domingo, 14 de octubre de 2018

LARSEN C & THE MILLENNIALS - "LARSEN C & THE MILLENNIALS" (SENTENCIA RECORDS, 2018)


Siempre es grato hablar de un nuevo proyecto que venga de la caleidoscópica molécula musical sevillana y por ende de una serie de músicos que sigo en cada uno de sus proyectos. LARSEN C & THE MILLENNIALS irrumpen como un ciclón de la nada... ¿o no vienen de la nada?.

Hace más de tres años supe de la existencia del dueto (al menos para directos) COMANCHEROS, integrado por GUSTAVO DOMÍNGUEZ (clarinete) y BORJA DÍAZ (percusiones) como proyecto paralelo de HIDDEN FORCES TRÍO. Sea o no cierto que COMANCHEROS fuera la base de estos LARSEN C THE MILLENIALS lo que puedo asegurarte es que lo que tenemos entre manos es algo muy, muy gordo.

A GUSTAVO y BORJA se añaden DANI CANO a la trompeta, PEDRO ROJAS al bajo y RUBÉN BAENA a la guitarra eléctrica... todos ellos con más o menos conexiones hacia ORTHODOX, HIDDEN FORCES TRIO, PROYECTO OCNOS, DE MORAO SWING TABLAO o DANIEL CANO QUINTET.

Grabado en HAPPY PLACE STUDIO por JAVI MORA mas grabaciones adicionales por GONZALO SANTANA en EL FOSO, masteriza JOSE A. ORTEGA en CIEGOS DE SONIDO MASTERING (Algeciras) y GONZALO SANTANA aporta una maravillosa ilustración de portada que induce al trance desde el momento en que la ves; desde la tipografía escogida a los colores el calor es elevado (y todavía no hemos pulsado play). El bestial fotomontaje interior es de REBECA PINTO y la edición en cd a cargo de SENTENCIA RECORDS.


Dice el libreto que son geográficamente norteafricanos, perpendiculares a todo. Una frase alucinante que encierra un haiku de posibilidades inmensas y no euclidianas y que sólo así puede dar explicación a que se conecte a la madre Kali y su infecta danza. África, India... y Tartessos; todo unido en una chocolatina que se te va a derretir antes de llevarte a la boca y que si eres capaz de comerte, la cagarás batida en nata cósmica.

Está claro que hablar de LARSEN C THE MILLENNIALS es bailar al son groovy de líneas de bajo que se pierden en la calima del horizonte. Instrumentos de viento sudorosos que remiten a DEFUNKT y oigan, ya que mentamos el jazz fusionero y funkarra del trombonista JOSEPH BOWIE hay que tener en cuenta que algo de ART ENSEMBLE OF CHICAGO flota en el ambiente y no porque en su formación estuviese LESTER BOWIE (hermano del anterior) sino porque hay temas en los estadounidenses que madre mía si no recuerdan a los sevillanos... es el caso por ejemplo de "Theme De Yo Yo", monumental hit bailable que en 1970 abría Les Stances a Sophie.

O sea, que el Afrofuturismo está presente. SUN RA está ahí entre las notas y esa tormenta de arena tras la que cabalga un aire a lo DUKE ELLINGTON se encontraba en MULATU ASTATKE y por lo tanto en todo el sonido etíope que tanto ha influenciado al jazz y al progresivo. Combos como los afromediterráneos SINOUJ han sabido llevar estos sonidos al límite (no precisamente algo nuevo) que ya venía haciéndose hace décadas por compositores de Jazz Británico como KEITH TIPPETT y su big band CENTIPEDE (o especialmente en Keith Tippett's Ark - Frames: Music For An Imaginary Film), MUJICIAN, BROTHERS OF BREATH o quizás los propios SOFT MACHINE.


Claro que si hablas con estos términos acabas quemando suelas en el Disco Funk infecto de finales de los 70 o metiéndote en FELA KUTI a través de TONY ALLEN, padre del Afrobeat y del Highlife de Ghana, Nigeria o Sierra Leona. La verdad es que las ramificaciones musicales acaban donde el machete ya no corta.

