así que deseando ver a Alberto Evangelio con un poco más de recursos. Ya esta Visitante me ha encandilado aun teniendo partes algo incoherentes o que avanzan a trompicones. 

The Advent Calendar (Patrick Ridremont; Francia/Bélgica, 2021)

"Eva es una ex-bailarina que ahora está en silla de ruedas sin poder andar. Cuando su amiga Sophie le regala un viejo calendario de adviento de madera antes de Navidad, se da cuenta de que cada ventana contiene una sorpresa que provoca resultados en su vida real: algunos positivos, pero la mayoría negativos... Ahora Eva deberá elegir entre deshacerse del calendario o poder volver a andar... aunque cause muerte a su alrededor". 

Ridremont es un director al que conozco de la fantástica serie La Foret en su faceta como actor. De director le antecede la muy laureada Dead Man Talking (2012) pero que yo sepa no ha sido hasta Le Calendrier que ha vuelto a la dirección. La película que nos trae tiene un grave error que posiblemente no le perdonará los aficionados más longevos y cerrados del género, obviar la potencia intrínseca en la narrativa visual francesa y coger prestados elementos del cine americano palomitero de terror. Lo que bien pudiera haber sido otra buena muestra de la buena salud de cine extremo francés se cae en picado aquí en lo que parece una especie de Destino Final en versión Calendario de Adviento. Ni la belleza magnética de Eugénie Derouand salva de la quema a un detritus fílmico larguísimo en metraje cuyo único interés radica en ver de qué forma va a morir el siguiente.

Si gustas de este tipo de cine comercial, pues disfrutarás de lo lindo. Si esperabas cine de terror a la francesa vas desencaminado salvo en algunos toquecitos aquí y allá.

The Feast (Lee Haven Jones; Reino Unido, 2021)

"Una joven sirve a un grupo de privilegiados invitados que cenan en una remota casa en la parte rural de Gales. Los invitados no son conscientes de que esta será su última cena". 

El director galés Lee Haven Jones deja un poco de lado su curtida labor en el mundo de las series para lanzarse de lleno a una muestra más de la cada vez más potente escena del Horror Folk. La maravillosa Annes Elwy (de las series Electric Dreams y Hidden o películas como The Toll y El Apóstol) encabeza un reparto excelente (algunos comparten papeles en series, otros tienen ya una larga trayectoria). 

El arranque pausado y pastoral, con personajes extremadamente snobs y excéntricos podría recordar al cine griego de la dupla Romain / Costa-Gavras, o al austríaco Haneke. Escenas muy calmas, tensas y visceralmente casi insoportables donda la tensión podría mover un manómetro que flotara por allí aunque luego, lenta e inexorablemente se vaya pasando a una historia con giro radical (no spoilers) de Horror Folk a la galesa. Estómagos delicados podrían verse afectados aunque la principal virtud de esta es el suspense servido a fuego lento, alternando por igual bellas escenas de parajes exteriores con un submundo claustrofóbico en el interior de una casa cuyos pasillos parecen esconder más de lo que parece.

Si bien es cierto que el último tramo, cuando se revela el misterio resta bastante a la intensidad del clímax final, todo está rodado de forma tan exquisita que ya poco importa. Lo único que tiene que hacer el espectador es dejarse llevar hacia la catarsis final, no exenta como digo de hemoglobina y escenas duras. Muy recomendada.

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Cuando llego a casa relativamente temprano y para combatir el insomnio no me meto en la cama sino que me voy un rato al sofá, me pongo un Podcast en el reproductor (de música, no el genital) y parpadeo.... es de día y he dormido en el sofá sin darme cuenta. Café, en marcha... vuelta al engranaje. Escribo, me acicalo. Pues amanece Lunes si no me equivoco en lo que creo que sigue siendo Planeta Tierra, o al menos al salir a la ventana es la impresión que he tenido....

domingo, 14 de noviembre de 2021

FANCINE 31: CRÓNICA SÁBADO 13

Jornada del Sábado completada, la verdad es que va picando la cosa en las posaderas. Asistencia bastante fluída y ya va uno dejando algunas películas atrás sin posibilidad de haberlas visto. La maldición de los festivales que por mucho que intentes verlo todo siempre se queda colgada alguna o te fallan los cálculos por el embotamiento mental. Dicho lo cual, terminada de ver la algo irregular La Hija, me arrepiento de no haberle hecho caso a la intuición y meterme en La Terra del Figli... porque bueno, uno de los pelotazos del festival este año, que es la presencia de Bill Plympton, también era otra opción pero me he tropezado con él tantas veces entre pasillos que casi que el encuentro ha sido íntimo (Bill para allá, Bill para acá... madre mía qué aguante tiene el hombre, viendo películas y moviéndose como un chavalín). Plympton está casi que ligado a la historia de FANCINE y es que sus cortos se han ido proyectando cada cierto tiempo en la sección de Animación (lo recuerdo desde la época del Cine Teatro Alameda). Por cierto, creo que si cambio algunas letras y pongo Pilly Blympton me invento su alter ego femenino escritora de novelas de misterio juveniles (prima apócrifa de Enid Blyton).

Al que sí tenía muchas ganas de ver es al director de Caveat, que nos regaló ayer su magnífico y potente debut aderezado con preguntas y respuestas sobre cómo grabar una película con el mínimo necesario y sacarla a flote con creces. Fantástico Damian Mc Carthy. Creo que los malagueños no somos conscientes del alucinante evento que transcurre por estas fechas y que lleva más de tres décadas formando parte de nuestra historia. Cuando FANCINE comenzó (otro nombre, otro lugar de proyección) Málaga era otra ciudad bien distinta, menos aséptica y con algo más de olor a orín en sus calles... lo que ahora es el Soho era un nido extrañísimo de recovecos por donde se fistulaban los espectadores una vez terminadas las sesiones. Los tiempos del Teatro Alameda han quedado atrás y aunque a veces me entre la nostalgia, poco a poco voy proyectando aquellas sensaciones en el Cine Albéniz, que por justo derecho se ha convertido en mi nuevo `lugar de recreo´. Un lugar/hogar muy cercano que debemos cuidar entre todos siendo conscientes del esfuerzo humano y personal detrás de la organización de un festival de estas características, que pasa por muchísimas fases a lo largo de su historia y que al final, lo que queda es el puro divertimento en nuestras retinas. Los pases de hoy son la nostalgia de mañana, acude ahora que puedes.

Caveat (Damian Mc Carthy; Reino Unido, 2020)

"Isaac, un vagabundo solitario con pérdidas parciales de memoria acepta un trabajo que le ofrece Barrett, su antiguo casero. Consiste en cuidar de su sobrina Olga, una mujer perturbada psicológicamente que vive en una casa abandonada en una isla remota. Cuando Barnett convence a Isaac que se confine en la casa y les deja a solas, comienza un juego de persecuciones en el que Isaac debe luchar por sobrevivir en el contexto de un terrorífico resurgimiento de su memoria". 

Vaya pedazo de debut al largometraje se ha marcado este director de origen Irlandés. Fascinante y claustrofóbica, Caveat toca todas esas teclas necesarias en el espectador para que se quede imantado a la butaca sin opciones de desviar la mirada. Mitad thriller psicológico y mitad film con tintes sobrenaturales, desde el minuto 1 se pone la carne en el asador con una simple pero potentísima propuesta. Un tipo aislado en una casa decrépita al cuidado de una enferma mental y acotado en movimientos por una cadena. 

