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martes, 19 de noviembre de 2019

CRÓNICA 29 FANCINE: LUNES 19


Ayer Lunes fue otra buena maratón de cine. No puedo abarcarlo todo pero cada año hay más y más actividades dentro de FANCINE y siempre hay algo que es imposible de cuadrar con tus horarios, y otras veces simplemente cometes errores de peso. Mi error de peso fue no entrar a ver el documental de NAVAJEROS, CENSORES Y NUEVOS REALIZADORES... y no porque no estuviese bien la película que elegí, sino porque me fascina esa época que ha tratado Rafatal en su trabajo. 

Quizás estoy tan cansado ya que me dejo llevar un poco por impulsos del momento pero espero enmendarlo y ver el documental en algún futuro pase que se haga en Málaga.

Llevo un pleno de 22 sesiones de 22 proyectadas y posibles y lo estoy pasando en grande. No quiero ni pensar qué nos deparará el año que viene el 30 aniversario del Festival (y yo haría si estoy entre los vivos 10 años cubriéndolo de forma humilde y espero que distinta; odio lo formal y académico y espero seguir un estilo propio todo el tiempo que pueda). 

Hoy quiero hablaros otra vez (otros años lo he hecho) de los clásicos. Los clásicos son esos compañeros de sala que no conoces de nada pero que llevas viendo toda una eternidad de días y años... no tienes la más remota idea de qué les gusta o qué les disgusta pero les une la misma pasión que a ti. Esta pequeño texto va dedicado a ellos y ellas, los que habitan en el umbral de las salas y están siempre ahí. Desconozco si sois buenas personas o malas, si os mueve sólo un zombificado impulso eléctrico pero joder, qué mérito tenéis. Aunque nunca hayamos tenido unas palabras entre nosotros, sé que tú también piensas que yo soy un clásico y entre clásico se mueven códigos de honor y respeto. 

Algún día hablaremos, discutiremos, nos recomendaremos películas... mientras tanto, hagamos que la distancia siga poniendo la magia de lo clásico. Sabemos que la magia se perderá cuando hablemos por lo que es mejor permanecer callado. Lo he dicho en otras ediciones pero esa gente fija que va siempre son el Alma Sagrada que sustenta todo. Son como atávicos seres mágicos que alimentan de poder al FANCINE como si fuese un ritual pagano. 

No los puedes amputar de ahí o corres el peligro de que la desgracia nos abata.   

Oh, Clásico, cuídate como amigo y amiga entre las sombras que el próximo año nos reunificaremos en el gran Aquelarre. Algún año todos los clásicos y clásicas nos metamorfosearemos unos con otras formando una gran y gigantesca figura al estilo Power Rangers... la llamaremos EL GRAN CLÁSICO. Dará miedo verlo pero realmente soy (somos) bonachones.

Paso a hablar de películas:


LITTLE MONSTERS (Abe Forsythe / Australia, United Kingdom / 2019)

"David es un vago en plena crisis: su novia le ha dejado, se ha quedado sin trabajo, aunque insiste con orgullo en que está al frente de una banda de música que en realidad se separó hace años. Abusa de la hospitalidad de su hermana, hasta que decide ir a una excursión de su sobrino, por una sola razón: acostarse con la profesora del niño, la señorita Caroline. Pero en el viaje, se topará con algo inesperado: zombis".

Australia en el cine gore y de zombies siempre es sinónimo de al menos pasarlo bien. En esta pequeña joya en forma de comedia pseudo musical no fallan, salvando los clichés que abundan con muy buenos momentos de humor. Lo del cine de infectados es alucinante; la capacidad de crear historias nuevas sobre una misma premisa (al fin y al cabo estas películas siguen un algoritmo: infección, persecución, liberación, posible reinfección). 

Muy bien rodada, con momentos gore que no llegan a hacerla cruda... es casi como una peli gore para niños (¿es posible eso?). Me he divertido un montón y la oscarizada, multipremiada Lupita Nyong'o brilla con luz propia comiéndose al algo más sosainas Alexander England

Siempre lo digo, el cine Australiano es símil como mínimo de diversión a raudales.


KOKO-DI KOKO-DA (Johannes Nyholm / Sweden, Denmark / 2019

"Una joven pareja decide hacer un pequeño viaje para salvar su relación. Necesitan hacer una parada y pasar la noche en el bosque. Sin embargo, no son conscientes de que no están solos: un grupo de artistas aparecen de entre los árboles aterrorizándolos y llevándolos cada vez más hacia una vorágine de terror psicológico y de humillación".

Maravillosa historia no apta para todos los públicos y paladares (su ritmo y forma de contar desesperó al respetable) en la que se tratan temas como los ritos de paso, el duelo y la culpabilidad desde la óptica de una meta narración simbológica al más puro estilo LYNCH. Si te metes dentro de la película, vivirás una perturbadora y claustrofóbica historia de terror psicológico con tintes de drama donde se cuidan detalles como la música o la escenografía.

Pequeños insertos de sombras chinescas parecen hablar del ciclo de los renacimientos o el despertar y muerte de la culpa (es más, el director tiene un corto de 2009 llamado SUEÑOS DEL BOSQUE en esta técnica). Película en sí de difícil interpretación que aconsejo ver abierto de miras y sin buscar excesivamente el hilo conductor. A veces la obsesión por la búsqueda de una explicación a la trama priva a los espectadores de la sensación de estar metidos en una onírica gincana terrorífica. 