Que estamos ante un trabajo descomunal lo marcan los primeros segundos de escucha. Esa forma de arremeter con todo a la vez que se deja un escape (como cuando vas soltando aire lentamente de un globo a tensión o cuando la diarrea llega a su punto álgido pre-salida) lo he sentido solo varias veces en mi vida. Una de ellas es con el tema ya citado de ART ENSEMBLE OF CHICAGO y otra de ellas con el Dub anestesiado de los Zornianos PAINKILLER o MASACRE. Es la sensación de que te están pintando la piel con Napalm para luego darte una vela de broma de esas que cuesta apagar... diversión asegurada. Igual me pasó con "Topus" de HIDDEN FORCES TRIO o con el maravilloso "Gamma Ray Burst", segundo tema del disco Chase Across Orion de los barceloneses THE OUTER SPACE y lo sentiré siempre que escuche "Space Is The Place" o qué se yo... cualquier cosa de la SHIBUSA SHIRAZU ORCHESTRA y el jazz étnico de RABIH ABOU-KHALIL

Ese clarinete a duo con la trompeta horadando fístulas en mi cabeza mientras la percusión te machaca como una lluvia radioactiva. Clave, absolutamente clave en todo el disco es la forma de compenetrarse clarinete y trompeta y de remachar cada clavo la percusión. El resto acude a adornar y engrandecer un sonido en el que la guitarra vibra como dentro de una campana; dicho con un símil, hace de sustituto del piano eléctrico en un disco de HERBIE HANCOCK.


Ojito también con el bajo en "The Carmona With Nemesis" abrazándose a los contagiosos wah wahs de la guitarra. Por cierto, si este tema se desnuda a su núcleo principal casi que creo que es una Saeta transformada o una melodía procesionaria sevillana adaptada al jazz fusión. Sigue la amenazante "Perpendicular To Everything", quizás el tema que más me recuerde al Jazz Británico.

Una dimensión distinta adquiere "Ways Of Kirri", de índole mucho más lisérgica y jamaicana por su prestanza Dub. Haciendo una hipérbole arriesgada hacia la música de Zorn en cierta medida me recuerda a la escena de la Radical Jewish Culture y Klezmer tan potente en Nueva York con bandas como HASIDIC NEW WAVE (es clave la trompeta), cosa que acaba saliendo a la superficie en mayor o menor medida durante toda la grabación.

Un poco de respiro en la más soul "Sunday Morning Armor" con fantástico trabajo de una trompeta alcanzando las cotas de un saxo tenor y el desparrame Hendrixiano a la guitarra con "Cauldron". La batería se sale con los cambios de ritmo y la intensidad de los platillos en "Night Trip Of Souls", banda sonora bastarda de cualquier película de la saga EL JUSTICIERO DE LA CIUDAD de Bronson (menos la primera parte, que la hizo HANCOCK). Las arremetidas de trompeta (creo que con sordina) son demenciales y no sé si es DON CHERRY reanimado de la tumba o COLEMAN cuando cogía dicho instrumento... al caso lo mismo da.

Para acabar, la megaloblástica "Data Bacchanalia", pieza de orfebrería de la guitarra y reino absoluto de la batería incontestable de Borja Díaz. Clarinete y trompeta jugando al Afrobeat pero con un pie en la agresividad del Downtown neoyorquino (véase Knitting Factory). Panteras negras pacifistas bailando con los Motherfuckers en pleno centro de la ciudad mientras Crowley se pone un gorro jamaicano para el fin de fiesta etíope de "Kali Mist".

Disco de culto ya.



jueves, 11 de octubre de 2018

VÓMITOARTE 18... EL ARLEQUÍN


EL ARLEQUÍN (29,5 * 21cm)

+ Tinta China + 

martes, 9 de octubre de 2018

ACID MOTHERS TEMPLE AND THE MELTING PARADISO U.F.O. - SALA X (Sevilla, 9 de Octubre)


Otro de mis sueños cumplidos. Cabalgar meteoritos desbocados al son de "Pink Lady Lemonade" en La Sala X de Sevilla con la decimonovena encarnación de los ACID MOTHERS TEMPLE. En esta ocasión, es un bestial solo de batería al que se añade un bajo en modo motorik el que da inicio al famoso standard de la banda japonesa, que hasta ese momento del concierto estaban moviéndose por su faceta más Space Rockera convencional. A partir de aquí, se desató el caos como sólo el Psych más épico puede hacerlo. No sé si duró un minuto o una hora y media o tres días porque con AMT todo se elonga y acorta como esas teorías de la física cuántica que hemos convertido en dogmas.

