Desde las profundidades de Moscú, debutan VOIDWARDS (por cierto, curioso que algunas partes de su sonido me traigan a la cabeza a los italianos Dolorian y su disco de culto Voidwards) con Bagulnik, una de las agrupaciones más oscuras del panorama Funeral Drone Doom en 40 densos minutos divididos en dos cortes que beben de ese pútreo caldo de cultivo de agrupaciones / proyectos a lo Crucial Blast tipo Gnaw Their Tongues, cositas como Theologian, Aghast, Skullflower o Ramleh por citar algunos nombres que me vienen de sopetón aunque puestos a afinar, por el contexto de la grabación (ahora daré detalles), no puedo olvidar uno Gulaggh de VORKUTA (Crucial Blast, 2012), uno de los discos más desasosegantes que he tenido ocasión de echarme a las orejas. Hay más, por supuesto.... esas letanías ultra densas, largas y procesionarias podrían recordar a HJARNIDAUDI (Pain:Noise:March de 2016) pero tampoco es cuestión de hacer aquí un catálogo de influencias.
Lejonis (voces, guitarra, sonidos y cello) juntoa Yury (guitarra de ocho cuerdas, fretless bass de seis cuerdas) graban en los Void Studio (Moscú). El masterizado es del grande Greg Chandler en sus Priory Recording Studios y la portada obra de Anna Bespalova. Fotos internas de la propia banda y layout de Stijn Van Cauter. La edición, digipack negro como la noche de los tiempos acompañado de libreto de 8 páginas cuidado con mimo por AESTHETIC DEATH. Por cierto, una búsqueda exhaustiva en las redes me ha llevado a un Ep previo llamado Amidst the Ocean of Fog (2022) con la misma formación aunque desconozco si el estilo era el mismo.
Bagulnik es conceptual y hace referencia a una serie de eventos ocurridos en una ciudad del norte de Rusia (imagino que Bagulnik) donde los habitantes se ven aquejados de insomnio, depresión y miedos que relacionan a una serie de pantanos de las afueras de la ciudad. En dichos pantanos crece el Ledum, planta de flores blancas que produce una neurotoxina que provoca psicosis y alteraciones neurológicas. Todo esto es recogido en el diario de Ivan Perfiliev, profesor del lugar que recoge todos estos eventos (inclusive autoagresiones tan viscerales como ciudadanos que se golpean la cabeza contra una pared para hacer desaparecer `voces´ intrusivas en sus mentes). El diario termina abruptamente con las palabras: `The May Fog is the Densest, it Callls me Forth´.
Dicho diario es descubierto por Lejonis que usa fragmentos del diario para construir las letras de los dos temas que componen el álbum. Para más inri, la banda visita los pantanos en 2003 y fotografían el lugar (podeís ver dichas fotografías en glorioso blanco y negro dentro del libreto). Si con todo esto que parece el argumento de una película de `found footage´ no te atrae el disco, es que tienes el alma muerta. Lo primero a advertir es que esto es para gente que ame la mononolítica crudeza y extremismo del Funeral Doom de gente como Worship, Bunkur o los FinlanDIOSES Wormphlegm.
Disonante, atonal, opresivo, disarmónico y lento, muy lento, son los 20 minutos de "Bagulnik I" que abren con una cortante muralla de guitarra eléctrica y una percusión tan antigua como la noche de los tiempos. Sonido sucio y múltiples capas de sonidos de difícil catalogación (me parecen escuchar campanas de iglesia) van rellenando un fondo que transcurre como el légamo putrefacto de una ciénaga. La voz, inhumana, alterna entre esos primeros cánticos decadentes del inicio (se va sumando el bajo a la base rítmica) y su posterior transformación en una fuerza gutural de la naturaleza. Si en vez de concentrarte en los instrumentos por separado, dejas que te arremeta toda la muralla, la sensación es muy decadente y depresiva girando el asunto hacia esa vertiente del Funeral Extremo Depresivo que bueno, tiene sus seguidores (entre ellos yo).
Nada desdeñable es el uso de elementos propios del Dark Ambient, bien sea por los sonidos de campo o por el uso de cello que siempre aporta un toque a lo Música de Cámara o sinfonismo séptico que le va a la perfección a estos estilos. Posiblemente si ralentizas a Gnaw Their Tongues al ritmo casi de asistolia y lo mezclas con Skepticism, Evoken o una versión rural (nada de cosmicidad) de Esoteric te saldrá algo parecido. Lejos de lo que pueda parecer, la funeraria pátina de Drone tiene muchos cambios que son apreciables mejor con auriculares a modo de triposo viaje que recomiendo realizar a oscuras y alto volumen. Quien quiera ahondar un poco, os dejo un enlace a un concierto reciente aquí.
Sin solución de continuidad entran los otros 20 minutos de "Bagulnik II" que me retrotrae a ese pérfido minimalismo de The Black Void (Stijn Van Cauter) en aquella soterrada bestia de Desolate (2003). Acentuado el aire de amenaza, prosigue imperturbable con una guitarra que modula sincopadamente al son de una base rítmica reanimada en vida. Vuelve a entrar la voz desde el inframundo dentro de una maraña de asperezas, sonidos disonantes (esto es muy de Evoken) y una considerable claustrofobia que va acentuando poco a poco el ambiente apocalíptico y malsano. Se trata de un álbum `experiencial´ en el sentido de que las descripciones no hacen justicia.... tienes que enfrentarte al triposo viaje que te proponen. Tramo final donde es complejo distinguir si hay cánticos o bien son las vibraciones de una ciclópea campana aunque al fin y al cabo, da igual... el muro de guitarras te lleva de la mano hasta el centro mismo del pantano donde se capta esa decrépita luz de `cosa muerta que se pudre´ que habita en este tipo de lugares.
ULTRA RECOMENDADO PARA AMANTES DEL ESTILO.
https://www.aestheticdeath.com/releases.php?mode=singleitem&albumid=6547