sábado, 24 de enero de 2026

JESÚS GALLARDO / JOSEP LLUÍS GALIANA / THOMAS BJELKEBORN - "SWEDISH CONNECTION" (LÍQUEN RECORDS LRCD37, 2025)

Swedish Connection es la colaboración entre los músicos de proyección internacional Jesús Gallardo (aprovecho para invitaros a vistitar la página de la escuela de música Mondo Rítmic), Josep Lluís Galiana y Thomas Bjelkeborn. Entretenerme en los currículums de cada uno de ellos daría para dos Kali Yugas. Me sería absolutamente imposible pero bueno, me gusta dejar pistas a través de las cuales os hagáis paso, machete acústico en mano, por las más de 2.000 reseñas que habitan ya en este psiquiátrico Ibañezco tipo 13 Rue del Percebe de La Muerte Tenía un Blog. Así que ahí quedan las bisagras temporo / espaciales de Gallarnianas (Galiana / Gallardo, 2021), Entartete Improvisationen (Galiana / Gallardo / Alemany, 2024) o el sorprendente Imatges (Gallardo); en definitiva, un puente hacia esa dimensión especial, vitay y asombrosa de los discos editados por LÍQUEN RECORDS (que también el que hoy os presento) y que ya ha pisado 30 peldaños de la enorme escalera que tengo montada de sus ediciones.... y preparando ladrillos y cemento para otros cuatro. 

A la percusión de Gallardo y los vientos de Galiana se suma la electrónica del consumado sueco Bjelkeborn, toda una institución en la electroacústica (fundador del Instituto de Artes Digitales IDKA en Suecia y director del mismo entre 2001 y 2006) y que en 2018 (otra bisagra escalón), formara dueto con Galiana en el auténticamente apabullante y recomendado Critical Sounds. El nombre de Bjelkeborn, de forma sutil y breve aparecería también en la reseña de Interaccions Sonores (2018) de Alemany / Galiana que si bien no tiene nada que ver con todo lo anterior, sí que me gustaría cerrar este primer acto curricular invitando a que lo leáis (en realidad, que lo leáis todo) porque os va a situar en la vibración de onda ideal para adentraros en este fabuloso Swedish Connection, disco que se graba el 10 de Junio de 2025 en Mondo Rítmic Studio (Castelló de la Plana) por Mar Caballer / Víctor Tomás. Mezcla y masterizción son de Juan Carlos Tomás (La Seta Azul).   

70 minutos que se abren con "Swedish Connection VI"; texturas acuáticas (saxo y clústeres de los platillos). Puntualizaciones, Puntillismo, Pulsatilidad que pasan por el Procesamiento (PPPP) en directo del portátil de Bjelkeborn que es el elemento disruptor que juega al despiste y que te hará dudar de qué es lo que estás escuchando en ese preciso momento. Los vientos (tanto tenor como soprano) tienen a líneas cortas, asordinadas (en cierta media acotadas, elemento muy deudor del Jazz Contemporáneo Europeo) por contra de las explosiones en abanico (tipo `sónar´ las llamo) del Free Jazz Afro espiritual.

 Aquí se tiende bastante a la atonalidad Stockhausiana pero sin perder cierto elemento tribal que sale a relucir en la fabulosa percusión de "Swedish Connection V", especie de mezcla de Impro Jazz con el submundo de la postproducción (esta vez en vivo y en directo por el portátil de Bjelkeborn) de Teo Macero con Miles o qué diantres, cuando suenan los tambores y se triplican las líneas de saxos dialogantes es imposible sustraerse de los discos del Coleman más áspero; en ese preciso momento, se traspasan mundos (Cuartos Mundos Hassellianos???) hacia un Free Jazz cercano al inagotable fondo de catálogo de Evan Parker. Aquí los saxos sí se elongan de forma circulatoria y la forma de Gallardo de abrazar la percusión tiene algo de Ed Blackwell.

