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miércoles, 7 de marzo de 2018

MAUD THE MOTH - "HOME FUTILE HOME" // "THE INNER WASTELANDS" (VARIOS SELLOS; 2012 / 2015)


MAUD THE MOTH nace allá por 2010 como proyecto en solitario de la madrileña AMAYA LÓPEZ CARROMERO, que pronto empieza a arroparse de una serie de músicos, cambios de formación y colaboraciones varias. Yo conozco el proyecto a partir de su "Home Futile Home", editado en 2012 en régimen de coedición por los sellos NOOIRAX, NOMA y EXELLENT RECORDS; el fantástico artwork es de Amaya López-C & Isaac Malakkai, y la grabación nada más y nada menos que en ESTUDIO UNO de Madrid.

Esa primera formación englobaba a: AMAYA LÓPEZ (voz, piano, guitarra acústica), ROBERT GREEN (batería y guitarra), DAVID BLANCO (bajo) y varias colaboraciones de CECILIA TALLO al bajo en "50 Cent Soul" y PABLO PULIDO al e-bow en "Motel Josephine".


El disco recoge muy buenas críticas a nivel internacional y con razón. Una música con toques de Jazz, Soul, Rock en Oposición y Avantgarde con una fluidez que asusta. Fundamentalmente las composiciones se vertebran mediante el piano insistente y la versatilidad de la voz de AMAYA, portentosa donde las haya, y que a pesar de que no soy mucho de jazz vocal, aquí me ha dejado totalmente encandilado. Ciertos aires cabareteros me recuerdan a la música de ALEC K. REDFEARND AND THE EYESORES, otros a cosas como NEWS FROM BABEL o quizás ART BEARS

El caso es que lo progresivo se va destilando magistralmente convirtiendo el Pop en barroco; la voz permuta desde los ambientes nicotínicos de un club nocturno a la majestuosidad que se gasta por ejemplo LEE DOUGLAS con los últimos ANATHEMA. El contraste en la música lo ejerce en mi opinión el piano, que funciona como acompañamiento sublime a una base rítmica intrincada de Avant Jazz (y que se torna lírico y total protagonista del temazo "A Fox Tale") ; por encima, se desliza la voz en ocasiones Soul, otras más Pop, siendo ese contraste lo que da vida y originalidad a la propuesta de MAUD THE MOTH. Preciosidades difíciles de clasificar como la cuasi étnica "As If In The Fall Of Trust" o la píldora folk intimista de "Ford Suite" que pone los vellos de punta por su sensibilidad y delicadeza; el descenso en espiral por una carretera rural a lo MICAH P. HINSON en "The Real Nature Of..." (cerrando los ojos en la oscuridad, un temazo que podría ser banda sonora de cosas como DONNIE DARKO... probad a imaginarlo), que cuando menos te lo esperas te estalla con una melodía descarnada que resulta de alear SWING con CANTERBURY en versión desnuda.


El siguiente paso natural viene de la mano de "The Inner Wastelands", trabajo muchísimo más ambicioso editado en 2015 por ONIRIC RECORDINGS, NOOIRAX y SOTONES. La formación aquí es AMAYA LÓPEZ CARROMERO (voz, piano y percusión); HELENA SKÖLD (violín), SEBASTIAN FREY (cello), ROB COE (contrabajo) y CRISPIN ANDERSON (batería), también encargado de la grabación, mezcla y masterización en los CRISPINSOUND de GOTHENBURG. El artwork del digipack es una sesión fotográfica alucinante de WERONIKA BACHLEDA BACA junto al acabado final de la propia AMAYA, el clásico MANUEL CANTERO y TERESA ESTEPA (PROCESO NEGRO). Juntos construyen un diseño cargado de texturas y fondos lúgubres, de foresta en plena descomposición de colores violetas y cerúleos que dan un aire lúgubre y funesto al conjunto.

Ya en los primeros compases se nota una evolución de la voz de AMAYA hacia la experimentación en "Good Morning Blackbird"; la voz se dobla a sí misma, en susurros o en agudos y huyendo un poco del marcado acento jazzístico del primer trabajo. La fanfarria balcánica "Turpentine" es un puente instrumental hacia "Empires", otro punto álgido poliédrico y de difícil encasillamiento. Toques al nuevo folk con una voz llevada a tonos más extremos (a lo FURSAXA pero sin el tono claustrofóbico y Drone) y un gran acierto fundir el tema en una ordalía marcial de violín, percusiones y contrabajo.



El universo casi a lo TIM BURTON construido por MAUD THE MOTH es sublimado en esta obra maestra que es "The Inner Wastelands", para mi gusto a años luz de su debut como lo demuestra la intensa "Crossbows" (preciosa la base rítmica que adquiere aires de himno). El Cello introduce la música de cámara en todo su esplendor, pero huyendo de la sobriedad y melancolía de cosas como PRESENT o UNIVERS ZERO para hacer algo de raigambre más pop. "Boards & Gasoline" o la pieza de orfebrería de "Eleven" son una muestra de cómo ha evolucionado/crecido el sonido, acercando su propuesta por momentos "en alma" a algunos momentos de algo tan a priori distinto como son THE GATHERING en su etapa con ANNEKE VAN GIERSBERGEN, y si no apagad las luces y enfrentaos a la oscuridad de "Ignis Fatuus" y me contáis. Sublime y épico Folk de Cámara. Lo que hace grande a este disco son sin duda los trabajados arreglos instrumentales, minimalistas y que se abren en abanico conforme uno va aumentando las escuchas. 

Poco puedo aportar ya a los ríos de tinta que se han escrito sobre MAUD THE MOTH, pero a experimentación en "Maud The Deer Tamer" tiene algo de esa impronta popera azulada de los países nórdicos, donde la misma palabra Pop adquiere tintes mucho más prestigiosos que la chabacanería del estilo a la hispana. No digo que esto suene a SIGUR RÓS o BJÖRK, pero ni falta que le hace.

"All Over", y me voy a jugar el pescuezo ahora mismo, creo que gustará a aquellos familiarizados con la belleza de "Painting On Glass" o "In This Room" de los noruegos THE THIRD AND THE MORTAL. Finaliza "Turpentine" con unos sincopados golpes percusivos de sístole/diástole que son cuasi electrónicos que hace preguntarme si el próximo camino de MAUD THE MOTH no será ese, unir lo orgánico con la electrónica y llevar el sonido a otro nivel.

¿Y el presente?... bueno, el presente es el directo "Live At The Reid Hall" publicado el año pasado. Ansioso de ver la evolución del sonido, de momento extingo todas las luces porque las polillas van hacia la luz y no tengo claro si el mensaje que quieren darme es de Muerte o de Vida.

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