Ya no es que Kawabata Makoto parezca un guitar hero traído mediante bucle temporal de los años setenta, o que Higashi Hiroshi aunque creas que esté allí, en el mismo escenario, realmente yace en el Satori o en viaje astral por plena estepa sideral en las cercanías de un Monasterio Budista o que Satoshima Nani esté fornicando con la batería en el escenario ante nuestras narices.. súmale a todo un grueso bajo de titánicas proporciones en la figura de Wolf y para colmo, cual sota de bastos alucinógena, la extraña, perturbadora figura sonriente de Jyonson Tsu

Todo esto aumenta ese encanto especial de una banda carismática como pocas y que creen en lo que hacen. Lástima que no estuviera para la ocasión la reincorporada últimamente Cotton Casino, un espectáculo en directo (a tenor de los vídeos que tengo).

Desde las caídas libres de abstracción Psych Noise gruesas cercanas al ruidismo al puro Blues Rock. Da lo mismo, ACID MOTHERS TEMPLE me han dejado sordo (me quité los tapones, idiota de mí) para una temporada. Vaya directazo que tienen los japoneses. Tengan en cuenta las largas giras que se pegan y el fructífero, inasequible árbol genealógico de ediciones que adornan su discografía.. da igual, la magia no decrece porque ese Codex Gigas camaleónico parece no tener fin.

No voy a comentar nada más. Maravillosa tormenta de rayos a la vuelta, reencuentro con caras conocidas y la satisfacción de haber visto a una de las bandas más grandes que ha parido el Cosmos.
























domingo, 7 de octubre de 2018

DEAD VORTEX - "EVENT HORIZON / REDSHIFT" (ABESTA034/035, 2018)


El proyecto DEAD VORTEX nace en Lisboa en formato cuarteto. Su música me llega directamente mano a mano de Jorge Nuno a un servidor en la cola del Museo Gulbekian (Portugal) mientras esperábamos ver a los SECRET CHIEFS 3. Decir que soy un devoto seguidor de estos estilos creo que sobra, así que voy a poner el punto de partida de esta reseña en un disco que me recuerda enormememente a los DEAD VORTEX no tanto por sonido sino por la propuesta en sí.

En 2007 el veterano trompetista EDDIE GALE se uniría a la banda de psicodelia MUSHROOM para grabar el bestial artefacto que sería Joint Happening, menos experimental que DEAD VORTEX pero con claras concomitancias y tangenciales picos narrativos. La trompeta (casi siempre en sordina, con notas cortas y que perduran en el tiempo) pseudoelectrificada, el uso de vibrátiles ambientes plásticos deudores del Miles de los 70 y esa comunión característica entre el Rock y el Jazz que es capaz de crear auténticos monstruos sonoros de difícil catalogación (sea Avant Rock, sea Jazz Fusión o lo que puedas imaginarte); todo obra y gracia de una base rítmica sublime y una guitarra en estado de gracia.

El caleidoscópico fruto de aparear a DUNGEN con WOODEN SHJIPS y a los hijos de sus hijos con el frío Jazz Nórdico de NILS PETER MOLVAER... es decir,  la abstracción y su frialdad con los ardientes arrebatos calenturientos y lúbricos del Heavy Psych provocan aguas termales, mágicas donde vas a curarte o darte al menos una imprimación de aceite que perdure en el tiempo.


