Resulta radicalmente imposible aportar algo al excelso texto de Carlos García Simón que adorna el libreto (vinilo y CD con UNIVERSAL MUSIC SPAIN) de Guerra a Todo Eso, esperadísimo debut de FRENTE ABIERTO que tanto ha dado que hablar. Me ha costado trabajo llegar con mis hímenes timpánicos prácticamente vírgenes en un ejercicio cuasi monástico que empezó en el momento en que escuché un pequeño adelanto; a partir de ahí lo tenía claro, ESPERAR. Esperar hasta tenerlo en mis manos, que la crítica oficial se explayara, que salieran entrevístas y artículos y macerar mis opiniones. Quería mi propia opinión sin ninguna contaminación así que me hago absolutamente responsable de lo que leáis aquí porque está totalmente `esterilizado´ del exterior porque no he leído ni una entrevista o texto de lo que ha salido hasta que he quitado el celofán al álbum... y el que de verdad CONOCE MIS CAMINOS.... lo sabe.
Pero claro, nunca me he caracterizado (creo) por callar lo que pienso y aunque me encanta el texto que abre el álbum, choco frontalmente muchísimo con algunas partes en cuanto a opinión (bendita la disparidad). Pero ojo, creo el texto de García Simón es brillantísimo y hace que palidezca cualquier posible cosa que pueda yo expresar aquí y sin ir más lejos, me encanta esto de: `cuando a estos músicos se les habla del agotamiento del flamenco, la reacción va de la duda a la estupefacción. Para ellos, el metal de la voz flamenca es familia lejana de su metal´.
Sin embargo, a continuación lo que voy a hacer es llevarme Guerra a Todo Eso a mi terreno y plantarlo para que broten letras y regar con NINGUNA sabiduría (pero sí con la tranquilidad de la más absoluta independencia literaria) algunos apuntes (nunca breves, no es mi estilo) sobre FRENTE ABIERTO además contando con la ventaja y acervo de llevar copulando literariamente con Marco Serrato (contrabajo), Borja Díaz (batería), Raúl Cantizano (guitarra flamenca / zanfona), David Cordero (electrónica) y Carlos Pérez (guitarra eléctrica / guitarra acústica / piano) bastantes años ya y es por eso que sé (dentro de mí lo sé) que todo esto viene de muy atrás; imposible no acordarse de la rompedora colaboración entre ORTHODOX e Israel Galván en `El Final de este Estado de las Cosas. Redux´ en la franja 2007 y 2009, minuto arriba o minuto abajo coincidiendo con las ediciones de Amanecer en Puerta Oscura y Sentencia, ambos clásicos ya indiscutibles, dupla ineludible y pilar indestructible de un Doom Jazz (sobre todo Sentencia) a la Tartéssica que no voy a repetir aquí lo que significaron para mí.
Allá donde `El Final de este Estado de las Cosas. Redux´ podría asemejarse en su día a esas músicas para instalación / performance de los artistas de la electrónica o el Industrial (en dicho caso el concepto, las coreografías de Galván), el paso del tiempo ha llevado a Serrato y Díaz (por citar solo ese binomio y no distorsionar la reflexión que trato de hacer) a emulsionar sapiencialmente ya no solo a una encomiable independencia artística sino a una cuasi griálica búsqueda de elementos que, tras una larga carrera fructifica en oxitocina sonora en Guerra a Todo Eso que para mí es mucho, pero muchísimo más que una extensión, evolución, reinvención, aclimatación, vuelta de tuerca o como queráis llamarlo del Flamenco o del Doom. Espero que poco a poco en las siguientes líneas me comprendáis mejor.
