lunes, 25 de enero de 2021

FRCH - VcTR (OIGOVISIONES LABEL, 2020)


Oigovisiones Label sigue con su cuidadosa selección de Electrónica experimental, Ambient y espíritu DIY dentro de una serie de trabajos marcados por una poderosa vitalidad contracorriente. Sello fuertemente vinculado a la escena malagueña de la Performance, las Artes Plásticas, Escénicas y lo Audiovisual, pero abierto a su vez a lo internacional, esta vez es el turno de FRCH, nombre bajo el que se esconde el artista mexicano Fermín Martínez, cuya mejor carta de presentación diga lo que yo diga aquí es su propia y recomendadísima página web:

https://www.ferminmartinez.com/

Como prácticamente todas las ediciones de Oigovisiones que he ido reseñando, ahondar en la biografía de estos artistas interdisciplinares puede ser un auténtico quebradero de cabeza máxime teniendo en cuenta que suelen luchar en la guerra de guerrillas sonora del underground más soterrado; ese que pulula por salas ignominiosas, extrañas exposiciones de arte, micro escenas y en definitiva, carne de comuna noctámbula de esa que acabas conociendo si te mueves por los mismos espacios en sombra. Dichos espacios tienden al anonimato, justo al contrario de la escena de la Improvisación Libre y el Free Jazz, prueba de lo cual es el uso de acrónimos y juegos de palabras mínimos en contraposición con la grandilocuencia de los escudos heráldicos del apellido en el Jazz. Dudo que la ausencia de vocales en FRCH y VcTR no obedezca a alguna razón contestataria; para mí (o al menos así lo percibo), es una forma tanto de colectivizar (borrando a la vez lo individual) como de reflejar la ausencia de melodía patente (motivo/score)... porque al fin y al cabo los 11 cortes suenan así. Metafórica y acústicamente "han perdido" las vocales que lo vertebran y entre golpe, onda y ruido intuyes que otros han sido omitidos aleatoriamente mediante la todopoderosa batuta de la Diosa Azar. Sigamos.

VcTR cuenta con un espectacular diseño por capas de GRANBENGALA cuidado hasta el más ínfimo detalle hasta el punto de que desplegar, tocar y sentir el disco antes de ponerlo en el reproductor es una jodida gozada. Para los que necesiten datos técnicos aquí va el resumen: Die cut diptych on 250gr Splendorlux white paper / Inlay on 240gr Pink Popset cardboard / Printed transparent acetate / Black paper bag for Cd / PE protective sleeve with OV sticker and Hand-cutted & hand-assembled.


Enmarcado dentro del concepto de la Sonoplastia, prefiero describir el disco con mis palabras so pena de andar mareando al personal. Durante poco más de 40 minutos, Fermín desplaza el foco de atención del oyente de un posible punto central a cosas que van pasando en la periferia. El centro como lugar de poder pierde totalmente su estatus para relegar el trono a lo sinusoidal, a las idas y venidas de los generadores pulsátiles de ritmos que huyen de la Línea Recta. Porque la Línea Recta es la Muerte en sonido al igual que lo es en el papel de un Electrocardiograma que dibuja una Asistolia. Curvas y ángulos son los que reinan en pura colisión con nuestro cuerpo (tanto a nivel acústico como físico en los graves) agitando nuestros receptores orgánicos para percibir el grueso, tetánico flujo contínuo de glitches, errores y tonos amputados de agudos en un sensacional tratamiento del sonido (en modo alfarero post industrial). Eso sí, impresionante como siempre la labor de Rubén Suárez en la masterización.

Ese maremágnum aterrador que invade al oyente juega a la Paleidolia Sonora de tal suerte que cada vez que escuchas el disco lo percibes de una forma distinta; digamos que lejos de sonar a una Muzak de Electrónica y Ambient, es justo al contrario... eres tú el que suena. El disco es una piñata de serpentinas modulares, impulsos, protones y electrones en cópula divina que al contacto con el cerebro del oyente lo van moldeando a placer según designios personales. No es el oyente el que escucha el disco sino el disco el que escucha al oyente... como si de los altavoces salieran unas manos invisibles que entrasen por las fosas nasales hasta el cerebro, desanclaran la primera vértebra (Atlas) y lo hicieran girar en un torno hasta el punto de poder moldear la Arcilla Sináptica Neuronal de nuestra masa gris. 


En parte el conjunto me remite al impresionante Imperfect (2016) del pionerísimo Juan Antonio Nieto con alguna salvedad. Fermín tiene la virtud de crear una segunda capa oscura y ominosa (casi Dark Ambient) difícilmente perceptible sin el uso de auriculares. Aunque pueda parecer extraño, el uso de errores, glitches y elementos disruptivos que destrozan de forma perpendicular la trama sonora no hacen más que reforzar un cierto aspecto melódico de conjunto que transita de forma casi subconsciente pero no por ello menos amenazante. 

Dicho de otra forma, VcTR es un disco oscuro, con trazas rítmicas pseudo-bailables (a niveles reptilianos) y que arremete de forma holística y pseudo farmacológica. La electricidad puede ser muy sexual y la perversa cópula establecida por Fermín es bienvenida como una dádiva de extática.... inmanente sábana o sudario de partículas cambiantes que sin dejar de lado las directrices y dogmas de lo Industrial, se permite el lujo de no caer en la fealdad (no por ello menos necesaria) del Harsh Noise Wall... es decir, convierte las ondas serradas, sinusoidales o del tipo que sea en elementos antropomórficos. 


