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viernes, 26 de noviembre de 2021

MEMORIAS DE LA PESTE, un careo con Noemí Padilla Santana, Alberto Hernández Rivero, Föss y Miguel Sansón.



Con motivo de la inauguración de una nueva editorial (La Tramoyista), y su primer libro, a la sazón una particular adaptación del Diario de la Peste de Dafoe, entrevisto a Noemí Padilla y a los implicados tanto en los dibujos que acompañan el relato como la `música incidental´ que lo acompaña, obra de los ya conocidos por estos lares Föss. Pasen, escuchen, lean y miren.

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Veamos, aunque suene algo manido, tiene que existir un comienzo. Aquí tenemos implicadas a demasiadas personas como para no ir haciendo una presentación lo más individual posible. Lo primer es el texto, evidentemente, ¿quién es Noemí Padilla Santana y en qué momento vital surge adaptar Diario del año de la peste? ¿Por qué una adaptación de un clásico universal?.

NOEMÍ: Buenas. Pues yo soy una licenciada en Filología Hispánica que creció rodeada de literatura, ha habido escritores en varias generaciones de mi familia, he leído desde siempre -devorando los libros desde pequeña- y comencé a escribir muy joven, aunque nunca con la idea de publicar, la verdad. Trabajé como correctora editorial y como profesora asociada de Literatura en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, hasta que decidí dar el salto (con red, no estoy sola) y montar La Tramoyista Editorial. La editorial vino primero y Memorias de la peste, después. 

La idea de adaptar Diario del año de la peste de Daniel Defoe surgió de la mente de Antonio Becerra, que es el tercero en el barco junto con Alberto Hernández y yo misma en el proyecto de La Tramoyista Ed. 

El Diario es un clásico que aún se nombra, pero al que poca gente acude ya. Además, es hijo de su época -una novela ilustrada, es decir, cercana al ensayo- y el texto original es denso, con frecuentes digresiones y análisis que ralentizan la narración, pero la historia que cuenta es tremenda. Nosotros buscábamos un primer producto potente, con valor añadido y que definiera nuestra línea editorial y nos marcara la línea a seguir en cuanto a contenidos y calidades. Y nos embarcamos en el proyecto. 

En un primer momento solo nos implicaba a Alberto Hernández, ilustrador y responsable de toda la parte gráfica de la obra, y a mí, traductora y autora del texto final; pero por el camino tuvimos una interesante conversación con Föss, y el resultado es un libro con banda sonora -¡música incidental!-, aunque creo que has planteado una pregunta específica sobre el tema que te contestarán los propios interesados…

Creo que una de las bazas más potentes es haber respetado el soliloquio del protagonista, ¿te planteaste incluir algún tipo de diálogo y llevarlo más a terrenos comerciales?.

Nunca. El libro es un diario y así hay que mantenerlo. De hecho, como señalas, es lo que lo convierte en lo que es. Aunque es un diario y por tanto está completamente narrado en primera persona a través de un narrador testigo (ya que en realidad la única protagonista del relato es la peste), se cuentan anécdotas que incluyen diálogos y aportan dinamismo al texto. Esto ocurre también en el original. También, por ejemplo, nuestro epílogo, que es en forma de cómic, responde a un fragmente concreto de la novela de Defoe que está escrita completamente en forma de diálogo; es un trasvase formal, pero respetando en todo momento el espíritu del original.

Cuando una persona se decide a adaptar una obra, clásica o no, debe establecer hasta dónde llevar la manipulación del texto, y yo opté por ser bastante conservadora. En realidad me limité a escoger los fragmentos más interesantes, jugosos, escabrosos, emotivos, anecdóticos, incluso graciosos del original y desechar las partes más cercanas al ensayo, las digresiones filosófico-morales o políticas y las repeticiones (Defoe vuelve una y otra vez sobre los temas que le interesan a lo largo del Diario), y traducirlos a un español actual pero con tufillo a antiguo. Donde sí tuve que ser más creativa fue con el epílogo, porque tuve que condensar unos textos enormes en acciones y unas pocas palabras que cupieran en los bocadillos. Pero contaba siempre con la ayuda y la guía de Alberto, que es un crack.

Es absolutamente imposible desligar los acontecimientos pandémicos actuales de la debacle social (y moral) que plantea el libro. Si no me equivoco, el proyecto es anterior al surgimiento de la Covid-19 así que bueno, crea una curiosa sinergia… pero en el momento en el que escribo estas líneas, está en erupción el volcán de La Palma que os toca bastante de lleno. En el primer caso, ¿existe conexión premeditada de la adaptación del libro con la Covid o es casual? En el segundo, me gustaría que retorcierais Memorias de la peste y me contarais si puede usarse como manual de supervivencia (moral / existencial o lo que sea) ante catástrofes naturales como la del volcán.

