miércoles, 20 de diciembre de 2023

LEPROPHILIAC - "GEIN" (RESCUED FROM LIFE; RFL164, 2023)

Segundo largo de LEPROPHILIAC tras el descomunal Necrosis de 2019 que por cierto aprovecho para volver a enlazaros y leeros la entrevista que bajo mi punto de vista no tiene desperdicio (bueno sí, quizás las preguntas son desperdicio, pero las respuestas son brillantes). Mientras tanto, una panoplia de Splits y Eps han hecho más corta la espera y sido antesala de este apabullante nuevo disco recien salido de la trituradora de carne. Si me apuráis podría terminar la reseña y haceros la vida más llevadera diciendo que Gein es un genuino álbum de Old School True Crime Death Metal y punto... pero claro, perdería mi credibilidad si es que alguna vez la he tenido. Dopi (no creo que hagan falta presentaciones) se encarga de guitarra, bajo y voces mientras que Suici sigue a la batería y voces. Coroneli, que soy yo, reseña.

El resto de temas técnicos se va para la grabación en Treboada Studio (Paco `The Maggot´ Liaño) mientras Nor Prego hace la excelente portada, la contraportada es una foto de la `casa de la risa`. Así para inspirarse parece ser que se drogan levemente mientras todos ven en bucle el homónimo film de Chuck Parello (2000) y ese film de culto que es Deranged (Jeff Gillen / Alan Ormsby, 1974)... además de toda esa larguísima lista de trabajos audiovisuales del `truecrimininólogo´ Harold Schechter. La edición en todos los formatos posibles corre a cargo del sello americano Rescued From Life y no sé si alguno más para el resto de distribución europea (reconozco que tendría que haber investigado y soy un flojo, pero es que este texto no tiene subvención del gobierno).

En este preciso momento llevo ya un montón de escuchas y me cuesta decidirme si Gein es superior o muy superior a Necrosis. Lo que a priori en un primer tramo de los 34 minutos pudiera parecer un disco de Death Metal a la vieja escuela va mutando hacia un impresionante colofón final con la cover "Like Rats" de Godflesh que quita el aliento. La maestría de Leprophiliac es la de gente involucrada en el Death Metal desde hace tanto tiempo, con las ideas muy claras y, afortunadamente, usando el genuino blanco y negro ya no solo para el artwork, sino para las sensaciones claustrofóbicas que te deja el disco. Sonido plúmbeo y pesado el de la grabación mientras las letras te van narrando como un Necro-Bardo las tribulaciones de (se quiera o no) un icono Kitsch ya donde los haya.... don Edward Theodore Gein.

Intro cinematográfica y televisiva (vaya, como hacían los Mortician) ocupando los primeros segundos de "The Plainfield Ghoul", con magnífico doble bombo de la batería y un pérfido riff de guitarra de esos que no invitan a nada optimista. Se va perfilando un asalto de Death Metal a la vieja usanza con compacta base rítmica y uso melódico incisivo de la guitarra... vaya, un quebranta cervicales a la vieja usanza con voces ultra guturales de esas que se ejecutan con con gargantas erosionadas. Hago un inciso porque las voces que se escuchan en Gein son de alta alcurnia; sumidas dentro del ominoso espectro del Brutal Death (Suffocation) y ese toquecito a `suspiro´, `susurro´ o como queráis llamarlo que aporta melodía (es un instrumento más) y inteligibilidad. El conjunto me trae a la cabeza a los primerísimos Avulsed aunque tildados con Bolt Thrower, nacientes Asphyx, Morbid Angel y los Incantation

Intrincada y sibilina resulta "Matriarch of Desolation", (con su toquecito a lo Obituary) subiendo más el tempo sin perder esa idiosincracia ultra efectiva del crudo, viejo y directo Death Metal sin concesiones. "Deviant" hace lo propio con voces más rasgadas que (ya lo dije en Necrosis), transitan ese maligno estatus del primer Death y Black griego (vaya, me dicen que es un tema apócrifo de Passage to Arcturo y me lo creo). Muy buena melodía puente de la guitarra tan épica como cagar en la nieve (vale, he escrito la frase y a posteriori leyendo las letras: `all i see is snow / surrounding this house´). Sigue el ritmo Doom / Death de "A Fratricidal Conflict" que me reafirma en que la mitad del metal que hoy conocemos como tal no existiría sin los Celtic Frost. Vale que puedas darle opresión y elevarlo a las cotas de Bolt Thrower pero esa manera de parar el ritmo y mecer la guitarra (al menos en este tema)  es del señor Warrior. 

