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viernes, 24 de noviembre de 2023

TodoMal - "A GREATER GOOD" (ARDUA MUSIC; ARDUA021, 2023)

Hace prácticamente dos años que reseñé el magnífico debut Ultracrepidarian de TodoMal (Albacete / Castilla la Mancha) que supuso una dosis de inusitada frescura dentro de los viejos cánones del Death Doom y para más datos, eso que se llama atmosférico. Como no quiero repetir conceptos y genealogías os encarto al texto anterior para que completéis porque mi intención no es dar la vara con datos. Además ya sabéis que Mille (Nexus 6) y Wildman (Christophe) son dos longevos pesos pesados de la escena que se unen a Ornamentos del Miedo, Aathma, HelaOrthodox, Of Darkness o Hipoxia, cada uno con su propia idiosincracia.

Huyendo de esa lacra enorme del Sludge y Stoner que lleva infectando y maleando lo que yo conozco por Doom atmosférico prácticamente dos décadas, TodoMal se sitúan en un punto en el que los suecos Candlemass son la molécula primitiva. A partir de ahí, cada oyente encontrará sus rebabas personales pero las mías están sin duda en esa monstruosidad que Leif Eidling montó en Krux y que fagocitaba ya no solo del Doom o del Dark sino de la Psicodelia (tanto de corte sueco a lo Dungen como de los consabidos Pink Floyd). Luego claro, escuchas algunas construcciones de la guitarra y es imposible alejar esto de la dupla My Dying Bride / Anathema en sus facetas menos agresivas (sobre todo los primeros). El evocador uso épico de los teclados es de corte sinfónico pero nunca meloso, siempre presente pero sin acaramelar al oyente apoyando el devenir de unos temas que tocan ese peligroso sustrato del Avantgarde Doom de olvidadas bandas como This Empty Flow o The Third and the Mortal. Dependiendo la edad que manejes está claro que dirás Ghost o Krux. Yo lo tengo clarísimo y creo que mi postura se ve a leguas.

Por tanto, el sello de culto ARDUA MUSIC vuelve a apostar por una banda que va a fascinar más en el extranjero que aquí y no sé realmente la razón. Puedo estar equivocado pero TodoMal no es la banda que el aficionado patrio de Doom metal escucha por mucho que Candlemass equidiste de todo o que se pueda parecer o no a Hela... por alguna ignominiosa razón (quizás el anclaje hacia la escena postrera de los 90), hay un vórtice alquitranado que se traga a las bandas que apuestan por la melodía y que se desentiende del acople infinito. 

Dentro del apartado técnico me parece fascinante la portada que gracias a los cielos huye de los vacíos dibujitos tipo Baroness que tanto me irritan. `Zoosofías 100´ de Paloma Pájaro (Universitat de Valencia, colección Martínez Gerricabeitia) viste de extrañeza surrealista los 37 minutos excelsos que se han marcado con A Greater Good. La grabación se hace entre los Trinitat y Perdido Studios para luego mezclarse en Montseny y dejar todo a punto de caramelo para que Greg Chandler y sus Priory Recording con el propio Nexus 6 mastericen este triposo viaje hacia lo más recóndito del alma humana. 8 cortes unidos por un hilo narrativo sutil, creo que no demasiado conceptual `per se´, y que mejora en mucho al más efectista Ultracrepidarian

Pasad dentro, que os abro una costilla:

"Silent Mass" abre el disco con un potente riff de guitarra al más puro estilo My Dying Bride de a partir del A Light at the End of the World. La plúmbea base rítmica marca el paso de un corte que en lo vocal transita entre los citados MDB y Krux mientras los teclados general una atmósfera constante que va desde lo épico a lo solemne, alternando momentos solistas con las guitarras; algo así como estar atravesando una gruesa capa de nubes sin saber si caes o subes. Sigue "High Time" que tanto su inicio como desarrollo tienen mucho que ver con los momentos más etéreos y oscuros de los Pink Floyd. Caída lenta y en espiral acompasada por el ritmo de decrépitas notas de piano. Es curioso cómo no puedo quitarme de la cabeza que A Greater Good parece coger la vieja estructura de una Misa Tridentina y ya no porque aparezca aquí y allá el latín sino por el recogimiento espiritual a través de lo musical en el que el oyente se ve sumergido. Evidentemente los tonos no son sacros sino más existencialistas pero para mí tal y cómo se va desarrollando anímicamente todo guarda concomitancias (buscadas o no, que no lo sé) con lo dogmático pero reitero, sin la pomposidad de lo conceptual.

Impagable la apocalíptica apertura de "Infero Tristi", con abigarrada percusión y un regusto muy marcado a Anathema en las voces. El juego de riffs de guitarra es magnífico, distorsión y melodía muy unidas para crear una `mortaja sonora´ que se adorna con momentos en los que hacen aparición las acústicas. Lenta pero inexorablemente todos los elementos se van uniendo en un trenzado musical que roza el Prog, y bellísimo fade out con los recitados en latín (Christophe y Teodora) dando todo el empaque de un olvidado rito litúrgico. El abandono y el olvido se radia desde las profundidades góticas de esa perla de "Ultima Lucerna" (aquí traigo a colación a los italianos Canaan en esa bestialidad de Brand New Babylon que cumple 23 añitos) que prologa de forma natural a "Dust and Nothingness". Me encanta el grado de madurez que ha alcanzado Christophe en la voz y lo trabajadísimas que están las melodías de guitarras que se abren y cierran inteligentemente, sin buscar soliloquios sin sentido.

Casi todos los cortes parecen partir de un explosivo riff inicial que se va extendiendo como el Big Bang. "Antichrist of Love" es otra prueba de una fórmula magnífica que permite incluso jugar con el Dark que practicaran los Katatonia, otro brutal elemento influenciador que he tardado 7 párrafos en sacar y ojito con ese teclado circense muy muy escondido que habita ahí y que (perdonad tanto nombre pero es que me emociono) me enroca con el Mystica de The Blood Divine. Acústicas o guitarra española (creo que de Darío Garrido y protagonismo vocal de Teodora Gosheva para redondear un originalísmo "Loss" que sin solución de continuidad y a través otra vez de la guitarra española desemboca en un mayestático clímax de elevación con "A Greater Good", todo un himno Doom a la vieja usanza y que se te queda clavado. 

Te subyuga, marca y te da la mano y te quedas con la boca abierta del nivelazo musical que se gastan los TodoMal. Uno de mis discos del año.

`Quo Fratres, quid fecist?
Utinam possem vinum redimi
Sorores, quod factum est,
Mentis illi conscientiae
Interioris...´



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