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miércoles, 15 de marzo de 2023

SANTO ROSTRO - "DESPUÉS NO HABRÁ NADA" (DISCOS MACARRAS / SPINDA RECORDS / LA RUBIA PRODUCCIONES; 2023)

En algún momento indefinido, SANTO ROSTRO, la banda de Jaén que debutara con aquel disco homónimo en 2014 se ha transformado en otra cosa. Y no es que no queden rastros del pasado porque somos lo que fuimos indudablemente pero es que este Después no Habrá Nada es el reverso tenebroso y espacial de discos que aun gustándome mucho, como aquel demoledor segundo y muy sureño de 2015 II: The Bleed), o ese ya bastante mutado The Healer (2017), con dificultad llegan a las brutalíficas cotas de este petardazo que se han marcado Miguel Ortega (VI remaches altos, voces y panel de mando), Antonio Gámez (plegarias y IV remaches bajos) y Kuki Galiano (remachadora alta y baja). Dicho de otro modo y jugándome el pescuezo, afortunadamente sueltan lastre Stoner quedándose solo con la parte que más suena a orina espacial y calimas desérticas varias, además de abrazar sin tapujos elementos del reciente Space Rock andaluz a lo Viaje a 800

Han sublimado su sonido e ido del tirón a donde había que ir... a esa hormigonera ciclópea que te mezcla a los Hawkwind con Triana añadiendo velocidad, técnica y crudeza que ya les venía de fábrica. Por derecho propio, Santo Rostro empieza a jugar en una liga diferente que los entronca ya con cosas como Atavismo, Domo o Pyramidal por ejemplo. Lo digo y lo diré siempre: `todo cambia a mejor cuando sueltas el fecaloma Stoner´... un mundo de posibilidades está a la vuelta de la esquina.

Buena parte de cómo suena este impresionante discazo es mérito a dos bandas tanto de Raúl Pérez (La Mina, Sevilla) como de Mario Alberni (Kadifornia Mastering, Cádiz)... brutal binomio que pule un sonido setentero y lo carga de frescura y pegada analógica (ese Hammond y Farfisa!!). Ya luego el artwork es de The Braves Church sobre tremendo bodegón fotográfico de Mano Rosaleny. La semilla se plantó en The Healer y aquí ha brotado una flor musical ácima infecto contagiosa, plagada de colorines psicodélicos y en definitiva la sensación de estar metido durante 34 minutos en una potente y amurallada Centrifugadora de Sonidos. Para editar esto hace falta creyentes, y ahí andan Discos Macarras, Spinda Records y La Rubia Producciones en CD y LP.

Esa apertura de "Telarañas" podría hablar de los últimos 20 años de Rock Progresivo Andaluz. Muchísimo de Viaje a 800 aquí, no puedo negarlo pero con una pegada más áspera y caleidoscópica. Obsesivo el ritmo de la guitarra que se va abriendo en abanico como una metástasis chunga subiendo y bajando la intensidad junto a la base rítmica. Aparecen arabescos y la mala hostia de la voz que se va agriando en angustiosas líneas vocales. Empezamos bien y os aseguro que lo que viene a partir de aquí es de una línea ascendente que ríanse los aztecas y sus pirámides. Sigue "Carcasa Digital" con un puntito metido en el Prog (sobre todo por los complejos riffs de guitarra); la voz, en segundo plano y con cierto eco, recuerda mucho a bestias pardas como NAAM o ANCESTORS. Perfectos los subrayados de lo que parece un KorgMS20 o similar... qué bien le sienta a Santo Rostro el sonido de teclados, abrazándose y soltándose de micro-melodías sinusoidales rayanas en el Math y ojito con el exabruto final.

Tras la subida, "Aire" te mece en sábanas de teclados y aroma andaluz pero sin perder esa fortaleza que meten los sintes; algo así como si los Yuri Gagarin suecos se lanzaran por peteneras. Bailable, cósmico, atávico y primordial, es fabuloso cómo los teclados insistentes como un puño americano electrificado se funden junto con la voz y los coros. Muy bueno cómo se consigue recrear un sonido setentero y volverlo fresco y amenazante, como ese fin de fiesta a ritmo de vértigo.

Siguen los 8 minutos de "Matriz", mini suite dividida en tres capítulos ("Dentro de Otro Sol" / "Presente Infinito" / "Solo Algo") ahondando todavía más en lo anterior; un rock espacial grueso como un meteoro tocado desde la óptica sonora de un Doomster. Fabulosas las letras que parecen mantras reiterativos como eso que sube tras ingerir cantidades abundantes de Gazpacho; y por cierto que digo... ¿cómo sería eructar Gazpacho en gravedad cero?. Quién sabe si quizás el olor a ajo infecto pueda viajar a otras galaxias con más sencillez que el ser humano y es la clave de los viajes entre galaxias. Cierra en disco 12 minutos instrumentales para enmarcar; "Después no Habrá Nada" riza el rizo con un trabajo apabullante de la guitarra, que crea melodías con la sencillez con que se hace un flujo de neutrinos o con la que eyacula un adolescente. La base rítmica, que prácticamente lleva una década junta, no falla un golpe y transmite la potencia del directo (los he catado en directo) al estudio. 

Justo cuando crees que la música va a terminar, sigue sonando en espiral y te va dragando y dragando hacia un pastoral clímax rayano en los Popol Vuh. Glorioso.

¿Qué puede venir después de esta joya? ¿NADA? No, ni de coña... después ya habrá ALGO.

https://santorostro.bandcamp.com/

https://santorostro.bandcamp.com/

https://spindarecords.com/

https://www.larubiaproducciones.com/


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