miércoles, 31 de marzo de 2010

BOSÓN DE NAZARET


Parece que por fin en el Cerc estarán de enhorabuena; tras múltiples problemas de funcionamiento a cual más inverosímil los científicos han conseguido hacer colisionar partículas a una velocidad de 7 teraelectronvoltios.... ¿y para qué? Bueno, parece ser que con la intención de reproducir un Big Bang en miniatura y obtener pruebas de la esquiva partícula Bosón de Higgs. Se supone que el experimento reproduce los instantes inmediatamente posteriores al Big Bang y nos darán importantes resultados sobre la materia y la composición de ésta.

Al Bosón de Higgs se le cree responsable de todo el universo y sería algo así como la partícula elemental que está en todo y a la que todo debe su existencia... es decir, Dios para la física.

Muy bien... ¿y ésto quién se lo cree?. Es curioso cómo para algunos es más fácil creer en el Acelerador de Hadrones que en la existencia de Jesucristo. ¿Y por qué digo ésto? Pues porque creo que el creer en ambos es cuestión de la misma cosa... de FE.

Si los científicos no tienen fe en algo tan intangible y etéreo como el Bosón de Higgs... ¿cómo iban a creer en algo así?; y si los creyentes no tienen fe en la resurrección de la carne... ¿cómo iban a cimentar su religión?.
¿Adónde voy a parar con todo ésto? Pues ni más ni menos que para creer en ambas cosas necesitas estar predispuesto... es decir, unos estamos condicionados o "hechos" para creer en el Dios inmaterial y omnipotente y otros condicionados y "hechos" para atribuir la grandeza de la creación a un choque de partículas.... lo cual no quiere decir en absoluto que ambas cosas estén separadas o unos estén en posesión de la verdad más que otros. Prácticamente podríamos decir que todo depende del prisma con el que se ve y que ambas posturas no tienen porqué repelerse, sino quizás formen parte de un mismo todo.

Son dos posturas distintas para un mismo problema, el de la existencia humana.

El ser humano inquieto por naturaleza y meditabundo en estos aciagos días que vivimos, busca la solución a sus problemas de la manera más inmediata posible... encontrando pruebas de la existencia de Dios para así justificar su existencia. Necesitamos creer en algo, ya sea el Bosón de Higgs, Jesucristo, Buda, etc, etc. Necesitamos reafirmar nuestra postura en el universo porque realmente tenemos miedo; un miedo supremo a la soledad y al vacío, un miedo profundo a lo desconocido e inalcanzable.

A buen seguro después del Bosón de Higgs vendrán otras partículas, y otras, y luego otras. Los creyentes seguirán creyendo a pesar de las adversidades y el resultado será el mismo... que el principio y final de todo seguirán tan escondidos e inalcanzables como siempre han estado.

Vivimos en el misterio y moriremos en el misterio pero nada ni nadie nos quitará el placer de la búsqueda de lo sagrado y lo cósmico; entre Bosón de Higgs y Bosón de Higgs seguramente habrá algo más y seguirá siendonos tan esquivo como la mismísima figura de Jesús de Nazaret.

2 comentarios:

  1. Vaya, qué fructifero está siendo tu blog, jeje, ya llevas casi el mismo número de entradas que yo y eso que eres un recién llegado. No he podido leer aún todos los post, pero este me ha encantado. Muy interesante tu planteamiento y lo comparto absolutamente. Que cada uno se decante por uno u otro o por ambos, de todos modos no creo que vivamos para llegar a saber cuál es más certero. Un beso!

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  2. Me alegra que te haya gustado. Espero que no trabajes demasiado esta Semana Santa.
    A Ana se le está antojando hacer un blog. !Que tiemblen los bloggers!
    Un Beso!

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