Ojito al agónico grito de "The Spotless Room" con ciclópea presencia otra vez de la base rítmica, rápidas guitarras y una abrupta, acojonante letanía Doom a lo Forest of Equilibrium... y es que los ingleses entendieron a la perfección antes de que llegaran los 90 que si bajabas el ritmo el hueso sufría más y la carne se despegaba con más fluidez de los huesos; la linfa se congela en un pútreo instante y el líquido cefalorraquídeo sube a presión configurando ese glorioso e irrepetible Doom / Death inglés (los nombres ya los sabéis). Pero uno de los grandes aciertos de Leprophiliac es crear su esencia sin anclarse en sonidos y escenas, uniendo el bagaje propio con todo lo que te puedas imaginar para que en un solo tema suenen cosas tan dispersas como Obituary o Carnage. Vamos por la salvaje "Creepy Dismal World" o ese puñetazo Grind bastardo de Grotesquery Reliquiary que, por favor, os recomiendo leáis las letras mientras la escucháis (pegadiza como el tegumento de las tripas). De premio nobel para arriba:

`HUMAN SKIN COVERING CHAIRS
MAKING LEGGINGS AND A BASKET FOR WASTE
SKULLS ON THE BEDPOSTS AND USED AS BOWLS
A CORSET MADE FROM A FEMALE TORSO

MARY HOGAN'S FACEMASK IN A PAPER BAG
ALSO HER SKULL FOUND IN A BOX
BERNICE WORDEN'S HEAD IN A SACK
AND HER HEART IN A PLASTIC BAG

NINE COLORED VULVAS IN A SHOE BOX
A BELT MADE FROM FEMALE NIPPLES
FOUR NOSES AND A LAMPSHADE OF SKIN
NINE CORPSES BUT TWELVE HEADS´

"Gutted in a Shed" epiloga con otro despliegue a caballo entre el Brutal Death y el Doom y preludiando la fabulosa, lunática "Full Moon Obsessions". Riffs de guitarra con esos dejes atonales de los primeros My Dying Bride y la percusión al ralentí acompañan voces guturales y limpias. No sé qué más decir, porque casi que se me escapa una lágrima con esos tecladitos finales. Para el próximo, un violín. Vaya manera de coronar un disco... ah, no, que queda una versión de "Like Rats" de Godflesh...

LEPROPHILIAC y su Gein, el mejor regalo de Reyes para familias unidas. 

jueves, 14 de diciembre de 2023

GNAW THEIR TONGUES - "THE CESSATION OF SUFFERING" (CONSOULING SOUNDS SOULCXCVIII, 2023)

Complejísimo seguir toda la carrera musical del muiltiinstrumentista holandés Mories al margen de su proyecto principal GNAW THEIR TONGUES. Tres años desde el anterior, salvo un par de Splits, hemos tenido que esperar para que Maurice de Jong nos traiga nuevo trabajo tras el previo  I Speak the Truth, Yet with Every Word Uttered, Thousands Die. Entre medias hemos tenido casi que de todo... sus incursiones en el Doom con los proyectos The Sombre, esa bestialidad de Cadaver Shrine que me ha volado por completo la sesera y mil historias más entre ellas alguna que otra reseña que ha caído por aquí como la de Gold are the Ashes of the Restorer  de Golden Ashes.

Con todo, es Gnaw Their Tongues mi faceta preferida de Maurice desde que lo conocí en 2007 con el retorcido y brutal Ep Issei Sagawa, el demencial Reeking Pained and Shuddering o sobre todo lo que fue su debut con Crucial Blast y que acabaría siendo su casa discográfica por un buen puñado de álbumes (Reeking Pained and Shuddering que o lo amas o lo odias). La primera piedra de una Iglesia de Drone Noise y Black Metal que a la postre se tornaría en Catedral fulcanéllica. Llegarían luego bastiones importantes como All the Dread Magnificence of Perversity (2008), To Rend Each Other like Wild Beasts, till Earth Shall Reek with Midnight Massacre (2009) y que saldría por At War With False Noise (y que me falta) o los cuatro álbumes (todos en Crucial Blast) L'arrivée de la Terne Mort Triomphante (2010), Per Flagellum Sanguemque, Tenebras Veneramus (2011) y Abyss of Longing Throats (2015) con un interludio por ahí con Eschatological Scatology con Infinite Fog en 2012.