Importantes siempre los detalles técnicos con la grabación de Raúl Pérez (La Mina) aunque luego algunos cantaores pasen por sus lugares de referencia (Inés Bacán en Estudio 79 por Rafael Camisón, Israel Fernández en Desmodus Sound Estudio por Jose Antonio Muñoz y Ángeles Toledano en La Puerta Estudio por Marcos Muniz). El conjunto luego lo mezcla Marcos Muniz (Idle Hands Audio y La Puerta Estudio) para que Justin Weiss masterice en Trakworx. Hablaba antes del binomio Serrato y Díaz a la base rítmica y cuyos coqueteos / eclosión hacia el Jazz, la Impro y otras formaciones (Hidden Forces Trio, Sputnik Trio...) y discos en solitario se suma la barbaridad de currículum internacional de David Cordero o el inclasificable Raúl Cantizano (sin tenerlo claro del todo, creo que las colaboraciones de Hidden Forces Trio con Raúl Cantizano han sido un antes y un después haciendo que algo tan jodidamente inexorable e inamovible como un Péndulo de Foucault se quede doblado más hacia el flamenco que hacia el Jazz), o esa figura siempre en la sombra pero terroríficamente versátil de Carlos Pérez.
Avanzo un pelín más en la reflexión y del por qué para mí FRENTE ABIERTO es más una comuna que un acompañamiento a un grupo de cantaores porque si esto fuera así, si nos ceñimos al texto de García Simón esto sería solo un tercio de lo que significa Guerra a Todo Eso y aprovecho para citar otro poquito y matizar un poco el punto en el que difiero: `El objetivo de Frente Abierto es acompañar al cante. No es un objetivo distinto al que tuvieran Perico el del Lunar, Diego del Gastor o marote. No quieren violentarlo, retorcerlo ni hacerlo avanzar. Sencillamente quieren hacer su oficio: sacar del cante toda su potencia expresiva´. Y yo digo: vale... sí pero NO. He crecido en un hogar donde se escuchaba flamenco, donde El Cabrero sonaba una y otra vez con el acompañamiento de Paco del Gastor y aunque sé a la perfección lo que significa `si el tocaor es un intérprete no es por la guitarra sino más bien porque su oficio consiste en leer, entender y hacer entender - es decir interpretar- esa lectura a través de su instrumento´, tengo que sostener en más de la mitad de Guerra a Todo Eso ocurre precisamente al revés (premeditado o no).
Ya no solo porque la gran mayoría de las composiciones musicales sean de Serrato (las letras igual) por comentar el nombre que más se repite, sino porque musicalmente la parte ultra arriesgada no la asume la voz. La voz jonda que es una absoluta maravilla en todo el disco es la que precisamente no rompe barreras ni sale de su zona de comfort; lo que sale de la zona de comfort es `la estructura de los palos clásicos del flamenco´ sobre los que se basan las composiciones a partir de una instrumentacion poderosamente voraz e inventiva. Y ahí sí estoy al 100% de acuerdo con García Simón.
Se quiera o no se quiera, es tanta la potencia expresiva e inventiva instrumental del quinteto que la mandíbula se te descuelga y son Inés Bacán, Israél Fernández, Sebastián Cruz, Lela Soto o Ángeles Toledano también deben rendir pleitesía a lo que está ocurriendo detrás de ese brutal telón de terciopelo negro instrumental que tejen como una cota de malla FRENTE ABIERTO. Dicho de otra manera, el cante son en esta Catedral las vidrieras, los Santos que adornan las cornisas o las Gárgolas ominosas que se asoman pero que nunca se olvide que esta piedra está trabajada por unos canteros musicales que han creado una ODA a la belleza; han ejercido de maestros de ceremonia en dar el `estilo sonoro arquitectónico´ preciso para que Bacán, Fernández, Toledano, Cruz y Toledano resuenen con esa apabullante, radical, magia o chispa con la que suenan.
Ese `duende´ que indudablemente poseen los cantaores sube enteros exponencialmente con la dádiva musical de Frente Abierto logrando que se abrace la MÍSTICA (anarquista y social), y ya con detalles como la simbólica portada de Carmen del Vlunt, ineludiblemente deudora de Francisco Moreno Galván (1925-1999), autor de grandiosas portadas de artistas como Jose Menese (las cadenas del interior del libreto me recuerdan la portada de A Mi Madre Remedios), algunas letras que ponen los pelos como escarpias como las de Serrato en "Con el Polvo de tus Huesos" y algunas colaboraciones aquí y allá como la de la Cuadrilla de Huebras Nerpio hacen que los 46 minutos del disco adquieran una tonalidad (a ver cómo explico esto), cadencia o ritmo de suite contextual que separa Guerra a Todo Eso del clásico disco de canciones de Flamenco Jondo que por lo general va transitando diversos temas según el palo flamenco sobre el que graviten.
