THREE BROKEN TAPES es una banda / proyecto malagueño de Juanlu Barlow que comienza andadura más o menos por 2009 y que continuaría singladura con la adición de Fran Barrionuevo. No he tenido oportunidad que yo recuerde de escucharlos (al menos una batida rápida por la maraña de mi memoria no me trae nada claro). En 2013, y con motivo de la publicación de Bye Bye Borrasca, entran en contacto teguminoso con la coreógrafa Ximena Carnevale, fruto de lo cual surge la pieda de danza contemporánea CRUDO (también andaban por ahí Paloma Peñarrubia y Kitty Soul) que bueno, se celebrara en el Teatro Cánovas y mirando aquí y allá he dado con el pdf del programa de mano.
Por supuesto, toda la historia se va enmarañando en este blog; Juanlu colabora en los tres volúmenes de Close/Stare. Así que recuerde, reseñé el magnífico Traspasa tu Marco, no te Evadas donde Juanlu aporta fotografía mientras que musicalmente participa en los otros que se me vienen a la memoria; Acto de Fe y Volvamos a Perturbar el Tiempo que no tengo y creo están agotados que yo recuerde). Por otro lado, Fran Barrionuevo es GRAN BENGALA, asociado suturado (cuerpo, alma, espíritu y metal) a la historia de los mejores diseños en Oigovisiones Label. Por el camino parece quedar un 7" (leyendas) que no se edita y así hasta el momento actual en el que me encuentro en el buzón una auténtica belleza en forma de cassette limitadísima que al primer impacto visual parece una colaboración mediúmnica entre Buñuel y el `enfant terrible´ Eduardo Casanova por los juegos y elección de colores. Puedo tirarme hasta mañana describiendo esto pero es más fácil resumir: es como tener una obra de arte entre las manos. Un objeto cargado de poder artesanal y que desafía en inane / vacuo signo de los extraños tiempos que estamos viviendo.
Sigamos. This is not a Three Broken Tapes Album es un oopart musical dentro del espectro electroacústico habitual de las ediciones enclavadas en Oigovisiones Label. Compuesto (salvo un extra digital que anda por ahí que es puramente 3BT) por Juanlu Barlow & his Love-Fi Recordings, en esta ocasión se juega al hermetismo en los datos y parece que es Juanlu el encargado de la música (no lo he comentado pero su actividad es muy prolífica bajo sus múltiples aliases (Little Bradley, Lüüü o J. Barlow) mientras que el erótico festivo diseño corre a cargo de Fran Barrionuevo (dejo fotos y el material empleado para que os hagáis una idea):
Baby pink cassette C50 / Overcover on 250gr corn cardboard / Cover on 250gr corn cardboard / 16 pages booklet on 250gr corn cardboard, 120gr corn paper and 120gr pink Popset paper
Estamos ante un álbum de 14 canciones de toda la vida distribuidas en dos caras de la cinta, y antes de entrar en lo que son mis impresiones personales, os dejo la presentación del propio artista:
`¿Un nuevo disco de Three Broken Tapes? No estoy del todo seguro, y me encanta jugar con la única pista que sugiere la portada asegurando que esto no es un disco nuevo de Three Broken Tapes, pero, ¡vaya que suena a 3BT!
Lo que sí sé con certeza, quizás esta mal que yo lo diga y me da igual, es que el alma detrás de este proyecto es Juanlu Barlow aunque su sonido parece estar atrapado en una encrucijada: demasiado analógico para ser un disco de Lüüü y demasiado electrónico para ser uno de Little Bradley, alias bajo los que publico mis otros discos. Detrás del diseño está Fran Barrionuevo, compañero de aventuras en Three Broken Tapes y amigo de la vida. No podía ser de otra manera, me conoce demasiado bien, nadie como el para seguir jugando al despiste aportando su estilo visual fresco, elegante y minimalista. Tardó apenas tres días en realizar todo el entramado del diseño para que no me echara atrás. Gracias Fran!!!
Lo único que me queda claro es que lo mejor es dar al play y dejarse llevar por el festín de cacharrines y guitarras con el que intento desafiar géneros y expectativas, si las hubiera. Espero disfruten la experiencia.´
Numinoso burbujeo Indie Pop espectral de aletargado tempo crepuscular (algo de Country onírico hay) destaca en la atonalidad de una guitarra que más bien parece un banjo en "It's never too late". Espiritualmente, es el tipo de canción que uno escucha cuando se despierta en una sucia playa de botellones tras la Noche de San Juan, aterido de frío, esquivando condones arenosos y con toda la humanidad durmiendo mientras uno se pregunta por qué diablos no se quedó en su puñetera casa. Percusiones simples pero efectivas y espíritu garajero mezclado con rock americano endogámico. Sigue el organillo gospel de iglesia oxidada y ritmos danzables de "Nothing to Fear", genial para servir de base a las lánguidas voces (toquecitos de Spacemen 3, de Loop, de Spektrum....) de una suerte de música para electro crooners que hicieran giras por estaciones de servicio (algo así como el Sinatra de Loja) en la zona de Las Pedrizas (Málaga). Como si SUICIDE hubieran decidido tirar para el Pop y no agredir a nadie (psicológica y sonoramente), se van deslizando acertadas melodías luminiscentes (luz hay, lo que no sé si es una luz sana o nuclear).
