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martes, 14 de julio de 2020

DWAELLICHT - "TE VUUR EN TE ZWAARD" (CAVERNOUS RECORDS CAV022CD, 2020)


"An echo of centuries past, reminiscent of olden days of splendor, superstition and hardship. Indulge in its rich layers of harmony while mourning the inevitable passing of time and glory".


I. DE LUCES Y ANTILUCES.............................................

"Voorbij het firmament
Staat voor altijd een schrijn
Deels verhuld, en schaars verlicht
Door de vlam van 't duistere licht"

La excelente portada de Bram Bruyneel para Te Vuur En Te Zwaard, el Ep debut de DWAELLICHT,  viene en azul amoratado como la cianosis fantasmagórica de un cadáver en Rigor Mortis. 

Si al azul marino brillante le quitas la luz lo que te queda es el morado apagado del Doom. Longitud de onda litúrgica, pseudo eclesiástica y procesionaria que permite ver cosas (a su luz) que no pueden captarse con otros colores. Entramos así de lleno en los terrenos de lo INFRArojo y lo ULTRAvioleta... ahí, en esa fina línea es donde ocurre todo lo que os voy a contar. La radiación ultravioleta no es visible en sí pero sí su eco amoratado a través de lámparas. Digamos que su manifestación corpórea desde el otro lado invisible a la realidad es puesto de gala con un putrescente magenta marmóreo.

Entre el violeta VIVO y la luz ultravioleta VISIBLE queda el violeta ATENUADO, color por méritos propios del Funeral Doom definido como: "constituye una franja con doble connotación, porque por un lado se le considera como parte de la luz violeta visible y por el otro es parte de la radiación ultravioleta (UV).10​ Esta parte del espectro es gradualmente menos sensible a la visión humana, de tal manera que en relación al azul o violeta, se observará comparativamente atenuado (más oscuro), es decir que en lugar de un esperable magenta se verá una coloración de azul púrpura a púrpura salvo que se eleve la intensidad de esta luz".

Un color reflejando el tránsito y paso desde otro mundo a la realidad; arco voltaico de azules espectrales a los que se les ha robado el alma.. porque el alma de la luz existe y existe la anti-luz. Así, abotargado, denso, arrastrado, procesionario pero arrebatadoramente melódico, así es el Funeral Doom.


II. ORA......................................

"Wanneer de zomer ons verlaat
En slierten mist de herfst begroeten
Wanneer de nacht de zon verslaat
En gezegenden beschutting zoeken"

Dwaellicht se forman en Flanders, Bélgica y tras una demo digital (Het Duistere Licht en 2016) debutan con el impresionante Ep Te Vuur en te Zwaard lanzado en CD (Cavernous Records CAV022CD) y en cassette limitado (Back from the Grave Tapes BFTG 11) y que se ha convertido por derecho propio en uno de los mejores trabajos de este palo escuchados este año.

La formación es corta en esta ocasión; Jef Van de Weghe (Moss Upon the Skull, Sacramental Awakened, Fallen...) como ente principal del proyecto tocando todos los instrumentos excepto la batería de Jense Philips (Orb of Torture, Moss Upon The Skull). La grabación se hace a tres bandas entre los The Crypt Studios (guitarra, bajo y teclados), Wooolf Sounds (guitarra acústica) y Buzzkiller Studio (voces). Sobre la portada ya os he hablado bastante en el primer apartado.


La escena Belga de Death/Doom siempre ha sido un filón de bandas apasionantes con un estilo difícil de clasificar. Por lo general muy cercanas a la propuesta de Paradise Lost, My Dying Bride y Anathema, pero con un grado más de lentitud que las lleva a ese terreno nunca comercial de bandas como Evoken, Thergothon o Mournful Congregation... o sea, tal y como os he puesto aquí en un momento, de lo inglés a lo americano y de ahí a lo finlandés y australiano. No brutalmente rompedoras en cuanto a originalidad, pero sí efectivas al 100% con una reinterpretación sublime de los cánones y moviéndose con una fluidez brutal entre melodías lentísimas de épica existencial.

Así se define perfectamente la propuesta de Dwaellicht y que ya tan buenos resultados ha dado con bandas belgas como mis amados Pantheist, Solicide, Wijlen Wij, Until Death Overtakes Me, antiquísimos ya Bellator, In Somnis, Slow o Monads (por citar una banda más actual). Barrido cualquier atisbo áspero que pueda dar géneros como el Sludge o el Drone, aquí se aboga por una decadente panoplia de riffs de corte fúnebre, baterías lentas como las advertencias percusivas de la Cacería Salvaje / Åsgårdsreien (leyenda extendida como una plaga psíquica por toda europa en la psique colectiva), y unas voces guturales pero inteligibles al más puro estilo Ophis o Runemagick.


III. ET LABORA..............................................

"De burcht wordt belaagd
Onzeker overleven
Soldaten onversaagd
Bannieren hoog geheven"

Abre el disco una hiriente guitarra en "Te Vuur En Te Zwaard". El tempo reducido a sístoles y diástoles en calma chicha donde cada nota de la guitarra se expande hacia los lados como mandan los dioses del Death/Doom inglés. Si uno se atiene al extraño ritmo de la percusión (con acampanados exabruptos y ritmo cuasi metronómico) es a Skepticism a lo que más suena. El bajo es circunstancial y ejerce de acompañante a una base rítmica que se sale literalmente... órganos aquí y allá imprimen una decadencia tremenda al resultado (a lo Profetus). En el minuto 4 o así todos los elementos se han acompasado y el tema transcurre inexorable dejándote la sensación de estar respirando a través de unas fosas nasales saturadas de algodón impregnado en vaselina. 

El uso de pasajes con guitarra acústica y teclados nos sumergen en el lado romántico del género... ese que embriaga el alma con el sopor dulzón de las flores muertas. Muy bien ejecutada la guitarra sin aburrir ni un instante, marcándose un pequeño solo incluso en la parte final (coros de voces limpias incluso) que te llevan del tirón a los dos primeros discos de Pantheist, banda referencial en los órganos preludio de "Het Duistere Lich". Un Funeral Doom que lejos de irse por las ramas concentra en 9 minutos una gran variedad de recursos dentro de lo limitado que puede resultar el género. 


A pesar de concentrar toda la melodía en la paleta expresiva de la guitarra no se olvida ningún detalle. Fluye el órgano (imposible no acordarse de Kostas Panagiotou) y un fantástico recitado en la parte final (a lo Pentecost III). El interludio de guitarra acústica pseudo céltica "De Dans Der Vlammen" nos sirve para prepararnos ante la monumental "Vorst"... 12 minutos de Funeral Doom clásico con unas voces guturales excelentes alternándose con recitados apocalípticos cargados de un vibrante eco, quiebros de batería magníficos al más puro estilo Evoken de Quietus y, curioso, mismo resultado de calidad que cualquier disco de Mournful Congregation (quinteto nada más y nada menos).

Sumidos en una escarcha luminiscente, captan reflejos cerúleos unos pútridos líquenes en una vieja losa. ¿Puede un bosque llegar a incendiarse por los fuegos fatuos?. ¿Puede un alma morir de pena?... hubo un tiempo en el que el Anathema (Serenades) sonaban así pero es hora de ceder el trono a nuevas bandas que capturan a la perfección una propuesta añeja para muchos, savia necesaria para otros.

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