Ni que decir tiene que esto no tiene absolutamente nada que ver con los tonos poéticos de Lorca, Val del Omar en Omega de Morente / Lagartija Nick (aunque guarde momentos tangenciales) ni con el vanguardismo experimental de Niño de Elche; esto es un disco donde la paleta expresiva que se usa es la del Metal, el Drone (Ambient) y el Doom como vértebra que invita no a la reflexión sino a cerrar el puño y arremeter CONTRA TODO ESO.
Impresionante la apertura con el ritmo arrastrado de la percusión agónica en la soleá popular adaptada de "Parece que te voy viendo". Un sutil espejismo electrónico en la retaguardia sirve de arrope a la fabulosa letra y la armoniosa voz de Lela Soto que se va dando de puñaladas con la más rabiosa y aguda de Israel Fernández en una dupla zurcida mediante guitarra clásica y punzante bajo. Inexorablemente se electrifica todo en una mecedora al filo de un mirador ciclópeo donde atisbamos un plenilunio lunar erosionado en el llanto ácimo y amargo de la pérdida y el desamor. Soleá electrificada con explosión catártica en la que (aquí si me recuerda a Omega) los instrumentos se vuelven salvajes como salvaje son los instintos primarios del ser humano. Glorioso inicio que se continúa con la "Lo que en el Mundo Vale", bambera crepuscular y desértica con inicio Doom Metal que misteriosamente se acopla con una sencillez pasmosa a la voz de Inés Bacán. ¿Alguien puede imaginar riffs de guitarra que en algunos momentos suenen a My Dying Bride o a la escena inglesa en general pero con voces de flamenco? Lentamente va girando la música cuando entra un acordeón (creo que conviviendo con la electrónica de Cordero que es lo que le da el tono litúrgico) y los ecos rituales que siempre aportan los ancestrales ritmos que evoca la Cuadrilla de Huebras Narpio se desenvuelven con un ambiente puramente de Drone Doom que se va repitiendo en un loop `ad nauseam´.
Se me hace corto y me daría para un par de minutos más pero realmente tiene sentido que termine de manera abrupta para que "Con el Polvo de Tus Huesos" ejerza su fuerza centrífuga de manera apabullante. La guitarra flamenca, el Ambient de David Cordero y los sutilísimos roces del arco del contrabajo son un vómito estelar que caen en una fosa universal en un mundo en caída libre. Funesta, negra y plúmbea letra interpretada maravillosamente por Lela Soto (`con el polvo de tus huesos / voy hacer un reloj de arena / pa que en el paso del tiempo / se quede marcá tu huella´). Sigue el interludio en clave verdialesca "... Que la Niebla Esconde" donde la Cuadrilla de Huebras Narpio se desvanece de manera espectral como la luz de una estrella muerta, se exhuma un modal pasaje Jazzero de Serrato, Díaz y Cantizano hasta que nuevamente intentan invocarse los tonos de fandangos ancestrales y se entronca de manera natural con la Serrana de "Si Mañana no Llego", con letras de tintes sociales rurales y musicalmente una monolítica bestia que recuerda a SWANS... intensidad contenida en un sexo musical tántrico con sentidas voces de Sebastián Cruz.
Percusión que destroza, erosiona a cada golpe la columna soltando serrín óseo. Sin prisa, se va todo metiendo dentro de una centrifugadora numinosa (invitados a esa Muzak barroca y apelmazada nuevamente la Cuadrilla de Huebras Narpio) que va dando la sensación de despegue hasta que un poderosísimo pasaje de puro Metal (qué bien se adapta la voz de Sebastián, por favor!) ya no solo recuerda a SWANS sino a unos NEUROSIS que hubieran invitado a tocarse algo en el entierro del Astro Solar (¿se os ocurre a alguien que pueda estar más triste que se extinga el sol que a los que evangelizaron aquella obra maestra de A Sun That Never Sets?).