N: Efectivamente, el libro comenzó a gestarse en 2019, antes de que se declarara la pandemia por Covid. De hecho, cuando todo esto comenzó, el texto estaba ya totalmente terminado y se encontraban trabajando Alberto en las ilustraciones y Föss en la música. Llegamos a plantearnos si sacarlo o no, porque no queríamos parecer los típicos que se suben al carro publicando un libro sobre la peste en plena pandemia (al comienzo de la pandemia hubo un repunte de ventas tanto de Diario del año de la peste de Defoe como de La peste de Camus. El ser humano es así de morboso jajaja), pero era tanto el trabajo ya hecho, y era tan bueno, que no queríamos meterlo en el cajón. Decidimos tirar para adelante con él. Así que todas las conexiones con la situación actual son casuales y, te digo más, son espeluznantes. Hay pasajes del libro que podrían ser el relato de hoy.

En cuanto al volcán de La Palma y el Memorias como manual de supervivencia, es curioso, porque también la plaga de peste de 1665 fue seguida de una catástrofe por fuego, en su caso, el gran incendio de Londres de 1666. Sin embargo, aunque la intención de HF (nuestro narrador) era dejar a la posteridad una guía de conducta ante las catástrofes, más bien ha resultado ser una galería de tipos y comportamientos humanos, que seguimos repitiendo. Y quizás lo que haya fallado no sea la intención didáctica del autor, sino la habilidad o la capacidad de los lectores.

IGNACIO: Más que manual de supervivencia diría que es una fotografía perfecta de lo que es el ser humano y se puede usar precisamente para ver cómo hemos evolucionado poco en ciertos aspectos. Sobre todo cuando entra en juego el miedo, esa bonita emoción que consigue que nos volvamos absolutamente primarios.

Ahondando en la crisis del coronavirus y Memorias de la peste, hay algo que me ha resultado muy curioso. Se podría haber prescindido de esas tablas de datos que se van incluyendo a lo largo de libro, con los decesos y las fechas pero curiosamente y a la postre, acaba siendo un potentísimo “resumen”, alegoría, comparación (no sé exactamente cómo definirlo) con el periodismo actual que en mi opinión se ha decantado más por el sensacionalismo y el dato numérico. Como he vivido todo este asunto en primera persona, al igual que en el Memorias, el infectado y sus allegados acaban convirtiéndose en el mejor periodista posible… en el que de verdad ofrece una plausible verdad. No hay aquí pregunta como tal sino una reflexión. Me gustaría saber tu opinión, Noemí, sobre todo esto. Creo que el “número” (edad del afectado, números de contagiados y decesos, comparar números con la gripe estacional…) sigue teniendo la misma potencia que antaño. 

N: Totalmente de acuerdo. Como autora de la adaptación me encontré ante la disyuntiva de dejar o quitar todo ese meticuloso recuento y las interminables listas que HF recoge en su diario. Finalmente opté por dejar algunas (hay más) por varias razones. En primer lugar por fidelidad al espíritu del original, ese diario ilustrado que lo mismo te muestra una reflexión íntima, personalísima, que el análisis más frío y objetivo de un hecho; en segundo lugar por estética, por el juego visual: las listas rompen el texto y se convierten ellas mismas en protagonistas de la página; en tercer lugar, porque no solo aportan datos sobre la peste, sino información sobre el propio HF reflejando su talante ilustrado, o sea, científico, casi obsesivo con el dato y la exactitud; finalmente, porque muestran la crudeza de la enfermedad y la devastación que supuso. Al ponerla en números deja de ser algo abstracto y se convierte en algo concreto, cuantificable. Algo que sucedió.

Con respecto a la cobertura por parte de los medios, pues te repito lo que ya te he dicho, fue comenzar todo esto de la pandemia y empezar a ver que había cosas que eran igual. En este caso, pues las listas de contagios, mejorías, empeoramientos, franjas de edades, lugares, etc. Pero claro, es que a lo mejor esta es la única forma que tenemos como humanos de sentir un poco de sensación de control ante algo que es incontrolable. También, la disección analítica del suceso nos permite establecer estrategias para controlar o combatir la situación. O intentarlo.