Desde 2016, De Jong publica con Consouling Sounds casi que a disco por año: Hymns for the Broken, Swollen and Silent (2016), Genocidal Majesty (2018), Kapmeswonden en Haatliederen (2019) o I Speak the Truth, Yet with Every Word Uttered, Thousands Die (2020) con bastantes Eps, Splits y rarezas entre medias (incluyendo An Eternity of Suffering, an Eternity of Pain, un álbum que no controlo mucho)... y para acabar en la bestialidad The Cessation of Suffering que tengo el honor de presentaros hoy. Vuelve por tanto a repetir el insigne sello CONSOULING SOUNDS trayéndonos además edición tanto en Lp como CD.

Definir el sonido de GTT es bastante complejo. De entrada es muy intenso y cargadísimo de capas, con vertebra en el Noise terrorista de combate a lo Con Dom, Whitehouse o Throbbing Gristle (es decir, con una muralla imponente de Harsh Noise Wall) pero aportando toda la musicalidad rítmica percusiva de Esplendor Geométrico y luego reconduciéndolo todo hacia un insano y perverso Black Industrial a lo MZ412Deutsch Nepal y todo el ejército que pulula en Cold Spring. ¿Resultado? una cacofonía asfixiante, claustrofóbica y muy malsana que te agarra las mucosas como un schock anafiláctico. GTT pertenece por derecho propio a la continuación natural de cosas como MegapteraSutcliffe Jügend o Archon Satani pero con la suficiente presencia de guitarras y base rítmica naturales para salirse de ese tiesto. 

The Cessation of Suffering impresiona en su sobrio artwork necro heráldico que usa por igual y a modo de collage imágenes anatómicas de órganos diseccionados con exvotos católicos; toda una vuelta de tuerca más a los siempre hirientes diseños de Maurice. Aunque son 37 minutos es viaje es durísimo mostrándonos a unos Gnaw their Tongues en plena forma... sin ir más lejos, alucinante la apertura de "Dreamless" y sus cántidos eclesiásticos de tonalidad mántrica que lenta pero inexorablemente se van unciendo de una pátina ultracrepitante de Noise hasta que todo adquiere un marcado tono ritual. Si tienes osteoporosis se te irán deshaciendo los huesos en arenilla con la longitud de onda subyugante en "The Veneer" que además de usar el Dark Ambient, trae esas voces casi radiadas (imagínate a Burning Witch pero invocados mediante sesión mediúmnica por un Spectrum de 8 bits). 

De cariz Drone Doom, el tempo es abotargado y brillan elementos sinfónicos que resultan de electrificar la atonalidad de Penderecki. Flipante el cambio de tercio con el piano de "Salvation Body" que vuelve a unir lo electrónico con lo acústico de forma fluida, voces agónicas y subidas de intensidad que recuerdan a su otro proyecto Seirom. Es cierto que siempre ha habido influencias cinematográficas en la música de GTT (desde el Gore japonés al Bondage) pero con los años todo ha mutado a algo menos gráfico y sí más espiritual y decadente. La sensación de pérdida moral y transcendentalidad en todo el álbum es muy marcada, sobre todo en la pesadillesca "The Cessation of Suffering" capaz de ralentizarse tanto que las notas de piano se elengan hasta la náusea. 

"Mensenlucht" es Industrial Noise de libro o casi que Power Electronics, según me pille el momento. Apelmazada y con cadencias ominosas, busca uno el aire de donde no lo hay hasta recibir casi que con alivio los drones de teclados catedralicios de "Vengeful Spit", posiblemente uno de los cortes del disco que más se acerquen al Funeral Doom o al Drone a lo Like Drone Razors Through Flesh Sphere por ejemplo. Solemnemente cósmico como ver apagarse una estrella en directo, tejiendo unas melodías sinfónicas sobre las que se desgañitan las voces de Maurice, estamos ante uno de esos momentos cumbre en la discografía de GTT en los que la oscuridad es bellísima. Solo despierto de mi letargo con esos insalubres blast beats de "Met Huid En Haar" (a lo Teitanblood, Deathspell Omega...) que sigue hilo narrativo con la marcadamente electrónica "Throatrot" cuya agitada vértebra electrónica se va mezclando obsesivamente con una subcapa Ambient pegajosa como un sudario de segunda mano.

Fin de fiesta con "The Departure of Light", durísima pieza Industrial y la épica "Messen", creando una atmósfera endiablada que eleva el listón muchísimo. Con permiso de los discos anteriores, creo que Gnaw their Tongues ha grabado un clásico instantáneo dentro de su longeva carrera... una inspiradísima debacle en lo espiritual y moral pero todo un monumento ciclópeo a la música oscura.