Contrabajo abriendo paso a la percusión tribal africana cargadísima de cascabeles de "Y Quise Yo Beber", con acupuntura jonda vocal de Israel Fernández y unos preciosismos arábicos de Cantizano que ponen los vellos de punta. Radicalmente opuesta, "Mal Fin Tenga mi Sueño" invoca mediúmnicamente a los Orthodox de Gran Poder y SunnO))) con Leia Soto literalmente agonizando en unos acoples que rebotan en los relieves kársticos de la caliza rondeña escupiendo unas letras que huelen a sudario usado doce veces, una para cada apóstol (`Mal fin tenga mi sueño / Por arrastrarme a este mundo / Sigo esperando el momento / Ay, Arsa y viva Ronda, reina de los cielos / Parece que no llega / Que nunca llegará la hora´). No tengas reparos, crítico de rancio abolengo.... KARSTIC FLAMENCO DRONE DOOM. Tírate por un saliente de caliza tú y tu santa estirpe de Multinacionales, revistas de Infused Indie Shit, vampirismo político, gentrificación. No tengas miedo de desnudarte y vestirte con el musgo de la piedra y atravesar tu cuerpo con astillas de madera en adornos lunares (`Quién me señaló el camino / Que a mí me ha llevao / Yo lo maldigo´).
Cantizano usa la Zanfona para abrir los tientos de "Su Cante me Lastima" que adquiere tintes galaicos y celtíberos donde brilla una sutil electrónica de Cordero (no puedo dejar de decir que está desaprovechado; en mi opinión una mayor presencia de la electrónica hubiera aportado incluso más) fundida en mayestático Folk con druídica voz de Leila Soto. Magnífico los pulsos ultra sutiles de la base rítmica (Serrato / Díaz) que parecen sístoles / diástoles de un corazón extinguiéndose. Llegados a este punto me reafirmo en lo que dije al principio.... es más, si tenéis cuatro manos podeís pellizcarme a la vez los pezones y los testículos que seguiré en mis trece de que `lo instrumental / solista´ es el andamio sobre el que FRENTE ABIERTO arroja sus piedras vocales contestarias y aunque el todo es la suma de las partes, los músicos que tocan aquí no se limitan a transitar entre ortodoxia o heterodoxia ni creo que les importe un carajo. Tampoco creo que les importe si el Cante está agotado o no... al fin y al cabo, ¿cuántas veces se han enterrado al Metal? Guerra a Todo Eso cambia el Paradigma y en mi opinión la fortaleza de su propuesta no está en que haya o no haya una potencia contenida en la voz y el cante. La grandeza y fuerza radica en algo tan básico como que han COMPUESTO una obra magna, que han grabado un disco que al contrario que la gran mayoría de productos, sean del estilo que sean, SÍ atraviesa la membrana hemato encefálica.
Si te quedan dudas, vente conmigo a cabalgar las seguiriyas de la homónima "Guerra a Todo Eso". Música y letras de Serrato, a la voz Sebastián Cruz y Ángeles Toledano en un ejercicio épico de en el que el Doom y el Cante jondo se unen de una manera natural que asusta. Asusta de verdad cómo las sensaciones de ambos géneros son similares... invitan a una introspección rompedora. Se sale literalmente de este plano astral el contrabajo, se sale de la ionosfera los toques cuasi psicodélicos de las guitarras tanto eléctricas como acústicas que suenan a redención y cadalso. Tema dedicado a la figura los andaluces exiliados a la URRS, especialmente al `exilio sevillano de 1939´ en la figura de la José Díaz Ramos (secretario general del PCE), y Manuel Asciclo Romero, jefe provincial de las Milicias Antifascistas y Campesinas (MAOC) y por ende, himno antifascista. Es más, opinión personal, dudo que los colores rojo y negro de la portada sean casualidad.... para mí, anarcosindicalismo o anarcocomunismo en estado puro.
CUANDO EL HUMO SE ACLARA
QUEDA UN FRENTE ABIERTO
EN MI SOLEDAD LIBRO UNA BATALLA
GUERRA A TODO ESO









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