Es difícil quitarse de encima la plástica emoción de estar asistiendo a una pintura sonora (aspecto muy antiguo ya y bastante tratado por ilustres como David Toop). Los pulsos metronómicos del sexto corte por ejemplo nadan en la abstracción y no es hasta que la suma de las partes es percibida a nivel neuronal que conformas el paisaje completo... como esos dibujos realizados por códigos de numeración. Hay melodía en el caos y no puedo quitarme de la cabeza una grabación que escuché hace tiempo de la noche en la que el Reactor 4 de la Central de Chernobyl se fue al garete.... era una grabación de una entrevista o algo parecido y la lluvia de partículas/radiación dejaba una especie de impronta sonora cercana a la lluvia o a la estática/ruido blanco/rosa y demás tan usados en la electrónica. La huella en este caso era sonora y a la vez física porque el entrevistado contaba que notaba en su piel una especie de "lluvia seca"

¿Es VcTR algo compuesto o captado?. No lo sé ni es de mi incumbencia. En resumidas cuentas, y siendo estricto tampoco sé si VcTR es un disco de música o mi nuevo Amigo Imaginario.

lunes, 11 de enero de 2021

AETHERIUS OBSCURITAS - "MÁRTÍR" (GRIMM DISTRIBUTION 058GD / PARAGON RECORDS PRG-33064; 2020)

Octavo álbum hasta la fecha de los longevos húngaros AETHERIUS OBSCURITAS, formados en 2002 y que poco a poco han ido limando esas similitudes en su sonido con Burzum para enclavarse en algo más pulido y melódico. Mártír, que así se llama el disco, bebe muchísimo de la ola nórdica de los 90 de los primeros Satyricon, Dimmu Borgir o Gehenna, lo cual queda bastante patente en esa apertura y desarrollos ya clásicos en "Ilyen a Vér" o esas abruptas cabalgadas a lo Dissection (y con interludios, parones atmosféricos de teclados mediante) de "Marthyr", temazo de regusto clásico que muestra a una banda ya curtida en los instrumentos.

En un inicio proyecto en solitario de Viktor Vágvölgyi (Arkhorrl), pronto se acompañaría de la batería de Zson además de varios músicos más para los directos. Sonido limpio y nada embarrado, a pesar de lo cual no se pierde nada de atmósfera en los gélidos pasajes de "A Vén Végvivő", con toques a Dissection incluso. Los sincopados ritmos de las guitarras con lentos pasajes recuerdan muchísimo a Immortal también, y aunque no se metan por terrenos Folk, sí que supura cierto aroma Pagan en el abordaje agreste de la guitarra acústica de "Az Igaz" y su posterior derrame melódico. Esos contrastes entre melodía y brutalidad están muy bien medidos y cada uno de los cortes de Mártír pasa por diferentes fases, puentes y y estribillos, que además se adornan a la perfección con algún canto esporádico o detalle de sintes.

Amantes de los Blast Beats agárrense las gónadas con "The Frozen Lake of Eternity" y sus efluvios cuasi Emperor (falta lo sinfónico, eso sí)... maravilloso por cierto el interludio espectral de teclados y medios tiempos, solo de guitarra inclusive. "Lidércpalota" sube la intensidad todavía más haciendo que otro nuevo puente melódico de teclados resalte como una pepita de oro en medio de alquitrán. Para que me entendáis, creo que lo más parecido sería el Nemesis Divina de Satyricon o For All Tid de Dimmu Borgir. Es encomiable la calidad que tiene el disco en cuanto a composición... mira que hay bandas y proyectos, pero los húngaros Aetherius Obscuritas lo han bordado.

El tramo final pasa por la acústica y de raíz medieval "Beyond the Walls", cortada en seco por "A Harag Lángja" y su circular riff de guitarra en modo Permafrost, que se asienta sobre unos extrañísimos ululares metálicos de teclados y el doble bombo apuntando a Orión. "Destiny: Unknown" sigue la misma tesitura y "Pulzár" finiquita con una outro experimental de teclados catedralicios y cánticos que se disuelven a penas son esbozados. Muy buena.

Por cierto, coedición entre Grimm Distribution y Paragon Records, Pit Art en el CD, jewel case con libreto de 12 páginas y pocos datos técnicos más tengo. Los seguidores del Black Metal de los 90 van a disfrutar de lo lindo. Impresionante ejercicio de género que os va a encandilar.

https://grimmdistribution.bandcamp.com/album/058gd-aetherius-obscuritas-m-rt-r-2020


ECLIPSE OF THE SUN - "BRAVE NEVER WORLD" (SATANATH RECORDS SAT291 / MORE HATE RECORDS MHP 20-347; 2020)

Grata sorpresa la que me he llevado con la banda húngara ECLIPSE OF THE SUN que venía en el último paquete promocional recibido desde SATANATH RECORDS. Formados en 2008 bajo el nombre Duath y más orientados hacia un Death Metal de corte melódico, cambian radicalmente hacia el Doom/Death noventero tras los consabidos meneos de formación (cuarteto), de nombre, y añadir detalles épicos a su sonido. 

Sacan su primera y homónima Demo (2011), luego el Ep de 2012 Symbols y dan el salto al debut al largo con Deimonion (2015), no siendo hasta el pasado 2020 que sacan este fabuloso Brave Never World que os traigo por aquí. Satanath Records y More Hate se encargan de la edición en Jewel Case con Pit Art y bonito libreto/artwork de Emese `Durcka´ Laki. Grabación, mezcla y masterización corren a cargo de Dániel Szöllösi, alma máter del proyecto sin duda al encargarse de la composición, voces, teclados, guitarras y letras.