ABSOLUTAMENTE RECOMENDADO. UNO DE MIS DISCOS DEL AÑO.

https://gnawtheirtongues.bandcamp.com/album/the-cessation-of-suffering

https://consouling.be/release/the-cessation-of-suffering

sábado, 9 de diciembre de 2023

SPITTING TONGUE VIII: LA FEMME FAKIR - "LA FEMME FAKIR" (LUSCINIA DISCOS LUS47, 2015)

Puesta la primera piedra de la Iglesia Musical con Demonios Tus Ojos en las postrimerías de 1988, la fructífera carrera de Javier Colis no baja un instante de intensidad ni de calidad en prácticamente 35 años. Imposible sacar pegas a Mil Dolores Pequeños que ya están inscritos por derecho propio en los libros (si los hay, que digo yo que los habrá) de rock experimental y avantgarde patrios pero para no repetirme pues os emplazo a reseñas anteriores ya que Javier ha estado presente en los últimos años en este blog con Notas de Abajo, incursiones en la Juan Belda Bit Band con Carretera Mágica o No Encuentro la Tónica, el binomio con Juan Pérez Marina de Sangre Fácil y Sangre Fácil II... pero bien es cierto que me faltaban dos dientes de la dentadura: Nadie en el Espejo que os traeré en las próximas semanas y este impagable discazo de La Femme Fakir que cosechó muy buenas críticas de público y gente que dice que entiende de música.

Por tanto, hoy recupero en `Spitting Tongue´ ese enorme discazo llamado La Femme Fakir que se editaría en Luscinia Discos en 2015 junto a Adrián Ceballos, Gloria March y Julen Palacios que bueno, os sonarán de Los CuantosJavier Colis y las Malas Lenguas o formaciones tan dispares como Rip KC, Melange o The Black Lennons (ya vosotros miráis cuál es de quién que hoy toca texto corto). En cuanto al nombre ya es más que sabido que viene de Koringa, pseudónimo de Renée Bernard (1913-1976) y que fue conocida como la única mujer faquir del mundo.

La Femme Fakir además de un excelente disco es (en mi opinión) una pieza iniciática en las carreras de Julen Palacios y Adrián Ceballos. El primero continuaría carrera con The Black Lennons y el segundo (y una vez disueltos los añorados Rip KC) se reinventa con Melange o Mohama Saz. Por su parte Gloria March empieza a asentar su carrera cinematográfica tras varios años tocando el teclado con Los Cuantos. Y digo todo esto, que es así excepto algunos flecos, para intentar comprender cómo es posible que una banda con tan enorme potencial no siguiera sacando discos. A veces hay tanta creatividad que el efecto es el de una bala con punta hueca... abrirse en abanico con otras historias que en este caso, pues han sido muy fructíferas; por aquí han ido saliendo los Black Lennons de Julen Palacios con Querida Lógica; Sebas y Conrado, Trabajo Fino y Delicado; Expertos en Mí o (ya con el nombre Goldstein Now) The Doublethink y Adrián Ceballos ha hecho lo propio con Viento Bravo (Melange) o Negro es el Poder (Mohama Saz).

La Femme Fakir son 35 minutos en los que el cuarteto madrileño se nutre de todo lo que se te pueda venir a la cabeza; brilla el Synth y Post Punk burbujeante de unos Spacemen 3 o algo que podría resultar de reducir a Suicide a cotas Pop en "Huesos y Movidas", corte que se estructura alrededor de un insistente soniquete de teclado, un pecaminoso riff de guitarra y gloriosas letras con estribillos infectocontagiosos. Sigue ese característico sonido crepuscular de la guitarra de Javier marca de la casa en "Blasfemia" que sin esperarlo acaba estallando en un salvaje inicio Zorniano en "Casi Leo a Gramsci". Avasalladora base rítmica entrecortada con toques a los momentos más Thrash de Lagartija Nick en Ulterior y fundido a esa serie de mini piezas Lounge Jazz de "Somos Realistas" que tiene hasta cuatro partes en el disco. Experimentales píldoras tan ultra sugestivas y triposas como desenterrar a Django Reinhardt para tocar con los Yawning Man y Fred Frith.

Tirando la vista atrás se ve el germen de Mohama Saz o Melange en cortes como "Estreno Marquesina" con inmensa percusión de Adrián y esos coros mediúmnicos llamando a la lluvia (ácida). Flipantes los devaneos de sintetizador en "Ruinas" que si la desnudas por completo te encuentras un temazo de Country futurista Junguiano abotargado de Ketamina, John Carpenter y otras lindeces; toda una reactualización fresca del sonido de Demonios tus Ojos o Mar otra Vez... distintos conceptos pero con la misma mala baba. Se rompen estructuras convencionales en "No Puedo Decidir" o "Pequeño Gran Cuerno", otra vez con esos cánticos Indios que se repiten en muchos momentos del disco y con dos guitarras que se salen, una creando una base casi drone y la otra soltando notas como si fueran volutas de humo en un pebetero. Reggae Jazz para "Sunrise (Amanece en Seseña)" y fin de fiesta apocalíptico con "Acepto Casas", temazo cargado de pedaleras sinuosas y la susurrante voz de Julen que se te mete en el tuétano con sus letras corruptas.