Yo le di la máxima puntuación y lo explico: original, perturbadora, cíclica, busca el desasosiego en elementos que deberían ser lo contrario. Si para los niños los cuentos infantiles y sus personajes tienen vida propia, cuando esos personajes irrumpen en el reino de los humanos se transforman en figuras retóricas terroríficas y malsanas. Y reitero... no apta para todo tipo de público. 


ZOMBI CHILD  (Bertrand Bonello / France / 2019)

"Haití, 1962. Un hombre es traído de entre los muertos para trabajar a la fuerza en el infierno de las plantaciones de caña de azúcar. Cincuenta y cinco años más tarde, en el prestigioso internado de la Legión de Honor en París, una chica haitiana le confiesa a sus nuevas amigas el secreto que ha estado persiguiendo a su familia. Está lejos de saber que estos secretos harán que una de ellas, en un arrebato de amor, cometa una atrocidad".

El director de la recomendable NOCTURAMA (2016) nos trae una dosificada película sobre el problema Zombi en Haití. Narrativamente es perfecta, con dos historias que transcurren hasta desembocar de alguna manera en un tenso clímax. La música es un bastión importante tanto para apoyar de forma minimalista algunas escenas como recogiendo cánticos rituales haitianos. Los gestos, expresiones histriónicas y simbología propias del Vudú son sobrecogedores y lo que es la escenografía es perfecta. Me gustaría hacer mención a la fotografía espectacular en las escenas en que el zombificado vaga por la jungla bajo una luz lunar (no sé si serán filtros pero es maravilloso como queda).

Si bien parece por momentos que la película es un drama, pronto se van atando cabos y sin sobresaltos nos metemos en un tramo final muy logrado mezclando el acervo haitiano con lo sobrenatural sin llegar al pastiche, que es lo importante. Para mi gusto, una de las mejores películas de terror que he visto en el festival... sutil, original y tan dosificada que cuando llega el terror te descoloca completamente. Imprescindible.


RIOT GIRLS (Jovanka Vuckovic / Canada / 2018)

"Después de que todos los adultos hayan muerto debido a una misteriosa enfermedad, los supervivientes (adolescentes todos) están divididos en dos grupos: los desdichados Eastsiders y los tiránicos Westside Titans. Cuando uno de los Eastsiders es capturado por los Titans, Nat y Scratch, dos punks y amigas, liderarán a los Eastsiders en una violenta y peligrosa misión que cambiará el futuro de Potter's Bluff". 

Plana, ridícula historia de la directora del corto THE BOX recogido en la película de episodios XX. RIOT GIRLS es un despropósito de principio a fin. No funciona ni como película apocalíptica ni como drama adolescente... a decir verdad, la única comparación que se me ocurre es con la serie SALVADOS POR LA CAMPANA. Cogiendo a actores que han salido en TURBO KID más de un espectador esperaba algo por el estilo, o al menos una malsana muestra de violencia punkarra apocalíptica.... pues no, lo que tenéis es la bazofia más grande que he visto en años (con el permiso de ANDERSON FALLS). Me niego a seguir comentándola que me cargo de vibraciones negativas.

***
Aprovecho el sitio para decir unas palabras sobre algunas películas que he dejado fuera por haber visto con anterioridad. Es lo que tiene fagocitar tanto cine durante el año.


THE GOLDEN GLOVE (Fatih Akin / Germany / 2019)

"Un asesino en serie siembra el pánico entre los residentes de Hamburgo durante los primeros años de la década de los 70". 

Una joya lo nuevo de Fatih Akin. Cruda, despiadada y visceral THE GOLDEN GLOVE, suerte de biopic sobre el asesino en serie Fritz Honka. Como suele ocurrir con este tipo de cine sin concesiones, prima la decadencia en estado máximo (véase HENRY, RETRATO DE UN ASESINO). Sé que hay quien piensa que la caracterización de Jonas Dassler es excesiva... bien, mirad la foto real y haced una prueba. Ponedle las gafas de la época y cambiar el blanco y negro por el color... ahí veréis los perturbadores detalles que hace lo etílico en la faz de una persona. El blanco y negro de la fotografía original no refleja en absoluto la expresión de Fritz Honka, que sí que sería bastante parecida a la aquí conseguida.

Determinadas escenas son repulsivas pero ojo, me parece de un mérito enorme del director no suavizar nada. Si vas a hacer un biopic sobre un asesino en serie no hay nada que suavizar o esconder... si no usas la ficción tienes que recrearte en la sordidez de ese dantesco bar llamado El Guante Dorado en una Hamburgo en plena transición social.

Para mi gusto, una de las que deberían de competir por la mejor película del Festival.

***
Cuando llego a casa me miro al espejo y veo que me han descuartizado. Me llevo un susto enorme pero caigo en la cuenta de que me estoy mirando en mi nuevo espejo con efecto caleidoscopio... eso sí, no os recomiendo que lo uséis para afeitaros o podríais hacer un destrozo.

Mañana más, que no puedo con mi alma.

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