¿Y a qué suenan estos Eclipse of the Sun?. Bien... coged a los My Dying Bride del The Light at The End of The World, con esas sábanas lánguidas de teclados épicos y apocalípticos... esos guitarrazos espaciados, brutalíficamente melódicos y uso dual de las voces (guturales y limpias). Añádanse toques del Epic Doom de bandas como Solitude Aeturnus, primeros RevelationSolstice, Candlemass y quizás algo de los desconocidísimos Mirror of Deception. La vértebra de los temas es muy buena, denotándose temas trabajados en profundidad moviéndose todo dentro de una pátina decrépita, nostálgica y típicamente Doom/Death. Por fortuna, las voces limpias son muy buenas (algo así como en Count Raven), un elemento que suele ser crítico cuando hablamos del Epic Doom.

Así, de forma inexorable, "Pillars of Creation" avanza con esos pétreos riffs de guitarra al más puro estilo inglés, con base de teclados y la entrada de una fantástica voz limpia creando esa atmósfera atemporal tan característica el Epic Doom. Las voces guturales se van alternando con las limpias y la base rítmica pone cuerpo a una apertura como mandan los cánones. No es original pero sí jodidamente adictivo. "Things Called Life" es posiblemente el corte que más me remita a The Light at the End of the World (también A Map of All Our Failures) de MDB con esa sensación claustrofóbica (mérito de las guitarras) de sudario sonoro. Destacar también los esporádicos toques catedralicios que le meten a los teclados, simples pero muy efectivos.

"Brave Never World" sube el tempo; guitarras distorsionadas y de repente, una bajada abrupta compatible con las cotas del Funeral. Doble bombo de nuevo y ecos leves a Katatonia. Bestial cómo se coquetea con el Gothic y el Dark. Es encomiable cómo conforme avanzan los minutos ECLIPSE OF THE SUN se tornan más complicados de etiquetar... creo que lo mejor está por llegar y su proceso de madurez no ha terminado ni por asomo. Así, hasta el final, se suceden un himno tras otro. "Not a Symbol" roza el Funeral Doom mientras que "Home", con larga intro de guitarra sola (acompañada de cantos de pájaros) y estructura de rock gótico, es ultrapegadiza, contrastando con el monolito que resulta "World Without Words" con algún que otro aberrunto finlandés por ahí (Swallow the Sun).

"Death of Pan" añade sinfonicidad y aumenta exponencialmente la epicidad decadente en un sincopado avance que nuevamente recuerda a My Dying Bride. Piano, voces susurradas y una ejecución maestra con la voz limpia en tonos altos que se te clavan en la masa gris tal y como lo hacían Warning. "Era of Sun" finiquita por todo lo alto un disco más que notable de una banda que si sigue a este nivel dará mucho que hablar.

Muy recomendado.

https://satanath.bandcamp.com/album/sat291-eclipse-of-the-sun-brave-never-world-2020

http://eclipseofthesun.hu/

sábado, 9 de enero de 2021

JAVIER HERNANDO - "JARDÍN NÁUFRAGO" (LA OLLA EXPRÉSS LOECD031, 2020)

Siempre me invade el miedo escénico cuando tengo que hablar de determinados artistas. En esta ocasión, para colmo, me veo en la tesitura de sentirme doblemente acongojado... una, porque JAVIER HERNANDO es pura leyenda pionera de la electrónica de este país, y por otro lado, un grandísimo y admirado comunicador con un blog de referencia (posiblemente el mejor blog de este país) como lo es Ojos de Músico Extraviado

Nunca es fácil intentar transmitir algo sobre gente que lleva media vida haciendo esto mil veces mejor, pero siempre es un gustazo poder soltar cosas sin ningún tipo de presión académica. LA OLLA EXPRÉSS ASSOCIACIÓ CULTURAL de ELI GRAS (fabuloso eso de Weird Music Providers since 2002) edita el quinto disco de Hernando en un precioso digipack con diseño de Ángel Lalinde y prístino sonido gracias a la masterización de Albert Guitart (alb-estudi.com).

Javier comienza andadura musical allá por 1979 (Xeerox, Melodinámika Sensor), produce programas en Radio PICA (Los Silencios de la Radio), lleva adelante el mítico sello Ortega y Cassette... vaya, que digamos que esa ambivalencia músico/divulgadora me recuerda a David Toop del que precisamente me ando leyendo En el Maelmstrom; un detalle al que volveré un poco más abajo. Parte integrante por tanto de la experimentación barcelonesa, editando trabajos en Toracic Tapes, Geometrik, República Ibérica Ruidista, y por tanto a caballo siempre entre esa evanescente línea que iba del Post Punk al Synth y de rebote a lo Industrial y (con mayúsculas) LA VANGUARDIA MUSICAL.

Justo en el momento en que escribo estas líneas y suena de fondo otra vez Jardín Náufrago, la mente vuelve a divagar e irse a ese capítulo maravilloso de Toop donde habla de la pintura y su relación con la improvisación libre. Tomo ejemplo de la figura de Joe Harriott (pionero en la introducción de las formas abstractas en el jazz británico) y su obsesión con la Free Form dentro de una época en la que vanguardias, antipsiquiatría y demás lindeces iban de la mano. Acto seguido leo en la hoja promocional del disco de Hernando: "las ilimitadas posibilidades del medio musical electrónico fundiendo minimalismo, ricos paisajes sonoros... una colección de temas que se dirían creados mediante la técnica pictórica de la pincelada gestáltica".  

Para mí por tanto no hay escuchas casuales. La unión de psicología, pintura (física o etérea en cuanto a la mente como lienzo psíquico) y música en un determinado momento (algo así como si lleváramos mi vida como reseñador amateur a un eje de ordenadas y coordenadas) marca una extraña línea que aunque a priori deforme en la distancia bien pudiera emularse a una pintura monocromática realizada mediante la técnica japonesa del Sumi-E. Casualidad o no, ayer por la tarde me doy un paseo, me cae un aguacero demencial encima, pero encuentro dos curiosos discos a precio de mercadillo; uno es del compositor francés Pierre Vellones (1889-1939) y otro de Thomas Bloch. El primero pionero en el uso de las Ondas Martenot, y el otro en tocar ese Shawarma sónico extrañísimo de la Glass Armonica. El disco que pillé, es un homenaje sonoro a la figura del pintor vanguardista de origen bieloruso Marc Chagall, y donde Bloch además usa también las Ondas Martenot. Otra vez pintura, psiquismo y proto electrónica.