LUIS GUERREIRO (trompeta, sintetizador, electrónica), ha tocado en grupos como Estado Sónico, Audible Architecture o la Variable Geometry Orchestra; JORGE NUNO (guitarrra), también integrante de Signs of the Silhouette o Uivo Zebra; ANDRÉ CALVARIO (bajo), fundador y parte integrante del colectivo A Besta, Signs of the Silhouette y relacionado con un montón de proyectos experimentales y PEDRO SANTO (batería) que es parte integrante también de Variable Geometry Orchestra, Enseble Mia o New Thing Unit

El trabajo que os traigo recoge dos grabaciones de la banda; Event Horizon por un lado y Redshift por otro aunque ambas se realizan en Pernigem, Sintra y la masterización final es la de JAMES PLOTKIN, siempre dándole el toque adecuado a cada proyecto que toca. Vienen juntos en un doble CD, además de que se conectan como el lenguaje íntimo de un potenciómetro (los temas se titulan -3, -2, -1, 0 en el primer CD y +1, +2, +3 y +4 en el segundo).

Eso sí, reconozco que el artwork no es muy de mi gusto pero para gustos ya se sabe.

La idea que subyace tras DEAD VORTEX es la de centrifugar el rock espacial, la psicodelia y el avantgarde jazz para dar lugar a un suero que posteriormente se destila en un alambique sintonizado en el MILES eléctrico (ojito que centrifugar y destilar son procesos distintos). El perfume resultante no es precisamente homeopático sino bestialmente peligroso. Ácido, corrosivo, adictivo y planeador Jazz Rock atemporal, píldoras de litio de punta hueca directas al tronco de tu encéfalo.


Así suenan los 35 minutos de Event Horizon. Cuatro temas que van desde los sutiles devaneos hipnóticos y mántricos de los primeros minutos guiados por un diálogo entre trompeta y batería a un estallido experimental de pedaleras en los minutos finales. El espectro abarcado es amplio y cada instrumento tiene su espacio para alejarse o acercarse a los demás hasta el punto de que el balance entre improvisación y composición es sutil. Se ve que aquí hay tablas y sabiendo de donde vienen estos músicos se intuye la alta capacidad expresiva que controlan. 

Me encanta esa forma de desarrollar la melodía en primer, segundo e incluso tercer plano diría (como esa batería violenta en mis narices subidísima de volumen mientras por detrás está estallando el apocalipsis de guitarra y todavía más al fondo se percibe una tormenta de trompeta asordinada); psicodelia en tres dimensiones que requiere del oyente y su atención para captar la profundidad y conjunto de todo lo que está ocurriendo o ESCHER sonoro encebollado de mil capas progresivas. Etiquétalo como te venga en gana.

Hay un excelente medio tiempo abrasivo en el que la guitarra cargada de wah wah arremete contra un fondo de electrónica industrial para luego ir creciendo la base rítmica en una ordalía Fuzz. La intensidad va creciendo y durante más de veinte minutos asistimos a un tour de force donde uno no se aburre nunca. BLUE CHEER con GRAND FUNK marinados en CAUSA SUI y esos combos fantásticos que habitan el sello EL PARAÍSO (como mis queridos PSICOMAGIA). 

Desde los psicotrópicos inicios Floydianos a las aberrantes manipulaciones electrónicas; de las líricas líneas de guitarra Hendrixianas a perversos arranques de Noise... véase mi reflexión inicial sobre el disco de MUSHROOM WITH EDDIE GALE para saber un poco qué terrenos pisamos. 


Y todavía vamos por la mitad. Redshift se abre con patrones estilísticos propios del Jazz Fusión pero los detalles de sintetizadores simples pero insistentes remiten a la psicodelia japonesa de ACID MOTHERS TEMPLE, MARBLE SHEEP o puestos a mirar atrás, la FLOWER TRAVELLIN´ BAND por el desarrollo bluesero de una guitarra que va in crescendo hacia un horizonte donde habita el Stoner desértico de KYUSS, YAWNING MAN... el avant jazz de Event Horizon se retuerce hacia el Heavy Psych más intenso haciendo la escucha de los dos discos del tirón toda una experiencia. 

En algunos pasajes cuesta distinguir la trompeta de los sintes y también me acuerdo de aquel maravilloso Silver Cycles (1969) de EDDIE HARRIS. Quizás los momentos más magnéticos los tenga precisamente la trompeta en un interludio misterioso con el bajo inmenso de André Calvario mientras de fondo se van desarrollando filigranas de guitarra procesada y ruidismos varios. Acto seguido, sutilmente, se va generando un ritmo cuasi motorik, funkarra y cargado de mimetismo Neo psicodélico a lo LAY LLAMAS, ANTHROPROPHH y demás delicias garrapiñadas.