Analogismo de Loops secuenciales y glitches muy bien encajados adornan la guitarra que atraviesa la cuasi espacial "Secret Universe", un temazo himno que me flipa y que cuenta además con una voz que me recuerda a los devaneos de mi añorado David Lynch y su particular timbre vocal. Muchas capas que se van retorciendo en espirales, enterrando una falsa simpleza (realmente el conjunto es muy barroco) e inyectándome en vena (también bajo la lengua) una especie de sustancia rosa degradante (que no degradable) que me hace adicto a un sonido que se recarga una y otra vez como en "Push the Nose", especie de New Wave cuasi gótico neofuturista con soniquete de órgano en la retaguardia porque eso sí, una de las principales virtudes aquí es en dejar escondido el preciosismo gracias al fabuloso uso que se hace el esfumino sonoro (ya me entienden los puristas de la Hi Fi). Sigue el Pop Indie (esas baterías) de "Red Lights" que ojito que es más amenazante de lo que a priori puedas pensar (casi que creo que Alan Vega está escondido en la cinta magnética y va a saltar a darme un tajo en la yugular como me descuida con un disco afilado de los Silver Apples).
Excelentes los motivos timpánicos y el inexorable, hipnótico discurrir de una estructura / forma de componer muy, pero que muy cercana al Psych de los Wooden Shjips y la psicodelia aeronosa de Austin (Texas). Querido Juanjo, hubieras tocado en el BANG BANG BAR en la tercera temporada de TWIN PEAKS si le hubieras mandado esto a Lynch. Igualmente vale esto para la extrañísima road movie musica de "Beat Street", que sé que acontece bajo el cielo, pero no sé de qué planeta. Cuatro minutos y pico para la robótica "Bloody Dance Floor", con lo que parecen casiotones o melodías pixeladas de 8 bits mientras me masturbo esperando que cargue el maldito juego del Commodore 64 (no he ido al cole, hay alerta amarilla). Maravilloso como todo va fluyendo en el Laserdrome jodido de tu mente... si te da el rayo rosa, mueres.

La pletina me da la vuelta a mí y empieza la Cara B con "Bees in the Wind". Electro Dark si se lo propone, Pop sincopado de espectrales lazos cuasi tribales de Dub elegante y órfico que sin solución de contiuidad vuelve a las praderas americanas con "Cow Cow" en una suerte de electro Folk sediento de jugo de cactus y una guitarra que parece afinada bajo el influjo de algún enteógeno. Me joden sobremanera etiquetas como Indie. No entiendo lo que significan... ni Post Rock ni mierdas. Esto suena como si en el último pueblo de Utah hubieran instalado unos columpios en un solar y yo estuviera dándole que te pego con el culo desnudo pegado al metal.
Igualmente anómala y rompedora es "Troubled Mind" que empieza letárgica y se va animando en actitud devocional apocalíptica (sin llegar a Neofolk ni cosas raras pero sí con algo de ese extraño metaverso de Julian Cope y su Autogeddon). Hacia el final del corte se gira hacia la Fusión (no sé de qué) y se entronca con la mueve caderas "Check One, Check Two", para mi gusto de los mejores cortes de la Cara B. Fabulosa la crepuscular voz y la sensación de amenaza espacial inminente (ya sea por un meteorito, o porque estás participando en un rodeo texano con ganado vacuno cibernético fuera de control). Moved las caderas, hijos e hijas de la gran puta. Chascar los dedos. Usad las espuelas para escribir vuestra vida en la piel de vuestras fláccidas barrigas... meteos por la alcantarilla existencial más cercana y perderos para siempre en los ritmos bailables, EBM a la española, de "Hi Dreams". Transformad el Cuarto Mundo de Jon Hassell en el Nuevo Edén plantando semillas (regado con la distorsión de la guitarra) y recopilando especies para la Nueva Arca antes de que llegue el Necro Diluvio.

Sacad las lenguas y romped vuestras mandíbulas que Simeon Oliver Coxe III y Danny Taylor (Silver Apples) vienen a daros la comunión con tapacubos bendecidos por un Cristo Alquitranado. Sigue la cosa apretada con "Leave Reality Behind"... a ver si se va a acabar el mundo y no voy a poder terminar la reseña. Espera Dios, cojones!. Sintes cuasi VaporWave, Loops y un cierto sinfonismo Lo Fi (es posible algo así?) completan la desconexión de mi cuerpo / alma con lo terrenal. Ahora sí que floto y me elevo (o desciendo, que ya no lo sé). Guitarra acústica adorna un ritmo latino (tango?) rebozado en electrónica en la final "Slow Emotion" que por lo que sea me trae a la cabeza a Geoff Barlow en DROKK pero también es cierto que bien del tarro no estoy.
PERDÓN. MIL PERDONES por no haber reseñado esta auténtica maravilla antes.
MUY, MUY RECOMENDADO para psiconautas, amantes del arte y gimnastas de los tímpanos.
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