Serendipias intrascendentes aparte, la Muzak arquitectónica sobre la que construye Javier Hernando su Jardín Náufrago remite muchísimo a ese minimalismo extraño de Cage, Riley y demás caterva en boga, pero también muchísimo a la  Clásica contemporánea y al Gamelán en la pátina percusiva de algunos tramos. Lou Harrison podría ser un buen punto de partida y así se capta en la inicial "Exorama" donde extraños sonidos de desconocido origen podrían estar sacados de una grabación apócrifa de Cage. Que me amputen dos dedos si no suena todo acristalado, como metido dentro de una cámara de Permafrost Sónica vibrátil y profundamente circular (cuando meto lo de profundo, lo circular adquiere el carácter de `cónico´). New Age para robots oxidados, una melodía preciosa se abre paso al más puro estilo Popol Vuh (pero sin ambiente litúrgico) haciendo patentes las influencias Alemanas en todo este farragoso texto que os estoy soltando. Hernando moldea el sonido a la perfección en su torno (nuevamente) gestáltico, pictórico y antipsiquiátricamente evolvente. 

"Port Radium" sin embargo remite más a los experimentos electrónicos e industriales de los 90; atravesada holográficamente por sinusoidales detalles de electrónica a la Berlinesa (venga, digo Kraut aunque me prometí no nombrar esa palabra este año), plagada de sábanas oníricas cosidas mediante una suerte de Techno Ambient a lo Schniztzler, se hace más que patente el poema de Hugo Von Hofmannstahl que acompaña el interior del digipack: "Olas de metálicos ríos / con todas las palabras de sortilegio tal / a las puertas del sueño yo te arrojo"). Sigue "Entre Veredas" con sus juguetones ritmos reminiscentes de la Toy Music y los ecos espaciales de los compositores aelmanes y francobelgas (cruce entre Irmin Schmidt en Toy Planet y los trabajos de Zanov, Michel Magne o Patrick Vian), o la nana universal "Novilunar", apta para mecer y dormir a bebés planetarios. 

Música para amamantar a las estrellas o para recorrerte descalzo las Líneas de Nazca como peregrinación nocturna.

Otra de las virtudes de Jardín Náufrago es su perfecta medición de los tiempos. Justo cuanto termina una primera parte del disco más introspectiva y melódica, "Vista Rasante" abre con un amenazador  y apocalíptico uso de los glitches, fallos, y errores creativos no euclidianos sobre los que va irguiéndose una melodía vibrafónica (o de harpa) en un opioide tempo con unos ecos al Gamelán que lenta pero inexorablemente van acentuándose en "Verdemar". La cosa se complica con ecos Ambient y un contenido Noise que irrumpe en todo su esplendor ("Noctiluca"), amputado de agudos y sobre todo discurriendo por la parte subsónica del espectro sonoro. 

¿Es posible tener ruidos intestinales en el cerebro?. Si fuese así existiría el peristaltismo sináptico/neuronal y eso tiene que ser jodidamente teratogénico. Lo digo porque a veces pienso en términos fecales, coproideaciones dirigidas en cuerpo, alma y hez al periodismo musical de este país, que excepto las 3 o 4 excepciones a la regla, se muestran sumidos en una gran inoperancia a la hora de traer a la palestra y reivindicar una cultura musica que ya abarca décadas; la falta de gente apta lleva al ostracismo los archivos sonoros vanguardistas de este país... y es que claro, no es fácil comisariar el fondo acústico de Val del Omar (por poner un ejemplo cercano) o rescatar las grandes obras literarias impresas en viejos fanzines y grabadas en añejos cassettes de culto carne de especulación coleccionista, pero estoy cansados de Otros Profetas y de Otras Tierras.

Si Jardín Náufrago fuera una grabación putativa rescatada del arca del (otra vez) Kraut Berlinés, estaría (como se merece y desde ya) en los libros de la historia musical de este ingrato país. Si no te lo crees, "Octo Tornasolado" es el equivalente a una profanación psicotrópica de las áreas más profundas y vírgenes de los Lóbulos Cerebrales.

http://www.javierhernando.net/

https://laollaexpressrecords.bandcamp.com/merch

jueves, 7 de enero de 2021

KURSK & AKOÚPHENOM - "SPLIT" (COLECTIVO BILIS 01, 2020)

Antes de entrar en materia, os presento al COLECTIVO BILIS, sello de reciente aparición a caballo entre Galicia y Asturias y que se encargará de editar música extrema underground. La primera referencia que editan es este Pro-Cdr con dos bandas gallegas, corto y pego: Kursk (Death Metal militar desde las trincheras de Ourense) y AkoúΦenom (Black/Death mortuorio con toques avantgarde desde las costas coruñesas). En un Jewel Case muy bien cuidado en cuanto a presentación con Layout de Brais Remeseiro. Dos bandas claramente metidas dentro de un mismo patrón pero con sonidos diferentes, que es lo que vamos a ir desgranando poco a poco por orden de llegada al CD. 