El vórtice muerto se lo traga todo y lo regurgita transformado porque tal es el sino de los rumiantes. Al igual que la acidez estomacal pugna por ir a contracorriente como las truchas, así necesitamos de nuestros poderosos antiheméticos sonoros que dejan toda la sustancia en su sitio y que como mucho, arden al defecar. MARAVILLOSOS DEAD VORTEX, oigan.



jueves, 4 de octubre de 2018

PEPO GALÁN & MAX WÜRDEN - "ALL OF A SUDDEN" (UNKNOWN TONE RECORDS; UTR165, 2018)


De entre todas las grabaciones de música electrónica ambiental y planeadora es posiblemente esta preciosa edición editada por UNKNOWN TONE RECORDS una de mis preferidas. All Of A Sudden es una suite en seis partes (al menos así la percibo yo) donde PEPO GALÁN y MAX WÜRDEN hacen de psiconautas del agua intracelular haciendo música de los pequeños movimientos que acontecen bajo la impertérrita luz del microscopio electrónico.

Dos guitarras procesadas mediante pedaleras en un sin fin de posibilidades símil de un inmenso cubo rubik sonoro tan precioso y delicado que sea cual sea el movimiento elegido, el cubo siempre queda resuelto, tal es la magnificencia de los sonidos curativos, hipnóticos y latentes que nos acompañan durante 43 minutos. El notable y prístino sonido es obra de los SÜDBLOCK STUDIOS de Berlín (gente que sabe cómo darle ese toque distinto a la electrónica) y la tirada limitada a 100 CDR.


Toda esa sutilidad que temas como "All Of A Sudden" proyectan son atravesados en perpendicular por otros que aun siendo igual de orgánicos (escúchese "Equinox") son contrapuestos en el sentido de que unos son vida dentro del cascarón, y otros son la eclosión/instante en que el caparazón se rompe (puestos a meditar, la vida ocurre así, de repente). 

Los azulados, mitocondriales, intracelulares diseños maravillosos de CHRISTINE NGUYEN son viandas oníricas que hacen que suba tu serotonina de forma Postpandrial. Concretamente, la portada y las postales interiores pertenecen a la serie "Cyanotypes: The Cosmic Long Return" exhibida en Baik Art, Los Angeles 2016. La portada es "Tree of Life" (técnicamente: salt crystals, graphite, cyanotype on stretch muslin).

El uso de grabadoras de cassettes es notable (ambos artistas creo que practican el Field Recording) sobre todo en cortes como "Tension" que son un pulso de cuerdas entrelazadas que chispean como lluvia de electrones en un acelerador de partículas. El tiempo nunca importa cuando escuchas música ambiental, pero "Never Out Of Date" tiene el ritmo acompasado de un metrónomo (cuerdo o no) engalonado de soundscapes drónicos a base de guitarras congeladas en nitrógeno líquido.


"Fragmentation" parece una Raga microcósmica (no microscópica, ojo) y lo que parecen cuerdas destensadas adquieren el soniquete de una vieja melodía oriental (como un sitar reencarnado en guitarra) pero impregnada del marchamo de lo etéreo. Un piano se encarga de guiar el paso por el río estigio para aquellas almas errantes (y erradas) que viajen sin las dotes de lo óptico... tal es la principal característica de lo numinoso. La intensidad se va volviendo insoportable como una psicorragia descontrolada en una herida catártica.

El último tema, "Particle", se acompaña de un precioso vídeo que podéis ver aquí. Un maravilloso Haiku de piano que se repite eternamente sobre un colchón electrónico que tiene esa sutileza irreal del Kraut Berlinés. 

Posiblemente uno de los temas más bonitos que haya escuchado en muchísimo tiempo.

BUBBLE BONES - "THE HOWL" (NOOIRAX RECORDS; NOAX-141, 2018)


Diez añitos cumple la longeva banda madrileña BUBBLE BONES que tras diversos cambios de formación se quedan en SIMÓN GUMBO a la guitarra y voz (y como el miembro original de la banda) añadiéndose CUÉLEBRE a la batería y PABLO PANTERA al bajo y voz, siendo este último el único músico que no participa en The Howl ya que de su labor se encargó SHAKIN DAVID. Os dejo también una reseña de su anterior disco por si queréis entrar en contexto In The Land Of Zimandias (reseña aquí).