Poco más que añadir a un disco que adquirió la categoría de clásico instantáneo.

https://lafemmefakir.bandcamp.com/album/la-femme-fakir

http://www.luscinia.org/lafemmefakir.htm

miércoles, 6 de diciembre de 2023

ORTIZ MORALES - "INTERLINGUA MUSICAL" (AUTOEDICIÓN, 2023)

La queridísima figura de Jesús Ortiz Morales (Málaga, 1959) comienza andadura musical con el insigne grupo Tabletom allá por 1976, sobre todo con esa obra de arte que es Mezclalina que pocas presentaciones necesita. Lo que viene a partir de ahí y que desemboca en este Interlingua Musical que hoy os traigo es prácticamente toda una vida dedicada a la música en sus múltiples facetas (pedagógica, compositora, instalaciones de arte, labores académicas, producción...) así que me vais a permitir una de esas hipérboles imposibles saltándomelo `a la virulé´

Quien quiera profundizar en la muy recomendable biografía de Jesús solo tiene que ponerse el monóculo acústico y visitar el siguiente enlace:

http://ortizmorales.info/Personal/Biografia.htm

Advierto que esta reseña no quiere ser completista. Es imposible abarcar en unos párrafos la figura de ARTISTA TOTAL de Jesús, así que os ruego perdonéis mi falta de rigor académico. Para quejas, sugerencias o balas perdidas ya sabéis los canales de rigor.

Hace unos cuantos años llega a mis manos prácticamente por casualidad un Cd de un proyecto llamado ABZU que me voló la cabeza. Difícil de clasificar, obra Electroacústica, Ambient y con un calado oscurantisma bastante marcado, no tenía nada que envidiar a Throbbing Gristle, Coil o cosas más actuales de Dark Ambient. No fue fácil averiguar quién estaba detrás de Abzu, pero una vez localicé a Jesús (si no recuerdo mal Reyes Oteo me echó un cable) descubrí a una persona muy amable, cercana y humilde. Abzu, que recoge el bagaje electroacústico que va de 1999 a 2004, tuvo su continuidad en Dilmún (2004-2010, y más centrado en el futurismo y neofuturismo). Obras posteriores como Ki y Ea mezclan géneros como la electroacústica y el ruidismo pero tengo que reconocer que a partir de ahí perdí completamente la pista. Vuelvo a remitiros al su Bio para que investiguéis toda la faceta experimentadora para no hacer este texto demasiado farragoso con los datos pero sí apostillar que Ortiz Morales es PIONERO en su género en nuestro País, a la altura de reputados nombres como Polonio, Julio Sanz, Jose Manuel Berenguer y tantos otros.

(Jesús Ortiz Morales, In Illo Tempore....)

Sigo. Recuerdo hablar directamente con Jesús para preguntarle si tenía alguna edición física más de sus trabajos (creo que estaba todo agotado) y bueno, luego vino la Pandemia y mi cabeza entró en modo olvido. Hace unas cuantas semanas o meses traje la reseña del estupendísimo trabajo Music for Critters de Carmen Morales (aka DODE) en un precioso vinilo editado por Oigovisiones Label y unos días después, en ese cúmulo extraño de casualidades que a veces ocurren, sale Interlingua Musical donde Ortiz Morales dirige a toda una plétora de inspiradísimos músicos (Kiné-Matik-Om) que a modo de apócrifa necro Big Band se marcan una apabullante obra de 76 minutos que pasan por elementos tan sugerentes como la Música de Cámara, Dadaísmo, Ruidismo, Concrete Music, Improvisación Libre o el Free Jazz desbocado... y evidentemente Carmen Morales `Dode´ está presente con su piano preparado. Llegados a este punto, mi cabeza que está porosa desde hace tiempo no puede evitar comparaciones no estilísticas pero si vertebrales con la inmensa obra de Josep Galliana (a través de Líquen Records), Llorenc Barber (y su enorme `La Mosca tras la `Oreja´) o la trayectoria de la Juan Belda Bit Band.