Kursk se presentan en formato trío con 4 temas grabados, mezclados y masterizados en Xílgaro Estudios, y dedicados a la memoria de Georgi Zhúkov (1 de diciembre de 1896 - 18 de junio de 1974), uno de los comandantes soviéticos más destacados en la Segunda Guerra Mundial, además de participante (y ganador) en el conflicto con los japoneses conocido como "Incidente de Nomonhan" "Batalla de Jaljin Gol" en 1939. Formados en 2015,  toman nombre del submarino nuclear hundido con tripulación en el año 2000 en un accidente naval y editan demo en 2018.

Abren su parte con la instrumental "Kursk", con el anuncio radiado de la época anunciando la muerte de Hitler. Sigue un taimado ritmo Doom en la parte rítmica que me hace dudar si no van a salir por derroteros Sludge.... bestial como se va abriendo espacio el doble bombo de forma acre y sucia rozando el Crust. Un medio tiempo casi a lo Bolt Thrower merced a un groove intenso de la guitarra, parones y arranques salvajes esta vez sí ya con una estructura más Black Metalera a lo God Dethroned por ejemplo. Una flipada como vuelven a bajar sutilmente el tempo redondeando una intro soberbia. Sigue "Guerra Relámpago", contextualmente ubicada en las costas de Francia con las huestes rusas luchando contra la Wehrmacht. Los amenazantes Stukas anteceden un corte totalmente metido en el Brutal Death con toquecitos a CryptopsySuffocation o incluso Asphyx. Death metal de vieja escuela con arranques de la batería muy bien metidos.

"KV1 Matanazis" sigue por la misma línea, acentuando más si cabe las influencias pesadísimas que me recuerdan otra vez a Bolt Thrower. Hay espacio para que la guitarra haga sus cambios de ritmo y acoples y no se abusa de la voz, excelentemente ejecutada (gutural como la más recondita de mis asas intestinales). En conjunto suenan partes a lo Incantation, sobre todo porque la melodía subyace en cierto plano existencial Doom, lo cual para mis gustos es de agradecer. A mitad de tema se marcan una parte que por cierto me trae a la cabeza los primerísimos discos de Runemagick. Fin de fiesta con la rapidísima "Stalingrado", potentísima, llena de cambios de ritmo y que sin ser original, te destroza en una ordalía de brutalidad técnica controlada y dirigida como cabezas nucleares que al estallar.... joder, al estallar se retroalimentan en un homenaje a Black Sabbath en clave Death que no quiero desvelar. En resumen, fantástica carta de presentación la de Kursk.

Pasamos ahora a AkoúΦenom. Formato cuarteto con músicos integrantes de otras formaciones como Mastikatione Mortuorum (en activo) o extintas (Devil InsideWardead...), y también dando guerra desde 2015, fecha en la que sacan su primer Flesh Sublimation en formato EP. Al año siguiente, Split con La Hija del Carroñero y luego silencio hasta este trabajo que os traigo.

"Martir" es una instro con sonido de lo que parecen cuencos tibetanos y percusiones marciales al más puro estilo Neofolk que de forma abrupta eclosiona en "Éxtasis Zenobítico", pútrido Death esta vez sí con más influencias Black metaleras. La voz es más Black en este caso, hay parones y arranques de Blast Beats con melodías intrincadas de las guitarras. Nuevamente cito a God Dethroned, influencias de SarcófagoAutopsy....  al ser un cuarteto el sonido da sensación de plenitud; a partir del minuto 4 se queda una guitarra flotando en segundo plano mientras el resto de la banda resuelve el tema en un pulso de melodía y brutalidad muy bien conseguidos. 

Suenan profesionales por los cuatro costados, destacando el corte "Profanación", con juegos vocales variados, solos de guitarras que atestiguan la influencia del Thrash de la Bay Area y el resto, Brutal Death sin concesiones al oyente. Bases rítmicas paquidérmicas deudoras del viejo Death Metal que con sutilidad se aceleran al Marduk uniendo dos estilos que siempre a priori han resultado tan antagónicos. El riff central de la guitarra es puro y genuino Death Metal de vieja escuela aunque se mezclan muy bien ambos estilos (sobre todo en la parte central que rezuma Behemoth por aquí y allá).... mención especial para el fade out del tema demostrando un buen dominio de los instrumentos.

Como colofón, versión de "Satanic Lust" de Sarcófago con toda la mala baba que manejaban los brasileños y otra excelente carta de presentación de otra banda que merece un larga duración ya.

https://kurskdeathmilitia.bandcamp.com/

https://akouphenom.bandcamp.com/


lunes, 4 de enero de 2021

CARLOS VILLENA - "SOMNIFER" (GINJOHA GJ-031, 2012)

El prolífico artista barcelonés CARLOS VILLENA edita en 2012 una ominosa cassette con el sello japonés Ginjoha. Enclavado dentro del género del Dark Ambient y el Drone monolítico, sin entrar nunca de lleno en el imperturbable Harsh Noise Wall, Villena ofrece pocos cambios melódicos a lo largo de los 30 minutos que dura este Somnifer. Dividido en dos caras de 15 minutos cada una, "La Realitat Espanta" ocupa la Cara A con una textura inmóvil con cierto aroma a los experimentos ambientales de Badalamenti y Alan Splet (ojo, siempre partiendo del hecho de que si existen subidas y bajadas en el ritmo son tan sutiles y difíciles de captar que todo transcurre en cierto tempo "subliminal").

Si tuviera que romperme un brazo por varios lados y astillármelo, diría que más que Noise responde a una suerte de Dark Ambient que modifica el estado de conciencia y vaga por los caminos de lo hipnagógico. La producción Lo-Fi le resta detalles al resultado, como si hubieran amputado los agudos y realzado el espectro subsónico, así que os podéis hacer una idea del carácter opresivo de la grabación.