Flipante cómo se procesa electrónicamente los vientos en "Swedish Connection IV", acompasándose con la barroca batería en una ecléctica fusión cargada de contrapuntos en los que a veces asoman espectrales notas de Galiana que transforma el saxo en tabla Ouija donde la saliva que se acumula, es el ectoplasma embrionario de Coleman, Ayler y Coltrane en espíritu, pero con tangibilidad y fiereza Europea (Brotzmann). Siguen los descomunales 20 minutos de "Swedish Connection VIII", donde el Bjelkeborn despliega todos sus recursos (en muchísimas ocasiones cercanos al Noise) y es el portal dimensional (descomunal y ciclópeo) por el que pasarán el resto de instrumentos; eso sí, él es el que decide aquí lo que hacer con todo esa moozak sonora. La apelmaza o la deshilacha; la separa por timbres o las pega según estados de ánimo en eclosiones de fuerza donde surgen glitches, roces de platillos con arco, ruido de algo arenoso (harsh noise) luchando con notas altísimas de los vientos y la sensación de que del Ambient al Free Jazz británico solo hay un suspiro. Entramos por tanto en ese terreno de lo que se llama el Arte Sonoro. 

Roce tras roce de platillos, la boquilla del instrumento de Galiana cercana a la hipoxia (diría que más que soplar, `masca´ como si de tabaco en un viejo western se tratara) mientras el sueco ejerce de chamán electroacústico provocando diversos estados alterados de conciencia. Por supuesto, hay momentos de puro lirismo con un maravilloso solo de Galiana al soprano (minuto 11), ese instrumento que tanto trajo de cabeza a los músicos Jazz, mientras un avispero de ruidismo flota en la retaguardia. Lo de Gallardo a la percusión es suprahumano.... dibuja más que percute. El corte se va fundiendo de nuevo en un largo `fade out´ hacia el Noir y los claro oscuros de lo expresionista. Sobriedad mistérica mediante instrumentos flotantes cargados de eco al más puro estilo John Hassell hasta alcanzar cotas que rozan incluso el Dark Ambient (no se me pongan nerviosos los puristas de las etiquetas o los académicos de largo currículum).

Contrastando, la fuerza ruidista de "Swedish Connection III" cargadísima de herrumbre, orín y tetania. Un balanceo constante que te va triturando. Gallardo arremete, Galiana araña y Bjelkeborn electromagnetiza dando como resultado el mejor souvenir que puedes llevarte del país que habitan: una trenza de cables, carne y sonido. Soberbio Free Jazz esquizoide que a partir de ahora, en honor a "Ascension", pues titularé "Descension".... porque justo en la entreplanta de abajo ("Swedish Connection VII") cogemos aire dos minutos para seguir bajando a la casi media hora que queda con "Swedish Connection II" y "Swedish Connection I", equivalentes a atravesar el río Estigia porque hemos trascendido y AS BELOW SO ABOW

El trío ya ha trascendido y habita el inframundo siendo cada instrumento un Avatar. Hades electroacústico deconstruyendo y formando una nueva Improgonía (palabra inventada en alusión a la Teogonía). Son amos y señores y se han ganado construir sus propios mitos de creación, soltando el lastre de la influencia y creando algo tan fresco que asusta.... ululantes pasajes como los vientos que azotan el abismo del Tártaro donde veo pasar a Hesíodo con auriculares y boca abierta. Al rato llegan Jenófanes y Filócoro y escuchan la música del reproductor de Hesíodo y fruncen el ceño. 

Simónides de Ceo llama por el móvil a Homero y entre todos deciden reescribir la Sabiduría. Todo quedará transmitido en forma de sonido y allá al fondo se observa a Hermes electrificando la Lira y a las Musas modificando su anquilosada danza. Atenea ahora tiene los pelos blancos y rizados como la heroína que posteriormente (miles y miles de años después) matará a los músicos afroamericanos de Jazz y que acabarán tiñendo también la sapiencial cabeza de Galiana. Se crean nuevos paradigmas y la música Apolínea (ordenada) choca con el punkarrismo de la Dionisíaca. Esa fue, es y será la GREEK CONNECTION, y lo que tenéis en vuestras manos, mucho después, fue, es y será la SWEDISH CONNECTION.

Muy, muy recomendado.

 https://liquenrecords.com/2025/11/11/swedish-connection-josep-lluis-galiana-thomas-bjelkeborn-jesus-gallardo/

https://liquenrecords.bandcamp.com/album/swedish-connection



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