(Jesús Ortiz Morales circa 1976/77)

Antes de entrar en materia, Interlingua Musical es una salvajada de álbum englobando composiciones que van de 2021 a 2023 y es un crimen contra la humanidad que no tenga toda la difusión que se merece. En el momento que escribo esto la Kiné-Matik-Om ya tiene un nuevo álbum llamado Moloch, y como sois avispados habréis captado la influencia Babilónica (`Enuma Elish´ mediante) que empapa toda la obra del artista malagueño. Dicho lo cual, a discografía de Ortiz Morales en tema de experimentación y avantgarde la váis a poder encontrar aquí:

http://ortizmorales.info/Discografia.htm

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((( KINEMATIKOM )))

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Ortiz Morales - bajo, viola eléctrica, ruidos, efectos y dirección (1,2,4,5,6,7)
Samuel Peláez - percusión, batería y handpad (2,4,5,6,7)
Carlos Martín - clarinete (2)
Ensemble `Fagotería del Tenllado´ - dirigida por Francisco Puyana (3)
Jose G. Belmonte - violín (1,7)
Juan Ramón Veredas - piano acústico (2,5)
Juan Luis Montoro - supercollider, LSMi (2,4,5,6,7)
Carmen Morales - piano preparado (1,2,4,5,6,7)
Jorge Muñoz - contrabajo (1)
Pablo Guerrero - tuba (5)
Ensemble de Trompas `Trompíssimo - dirigido por Lorena Fernández (3)
Laura Cantos - clarinete (2)
Jose M. Cuadra - cello (6)

(Ortiz Mécaniche Morales)

*

A nivel técnico, se mezcla y masteriza en el ATI-GABIROL LAB durante abril-mayo de 2023 a partir de grabaciones previas lo cual ayuda a la homogeneización de piezas que provienen de diferentes localizaciones y que distan hasta de un par de años entre una y otra. Registro físico hay (yo lo tengo) pero desconozco si puede adquirirse a nivel comercial, así que os aconsejo que contactéis directamente con Jesús y ya de paso, indagar si quedan copias de ABZU que os lo recomiendo encarecidamente.

El disco se abre con "Principios Mechaniches", imagino que influenciada de alguna manera la pieza por  la propia tesina  El ballet mécanique y el Synchro-ciné (2008, Ortiz Morales) donde se añade más fuego sobre Ballet Mécanique (1924), la partitura de George Antheil y los problemas de sincronización que dió el aparataje (el Synchro-Ciné de Charles Delacommune) con las dieciséis pianolas en el resultado final. Sea lo que fuere, en estos 9 minutos se visitan los ambientes de Cámara a través de instrumentos de cuerda en registros muy atonales (violín y contrabajo alternándose el arco con el pizzicato) contrastando con esos efectos percusivos del piano preparado de Carmen Morales. Aun siendo sólo vestigios, siempre parecen flotar conexiones con Henry Cow y el posterior Rock en Oposición (este último sobre todo por la sobriedad) con momentos minimalistas y otros donde se usan pequeños clústeres en caída libre al más puro estilo opiáceo de Satie. Sin estar del todo seguro, parece construída a partir de bloques autolimitados que se van entrelazando dando esa sensación mecánica, loop o como queráis llamarlo... un tiovivo circense que se mueve con la propia retroalimentación de los instrumentos en un Ouroboros complejísimo.

"Cata Die" juega con mistéricos elementos electrónicos a través de sintetizadores alienígenas, desbarajuste surrealista punteado por piano acústico en duelo con el piano preparado y percusiones sintéticas que van conformando una coda pseudofuturista con muchísimos efectos ruidistas (sobre todo voces de difícil clasificación). No creo que sea casualidad que dure `11:11´ minutos sobre todo por algún que otro efecto de reloj despertador que aparece de vez en cuando... si me apuráis, tiene toda la impronta de una grabación de campo en la pesadilla lounge de cien enfermos psiquiátricos agudos. Por cierto, puntazo total el tramo final que empieza a lo Esquivel y acaba en un proto Techno en caída libre. Sigue "Le Tempesta de Foco" cuyos compases iniciales parecen música de un Peplum setentero... muy buenos los caracoleantes ritmos de trompas y fagots que me traen a la cabeza las obras más corales del Jazz Británico (Keith Tipett, Centipede, Elton Dean...). 