Grabada de forma encomiable, haciendo que la escasez de recursos no impida que el ritmo narrativo decaiga siquiera un instante, estamos ante una de las películas más potentes de este año. Sus actuaciones sobresalientes (sore todo eso nos cuenta luego Damian en el careo tras la proyección), y sus influencias relativamente clásicas (John Carpenter por ejemplo), denotan a un director que `comprende´ a la perfección lo que reclama el espectador de cine de terror... vivir en persona un pequeño tour de force hacia un sobresaliente y terrorífico clímax final con toquecitos a Poe. A Caveat ni le sobra ni le falta un solo segundo. No tiene rellenos de fotogramas o partes flojas; es un pulso desde que se comienza hasta que acaba de pura evasión fantaterrorífica con una trama que queda `ex profeso´ abierta en algunos lugares del guión para que el espectador, siempre ávido de teorías diversas, añada o reste lo que le plazca. Quiero más de esto, por favor.

Wild Men (Thomas Daneskov; Dinamarca, 2021)

"En un desesperado intento por curar su crisis de los 40, Martin abandona a su familia para vivir en las alturas de las montañas noruegas, donde se dedica a cazar y recolectar tal y como hicieron sus ancestros hace miles de años".

Manda perejiles que el estreno en Dinamarca de la película tuviera que retrasarse por los aciagos eventos ocurridos el 13 de Octubre del pasado mes cuando un tipo armado con un arco se lanzara a tirar flechas en una tienda de ultramarinos matando a varias personas. Viendo el poster del film no me digáis que la realidad no supera a la ficción... bueno, cambiando el tono, porque estamos ante básicamente una comedia (con toquecito existencialista), Wild Men es una delicia de inicio a fin. Imposible no caer atrapado en su impresionante fotografía y exteriores y en su sutil humor negro, quizás todavía más extraño que las comedias inglesas. Los actores... viejos conocidos si sois habituales al cine nórdico como Rasmus Bjerg o la mucho más conocida Sofie Gråbøl (de series tan potentes como The Killing) aquí relegada a un papel secundario.

Situaciones hilarantes, crisis de la mediana edad, y unas líneas de diálogo muy poderosas contrastan con explosiones de violencia a lo nórdico (no se cortan un pelo). En cierta medida podría entroncarse con algún que otro film de Quentin Dupieux pero aquí nunca se llega al extremo de la pérdida de realidad tan propia del francés. Tenía mis dudas sobre si iba a funcionar una propuesta semejante (seguro que si en Yanquilandia hacen un remake ponen al penoso de Robert de Niro como protagonista) y me quito el sombrero una vez más ante el cine noruego y danés (algo más sobrio y Noir), ahora mismo a un nivel bastante alto.

La Hija (Manuel Martín Cuenca; España, 2021)

"Irene tiene quince años y vive en un centro para menores infractores. Se acaba de quedar embarazada y está decidida a cambiar de vida gracias a Javier, uno de los educadores del centro. Javier le ofrece vivir con él y su mujer Adela en la casa que tienen en un paraje aislado y agreste de la sierra para que pueda llevar a buen término su embarazo. La única condición a cambio es que acepte entregarles al bebé que lleva en sus entrañas. Este débil pacto puede verse comprometido cuando Irene empiece a sentir como suya esa vida que lleva en su interior".

No sé si es porque tenía las expectativas demasiado altas, pero hay algo en lo nuevo de Martín Cuenca que no me termina de convencer. A priori está todo ahí; el magnético siempre Javier Gutiérrez que se come la pantalla.......................... y para de contar. El resto lo siento pero no está a la altura. Patricia López Arnaiz y su personaje no están lo suficientemente trabajados a nivel psicológico resultando algo anodinos a pesar de lo `enfermizo´ de su propuesta. Me explico. A pesar de que la película dura dos horas, se hace muchísimo hincapié en Javier Gutiérrez y se olvida al resto, que hacen aguas por todos lados. Irene Virgüez no es capaz en ningún momento de crear el más mínimo de tensión, ni con sus diálogos ni con sus miradas ni tiene la fuerza suficiente para echarse a los hombros el supuesto clímax violento final propio de estos films. 

Luego tenemos a otros dos que no sabe uno dónde colocarlos. Se habla de Osman durante la primera parte del film como un muchacho problemático y se le dibuja psicológicamente de una forma que para nada coincide con la pánfila interpretación de Sofian El Benaissati, que para más inri todavía se puede empeorar con los momentos más bajunos del film, que son para Juan Carlos Villanueva en su personaje del comisario. No voy a hacer Spoiler pero la escena de su `visita a la casa y entrega del peluche´ destroza toda la película. 

Con todo, hay partes que se salvan, los exteriores (rodados en Jaén) son fantásticos y la historia en sí es cruda. ¿Qué falla?. Para mí, exceso de metraje y obligar a Gutiérrez a que mantenga la tensión de toda la película. 

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Hoy sí voy algo cansado. Llego a la parada con un frío tremendo en los huesos, el autobús se retrasa 30 minutos y tengo algo de sueño. Cada vez que parpadeo, me parece ver a Bill Plympton amenazante detrás de una palmera, o detrás de un alcorque, o mirándome en la lejanía..... tal y como dijo el niño del sexto sentido, este año puedo asegurar que "a veces, veo BILLS PLYMPTONS". 


sábado, 13 de noviembre de 2021

FANCINE 31: CRÓNICA VIERNES 12

La carrera de fondo que resulta un festival de estas características te obliga a marcarte unas férreas pautas si quieres llegar con un mínimo de salud al final. Cada uno debe saber cuáles son sus flaquezas y qué es lo que hace tambalear sus andamios. Si los andamios son fuertes y eliges bien, las 3 sesiones de la tarde pasan como un suspiro (las de las mañanas las tengo que obviar por motivos bio existenciales). Dentro de la construcción de mis andamios cuento con un pelín de ventaja; por un lado, el fagocitar todo lo que se pone en mi camino en cuanto a cine de terror y fantástico se refiere hace que tengas muy claro lo que quieres ver. Yo por ejemplo no soy seguidor de la animación, del cine asiático evado las grandes superproducciones comerciales y suelo tirar más para esas `insólitas / indómitas´ y demás rarezas de cartelera. Ojo, que si pudiera, haría un pleno y lo vería absolutamente TODO. 

La jornada de ayer Viernes trajo el encuentro con Baptiste Drapeau y Mauricio Carrasco (director y coguionista respectivamente) de The Lodger en lo que fue el preestreno a nivel Nacional y de la que más adelante os contaré. Se proyectaba la escelente Titane en el Autocine y estaba también el concierto de bandas sonoras, además de que previamente en el CONTENEDOR CULTURAL UMA se presentaba el libro de Sergio Hardasmal, La Música de Basil Poledouris... muchísimos ángulos de distancia en esta locura de semana. Aunque hay una predilección especial de los espectadores por la sección a concurso que es la base estructural y vértebra del hospital, yo ayer me marqué un Pleno al 3 en Sección Informativa:

Cloudy Clouds (Christian Schäfer; Alemania, 2021)

"A Paul, de 17 años, le gustan cosas extrañas: trenes furtivos, edificios abandonados, conversaciones susurradas y mochilas perdidas. Quitando eso, parece ser un joven sin virtudes. Su naturaleza misteriosa llama la atención de Dala, su compañera de clase, y de Mr. Bolwer, su profesor amante del arte, ambos aparentemente guiados por deseos ocultos. Entonces aparece el cadáver de un chico en el bosque". 

Primera joya del día, un lento, sosegado thriller psicológico alemán, lo cual ya os tiene que indicar que tendréis que tener una paciencia extrema, que el metraje sea largo y que posiblemente la película carecerá de estructura convencional... es decir, el clímax final posiblemente brille por su ausencia y todo se desvanezca dejándote con la sensación de que quedaba por ahí suelto algún cable. 