Grabado en el clásico Mantricum Room del artista (podéis bucear su discografía y decenas de Splits en Discogs), el Drone de Carlos Villena es abisal y serotoninérgico... dependiendo del estado de ánimo, he de decir que no es una escucha recomendada para todo momento y quizás la noche (y siempre con auriculares) sea el momento perfecto. Como todo artista multidisciplinar (pinturas, música...) a veces el carácter críptico/hermético de su música impide cualquier atisbo de comercialidad, y eso que ha compartido álbumes con Grassa Dato, Z´ev, Gyakusatsu, Francisco López y muchos más).

"La Nocio Del Temps S'acaba Perdent" en la Cara B sigue por una línea similar... algo así como el hermano musical teratogénico de Brian Eno en su etapa más Drone. Como si a Lynch y a Badalamenti se les hubieran ido las manos con las dosis de Benzodiacepinas o hubieran traspasado algún tipo de umbral en su Meditación Transcendental, este Somnifer se mueve más en los terrenos de los soundscapes etéreos, la música para exposición o una especie de Shoegazing electrónico existencialista.

O lo tomas, o lo dejas.

P.D: no puedo dejar enlace ahora mismo para que lo escuchéis porque no lo encuentro. Intentaré actualizarlo cuando contacte con Carlos.

UNKNOWN ARTIST - "TERRORISMO MODERNO, El Ciego que Vio la Horca" (MARBRE NEGRE MN126, 2019)

Para inaugurar el 2021 os traigo la reseña de la segunda entrega del llamado UNKNOWN ARTIST, más conocido como Artista Desconocido o también "sé quien es pero no puedo decirlo" o "como lo digas te mato". Fiel a su costumbre de bucear en los entresijos de la mente humana, su primera entrega se llamó La Última Mirada, dedicado en su totalidad a la figura del infame Albert Fish. Todos los detalles de aquella edición la podéis consultar aquí.

Este segundo trabajo se titula Terrorismo Moderno (El Ciego que Vio la Horca) y al igual que el anterior, llegó a las oficinas del sello MARBRE NEGRE sin apenas información. Contextualmente construído alrededor de los atentados producidos en Japón en el Metro de Tokio mediante Gas Sarín a cargo de la secta conocida como Verdad Suprema en 1995 (Aum Shinrikyō / オウム真理教 / Oumu Shinrikyō), y de la que Shoko Asahara era su artífice ideológico. La ejecución se realizó mediante ahorcamiento y es precisamente la reproducción de una mini-Horca lo que acompaña a la edición especial del Cd en un A5. La galleta del cd es la icónica imagen del levitamiento de Shoko Asahara, quien por cierto tras los atentados fue detenido meditando en una habitación incomunicada. Si no me equivoco, tanto la fotografía de la portada como la del interior son imágenes de archivo de la época.

Si la polémica no está servida, la secta continúa a día de hoy bajo el nombre de ALEPH, y encabezada por  Fumihiro Joyu,  un integrante que estuvo en prisión por motivos diferentes a los de los atentados que acabaría renegando de la agrupación en 2007 y fundando Hikari no Wa (El Círculo de Luz / 光の輪 Hikari no Wa). Ni que decir tiene que el gobierno japonés tiene a toda esta gente bajo vigilancia a día de hoy.

Musicalmente es una suite de 40 minutos dividida en tres movimientos. Arranca con ruidismo ambiental mezclado a la perfección con un Dark Ambient cinematográficamente oscuro. Silbidos que emulan maquinaria ferroviaria y ecos producidos por el paso del aire a través de infectos túneles subterráneos hasta que aparecen los consabidos y necesarios samplers vocales (siempre perturbadores) con ciertos detalles percusivos muy orgánicos para ser simplemente electrónicos (podría ser una batería real). Se van acentuando los detalles de Harsh Noise sin llegar a los extremos, jugando con texturas sinusoidales que mutan a minimalismo en el segundo tramo de 20 minutos pero ojo, cuando hablo de minimalismo no va por la parte del concretismo sino porque se aprovechan los recursos a priori simplistas para engordar la atmósfera... y es que la sensación de claustrofobia cuando te pones los auriculares es importante.

Voces procesadas en barítono espectral campan a sus anchas. Agónicas, deformadas, se acompasan a un ritmo lento y procesionario con atisbos melódicos sugeridos, nunca evidentes. El tempo abotargado ayuda a crear un cierto estado de hipnosis. Entramos directamente en un tercer movimiento que empieza abstracto y muy experimental, bordeándose por lo que parece un loop infinito de cuenco tibetano. Tras la tragedia, toca recoger los cadáveres... subidas y bajadas de ruidismo metálico y el elemento disruptivo magnífico de voces en japonés de esas que suelen escucharse por megafonía en grandes superficies. 

Minuto 4 y todo va subiendo inexorablemente de intensidad en un perverso clímax que bordea de nuevo el Harsh Noise, el Power Electronics y en general, el sonido de la miseria. Un absceso ciclópeo que te estalla en la cara en forma de Electro Pus.

https://marbrenegre.bandcamp.com/album/terrorismo-moderno

martes, 22 de diciembre de 2020

MEGALITH LEVITATION & DEKONSTRUKTOR - SPLIT (AESTHETIC DEATH ADCD 070, 2020)

Al César lo que es del César. Está claro que los dos combos rusos que comparten Split en este maravilloso digipack editado por Aesthetic Death no van a revolucionar ni cambiar los pétreos cimientos del Occult Doom, Doom Psicodélico o como queramos llamarlo. Desde que Cathedral pusiera aquella primera dádiva funesta con The Forest of Equilibrium, quedó de manifiesto que Black Sabbath podían dar todavía muchísimo más de sí y ser padres putativos de todo un nuevo género. Reverend Bizarre rizaban el rizo y Electric Wizard metían el cine fantaterrorífico de Serie B (creo que Ceremonia Sangrienta de Jorge Grau, junto a la imagen de Soledad Miranda y otros iconos son ya patrimonio del género) con un golpe de rigor en la mesa. 