Espectacular y sugerente artwork a cargo de ANA CEREZO y se graba, mezcla y masteriza por ANTONIO ASTRAY en ESTUDIOS FONORAPTOR y la edición a cargo de la ambivalente NOOIRAX. Terminados los detalles técnicos, me dispongo a ponerme el disco como tiene que ser. Desnudo, impregnado de patchoulí y con una chapa de Blue Cheer clavada en mi pezón izquierdo. Iluminando, una lámpara de lava más grande que una hormigonera industrial y por si acaso comprimidos de Epanutín y Luminal no fuere que me diese alguna crisis convulsiva con el abanico de sonidos y colores.

El clásico inicio de "Country Woman" ya es un derroche de energía explosiva con una guitarra infusionada en fuzz, wah-wah y distorsión con el punto de mira puesto en MC5, Jimmy Hendrix y los Grand Funk Railroad. El sampler de granja es un puntazo, por cierto. Sigue "Electric Touch" con bajo y batería machacones, voces hard rockeras a la americana (esa medio aguda/medio rasgada que se te pone después de hacer gárgaras con gasoil) además de los coros de Ana Laura y Silvia aquí y allá y sincopados ritmos boogie a la guitarra. 


"Monkey Finger" tiene algo de Black Sabbath en el ralentí de la percusión en un temazo rockandroll adornado otra vez con los coros femeninos dándole aromas Glam. Hasta aquí el disco es puro desparrame y diversión con estructuras más o menos convencionales, espacio para solos de guitarra incendiarios y buenos temas (atentos al sonido del dedito saliendo de donde estuviese) pero lo mejor está todavía por venir.

Para mi gusto, la esencia de BUBBLE BONES que más me gusta empieza en el homónimo "The Howl". Su Hard Blues Psych cabalgado por un bajo meditativo y los consabidos mantras vocales circundando la melodía principal de una guitarra que va y viene como un buen blues añejo. Baja todavía más el tempo, suenan cascabeles, la batería se queda en los minimalistas toques de queda del bombo y platillo y listo, ya está el clímax dispuesto como una sábana para que discurra la acidez in crescendo seña de indentidad de la banda. Dura seis minutos pero podrían ser treinta.


"Intergalactic Diplomatic" es podredumbre; detritus espacial abandonado a su suerte. Fuzz a la guitarra y ritmos cuasi bailones en un himno festivo de estribillo pegadizo a lo Hawkwind. Apoteósico (Cosmic Warfare!!!!!!). Me parece escuchar un arreglo de teclados que le sienta como un guante pero no veo nada al respecto en los créditos (sería muy, muy interesante añadir a su sonido algún sinte o instrumento de viento como luego se verá). 

Como tirar de una piñata cargada de piruletas en Gravedad Cero... el primero que pille una gana. El contraste es "Zen Warrior & The Electric Whiplash", corte mucho más rápido que me trae a la cabeza cosas como Farflung, Mars Red Sky y cosas así. Muy acertada la voz de Carolina Dubois saliéndose de los parámetros habituales de la banda para abrazar un potentísimo Heavy Psych. Ambientes progresivos a lo Pink Floyd con esas notas de guitarra procesada lanzadas al éter en un interludio maravilloso que hace que me reafirme en que este disco va creciendo minuto a minuto.

Ese sonido del que hablo continúa en "Flying Saucer". La base rítmica es imposible que no recuerde a Hawkwind pero el cóctel molotov de wah-wah guitarrero barre las influencias al espectro Blues. Moraleja: la banda tiene su sonido propio y han alcanzado la madurez. Suenan arreglos de vientos (creo que trompeta) sobre lo que tampoco veo nada en el libreto y ruidismo espacial soterrado.