Dentro de un opresivo ambiente rural, estamos ante un film de autor que difícilmente podrá gustar a todo el mundo. Su ritmo es lento y todo se va cociendo en pequeños detalles, sin histrionismos innecesarios y vertebrado a través de la construcción de unos sólidos personajes. La comunicación (verbal o no) de cada uno de los alumnos y personajes y su ambiguo transcurrir sórdido que aguanta el suspense durante todo el metraje son sus máximas virtudes. La psicopatía, los recovecos oscuros de la psique y el errático comportamiento adolescente son tratados dentro de una coda estudiantil a la alemana donde brilla las escelentes actuaciones de la dupla Jonas Holdenrieder / Valerie Stoll o el magnético Devid Striesow dentro de un personaje oscurísimo que ejerce de contrapeso (el profesor inválido Erich Bulwer). Cara muy conocida también la de Max Schimmelpfennig de la serie de culto alemana Dark (el joven Noah en 1921).

Si sois de este tipo de cine de autor, disfrutaréis bastante. Si vuestro estilo es otro, lo pasaréis mal con la lentitud y desarrollo.

The Lodger (Baptiste Drapeau; Francia, 2020)

"Julie acaba de empezar la universidad en Burdeos. Se muda a la casa de Elizabeth, una anciana viuda que le ofrece una habitación a cambio de ayuda con las tareas domésticas. Hay una condición: hacer como si Víctor, el difunto marido de Elizabeth, siguiera vivo. Pronto, Julie empieza a sentir su presencia... y comienza un inescapable y peligroso triángulo amoroso".

Disfrute de película de regusto clásico y para colmo rueda de preguntas con director y coguionista, ¿qué se le puede pedir más a la vida?. Un duelo interpretativo fascinante entre la recuperada para la ocasión Jacqueline Bisset (poco más que añadir, su señoría) y la joven Alice Isaaz. Visualmente muy inglesa al más puro estilo Hitchcock (Rebeca), con coqueteos hacia el cine del primer Polanski, estamos ante un fascinante thriller psicológico con tintes melodramáticos. 

A pesar de que no te quitas la sensación de haber visto esta trama antes, su construcción es sólida y la magnética presencia de Bisset ya justifica todo lo que vas a ver. La busca del amor platónico, las utopías y el exceso enfermizo de amor llevan a la cinta a un más que decente clímax final, todo ello aderezado con música muy deudora del gran Bernard Herrmanm (pero sin llegar a las cotas de desasosiego angula de aquel). La irrupción tramposa del elemento sobrenatura no chirría, sino que queda ahí como comodín narrativo que nada más que por las sensaciones recuperadas ya se lo concedemos del tirón. Quizás me excedo pero si se le hubiera dado una fotografía en blanco y negro y sustituido a Alice Isaaz por alguien un poco mayor de edad el resultado habría ganado muchos enteros. Por lo demás, más que notable debut de Drapeau y a la espera de su siguiente film.

In the Shadows (Erdem Tepegöz; Turquía, 2020)

"En una distopía de tiempo y lugar indeterminados, un grupo de personas que viven en una mina son controladas por un sistema de vigilancia omnipresente de los Oficiales. A raíz de la tristeza causada por la pérdida de su compañero y amigo, el protagonista (el Minero) comienza a dudar del sistema bajo el que vive. Tras infectarse de una misteriosa enfermedad en la mina, le empiezan a aparecer cicatrices en el cuerpo. Trata de ocultarlas del resto de trabajadores y el sistema de vigilancia cubriéndolas con ropa y barro. Temiendo ser descubierto, el Minero se aferra a la esperanza de recibir ayuda desde los pantanos que hay cerca de la fábrica. Esa vaga creencia y sus fuertes sospechas le debilitan y desesperan a lo largo del tiempo. Es entonces que se da cuenta de que su existencia depende de la destrucción de un sistema más oscuro de lo que creía, y que él debería ser quién lo destruye".

Grabada en plena Chiatura e Imereti en pleno Cáucaso (Georgia), estamos ante uno de esos films de culto que proyecta Fancine todos los años y que bien pudiera haber entrado dentro de la sección Insólitos / Indómitos. Impresionante cómo llena la pantalla Numan Acar, actor muy conocido por estos lares por series como Prison Break y Homeland, pero que aquí se aleja de esos estereotipados papeles para echarse encima una distopía alucinante cargada de mensaje anti-capitalista y anti-sistema... pero ojito que aquí los paisajes exteriores y la herrumbre de las fábricas de manganeso de Chiatura se convierten en un protagonista más. Sin aburrir ni un instante, deudora del cómic europeísta de Sci fi de los 90 y sus revistas clásicas (Cimoc), su ágil ritmo narrativo y aroma Ballardiano echan un pulso a todo espectador que se sumerja en sus acuosos fotogramas.

El declive de la civilización, los restos de tecnología las impresionantes montañas (y cambios climatológicos) de Georgia ayudan para crear una película que bien podría haber salido de las entrañas de Jodorowsky o Terry Gillian. Por cierto, sigue cosechando premios allá por donde pasa.

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Tras un sprint brutal, consigo lanzarme en plancha y agarrar el tapacubos de la Línea 8 de la EMT, con la mala suerte que se me engancha un trozo de ropa y acabo desnudo. Lubricado, tenso y con la musculatura a punto, consigo asirme completamento cual Hombre de Vitruvio a la rueda y aunque el viaje es largo (y la dicha es buena), tras diez biodraminas al llegar a casa consigo pegar ojo. Hasta mañana.

viernes, 12 de noviembre de 2021

FANCINE 31: CRÓNICA JUEVES 11

Para las primeras maratones el cuerpo está en su sitio; vaya, que el Coronel Mortimer no tiene parte viva y parte muerta nada más empezar. Soy plenamente consciente de cada uno de mis miembros... digamos que todavía estás luchando con hacer en tus tareas algo completamente contrario a lo que sueles hacer, así que bueno, no es hasta la tercera o cuarta maratón en que empiezan a sentirse los desvaríos. Tened en cuenta que el ritual persiste durante prácticamente 9 días (al menos en mi caso): levantarse, dejar lista casa y comida, ducharse, tomarse el café... conforme pasan los días ese primer ritual empieza a confundirse. Dejas lista la ducha, te tomas la casa... y para cuando llegas al final te estás duchando con café y comiéndote la casa. La segunda parte obra como por arte de magia: abrir los ojos y captar los fotogramas a la vez que lees los subtítulos. La explosión de estímulos cerebrales es tan alta que a pesar de que no te mueves (estás en la silla y lo único que puedes hacer es recomponer las posaderas) acabas brutalmente cansado. 

Estoy en las primeras fases, así que todavía Pavlov o Skinner no han conseguido nada de mi psique. Iremos viendo.

Prisoners of the Ghostland (Sion Sono; Estados Unidos, 2021)

"Ambientado en Samurai Town, una peligrosa ciudad fronteriza en la que un despiadado atracador es liberado de la cárcel por El Gobernador, un rico jefe militar cuya nieta adoptada, Bernice, ha desaparecido. El Gobernador le ofrece al prisionero su libertad a cambio de rescatar a la fugitiva. Enfundado en un traje de cuero que se auto-destruirá en tres días, el bandido emprende en un viaje en busca de la joven y de su propio camino hacia la redención".

Puedo decir sin miedo a equivocarme que estoy ante el peor Sion Sono que recuerde. Estamos de acuerdo en que su filmografía es algo irregular, pero siempre se encuentra algún elemento suficientemente bizarro para salvarlo. En esta ocasión lo tenía todo para destrozar al espectador, inclusive al actor de moda Nicolas Cage que desde Mandy (bueno, de antes) está enchufadísimo como recurso de interpretación insana... pero es que ni siquiera creo que sea el propio Nicolas Cage lo que falla aquí, y me explico. Incoherentes giros de guión, saltos y flashbacks poco sutiles y la sensación de que se le volaron 300 páginas del guión a Sono, Prisoners of the Ghostland bebe de clásicos surrealistas para mezclarlos de mala manera. Es como si Tarantino hubiese echado una mano pero para dificultar el proceso... tenemos western, samurais, apocalipsis, violencia..................... ojo, ¿he dicho violencia?... pues puedo afirmar que estoy ante una de las producciones de Sono menos explícitas. 