El apartado gráfico de Alberto Hernández Rivero imprime un estilo que casi parece rozar el expresionismo alemán… dicho de otro modo, sus ilustraciones podrían encajar en una adaptación de Murneau. ¿Quién es Alberto y cómo surge su colaboración?.

ALBERTO: Gracias y encantado. La verdad es que me abrumas con la comparación. Es cierto que tuve que hacer un trabajo de búsqueda para vestir el relato, ya que lo que me sugiere la lectura e imagino no siempre encaja con el estilo visual al que puedo acercarme. En este caso necesitaba algo completamente distinto, algo oscuro pero contenido, tratando de sugerir y evocar más que mostrar. La ilustración de los 1950 y 60 me sirvió de guía y la mancha y los pinceles rotos de herramienta. Ha sido un viaje que he disfrutado mucho, y esa etapa de búsqueda la que más. No siempre tengo esa posibilidad. Llevo unos cuantos años dedicándome al tebeo, la ilustración y a la pre-producción audiovisual y esta es la primera vez que puedo tomarme un tiempo para pelearme con las distintas facetas del trabajo. Por eso cuando Noemí y Antonio, con el que había trabajado unos años antes en la novela gráfica 1892, contactaron conmigo para sumarme al proyecto, lo vi como una oportunidad y acepté inmediatamente.

Lectura, música e ilustraciones te meten en una curiosa experiencia difícil de describir. Parece como estar metido dentro de un videoclip. Para cerrar el capítulo de presentaciones tenemos a la banda FÖSS que, alejándose de otros trabajos suyos que controlo, compone una (definido por ellos) “música incidental”. He de decir que el score creado me parece fantástico y bueno, me puede la curiosidad. ¿Cómo ha sido el proceso compositivo de la obra y en qué momento se pone en contacto Noemí con FÖSS?.

IGNACIO: Lo primero, ¡muchas gracias! Nos alegramos mucho de que te haya gustado. Pues, empezando por la última pregunta, en realidad todo surge un poco por casualidad. Llevábamos tiempo dándole vueltas a hacer algún tipo de banda sonora por hacer algo diferente y empezamos pensando en alguna película del expresionismo alemán, pero lo terminamos descartando porque nos parecía que ya se había hecho bastante (sin ir más lejos tenemos los excelentes discos de Toundra con El Gabinete del Doctor Caligari o A Year Of No Light con Vampyr). Y en estas llegó un día Noemí, a la conozco desde hace mucho tiempo, y hablando me dijo que iba a montar una editorial y que el primer libro era una adaptación del Diario del Año de la Peste. Lo vimos claro, nos ofrecimos a ponerle música al libro y no solo no dijo que no, sino que le gustó la idea, así que nos pusimos a ello.

El proceso fue básicamente partir de ideas sueltas, muchas veces solo motivos de piano o sintetizador e ir desarrollándolo, añadiéndole capas, teniendo claro que nos íbamos a salir un poco de nuestro ruido habitual para hacerlo lo más atmosférico posible. Además, un detalle importante era que no podía ser una banda sonora al uso porque no podíamos prever cuánto tiempo se iba a tomar cada lector con cada pasaje, así que teníamos que hacer algo que sirviera para todo el libro (aunque cada tema tuviera una referencia en el mismo). A la hora de desarrollarlo todo se complicó por la Covid, pero en cuanto nos pudimos juntar fuimos cuadrando los temas, grabando sonidos de ambientes o efectos y dándole forma a todo. También partimos de improvisaciones en los temas “Un paseo por la ciudad” y “La furia”, que se crearon a partir de Florial (bajista) improvisando en el local y de ahí fuimos haciendo loops, cortes y metiendo sonidos encima de eso. La verdad es que fue algo bastante diferente y muy divertido, aunque hubo ocasiones en que parecía que se había ido de las manos y había demasiadas cosas por ahí metidas.

Memorias de la peste marca lo que es la primera edición de La tramoyista Editorial. ¿Qué podéis contarme sobre la línea editorial que planteáis seguir? No puede negarse que os habéis arriesgado: adaptación, ilustración, música, una editorial…

N: Pues nuestra línea editorial será el cómic o novela gráfica, novela y álbum ilustrado, el libro objeto… todo con un componente visual. Más adaptaciones de clásicos curiosos y olvidados y proyectos propios curiosones irán viendo la luz poco a poco, ya que todavía estamos empezando. Lo que nos interesa es poner a conversar a las distintas artes con la literatura, sean esta la ilustración, la música, la performance o la que cada proyecto demande, y hacer libros estéticamente relevantes y de calidad. Que nos interesa tanto el contenido como el continente, vamos.