Llegaría más, muchísimo más... porque el Stoner Doom de Sleep y luego Om dan pie a un filón inabarcable... Yob son la esencia y Bong la inmanencia; Ancestors la clase y Naam pegaron duro con una lisergia pocas veces vista. Huata desde Francia ritualizaron mientras que el sello Svart daría cabida a decenas de combos similares a Jex Thoth y Blood Ceremony, que jugaban a meter el elemento que faltaba en el asunto... el Folk Progresivo. Es entonces cuando los propios Cathedral copularon con Pentangle... Circulus follaron con Comus y los hijos e hijas bastardos pulularon sobre la faz de la Tierra. 

Y claro, está la globalización, y ya no es el Tape Trading sino las redes. En Chelyabinsk (Rusia) se forman (2016) MEGALITH LEVITATION en formato de power trío, debutando en 2019 con el más que recomendable Acid Doom Rites. Por su parte, DEKONSTRUKTOR (Moscú) cambian nombre en 2014 (desde 2009 eran THE MOON MISTRESS) y también se componen de guitarra, bajo y batería. Ambas agrupaciones unen fuerzas en una más que coherente edición que revitaliza un género en el que no hay medias tintas, y menos cuando la calidad es tan alta como la que vamos a encontrar en estos triposos 37 minutos.

El digipack de 6 paneles viene adornado con unos dibujos alucinantes de Godlikeikons (podéis seguir sus trabajos aquí) y el sonido de ambas partes tiene esa sensación barrosa, aletargada y drónica tan característica de bandas como Pombagira, además del puntito de bizarrez de desconocidos como los más folk Stangala o Mozergush. Empezando con MEGALITH LEVITATION, no me quito de la cabeza a Bong en esa forma tribal con la que se abre "Opium Ceremony". Sobre una base percusiva entra una línea de bajo mántrica, lenta y parsimoniosa que va adquiriendo aires solemnes con la melodía ultra distorsionada de la guitarra. Interesantes usos de las pedaleras con un Fuzz retroalimentado, batido a punto clara de huevo primordial, y ese pétreo y lánguido uso de la voz que más parece una homilía en la Última Iglesia a la Izquierda de Ganímedes

Todo un himno necrótico que estalla en los 14 minutos de "Despair", muy deudor de Sleep en cuanto a la forma en que avanza y a Bong por los aires espirituales y pseudo litúrgicos. Por cierto que las letras son del poeta Nikolay Gumilyov (1886-1921). Amantes de las partes más progresivas de Saturnalia Temple van a disfrutar de lo lindo con la intensidad alcanzada en la parte final.

DEKONSTRUKTOR son los encargados de la otra mitad. "Beheaded Horizon" es una fantástica y sincopada rendición a los Electric Wizard más sucios. Un riff medio capado se usa como intro y fondo de casi todo el tema, induciendo al trance en el oyente. Voces cargadas de reverb recuerdan a los olvidados Negative Reaction y en suma son más musicales (menos pétreos) que Megalith Levitation. Incluso se permiten ciertos guiños en los acoples de la guitarra que recuerdan al Death/Doom inglés años 90. Una delicia que se va transformando en una mini Jam instrumental.

"Magma Pulse" tiene un nivel que asusta. Abocada a este lado de la realidad y vertebrada mediante una vorágine procesionaria de diez minutos, brilla como luz de estrellas muertas una férrea base rítmica en contraste soberbio con una insidiosa y aguda melodía de guitarra (la afinación es casi Black Metal, para que se me entienda), que acaba convirtiéndose por méritos propios en el sudario psicodélico del magma terráqueo. 

Poco más que añadir. Hacía tiempo que mis intestinos no entraban en gravedad cero con un buen disco de Drone Doom Psicodélico. Ahora solo falta asentar las tripas y soltar combustible.

https://www.aestheticdeath.com/releases.php?mode=singleitem&albumid=4753

viernes, 18 de diciembre de 2020

KOLOSSUS - "THE LINE OF THE BORDER" (SATANATH RECORDS SAT278 / THE RITUAL PRODUCTIONS FNL039, 2020)

Si hace unos días tiraba del palo Grind, hoy toca Black metal de corte atmosférico del proyecto de Helliminator llamado KOLOSSUS. Proveniente de Geona (Liguria), The Line of the Border, debut al largo (después de un Split con Manon) me tiene encandilado porque siendo más de lo mismo, está trabajado de una manera que respira años 90 por los cuatro costados, tira hacia los medios tiempos y se enclava en cierta atmósfera extraña que ni termina de ser Avantgarde ni es convencional al 100%.

La formación se completa con las colaboraciones de la batería de Emanuele Prandoni, bastante curtido en bandas como Anamnesi, Ossario o Vultur (por nombrar unas cuantas), voces esporádicas de un tal Norge, otras femeninas en clave de spoken word a cargo de "Giusy", solo de guitarra de alguien llamado "Daisy" y artwork de aires vikingos a cargo de (toma ya) "Daisy is Dead". Quizás la colaboración más sonada sea la del noruego Vicotnik (Dødheimsgard, Manes, Naer Mataron o Ved Buens Ende...) lo que ya de por sí le da un importante caché al asunto, máxime si el álbum resulta tan bueno como lo es este The Line of the Border. Completa los aspectos técnicos el impresionante sonido obtenido en en la grabación y mezcla de los HVN Recordings, mientras que la edición corre a cargo de Satanath Records y The Ritual Productions.