Así pues, tenéis un poquito de Santa Sangre de Jodorowsky, un poquito de western crepuscular, otro poquito de cine de samurais y cacharros vintage a lo Mad Max. ¿Para qué? Pues básicamente para nada porque a lo largo de los (más o menos 10 o 12) diversos clímax que alcanza la película el resultado es el mismo, un caída en picado con batacazos de guión descomunales, con interpretaciones irrisorias y situaciones que bordean la verguenza ajena. Quizás Cage haya terminado de cumplir contrato con ZYX tras esta cuarta película para ellos (Mum and Dad, Mandy, Color Out of Space).... o no, vaya usted a saber. Poco más que añadir porque os juro que parece que se trata de un film incompleto o algo.

Tides (Tim Fehlbaum; Alemania /Suecia, 2021)

"En el futuro lejano, una astronauta ha naufragado en La Tierra, desamparada desde hace mucho, y debe decidir el destino de la población restante del páramo".

Siguiendo un poco la línea argumental apocalíptica de su anterior Hell (2021), Fehlbaum se pasa del sol a la playa para traernos un trabajo con un excelente arranque donde destaca muchísimo la fotografía que se beneficia del impresionante paraje de las Islas Frigias y de las Minas de carbón a cielo abierto en Welzow Süd, Brandenburgo. Tras el potente arranque con toques a Mad Max pero a lo húmedo, acabamos metidos dentro de una trama muy simplista y previsible que si bien se deja ver por lo potente de las imágenes, le sobran perfectamente al menos 20 minutos. 

Por lo demás, esta Tides (o The Colony) podría perfectamente haberse convertido en serie de Netflix si la hubieran troceado y dado más capas argumentales. Por ahí pululan clásicos televisivos como Sebastian Roché o Iain Glen que parece que llevamos viéndolos toda una vida en pantalla. En resumen, sensaciones encontradas para esta especie de Waterworld estilizada. Le doy un notable y a otra cosa.

A Banquet (Ruth Paxton; Reino Unido, 2021)

"Holly, una madre viuda, es puesta radicalmente a prueba cuando Betsey, su hija adolescente, experimenta un momento de profunda iluminación e insiste que su cuerpo ya no es suyo, sino que está a servicio de un poder superior. Regida por su nueva fe, Betsey se niega a comer pero no pierde peso. En un atormentador dilema entre el amor y el miedo, Holly se ve forzada a enfrentarse a los límites de sus propias creencias". 

Mala suerte no haber podido contar con su directora Ruth Paxton por problemas de agenda. Esta A Banquet me ha suscitado bastantes preguntas y creo que habría sido un careo interesante. Tras un potente y clave inicio, se desarrolla lo que parece un psicodrama familiar con tintes de terror psicológico... o al menos eso parece antes de que todo gire sobre sí mismo y se dirija a una extrañísima atmósfera apocalíptica cargada de pequeños detalles. Brilla la línea de diálogos, donde casi que está la clave del film junto a determinadas y puntuales imágenes como la luna roja, los diversos platos culinarios plagados de intensos colores (y primeros planos)...

En el reparto, impresionante Sienna Guillory y la veteranísima Lindsay Duncan que se llevan de calle al elenco más joven conformado por la protagonista Jessica Alexander y su hermana Ruby Stokes. Hay un momento bisagra en el film en el que todo ya parece transcurrir en un plano psicológico con fuertes episodios de catarsis psicorrágica y ese sutil, ligeramente ambiguo clímax final. 

Por tanto, pequeña gran obra donde se nota el minimalismo inglés, con toques Indie incluso, y que me hizo disfrutar un montón. Si bien no estoy seguro de si la apertura del film conecta psicológicamente con el final o es una burda trampa / recurso estilístico, da la sensación de que su directora nos va moviendo por un sutil cubo rubik familiar donde nada es lo que parece (la conversación cara a cara de la abuela con la madre y las acusaciones vertidas deja caer más detalles enterrados sobre la familia).

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No recordaba pasar tanto frío a la salida de las salas y es que claro, el año pasado con en Pandemic Theme terminaba uno a otras horas de la tarde. Me subo en el Nocturno 4 y observo varias cosas: hay un adolescente con pelo rubio casi platino que habla con su pareja cosas inconexas (él dice unas cosas, ella otras que no tienen nada que ver); un par de jóvenes informáticos proto alopécicos hablan de la comida de empresa y de cómo los que tienen trabajo en casa son los que más ganas tienen de salir.... luego se sumergen en la jerga técnica más críptica que nunca haya escuchado; observo sus manos y están tan tiernas que uno se da cuenta de que (al menos uno de ellos) duraría 30 segundos en un bosque antes de implosionar. Mi reflejo en el espejo no ofrece un panorama mejor, hasta que me doy cuenta de que el del espejo no soy yo y suspiro aliviado.

jueves, 11 de noviembre de 2021

FANCINE 31: GALA INAUGURAL Y PISTOLETAZO DE SALIDA

No sabía cómo empezar este texto sinceramente; aquí ando con mis gafas empañadas por el caliente y potente café que me estoy inyectando cuando una mirada hacia abajo, al ominoso filo de la pantalla, me desvela que hace 11 grados de temperatura. Justo al lado, la fecha: 11 del 11 de 2021. Y por cierto, como reportero de Prensa, es mi onceavo año consecutivo cubriendo FANCINE. Cosas de la ciencia que coincidan tantas cifras imagino yo... no sé, quizás esto sea como la combinación de un candado que no girará hasta que no cumplas ciertos requisitos. Tal y como la paradoja de Schrödinger no sé si la parte de mí que está dándole al teclado es la viva o la muerta. El tiempo ha pasado tan rápido que tengo la sensación de que entre la Edición 30 y la 31 no ha habido nada... como si con una inmensa goma hubieran borrado todo o doblado la página para hacer coincidir los dos recuerdos.


Pues bien, lo primero es que estoy más que agradecido (como siempre) a que la organización me haya dejado un hueco, más si tenemos en cuenta que el llenazo de ayer en la Sala 1 del Albéniz creo que fue histórica. He pasado un (literalmente) un AÑO DE MIERDA, viendo películas reales en mi centro hospitalario de trabajo. Desde dramas a luchas por el poder, desde cosas de zombies y sangre a la utilización de aparatos que bien podría enseñarnos a manejar José Corbacho en su rol de El Científico Loco a esa ya sucesión de olas del Sars Covid 19 que parecen partes de Fast and the Furious (eso porque sois algunos muy jóvenes, pero Kárate Kimura tenía muchas más partes, algunas hasta ilegales). Dicho todo esto, sentarme a disfrutar de esta edición del Festival no ha sido sencillo. A pesar de tenerlo todo atado desde el principio del año, las altas burocracias se empezan siempre en dinamitar el bienestar de uno pero un giro de Cubo Rubik permite que esté aquí un año más dando la tabarra. 

Cuando me siento en la butaca, es como el giro de la gorra aquel de Stallone en Yo, El Halcón. La tranquilidad me embarga y una potente sensación de seguridad mental arropa hasta al más inquieto. FANCINE ha nacido y crecido como un huevo de dinosaurio amparado al calor de sus seguidores, los más fieles del lugar, y que no se dejan sobornar por prácticamente nada. En una era tecnológica extrañísima plagada de enemigos como el streaming, las plataformas audiovisuales y esos paquetes promocionales de a euro, cuesta casi creerse que una legión de espectadores quiera, reclame y siga apostando por la sensación del cine en versión original y con los encuentros con los directores (este año, ni más ni menos que la leyenda cáustica de BILL PLYMPTON nos espera junto a un montón más de realizadores y quien por cierto ha diseñado todos los gatetes).