Como amante de la etnografía, antropología, las creencias y los saberes populares, me gustaría que me hablarais algo de El chismógrafo, que si no ando errado va a ser la segunda referencia de la editorial.

N: ¡Sí! El chismógrafo lo firmarán Antonio Becerra e Israel Campos, profesores titulares de Literatura e Historia respectivamente en la Universidad de Las Palmas Gran Canaria. Es una “crónica cotilla” de la Edad Moderna en Canarias, donde sucedieron cosas con repercusión internacional y operaron personajes históricos de abolengo. Podremos leer acerca de los libertinos, de la Inquisición, de los vagos, de las conspiraciones y las maledicencias relacionadas con lugares o personajes históricos concretos canarios, peninsulares y extranjeros. También llevará ilustraciones (retratos, carteles y grabados de la época) y Antonio le ha pedido a Ignacio una banda sonora de “clavicordio picarón” (sic), pero están en conversaciones. Y esto ha sido una exclusiva que te acabo de dar.

Volvamos al Memorias. Recientemente le habéis dado otro rizo a la experiencia llevándolo al directo en una especie de performance. ¿Cómo habéis sincronizado ilustración, música y lectura en vivo y cómo ha resultado todo el proceso?.

N: Sí, hicimos una puesta en carne y hueso, como digo yo, del Memorias en el marco del Festival Rock & Books, organizado por la Biblioteca Insular de Gran Canaria, que aúna literatura y música. Nos venía como anillo al dedo para probar algo que queríamos hacer desde hacía un tiempo, pero que con la pandemia y demás no nos habíamos ni planteado. Además, Ignacio siempre me decía que sería muy complicado llevar la música al directo por la complejidad de la misma, y casi que yo había renunciado a algo más allá de una lectura en vivo con la música pinchada de fondo y punto. Pero se dio la oportunidad, se ve que Föss andaba también con mono de escenario, y se decidieron a adaptar un par de temas para hacer un directo. 

Así las cosas, nos reunimos Alberto, Ignacio y yo para decidir cómo hacer todo y quedamos en que Alberto pintaría un gran cuadro -una ilustración del libro en gran formato, con brochas y pinceles-, mientras Föss tocaba y se leían unos fragmentos. Aquí Alberto y yo nos miramos y dijimos a la vez “Miguel Sansón”. Alberto y Miguel son muy amigos, y tuvimos el honor de que dijera que sí. Después de eso fui a un ensayo de Föss a escuchar lo que habían decidido tocar para seleccionar los textos más afines. Hice la selección, establecí una especie de guion, porque lectura y música no serían simultáneas sino que se alternarían, y se la pasé a Miguel junto con la música. El día de la actuación superaron todas mis expectativas, que ya eran altas; lo hicieron todos genial, son unos artistas todos.

I: En realidad no tuvimos oportunidad de ensayar todos juntos, así que fue un poco a ciegas. Nosotros adaptamos algunos temas para llevarlos más a nuestro terreno “normal”, por así decirlo. Como dice Noemí, hicimos esto porque como los temas eran muy ambientales y con mucho sintetizador y eso era bastante difícil de recrear tal cual, decidimos darle una vuelta metiendo batería, más guitarras y más bajo (en realidad no tuvimos que darle mucha vuelta, los temas que adaptamos casi salieron solos, fue bastante natural). Una vez teníamos claro lo que íbamos a tocar Noemí vino a un ensayo y ya seleccionó los textos, los parones y demás. Les mandamos grabaciones al resto para que se hicieran a la idea y con eso fuimos al directo. 

La verdad es que para nosotros el resultado fue muy bueno y muy sorprendente, sobre todo porque no conocíamos a Miguel y fue flipante escucharle poner voz al texto. Creemos que a la gente que fue también le gustó o por lo menos se quedó con la sensación de haber visto algo un poco diferente, que era la idea. Nuestra intención es repetirlo en algún momento, vamos a ver si se dan las circunstancias para hacerlo.

A este respecto, metemos a otro personaje en nuestra historia. Las voces narradas han corrido a cargo de Miguel Sansón. Aunque yo ya lo sé, me gustaría que Miguel Sansón se presentase a sí mismo.