Como si fuese una versión bastarda de su primer "Country Woman" pero con armónica,  ahora es "Angry Woman" en clave Country Blues obsesivo tan divertido como ponerle plantillas de cobre electrificadas a las botas de cuero que te llevas a los Rodeos. Por cierto, atentos y atentas al desparrame psicodélico del epílogo y como vuelve a fundirse de nuevo a  la melodía inicial. La balada caleidoscópica "Broken Star" se desliza como una procesión de colores en descomposición hacia el infinito. 

En el espacio exterior no hay horizontes (no debe) así que todo se diluye y trenza al negro en un ciclópeo punto de fuga. Las notas de guitarra espaciadas y los ritmos simples pero efectivos de la base rítmica conforman un atmosférico tema donde vuelven a aparecer los coros de Carolina Dubois. Huele a gasolina de cohete y sónicamente tiene otra vez algo de los franceses Mars Red Sky.

El cierre es cíclico. Vuelta a los ritmos directos en "Royale With Cheese" para deleite de un power trío que disfruta vomitando ácido de pilas.

Poco más. Para mí, disco imprescindible, clásico desde ya si te gustan estos estilos y la consagración de una banda que merece mucho porque siempre hace las cosechas en los correctos tiempos de siembra y rindiendo los tributos al hermano Sol y la hermana Luna.

martes, 2 de octubre de 2018

IMPROVISACIÓN LIBRE EN LA POLIVALENTE: OWCZAREC/ABAD/GUILLÉN (1 de OCTUBRE)



No sé si es casualidad que llevara una semana dándole duro a la grabación de BRÖTZMANN y BILL LASWELL conocida como Last Exit. Si miráis la foto de arriba, ambos recuadros de la izquierda formarían el combo Brötzmanniano de saxo y clarinete y el recuadro de la derecha sería los dominios del inconmensurable bajo de Laswell. Todo esto que os cuento está ocurriendo exclusivamente en mi mente, así que tampoco me hagáis demasiado caso... simplemente tiendo a conectar cosas a ver si así aligero mi encierro en un pabellón psiquiátrico.

Claro, no se me pasa que GUILLÉN no está tocando un bajo sino una guitarra, pero tan jodidamente procesada que la forma de percutir las cuerdas en la primera parte de la excelente sesión de improvisación en LA POLIVALENTE es casi Hardcore/Punk. Sé que he dicho en muchas ocasiones que me recuerda a RIBOT o a FRITH pero allí puesto en el suelo, delante de los tres músicos, sentía en mi pecho la vibración de unas cuerdas afinadas en lo grave, o procesadas en lo grave por los tres pedales (sinte incluido) que transformaron la guitarra en una taladradora de esas industriales que te despiertan los sábados por la mañana. Dura, versátil, camaleónica y siempre, siempre "dentro" del pulso. La improvisación es un pulso y puedes resbalarte y caer o cabalgar la gloria matemática de aquello que se siente antes que suceda en tu maldito entrecejo. Es una forma de meditación ancestral sólo apta para iluminados.

Por lo tanto, la primera parte del concierto fue agresiva, con un dueto de vientos a cargo del saxo alto de PAULINA OWCZAREC y los clarinetes de SANTIAGO MARTÍNEZ ABAD, este último especialmente compenetrado con la guitarra mientras el saxo escupía una pátina agresiva, insistente y posiblemente abarcado la parte más lírica de la improvisación que oímos ayer. Hubo de todo, desde cuerdas destensadas a soplidos inhumanos cercanos al digeridoo, y la música fue transmutándose de la violencia del Downtown neoyorquino a una suerte de suite tribal urdida a base de un Free Jazz de índole post New Thing que quitaba el hipo. 

¿Qué más puedes decir cuando te encuentras ante unos músicos que no han tocado antes juntos ni ensayado y te sueltan tal flujo de energía?. Tienes dos opciones, unirte al flujo y transformarte en protones, neutrones y electrones, o negar tres veces y vivir una vida de mierda llena de llantos y crujir de dientes.










lunes, 1 de octubre de 2018

ASFORTERI - "JUNGLENIGHT" (CIVITAS MORTIS 006, 2018)


Una de las ediciones que más me han sorprendido este año es ASFORTERI, oscuro proyecto pseudo-instrumental de un tal LEWIS P. de Barcelona. Tras dos previos EPS (Cactus Flower y Outskirts) edita Junglenight, larga duración en CIVITAS MORTIS y que pese a su cariz casero en la grabación, su resultado es alucinante en cuanto a sonido e influencias.