Absolutamente embriagadores minutos que conectan los 17 minutos que dura con algunos discos épico sinfónicos de la London Improvisers Orchestra dirigidos por Barry Guy o esos drones imposibles de la Spontaneous Music Orchestra primigenia. Muy bueno cómo están llevados los tempos, el equilibrio entre melodía / partes más barrocas con subidas y bajadas de intensidad que no desentonan haciéndome dudar si la `Fagotería del Tenllado´ y las trompas de `Tromíssimo´ tocaron a la vez o es cosa de la postproducción del estudio. Aunque no haya solistas propiamente dichos sí que hay partes donde destaca un sólo instrumento (o quizás bloques de dos o tres); la percusión como tal prácticamente no existe siendo los vientos los encargados de llevar todo el peso (excepto los efectos y toques atmosféricos de una sutil electrónica) de un corte con bastantes conexiones cinematográficas.

"Heterotropía Anempática" se mete de lleno en el ruidismo y la electroacústica salvaje. Ásperas pátinas de efectos, toques de piano preparado y tonos lúgubres calan hasta la médula el devastador ambiente (algo de espacial hay) en el que nos sumerge Ortiz. Una de las principales virtudes es el inagotable y profuso aluvión de efectos, ruidos y capas que se van sumando hasta subyugar a un oyente que se nota metido hasta las cejas en un triposo cara a cara con ese dadaísmo abyecto de los mejores momentos de Nurse With Wound. Aunque no se lleguen a las opresivas cotas ruidistas del Industrial, no hay un ápice de luz en el inteligentísmo collage musical de "Heterotropía"

Sigue "Le Stelle de Mar", el último de los cortes largos del disco y que continúa un poco por la misma senda del anterior aunque sin duda por terrenos propios del Dark Ambient. Sintetizadores y ectoplasma musical, una máquina de escribir, un espaciado piano psicorrágico (a veces espectral) y casi 13 minutos de densidad subacuática hilan un entramado hipnótico, pulsátil y meditativo con un trasfondo drone muy intenso ya no sólo por la electrónica sino por las regurgitaciones de la tuba. Si en ocasiones la electroacústica peca de frialdad académica, aquí ocurre todo lo contrario hasta el punto de que Interlingua Musical es el típico disco que desquicia al que le gusta tener las estanterías ordenadas por géneros. Por cierto, los motivos percusivos recuerdan a Cage, Stockhausen y muy mucho a Lou Harrison y sus incursiones en el Gamelan.

Podría estar escribiendo hasta mañana y ya es mañana. El tramo final son tres temas más cortos...  revisitación de la Concrete Music en los primeros compases de "Le Cursa de Cavallos" que poco a poco se va transformando en una ochentera Big Band (me recuerda mucho a la experimentación canaria de Juan Belda, Elio Quiroga y Quaxar/DUE...), para pasar luego a ciertos matices Dub con "Le Heroe per Hazardo". Delay, sucesión de violín, la viola eléctrica y fin de fiesta con la remezcla "Abismo" para que os echéis unos bailes y gastéis suela de capatos cerrando un INCLASIFICABLE, ULTRARECOMENDADO disco de un artista A REIVINDICAR.

http://ortizmorales.info/Discografia/InterlinguaMusical.htm

http://ortizmorales.info/

sábado, 2 de diciembre de 2023

JOHANNES DE SILENTIO - "OFRENA VERNAL" (OIGOVISIONES LABEL; OV22, 2023)

¿A qué suena esta oscurísima referencia de Oigovisiones Label? Pues te lo resumo rápido: `a Temor y Temblor´.

Desconozco si Ofrena Vernal del músico Ishak Benavides tiene alguna influencia de Kierkegaard, pero lo que sí puedo asegurar es que los cuatro cortes que componen la curaduría de Nikka que vuelve a aparecer en el insigne colectivo malagueño tras Antimatter de 2021 es un apabullante pildorazo de Ritual Dark Ambient que se sale un poco de la línea habitual del sello. Johannes de Silentio, que así se llama el proyecto, bebe de esas térmicas aguas sulfúreas del Pagan y el Ambient Drone (para que os hagáis una idea, un punto de encuentro sería el punto equidistante entre Árnica, NeonymusKeltika Hispanna y todo ese sustrato extrañísimo de Nurse with Wound, Cyclobe o Coil) induciendo a un trance chamánico de alto voltaje espiritual. Dicen en el bandcamp acertadamente:

`Sus cuatro piezas esbozan imágenes mentales recurrentes propias que giran en torno a la cultura pagana con referencias a tradiciones celtas, la estética del cine Folk Horror o la contracultura queer. Musicalmente estos conceptos se traducen en la búsqueda del estado de trance a través de notas sostenidas e hipnóticas -propias del ambient-drone-, estructuras esqueléticas de rítmicas repetitivas, el folclore tradicional fragmentado y la hibridación de errores y secuencias imperfectas características de la música experimental.´