Miro hacia delante (bueno, hacia atrás) y José Corbacho está haciendo carantoñas con la Vicerrectora Tecla Lumbreras a la que para la posteridad llama Petra. Hace unos instantes asistía al montaje músico visual de Cabezazoo y Azael Ferrer; parpadeo y esto entrando en la Sala.... huele a Máquina de hacer humo. Vuelvo a parpadear y Corbacho y Tecla, envueltos en humo, flotan por encima de mí al son de los impulsos electrónicos de Cabezazoo. y es ahí, en esta fugaz visión onírica donde se me revela todo: los de FANCINE no querían decir 

"NOS HACE FALTA LA FÍSICA CUÁNTICA", sino que un maño dijo: "CUANTICA FALTA NOS HACE LA FÍSICA"

Que comience el espectáculo:

Silent Night (Camille Griffin; Reino Unido 2021)

"Nell, Simon y su hijio Art están preparados para dar la bienvenida a sus amigos y familiares para la que promete ser una perfecta velada navideña. Perfecta excepto por un detalle: todos van a morir". 

Debut al largometraje de Camille Griffin con plantel de lujo (Keira Knightley, Matthew Goode o Lily-Rose Depp) y nada más y nada menos que sus tres hijos como protagonistas, destacando Roman Griffin Davis en un intenso papel melodramático (a quien por cierto ya vimos en esa joyita que es JoJo Rabbit). Excelente guión (no en vano creo que ganó dicho galardón en Sitges) se aúnan un exquisito humor negro en una comedia (de situación) que se va mezclando poco a poco mediante un giro sutil a un contexto apocalíptico. 

A lo largo del film, se van sucediendo hilarantes momentos (a la británica) que se alternan con el puro drama, pero sin dejar en ningún momento a la moralina hacer acto de presencia. Así, Silent Night es más dura de lo que a pudiera parecernos y su lanzado final es todo un tour de force narrativo de exquisitez minimalista. Hacer este tipo de películas apocalípticas no es nada fácil, menos cuando la comedia es el elemento que lo vertebra todo. Creo que la elección de proyectarla en la Gala Inaugural es acertada; dejarla para la Clausura, y salir a las calles con los adornos navideños puede cortocircuitar la psique de cualquiera. Me da la sensación de que estamos ante un clásico instantáneo, el tiempo lo dirá.

A veces te das cuenta de que para hacer una gran película y transmitir emociones tienes que tirar de lo práctico y sencillo. 

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Pues doy por inaugurada la edición 31 de FANCINE, que a mi modo, guste más o guste menos, cubriré en la medida de mis posibilidades neuronales. Este año hay sesiones matutinas así que quizás cada crónica tarde un poco más de lo acostumbrado. O no, vaya usted a saber. Sobre lo que hay en cartelera, los eventos organizados y todo, no me seáis perezosos porque en la web del festival lo tenéis todo. Aquí se intentará dar una visión no sé si distinta pero intentando transmitir sello propio.

O no.

Hasta mañana.


martes, 9 de noviembre de 2021

MARAGDA - "MARAGDA" (SPINDA RECORDS, NAFRA RECORDS, NECIO RECORDS; 2021)

El texto de presentación del debut de MARAGDA dice: "This record tells the story of Maragda, a civilization that took refuge underground after the Great Disaster. Many years have passed now, and the memory of a life on the surface has completely faded. People live under the oppression of a totalitarian government, The Core, when suddenly a strange voice speaks inside their minds. After this call, a group of rebels launches an expedition through The Unknown, willing to discover the secrets of Maragda”

.... ¿Os suenan los parámetros sociales?. La verdad es que este apocalíptico concepto me trae de cabeza a los Yuri Gagarin o a los Mars Red Sky a la palestra. Toda esa vorágine de Garage Psych con tintes Folk que pueda venir de sitios como Sulatron, Nasoni, Transubstans o Subliminal Sounds está concentrando su particular escena y onda a través del `Axis Mundi´ de lo psicodélico via el sello cada vez más caleidoscópico SPINDA, esta vez en coedición junto a NAFRA y NECIO RECORDS.

Maragda (o verde esmeralda) son Marçal (bajo, voz y sintes), Guillem (guitarra, voz y sintes) y Xavi  (batería y voz). Este homónimo álbum se produce, graba y mezcla por Edgar Beltri en La Atlántida Estudio con posterior retoque alquímico (y por tanto, las conexiones aquí y allá con Motorpsycho van a ser audibles) por Peter Deimel (Black Box Studio). Cubierta, artwork y todo eso es obra de Xavi Forné  (Error! Design). Las ediciones que ofrecen va para todos los gustos.. desde el precioso splatter en Clear Green al clásico vinilo negro o el Jewel Case CD (adaptación para los convulsos tiempos que estamos viviendo). Por poner una pega estúpida, hubiera preferido de portada la contraportada... cosas de viejo cascarrabias que soy.

En cuanto a sonido, tenemos una potente descarga de Psych muy metalero, cósmico pero con un deje punkarra en algunos tramos que se entrelazan a la perfección con una trabajadísima técnica. Los temas por lo general cortos (el disco se va a los 30 minutos) con una inmediatez de los temas que vuelven a traer a colación su toque garajero. Partes más angulares, requiebros imposibles de guitarra y mil y un detalles conectan a la banda con el Prog de cuño nórdico (qué se yo.... Tusmorke, o todo esa permafróstica movida retropsicodélica de Apollon Records, Svart o Karysma). Pero veamos... Maragda vienen de Barcelona y si mi memoria no me falla, podría trazar todo un eje de bandas, dibujar una línea trashumante que lleva de allí a Valencia... básicamente, es meterme un enema de petazetas y dejarme caer por la geografía de la piel de toro movido por el impulso de las sugerentes explosiones anales. La parada, pues más o menos en el local de ensayo de los Cabalgata Cósmica, por poner similitudes que capto. Las partes más cargadas de Fuzz vibran con unos persistentes teclados (algo así como una versión más metalera de Vanilla Fudge), y el resultado final pues 7 consistentes himnos con, lo mejor de todo) leves y comedidas incursiones en el Stoner, género que llevo más de una década intentándolo borrar de mis conexiones neuronales como si de una infección se tratara, que afortunadamente queda tapado por giros imposibles y poliédricos entre algo de Rush con toques sinfónicos. ¿Complejo, eh?.


"The Core is the Whole" puede llevar a engaño. Sus toquecitos a Yob y la distorsión cuasi Sludge demuestran el trasfondo metalero de Maragda, pero ojo que conforme van pasando los segundos nos metemos en terrenos más Prog. Voz limpia, insistente base rítmica y atmosféricos teclados (casi diría que tienen regusto Canterbury) permiten abrir espacios para que la guitarra se abra en el minuto 3 en una mezcla muy sutil entre limpieza y distorsión. Hay mucho de Post Doom en este corte en sus cambios de ritmo (algo así como los Kalte Sonne) que continúa en "The Calling" pero esta vez afilando más la faceta Space Rock. Lenta pero inexorablemente se va entrando en ignición con un enchufadísimo tempo rápido que deja de lado afortunadamente cualquier atisbo anquilosado que pudiera existir en el primer corte; toquecitos a Hawkwind como no puede ser de otra manera resuenan mayestáticamente tanto en las letras como en la forma de abordarlas (esa casi imperativa forma de soltar las frases es una delicia). Los pasajes en los que se queda solo el bajo son más punkarras que ponerte un imperdible de pendiente, pero bueno, con esto de la globalización vamos a encontrar tribus urbanas hasta en gravedad cero. Fantástico desfase rockandrolleropara finiquitar un tema que pone el listón muy alto.