En 42 minutos KOLOSSUS se basta para darnos todo un viaje de sensaciones atávicas de espíritu nórdico que aparca la teatralidad italiana en el metal extremo para abrazar el clásico sonido permafrost noruego, algo muy patente en la profusión de cánticos susurrados a lo primeros Dimmu Borgir (cuando estaban más cerca del Pagan que de lo sinfónico); así es como empieza el disco con "Abyss":  guitarra en semi acústica levemente rasgada haciendo de intro con cánticos de corte etéreo dando paso como un cañón al contraste del doble bombo en "Fog" que nunca termina de irse por cotas demasiado rápidas y sí más en una atmósfera contenida. 

La afinación aguda característica de las guitarras da ese toque noruego/sueco al asunto, todo dentro de una vértebra melódica nada convencional (cambios de ritmo cercanos al Doom Folk en ciertos pasajes). Sigue otro puente fantástico en "Chains" (preciosa melodía acústica y voces en Spoken Word), para luego enrarecerse el ambiente en "Sin", extrañísima mezcla de melodías orientales dentro de un tema de Folk Vikingo que me descoloca por completo. He leído un montón de reseñas sobre este disco y creo que todas andan bastante perdidas.... KOLOSSUS está más cerca del Avantgarde que se hacía al principio en Dodheimsgard o Ved Buens Ende (salvando las diferencias, por supuesto) que del metal extremo convencional.... es decir, las melodías son intrincadas, el tratamiento de las voces bastante originales... y evidentemente no se llega al punto de ruptura radical de aquellas (lo cual no impide que suenen muy frescos).

"Journey" sin embargo sí que es un trallazo en toda regla. A la yugular como Satyricon, cabalgada a medio tiempo de corte Immortal y lanzamiento de meteoros mediante la catapulta de un doble bombo encabronado. Dueto imposible entre un solo de guitarra (Daisy) y las notas de un piano/teclado, para mí sin embargo es quizás el tema más flojo del disco (por tradicional)... prefiero con mucho el sincopado arranque de "Reborn", tradicional y nada especial en sí pero muy bien tocado pero que a mitad se parte dando lugar a un medio tiempo noventero lleno de Pagan Black a la antigua usanza, con predominancia de riffs de guitarras arpegiadas a lo Burzum. Cuando vuelve a acelerarse se refuerza la epicidad en un fade out largo y violento como pocos (me trae a la cabeza a los Gehenna).

El tramo final pasa por el interludio instrumental "Shores" que abre "Norge" con Vicotnik de Dodheimsgard a las voces y bueno... mejor escucharlo que describirlo. Impresionante. "Glimmer" y sus aires a Opeth con las acústicas en primer plano, para dejar luego paso a percusiones apocalípticas y una eclosión de brutalidad a las guitarras que recuerda a los primerísimos Katatonia para así, aunando melancolía y fiereza finiquitar por todo lo alto este fantástico "The Line of the Border".

https://satanath.bandcamp.com/album/sat278-kolossus-the-line-of-the-border-2020

miércoles, 16 de diciembre de 2020

ESCALOFRÍOS OLIMPIC, PUNTO Y FINAL (a RALPH BARBY y a Alberto Cabrera)


ESCALOFRÍOS OLIMPIC comienza su andadura justo cuando el Bolsilibro hispano estaba prácticamente en vías de extinción. Atrás habían quedado aquel brutal auge del género y el plena caída libre, todavía tuvo espacio de respirar gracias a la renovación ochentera del cine de terror que de forma sublime imprimaría de sangre y vísceras estos últimos coletazos del papel de pulpa. 

Rafael Barberán Domínguez, nacido en Barcelona en 1939 es uno de los grandes del género y su seudónimo de rigor, unido a la psique colectiva de una generación. RALPH BARBY, con mayúsculas y con más de un millar de títulos en su haber, decide crear su propia línea de colecciones tras el cierre de Bruguera. EDITORIAL OLIMPIC se dedicaría a recoger los nuevos trabajos de Barby, obviando a otros autores y dando una cierta coherencia argumental y estilística a las colecciones. La línea dedicada al terror (la otra creo que era Western) contaría con 37 títulos hasta que finalmente, y ya con unos kioskos metidos en otros menesteres, en Junio de 1989 "La Gaviota Caníbal" pondría punto y final a la aventura de ir a comprar el periódico, el paquete de pipas y el bolsilibro de rigor.

Las portadas son encantadoras (conozco a aficionados que las odian) pero para mi gusto tienen toda esa potencia de los primeros montajes a color de las fotonovelas, uniendo collages imposibles y dotando de cierto surrealismo al resultado. Barby junto a Curtis Garland serían los dos grandes artífices del género de terror pulp hispano. Los más serios en cuanto a resultados y de más calidad (dentro de los a veces ignominiosos cánones extraños y códigos de honor del Universo Bolsilibresco). Si en uno de ellos te encontrabas una infumable historia calcada de cualquier film de Serie B, al siguiente que te lees rozas lo sublime con Gore en estado máximo (muy Giallesco a veces) o retorcidas historias tan rara vez redondas por culpa de la poca extensión (96 páginas)... vaya, que no daba para meterse mucho en la psicología de los personajes. 

Todos los clichés habidos y por haber, incluído ese machismo férreo hispano circense, va dejándose de lado en esta nueva oleada de Bolsilibros ya que la percutora presencia de Bruguera ya no ejercía su censura y libro de estilo. Pues bien, tras años coleccionando, puedo decir que por fin he completado ESCALOFRÍOS OLIMPIC gracias al aporte (cómo no, siempre hay alguien que te ayuda a rematar la faena) del amigo ALBERTO CABRERA a quien va dedicado como homenaje este pequeño texto.

Gracias Alberto por el número 27, "Las Sádicas Doncellas". Como siempre, el Karma del Coleccionista te lo devolverá con creces.