Sobre el barcelonés Ishak pocas presentaciones caben; parte integrante de la escena underground de los 90, DJ, director de TeslaFM, cofundador de Wah Wah Records.... artista sonoro, compositor bajo nombres como Lucius Works Here, productor, y por supuestísimo Héroe de las Mil Caras Campbelliano en este viaje a las Fuentes del Conocimiento Eterno. Un Herrero Alquimista sonoro con trabajos previos tan interesantes como Nocturnum Horologium (Chrystal Mine, 2022), es sin duda perteneciente al insignio Gremio de Constructores de Catedrales fulcanéllicos al igual que artistas de culto como Marc O´Callaghan (Coágul) o ese otro Marc (Egea) que colabora al Hurdy Gurdy en la fantástica "Gwiddonot" y que me vuela literalmente la cabeza con sus discos con Kaulakau. Quizás estoy mal de la cabeza pero no me quito de encima también al para mí músico de culto Fernando Manchado con Morpheus, otro de los precursones de este filón de electrónica y Neofolk (se puede incluir a Traje de Saliva o Maud the Moth) en nuestro País con discos tan a reivindicar como Ouroboros (1999), Elohim (2001) o el olvidadísimo Babylon (2002).

Ofrena Vernal está a caballo entre lo improvisado y lo compuesto, siendo la parte de estudio realizada gracias a la residencia en Fundación Phonos (graba Ángel Faraldo & Andrey Solienko) y posterior presentación y grabación dentro del Festival Residències (me parece alucinante todo este submundo de las residencias gracias a las cuales y sin ir más lejos conocí la apasionante música de Yunklas, pero eso es otra historia). La masterización es de Rubén Suárez y el acertado diseño obra de Ale Veloso con orfebrería artesanal propia de Oigo Visiones Label que te asegura estar ante una pieza verdaderamente única: 

`Die-cut cover on 250gr Materica Terra Rossa paper // Inlay on 180gr Yolk Yellow paper // Printed transparency film // Black paper bag for Cd // PE protective sleeve with OV sticker // Hand-cutted & hand-assembled´

Abre ese pulso hipnótico celtibérico de "Gwiddonot", lesbos amazónico sonoro que avanza con esa premura litúrgica cuasi procesionaria propia de un himno pagano. Las percusiones van inexorables fluyendo a través de la pátina orgánica de un drone con sabor a humedad y musgo que te va taladrando las entrañas tal y como hacen Thrower y Ossian Brown en Cyclobe... y no será esto casualidad cuando aparece la hermética zanfona de Egea participando de esta sacra ceremonia (algo de Camecrude también capto por ahí). Muy bueno el fade out a base de chirridos, grabaciones de campo y demás.

En "La Sociedad de los Bosques" se acentúa el peso daimónico con campanas y cascabeles. Olor a casas encaladas, albercas emponzoñadas de verdín, zotal para las plagas de hormigas y ese caliente aroma sutil de los calderos de carbón. El humo de la pipa de Mircea Eliade aporta la densidad necesaria para que lo antropológicamente Barojiano copule con el mundo de las ideas; fruto de la unión nacerán retoños musicales que son sacrificados en apócrifas Mascaradas donde sobra el hidromiel pero falta y mucho el agua para las cosechas. El Horror Folk se antropomorfiza en un fabuloso e iniciático ritmo abotargado donde si te santiguas es por costumbre o por ese miedo ancestral al metálico y opresivo tono de las campanas.

(Johannes de Silentio)

"Danza Alrededor del Fuego" usa el tribalismo pero lo tiñe con elementos electrónicos propios de la improvisación. Ese sonido apabullante de cuerdas (no está citado Egea así que no sé si es un sampler) me recuerda una barbaridad a aquel magnífico debut en La Cartuja de Miguel Palou con Doce Fuegos y que posteriormente se recogería en CD bajo el nombre El Templo de las Cuevas. Autolimitados motivos melódicos de lo que parece ser la zanfona se usa como constructo telúrico de alto grado masónico. Mística a la par que iluminadamente épica, se desliza con esa sutilidad sibilina y reptiliana del mejor Dark Ambient y sin darte cuenta acabas embebido, embriagado y con la sensación de estar poseído por Dionisos en una bacanal órfica.

El cierre es una genialidad. Juegos de voces a base de un poema anónimo de épica anglosajona en la obsesiva "De la Tierra de los Gautas" visitando terrenos propios del Martial, Spoken word o el Neofolk. Lo dicho, una obra imprescindible tanto por el continente como por el contenido. Deseando escuchar más de este `caballero de la resignación infinita´.

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https://oigovisioneslabel.bandcamp.com/album/ofrena-vernal