Sigue "The Hermit" con una enrevesada línea de la guitarra. Lo Psych(iátrico) se va adueñando de todo como el moho verde. La forma en la que se apoyan en la base rítmica es muy de los franceses Mars Red Sky, pero bueno, el Cosmos estaba puesto cuando llegamos. Fantásticos los coros y la garajera, descacharrante forma de descomponerse la guitarra cargadísima de Fuzz y reverb. Bajada del tempo para "Orb of Delusion" en forma baladesca (otra vez esa manera de construir desde el minimalismo del bajo de los Mars Red Sky). Si se pega bien la oreja a los altavoces vamos a sentir una forma de tocar la guitarra que recuerda a Acid Mothers Temple (cuando son asequibles y no se acoplan telúricamente con el mismo universo), además de un bajo pétreo como un viejo monumento de la antigüedad. 


Ecos orientales en la fabulosa instrumental clásicamente Prog de "Crystal Passage", con unos órganos que ponen los vellos de punta y preludian el pelotazo que acabará resultando "Beyond the Ruins", Neo Psicodelia muy potente, rápida y difícil de encasillar. Impresionante hostia a mano abierta con los dedos en centrifugadora... aunque vuelven esos típicos parones a lo MC5 pasados de rosca a lo Zen Guerrilla esto es otra cosa y en directo debe ser una apisonadora. No solo el nivel no ha decaído sino que el álbum termina por todo lo alto con la pastoral "The Blue Ceiling", ese tipo de cortes redentores y crepusculares con despiece de notas de exquisito Rock Desértico con la salvedad de que enlaza sutilmente en un acelerador de partículas tipo Wooden Shjips. Estructuralmente Heavy Psych californiano, a la sazón fin de fiesta para un pedazo de debut como la copa de un pino que se han marcado estos jovencísimos MARAGDA.

Esperando con expectación al siguiente:

https://maragda.bandcamp.com/

viernes, 5 de noviembre de 2021

GORSEDD FM - "THE PROMISE OF ROT" (ESFINGE DE LA CALAVERA; ESFINGE 22, 2021)

El sello de culto ESFINGE DE LA CALAVERA me manda uno de los discos más arrebatadoramente complejos, camaleónicos y fascinantes de lo que llevo de año. Al margen de cualquier posible etiqueta, se trata de música que cambia en el momento del día en que la escuches y el estado de ánimo del oyente (y os juro que no estoy de broma). La banda GORSEDD FM se forman en Estados Unidos (creo que el campamento base debe de andar por New York) y son básicamente Axel Siege y Efek Walpurgis, enigmática dupla donde las haya que comienzan a dar guerra hace un par de años con una serie de extrañas ediciones, muchas de ellas en formato privado o de cortísimas tiradas. Nos Wyl (2019); Parhad (2020), Dymchwel (Ep, 2019) y alguna que otra son el preludio al excelente The Promise of Rot que ve la luz en este 2021 (como otros, se graba durante el confinamiento global pandémico) tanto en formato Vinilo (Death Shadow Records) como en Digipack Cd de los citados Esfinge de la Calavera. Si no me equivoco la versión cassette la saca Boul God pero no lo he investigado demasiado.


Sigamos analizando. El tema GORSEDD podría merecerse un artículo propio. Gorsedd Cymru (inicialmente Gorsedd Beirdd Ynys Prydain) es una comunidad / sociedad de poetas, escritores y afines que desde 1792 (fundados por Edward Williams, aka Iolo Morganwg), acumulan una serie de rituales de corte celto-druídico mitad inventados, mitad basados en vaya usted a saber qué. Sincretismo en grado sumo, niveles de ascensión tipo masónicos y en definitiva todo un submundo que investigar... porque también tendríamos las diversas ramas Gorsedh KernowGoursez Vreizh, cada cual con su propia idiosincracia. De modo más general, GORSEDD se aplicaría a `bardo´ de los tiempos modernos. Cuando añadimos FM ya la cabeza me estalla y me imagino una estación de radio pirata celtodruídica emitiendo vaya usted a saber qué en espacios muertos del dial en horas inhóspitas de la madrugada. 

(Ritual Gorsedd Cymru)

Me centro. A nivel técnico se graba, mezcla y masteriza  por Sasha Stroud (Artifact Audio) excepto algún añadido o retoque por Zoltán Sindhu. El fantástico artwork es de Elya Inbar y luego nos quedaría hacer una breve descripción del sonido antes de meternos en materia... y aquí llega el problema. Ellos se autodefinen como `folk-tinged post-punk´ y yo voy a intentar traducir eso a mis palabras. Sábanas de guitarras acústicas campean (digo campean porque la sensación es Folkie, pastoral y todo eso) entre partes que podrían recordar tanto a una versión Lo-Fi de Empyrium como a unos Bethlehem que se hubieran pasado al Krautrock de Sergius Golowin o Witthüser & Westrupp. Voces Black se alternan con partes susurradas o limpias, creando un furioso contraste angular que se transmite de igual modo a los punzantes riffs de las guitarras, muy Post Punk de corte siniestroide. Puesto en conjunto funciona igual de bien que los megalíticos discos de Julian Cope, pero con detallitos que te hacen dudar de si estás dentro de un álbum de Black Depresivo a la francesa o en un tramo experimental apócrifo de Current 93

The Promise of Rot es un impresionante descubrimiento que me tiene atrapado. La sutilidad de las melodías oscurantistas propias del Black Doom finés que podrías encontrarte en un disco de Unholy se borra al segundo siguiente. Es de una maestría tremenda lo que han grabado esta gente; tomando lo melódico como base han fusionado el Dark con el Black Metal y el Death Rock, metiendo en la compostera fraseos acústicos Folk y Avantgarde que te dejan absolutamente embriagado en los escasos 36 minutos que dura el álbum. Si intento recordar una banda que me haya provocado estas sensaciones tendría que irme a cuando descubrí a los Crumbling Ghost (por alguna razón el corte "Fruit Falls and is Trampled" me recuerda a "Omie Wise" del homónimo disco de aquellos). Los tempos son por lo general lentos o medios (con eso ya me ganan) y luego tendríamos el apartado de las letras cuasi NeoFolk que prefiero sean ellos quien definan:

" Lyrically, The Promise of Rot is a songbook of tales about emotional abandonment, physical disrepair, and social malaise. Musically, the duo interprets the rustic dark rock introduced by acts from northern and eastern Europe through a distinctly American perspective, a cultural lens deftly calibrated by producer Sasha Stroud, who injects the duo’s sound with a fresh Atlantic air not flowing through the band’s more lo-fi offerings of the years passed. The final product is a forlorn thrust of misdirected energy and sincere sorrow, a tribute to the ease of ignorance and the pain of a purposeful existence".


Abre la mistérica "I Promise to Rot" con lo que parece un loop de teclado sobre la que se mueve una guitarra acústica de raíz celta. No sé si alguien recuerda a los maravillosos Miasma and  and the Carousel of Headless Horses. Un corto tema instrumental que da paso a "The Forgotten Tune", vertebralmente parecida a los Empyrium y con algo de Pagan Fok por ahí pululuando; creo que tampoco andaría desencaminado si digo que pueden traer a la cabeza a la segunda hornada del Black Noruego de los primeros Dimmu Borgir en su celebérrimo For Al Tid en los esbozos de la base rítmica. Otro elemento serían los escondidos sonidos en segundo plano rayanos en el Dungeon Synth (sus trabajos anteriores tenían un poco de esto), algo que se nota en las simplistas pero efectivas sábanas de texturas de los sintes. Como un meteoro nos metemos en tonos lúgubres, góticos un Post Punk con "The Door Left Open" que habrá oyentes que conecten con Katatonia y con razón. Muy bueno el insistente riff central de la guitarra y la susurrante voz que alterna con el vocoder. Espectacular el inicio del álbum.

