5.30 de la mañana. Quietud y frío en Capadocia. Movimiento de personas en la meseta en que nos encontramos. Gas y fuego. Café soluble en vasos de plástico. Incertidumbre y algo de miedo. Formas de colores que comienzan a hincharse. Gusanillo en el estómago y caras de resignación... ¿quién me dijo a mí que me metiera en semejante lío?.
Estrechez en las cestas de mimbre. Más movimiento inquieto de personas tirando de cuerdas. Más gas y fuego... y de pronto la calma.
Ganamos altura. El sol naciendo en el horizonte. Sonrisas de circunstancia. Nos cogemos las manos... compañeros de aventura.
De pronto se nos revela la maravilla. Intrincadas formas. Luz reflejada en la Toba volcánica. ¿Se despierta el mundo ante nuestros ojos o nos despertamos nosotros ante el mundo?. Naturaleza en estado puro y la Naturaleza del Estado puro... Puro Estado Natural.
Navegantes y eternautas... disfrutad del viaje.