Páginas

viernes, 7 de febrero de 2020

LIKE DRONE RAZORS THROUGH FLESH SPHERE - "SACRED QUIETUS + MAGISTRA QUINTESSENCE" (ZAZEN SOUNDS; ZZS028/ZZS041, 2019)


El hermético Corpus Musical de LIKE DRONE RAZORS THROUGH FLESH SPHERE es leyenda del underground patrio, o al menos lo es entre los que salen del 4 por 4 de los grupos de siempre. Podría hablar de Drone, de Doom o Ambient, además de que el proyecto lleva activo desde 1999, pero si yo he sido capaz de llegar hasta LDRTFS, vosotros también; los caminos iniciáticos son personales tan intransferibles como la masturbación. Para el coleccionista como yo, siempre ha sido una pesadilla poder acceder a las ediciones limitadísimas de este proyecto y se cuentan con los dedos de una mano (de dedos amputados) las entrevistas que ha concedido CG SANTOS (me tendría que remontar a la excelente y añorada publicación Reacciones Negativas).

Pues bien, el sello independiente Zazen Sounds de Grecia (en su plantel tenéis nada más y nada menos que discos de Puissance, Equimanthorn o Arditi) ha editado Sacred Quietus que cuenta con la particularidad de haber sido grabado sin instrumentación eléctrica. Grabado en 2010, y con dentro de un contexto acústico y espiritual bastante religioso, inspirado en el Wu Wei (la filosofía Taoísta de la No Acción), y donde suenan diversos objetos percusivos fabricados con huesos, cuencos tibetanos, cello, violín y piano. 

Sacred Quietus dura más de 70 minutos y una editadísima parte fue Outro dentro del disco Death de TEITANBLOOD, y es ahora cuando ve la luz la grabación completa (con matices como luego añadiré). El layout es un extracto de la portada del citado Death de Teitanblood con autorización previa del mítico Timo Ketola (investigad vosotros que os llevaréis un patatús con su currículum). 


Al más puro estilo de compositores clásicos rusos o polacos en cuanto a sonido anguloso, nueve partes engloban un todo a modo de suite que se abre con "Abscission", descenso a los infiernos a caballo entre Penderecki y la música de Cámara más abyecta... picos de tensión del violín con contrapuntos salvajes y graves de un piano que suena a estertor cadavérico. A partir de aquí siguen "Dream Daemon Illumination", "Into the Golden Mist", "Celestial Arc Contagion", "Gateless Gate", "Welkin Lamentation", "Consecration Stellar Form", "Black Stars" y "Miserere". El Cello tocado con arco de forma insistente, lenta y lúgubre emula la meditabunda cadencia de un harmonium o una shruti box; los minutos se suceden y no te das cuenta del enorme trance sublime en el que estás inmerso. 

Hablaba de música oriental antes, pero ojo; la raíz aquí es europeísta en el sentido de que no se pierde la tonalidad y las escalas se asemejan más a la clásica contemporánea que a una Raga Hindú, el Gamelan o el Gagaku, por poner tres ejemplos que dinamiten vuestras seseras, pero sí que es verdad que flota en el ambiente una abstracta maraña que es más evidente cuando los instrumentos se juntan todos en una algarabía teratogénica.. ahí es cuando pierdes pie y aunque no haya electrificación, lo drónico te atrapa y subyuga, máxime teniendo en cuenta que Sacred Quietus es capaz de pasar en segundos de la complejidad al minimalismo de Cage o Riley. "Into the Golden Mist" si no me equivoco en minutaje es el ejemplo más claro de las partes más mínimas.


Precisamente la entrada y paso a "Celestial Arc Contagion" rompe con lo anterior y creo que la razón se basa en las espaciadas notas de piano y tratamiento lejano que se le da al sonido. Si fuese un evento bíblico estaríamos en la Parusía, y si fuese un sueño estaríamos en la fase REM. A estas alturas la inmersión es total y la mortaja hermética. La melodía la lleva el piano pero a un ritmo tan lento que requiere de la atención extrema del oyente. Esta parte central ("Gateless Gate" también) no sé si está procesada de alguna forma y me explico; el sonido no es eléctrico en ningún caso ni hay pedaleras, pero la sábana casi Ambient a la que se llega está tan deformada en esencia que, o bien se han usado procesamientos, se han mezclado decenas de capas, o por contra se roza directamente la electroacústica experimental (John Cage versión Tanatorio).

"Welkin Lamentation" vuelve a estar separado de la parte anterior mediante un golpe acampanado abrupto. Procesionario y litúrgico, rural en cierto sentido (campanas a muerto) y con extraños sonidos que emulan a algo salido de una cuerda vocal antropomórfica pero de otro mundo, y como de otro mundo son las texturas cósmicas de "Consecrated Stellar Form". Si alguien transpolara la partitura de una composición de Sunno)) o Earth y la pasara por el tapiz de lo clásico obtendríamos algo similar; un ir más allá del minimalismo sacro de Gorecki que aunque oscuro y lóbrego en formas, tiene resquicios de esperanza, luminosidad y enaltecimento pero en "Sacred Quietus", creedme cuando os digo que lo negro roza la ceguera ("Black Stars").

Podría finalizar la reseña con la descripción de "Miserere", el último movimiento de la obra; me niego a describir su ritual y despiadada belleza. Y que me quiten un diente ahora si no he escuchado durante milésimas de segundo unos cánticos femeninos o infantiles.


Al principio del texto os decía que había un matiz, y es que justo un año antes de "Sacred Quietus", Zazen Sounds sacaba el Split a cuatro bandas Magistra Quintessence donde LDRTFS se unía al NecroFolk experimental del alemán Satanael, el Black Metal de Black Moon y el recomendadísimo proyecto griego Shibalba. Para no romper la continuidad del texto, no os hablaré de los otros artistas, pero sí de los 20 minutos de LDRTFS en forma de "Solibus Orba", una pieza descartada de la misma sesión de grabación de "Sacred Quietus".

El digipack cuenta con artwork de Bertrand Jean Redon, siguiendo un poco la línea argumental oscurantista de Zazen Sounds del blanco y negro. "Solibus Orba" reúne las características de todo lo anterior comentado pero (puede que me equivoque) menos pulido; el sonido es áspero, con un pie el el ruidismo acústico, y con lo que me parece un bodhrán o similar al más puro estilo Martial y Neofolk (y chamánico). Sinceramente, no sé la razón del descarte pero puedo intuir que el estilo es más "musicalizado" y se sale de la onda más clásica de "Sacred Quietus"... o bien se pensó en la duración de un CD, que no hay que complicarse a veces tanto.

Termino aqui, recomendando que os metáis en LIKE DRONE RAZORS THROUGH FLESH SPHERE



No hay comentarios:

Publicar un comentario