Sigue creciendo el disco con el Black Doom atmosférico y punzante (a lo Unholy) de "A Seed Not Watered", plagada de cambios de ritmo, un bajo que de repente surge de la nada para apuntillar un tramo avantgarde fabuloso, y se salta sin solución de continuidad a "His Careful Mistake" mucho más anclada en el Deathrock y el Post Punk pero desde el fresco enfoque que da la base metalera. "Empathy Expiry" arranca intrincada como el Thrash técnico de los Voivod (al menos es igual de opresiva) y denota la inevitable influencia de Celtic Frost o incluso Tryptikon aunque ojo, cuando hablo de influencia es eso, no que suenen igual. Es más, si los aspectos germánicos Krautroquianos están en las partes acústicas, no menos cierto es que lo depresivo metalero es reino de los Bethlehem, pero claro... cuando crees que has llegado a la zona de comfort se le da a todo una vuelta de tuerca con "Lovers Grown Distant Over Time".


Bajada a terrenos Doom con "Remnants of Rememory", el corte más largo del disco con 5 minutos y algo. Como si coges a los Opeth de su época buena (sí, tienen época buena y época mala) y los drogas con opiáceos para que toquen mucho más lentos y abotargados. La melodía central de la guitarra (con su poquito de distorsión) y sus adornos de teclado son Post Punk de ese que casi llena a lo Emocore (afortunadamente sin entrar), aunque si le doy otro enfoque en mi cabeza el Pop finlandés y nórdico está muy cerca de esto. "Fruit Falls and is Trampled" hace que me implosione la cabeza con un triposo, pastoral y circense himno con coros Neo Folk (ya comenté lo de Crumbling Ghost), todo con una cadencia onírica y lejana, brutalmente atemporal y de una exquisitez digna de elogio.

The Promise of Rot se cierra con la efervescencia oscura y magmática de "Sealed Well of Tenderness" con clímax rápidísimo (blast beats inclusive) y la outro instrumental "My Soul Abandonment".

Vaya sorpresa me he llevado con este disco. MUY RECOMENDADO.





lunes, 1 de noviembre de 2021

REGEN GRAVES - "CLÍMAX" (PARIAH CHILD CD019 / YOSHIWARA COLLECTIVE 309, 2021)


Hace unos meses os presentaba a Regen Graves, músico italiano que toca en los celebérrimos doomsters Abysmal Grief además de en la leyenda occult/doom Tony Tears, cuyo último The Atlantean Afterlife... Living Beyond os traje por estos lares. Bajo el nombre de Regen Graves Herbstlitch (2019) fue el apabullante segundo trabajo (el primero de 2017 es Doctrines of Fear, editado en cassette por Chrismon Studio) del que quedó constancia en el Blog. Editado por Pariah Child, muestra un Dark Ambient muy particular que recomiendo leáis el texto para mejor comprensión. The Cruelty of Hope (también en cassette, y editado por At War With False Noise) preludia el impresionante último disco que os traigo hoy, de título Clímax, y envuelto bellamente en un minimalista Digipack en formato A5 con el binomio Pariah Child / Yoshiwara Collective como impulsores discográficos. La portada habla por sí sola; fotografía en sepia de lo que parece un edificio afectado por los efectos de Guerra y quizás conectada de alguna manera a Almanac of Fall (1984) de Béla Tarr que se desarrolla en un claustrofóbico apartamento en Hungría.

(The Cruelty of Hope, 2019)

40 minutos de un soberbio Ambient mezclado con toques experimentales, trazas Industriales y pátinas de teatralidad a la italiana conectando con todo ese maravilloso fondo de catálogo de Prog oscuro de sellos como Black Widow. Pero no me entendáis mal. Esto es electrónica muy oscura pero que no huye de lo melódico como vértebra constructiva de los temas, cosa que al menos para mí es de agradecer. Tras un breve `fade in´ entra "Immutable Reality" borrando el silencio con un flujo de desasosiego considerable de lo que parece un KorgMS20; campanillas y diversos efectos crean una sensación de soledad sobria, hasta que entra un arpegio de órgano eclesiástico que pone los vellos de punta. Aquí se me vienen a la cabeza proyectos como Umberto, Zoltan y Rashomon (qué diablos, hasta moléculas de Jacula) pero no tan cinematográfico. 

Equilibrio perfecto entre improvisación y composición, hay muchos detalles electroacústicos, samplers y un ominoso Drone fúnebre que dota de sudor mortuorio a todo el disco. Como un bucle, se repiten Ad Nauseam toques de órgano y fondo musical al más puro estilo Harsh Noise Wall. Burbujeos, crepitaciones, glitches o manipulaciones radiadas cobran cuerpo retozando entre las bases percusivas programadas. La intensidad va creciendo por momentos y todo crepita (magnetismo y osamenta) en unas magistrales arremetidas de Noise Industrial. Sigue "The Last Stage of Decline" ahondado en el espectro Neo-Giallesco gracias a las programaciones de DarkSynth y los atmosféricos samplers vocales. Tal como sugerí previamente, las composiciones están inspiradas en los trabajos cinematográficos de Béla Tarr y el tema que suena ahora podría ser un Score de cualquiera de sus films anclados en la Guerra Fría. Fantasmagórico a la par que etéreo, Regen Graves transita cómodamente entre el Krautrock berlinés o el Industrial Noise de SPK. Precisamente inicio a lo Coil para "The Window", trabajada a base de múltiples capas superpuestas y un ominoso toque de sintetizador en lo alto de la mezcla. La sincopada base rítmica programada remite a una mezcla entre Simonetti y Carpenter, pero el fondo que lo rodea es bastante complicado de clasificar... imaginaos a Fabio Frizzi haciendo un cameo con los propios Coil y Klaus Schulze

Embriaga y cosifica hasta que te disuelves en la nada.

(Doctrines of Fear, 2017)

La música de Regen Graves posee todo el empaque de las bandas sonoras de terror hispanoitalianas, pero solamente como base sobre la que construir en determinados momentos... es decir, se usa su esqueleto para otra cosa. Si alguien duda de lo que digo, que se ponga "Diegetic Distortion" que brilla por su crudeza a lo Throbbing Gristle. Cuesta discernir si hay alguna guitarra o bajo (creo que sí) acoplándose a base de golpearlo o son solo sintetizadores analógicos, pero el contraste con los anteriores y más melódicos temas es evidente. Ni rastro de Synthwave aquí;  destrucción masiva agreste como andar en chanclas en un descampado abarrotado de jeringuillas en los años 90. 

La parte final usa (en realidad es algo común a todo el disco) las manipulaciones radiofónicas,  excelentes loops y samplers y por supuesto ese tórrido flujo destructor de los sintes analógicos. "Nothing Will be Better" deforma las voces en una de las homilías más perturbadoras que he escuchado en los últimos años (variando pitch y reverb). Impresionante cómo va abriéndose paso la muralla sonora de un Industrial Noise de libro a lo Whitehouse o Sutcliffe Jügend, entrando campanas mortuorias y los suficientes detalles para que tenga que recomendarte que estés vacunado del tétanos antes de escuchar el álbum. Se incluye como Bonus el más asequible "Heat" en modo retro apocalíptico... pura y jodida pista de patinaje con patines de neón donde los participantes llevan romos cútters en la mano. 