MIGUEL: Muy buenas, poco puedo contar sobre mí. Desde chiquitito tuve la suerte de crecer entre lápices y libros, y de que mis padres me apoyasen para estudiar Bellas Artes, así que llegado el momento empecé esta carrera para luego darme cuenta que no pintaba nada allí (literalmente), así que cambié de disciplina y me pasé a la escuela de Arte Dramático. Tras 2 años de formación muy felices pegué el salto de nuevo a estudiar dirección de cine. Y por último volví a la interpretación. Pasados los años y por cuestiones personales terminé dejando el teatro y los escenarios y empecé a trabajar en un trabajo "no artístico". Y locutar y poner voz a spots y documentales ha sido lo único que he mantenido de esa vida anterior. 

El proyecto de poner voz en directo a varios fragmentos escritos por Noemí pertenecientes a su libro Memorias de la peste junto al arte de Alberto y la música de Föss ha sido una muy grata experiencia que me ha permitido subir al escenario después de muchos años. Y estoy muy contento por ello.

Para ir terminando, se dice: “Creo que será un buen modelo a seguir por cualquier pobre en caso de que ocurriese un desastre público similar en el futuro. Y, si no se diese el caso (Dios nos salve en Su infinita misericordia), podría aún ser útil de tantas formas que no podrá decirse que su narración no sea provechosa”. ¿Qué enseñanza puede rescatarse de toda la obra (si la hubiere)? ¿Creéis que la historia se repite?.

N: Bueno, yo creo en la sentencia que dice que cuando el alumno está listo el maestro aparece. Considero que podemos aprender de cualquier cosa, y de la literatura en primer lugar de todos. Las historias se repiten, nada en este mundo es infinito, ni siquiera lo que sucede. Los libros siempre son un buen maestro para el alumno que está listo. Ahora bien, el aprendizaje es de cada uno.

I: Sin duda se repite, no solo en algo tan obvio como la actual pandemia sino también ante cualquier catástrofe o situación límite por lo que más que una enseñanza creo que nos permite recordar lo bueno y lo malo que sale de los seres humanos en estas circunstancias.

¿Qué proyectos de futuro tenéis (juntos o por separado) todos los implicados en la adaptación? Por lo demás, muchísimas gracias y este es vuestro espacio para que os despidáis o digáis lo que os plazca.

N: Los siguientes proyectos de La tramoyista, los que están ya en fase de producción, son El chismógrafo por el que me preguntaste antes, y la reedición de las novelas de Natalia Sosa Ayala, protagonista del Día de las Letras Canarias 2021 y tía abuela mía, poetisa, novelista y columnista (y también escribió crónicas y cuentos) ya fallecida. Son tres novelas cortas: Stefanía, originalmente con cubierta e ilustraciones de Pepe Dámaso, quien nos ha dado su permiso para reproducirlas; Cartas en el crepúsculo, que llevará cubierta e ilustraciones de Mª Dolores Abujas (María Bombassat); y Neurosis, ahora mismo con el área gráfica en el aire porque desgraciadamente Laura Castilla (Miss Mensi) tuvo que caerse del proyecto por causas ajenas a la voluntad de las dos. 

Estos son los más inmediatos, pero tenemos varios proyectos más en el horizonte. En todos los que podamos nos encantará volver a contar con Föss o con los individuos que lo forman. A Alberto no lo nombro porque es parte de la editorial, como yo, así que lo tengo más a mano. A Miguel intentaré liarlo en todo lo que pueda y cuadre.

Muchísimas gracias por el interés mostrado, ha sido un placer responder a tus preguntas, gracias.

I: Por parte de Föss tendremos nuestro primer disco listo dentro de relativamente poco y ya empezará el proceso de buscar sellos, ver cómo lo sacamos y cuánto tardará (que parece que los tiempos que están dando para sacar las cosas en vinilo son una locura), etc. En cuanto a juntos, seguro que repetiremos la experiencia de llevar al directo el libro, pero nuestra idea es volver a colaborar en alguna otra edición, esperemos que pronto (lo de la música de “clavicordio picarón” lo estamos estudiando).

Muchísimas gracias a ti por dar cabida en tu blog a tantas propuestas y proyectos interesantes y habernos hecho un hueco a nosotros, es todo un honor. 

ALBERTO: En nada saldrá publicado Isaco y sus aventuras, junto a TIBICENA, Arqueología y Patrimonio, SL; mi primer tebeo completo dirigido a un publico infantil y el primero de una serie que espero me dé muchas alegrías. Y el próximo año si todo va bien, empezaré a publicar en USA con el sello Scout Comics.

Muchas gracias.

https://latramoyista.com/


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