Curiosamente, la mente juega pasadas extrañas, y tras ver la portada de Marta N. LLoret no pude evitar pensar en Epsilon In Malaysian Pale de EDGARD FROESE cruzado con alguna que otra delicia surrealista de las ilustraciones de JON HASSELL. Son conexiones cerebrales extrañas que se establecen, pero el aroma a jungla sintética y a plantas regadas con alquitrán no me lo quito durante todo el disco de ASFORTERI.

Lo que tenemos aquí es una joya de disco que me duele mucho en el alma, pero dado el carácter cerrado del oyente hispano, me temo que va a pasar muy desapercibido a pesar de la tremenda calidad mostrada. A caballo entre el Electro Synth en sus múltiples variantes y el Rock Progresivo estableciendo paradas en cosas tan dispares como la música de JOHN CARPENTER, las covers de bandas sonoras para pista de baile de finales de los 70 tan en boga entre los franceses e italianos (SPACE, VOYAGE, SPACE ART...) y un infeccioso Funk minimalista se mezclan con un hormigón de película retro futurista. 


¿A qué me refiero cuando digo Retro-Futurista?. Pues es muy fácil; ¿os acordáis de la serie V?... los jodidos lagartos ultra tecnológicos iban montados ni más ni menos que en Jeeps!!!!! (puede tener más encanto el asunto y cómo diablos puede ser futurista un Jeep?). El homónimo "Junglenight" abre con sonidos de pájaros, sintetizadores que se deslizan por hojas húmedas y las coordenadas ya son claras; una aleación entre VANGELIS, JARRE, TANGERINE DREAM de época tardía y dosis muy marcadas de New Age a lo CUZCO, que a pesar de ser alemanes eran especialistas en crear climas exóticos mesoamericanos. Luego estallan los ritmos Disco Funk de "Dark Saloon" donde destaca una obsesiva, repetitiva línea de bajo sobre la que se van desarrollando melodías de sintes que rozan lo jazzero. A pesar de que a priori pueda resultar bastante comercial, múltiples escuchas van revelando detalles como guitarras que juegan con la base rítmica y capas y capas de sonidos que se van añadiendo. Cuesta creer que se trata de un sólo músico, la verdad.

"Loving The Corpse" podría pertenecer a una perdida banda sonora de un film mondo o incluso porno de los setenta. Ecos a RIZ ORTOLANI o la franchute PIERRE BACHELET en una perla corta pero intensa a la que sigue la callejera "Under The Red Light", puro Synthwave cinematográfico a lo CARPENTER de alcantarillas humeantes y luces rojas de neón. El suelo acharolado por la lluvia y las navajas de resorte chasqueando en las esquinas. Pasos de baile del hermano bastardo de MICHAEL JACKSON y de repente un fundido a negro. 


"The Mist Inside" se adorna de voces en vocoder pero que en algunos instantes recuerdan a los últimos PINK FLOYD, etapa de la cual no soy muy devoto pero que aquí adquiere unos tintes de bizarrez tan seductores que es imposible no rendirse cuando a partir de mitad del tema estalla la pus progresiva ochentera. Más interesante me resultan "Toucan" y "Midnight Spark". Creo que aquí la fusión entre Synth wave y Prog es perfecta y ambos se deslizan con una facilidad pasmosa entre estilos.

El final lo conforman la más larga "Voices" (no lo he mencionado, pero capto muchísimas influencias de MIKE OLDFIELD a lo largo del disco), con un alucinante e hipnótico mantra vocal planeando sobre un medio tiempo arrastrado donde caben todas las cosas que se te ocurran... desde Rock Progresivo a Italo Disco, pasando por New Wave trasnochadora y un regusto a PINK FLOYD de la época The Wall. El alto grado de rareza de los temas de ASFORTERI hacen que me acuerde de los extrañísimos WARNING especialmente en su disco Electric Eyes y si no me creéis... bueno, si no me creéis escuchad "Cactus Flower" y poned vuestros genitales al sol de una carretera hirviendo, que yo tengo cosas mejores que hacer.