Solo uno quedará vivo. No se me pasa que esto podría haber entrado en la película (mismo nombre que el disco) Clímax de GASPAR NOÉ. Impresionante.


miércoles, 27 de octubre de 2021

TIPOS FUERTES EN, UNA HISTORIA DE, CUARTETO FUERTE

I. ANTES |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||

Vamos a comenzar por el inicio. CUARTETO FUERTE es una formación de Jazz contemporáneo, fresco, con ramalazos Free y muy mucho de Jazz Rock (en estructuras), algo que suele ocurrir cuando a la base rítmica de tu grupo de jazz le metes un bajo eléctrico; yo no soy musicólogo, pero una buena parte del sonido se irá a los años de la fusión y otra se decantará posiblemente o bien por el Jazz Modal o bien por estructuras más Free (aquí ya depende de lo que suelan hacer los vientos si los hubiere). Bien, tomando eso como base hagamos un punto y aparte y viajemos en el tiempo un pelín atrás en el árbol genealógico de Juan Miguel Martín (bajo eléctrico) y comprenderemos un pelín mejor la evolución de este fabuloso proyecto... recalamos en Malheur

Malheur vienen a existir unos 5 años o así donde Juan G. Acosta (guitarra), Juan Miguel Martín (bajo) y Manuel Montenegro (batería) revolucionan el panorama del Jazz Rock sureño con tres discazos como lo fueron Dulcia Cum Amaris (Knockturne Records, 2013), Ausiliatrice (Knocturne Records, 2015) y su último La Boca Prestada (Blue Asteroid Records/Magma Series, 2017). Este fue su testamento discográfico, al que podemos añadirle la Demo que reseñé por aquí de cuando me sonaban más Post Roqueros y Psych o algunas actuaciones en directo como esta en el Clarence Jazz Club el 30 de Mayo de 2015 o poco después en el Reciento Eduardo Ocón de Málaga.

No sé si hastiados de repetir dichas sonoridades, o bien porque la virtuosidad de ambos solistas (guitarra y bajo) llegaron a su punto álgido de madurez, parten peras y forman sus propios proyectos. Acosta sigue con Naja Naja Virtud Corona mientras que Juan Miguel Martín se une a Gustavo Domínguez (clarinete bajo), Álvaro Vieito (guitarra) y Nacho Megina (batería y percusión) en el debut homónimo de Cuarteto Fuerte (Titanical Records, 2019).

II. DURANTE |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||

En escasos 30 minutos asistimos a un Jazz muy técnico, plagado de barroquismos y una fuerza inusitada a los vientos como en la espectacular "Malpartido" que abre el disco. Una forma de tocar muy moderna a lo Flat Earth Society, Led Bib, Atomic y otras bandas de Jazz Rock pero quizás con la salvedad de que los exabruptos Free aquí son más comedidos. Destacan espectaculares momentos para el lucimiento de los solistas (Gustavo se sale con el solo) pero haciendo hincapié en las melodías de corte Noir que se consiguen gracias a la potentísima inventiva de la base rítmica; el bajo eléctrico de Juan Miguel es el percutor de una Mágnum y así ejerce en la apertura de "Perros Fuertes" cuya melodía es subrayada de forma excelente por el clarinete y espaciadas pero bien colocadas notas de guitarra. Unas veces la guitarra deja paso al clarinete o viceversa, en otras se lanzan a pequeñas mini jams muy efectivas.

Si me pongo en estado meditativo, capto esos aires Noir Psych Funk excelentes que habitaban en Malheur pero ampliados gracias a lo que les faltaba a aquellos... los vientos. "Hola, ¿Qué tal estás?" es pegadiza como carne de pollo dejada en la encimera de la cocina por dos días y resaltan los duelos clarinete y batería. Más abstracta pero con estructuras clásicas: planteamiento inicial de la melodía, algún puente para la rotación de los solistas y vuelta a la estructura inicial... pero todo tan rápido que la sensación de frescura y originalidad apagan cualquier atisbo de acomodamiento. Digamos que Cuarteto Fuerte salen de la zona de comfort en la que entraran los últimos Malheur. Así se suceden la minimalista "El Trabajo" repitiendo Ad Nauseam un mismo motivo melódico hasta que mutan luego en una excelsa jam tribal cargadísima de percusiones; cuando entra el clarinete me es casi imposible no acordarme de Hidden Forces Trio por razones evidentes. 

No sé si lo he comentado hasta ahora, pero la música es compuesta por Juan M. Martín, la portada del digipack es de Jesús Guisado y la grabación en Estudios La Mina. Sigo, fabuloso mini puente resucitando a Manicini en "Spectrum", mistérico y sincopado para preludiar la explosiva "Sofocos" con una crepuscular intervención de la guitarra que bordea el rock desértico. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el uso del clarinete bajo en el Jazz siempre da texturas de Cámara, sonando a la vez antiguo y fresquísimo en el conjunto cuasi experimental sobre el que se desliza. Fabuloso fin de fiesta con "Una Mala Noche (Muerte en Vida" de un gran lirismo expresivo, estructura bastante más convencionales y que se une de forma sutil con "Els Democrats", con el bajo en estado de gracia, cabalgante y un tono en general bastante pausado, poniéndose fin a un gran disco al que la única pega que puedo ponerle es que no me gusta el orden de los temas. Creo que se hubiera beneficiado de algún que otro cambio terminando con algún corte algo más intenso.

III. DESPUÉS |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||

Por alguna razón que se me escapa, la formación muta para su siguiente Últimeit y al bajo y composiciones de Juan Miguel Martín se le añaden Fernando Caro a la batería, Bernardo Parrilla al saxo alto y el reputadísimo Javier Ortí al saxo tenor. Grabado en directo en la sede de Assejazz (Asociación Sevillana de Jazz), con mezcla de Manuel González (Artisónica), masteriza Trevor Coleman. El artwork es obra de María José Gallardo bajo diseño de Jesús Miguel Guisado nuevamente. Para la edición, SENTENCIA RECORDS.

"Excrecencia de la Evidencia" muestra a unos CUARTETO FUERTE más juguetones que de costumbre, dándole una vuelta de tuerca más jazzística al sonido más fusionado del primero disco, y por tanto en definitiva enclavándose dentro del Free Jazz. Así lo demuestran los impresionantes duelos solistas de Parrilla y Ortí. Un tempo acelerado en una apertura muy explosiva. Siguen los cabalgantes y sinuosos toques de "Borbones Bolivarianos"; el saxo alto se asordina y sincopa mientras una mistérica base rítmica imprime carácter. El saxo tenor y su melodioso tono suelta una fantástica melodía que atraviesa de parte a parte y todo sin perder el Swing gracias a esos tonos insistentes y punzantes del bajo. Menos sobrios, menos fusión rock, pero más Avantgarde sin duda con algo del regusto de las grabaciones de Atlantic (tanto de Coltrane como Coleman o Mingus) de mediados de los 60. Sin embargo, siguen quedando trazas moleculares como "Malpartido otra Vez" en que se vuelcan todos los instrumentos al más puro estilo de los noruego/suecos Atomic, es decir... mezcla perfecta de Hard Bop con explosivos arranques Free, espacios para las improvisaciones de los solistas pero manteniéndose el cordón umbilical con el rock a través de la electricidad inmanente del bajo.

Una de las características más potentes del sonido de CUARTETO FUERTE es que son melódicos y angulares a la vez (curioso porque es en paises norteños donde más se realiza esto con los citados Atomic, Spinifex o Jaga Jazzist). Algo de introspección en el lirismo de "Sedimentos de Pena", preciosa balada vertebrada a través de una sólida base rítmica (el bajo suena a contrabajo) y unos vientos que van creciendo desde los primeros pasos asordinados a un precioso clímax. Bello corte con pequeños acetábulos Zornianos a través de una sutil etimología Klezmer. Sigue "Cornucopia" que me recuerda a la martilleante forma de tocar de los Alamaailman Vasarat... las estructuras jazzísticas empiezan a difuminarse aquí para dar paso a más fusión de la que había mostrado hasta ahora el disco. 

Cerrando este recomendadísimo disco, "Castle Bravo" anticipa crepuscularmente y coqueteando con la clásica contemporénea (parece que los saxos suenan a acordeón) la fabulosa adaptación de Morricone "Il Giardino Delle Delizie" con todo un petardazo de Spy Jazz que arranca con un enchufadísimo bajo y melodías de los saxos al más puro estilo Library Music. Impresionante cierre con interludio que quita el hipo. Ultra recomendado.

Y bueno, lo que tenga que venir, vendrá. Que nos pille fuertes.

https://sentenciarecords.bandcamp.com/

https://cuartetofuerte.bandcamp.com/album/cuarteto-fuerte