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jueves, 28 de julio de 2016

AKIPO - "ANNOY" (GRUPPO UNGIDO, 2016)


No quisiera llevarte a engaño. No hay nada agradable en ANNOY. Tres largas suites y un tema corto de una ferocidad sin límites; ¿sabéis la vocecilla femenina esa de los discos limpiadores que dice: "when you hear the high tone pitch, please skip to track 9"... bien, digamos que AQUILLEAS "AKIPO" POLYCHRONIDIS cabalga el "high tone pitch" y lo defeca en una suerte de noise jazz ultra eléctrico, distorsionado y perturbador donde cualquier atisbo de cordura es simplemente coincidencia. 

Grabado en la habitación de un antiguo hospital de esos de paredes encaladas y fiambres que pululan en espíritu, Aquilleas (SKULLFUCK) descarga una dosis letal que perfectamente podría haber sido usada por el FBI y la ATF en el asedio de WACO TEXAS (véase Rama Davidiana de Adventistas del Séptimo Día). Oblea santificada en el aceite de GRUPPO UNGIDO, en edición en cd-r artesanal con un pequeño artwork interior de un servidor (firmado fuera del tiempo y el espacio, así que ruego valoren lo complicado de caminar por vicisitudes no euclidianas).

Armado con un saxo y pedales de distorsión, nos adentramos en un submundo de pesadilla que te paraliza como el veneno de un Pez Globo. 

Partimos de los devaneos agudos del inicio de "Annoy Spontaneity", donde pronto los reverbs y feedbacks te ponen en el estado de conciencia alterado necesario para disfrutar ANNOY ya no como disco, sino como una celebración y oda a lo atávico y primitivo. Una regurgitación cáustica que lejos de mejorar, se va tornando cada vez mas ácida y oscura (como hervir jugos gástricos con hojas de eucalipto), sabedores de que si finalmente se produce el vómito, será para quemarnos las mucosas de mala manera.

En "Annoy All Artists" el sonido es descompuesto en la exhalación más larga que ha vivido el ser humano. Intensas capas de drone que rozan el industrial sirven de base a los agudísimos timbres de AKIPO, en diálogo interior con la tierra mientras que los pedales apuntan al magma primigenio del que extraen soma los saxofonistas que se dedican a eso de la improvisación libre. Agrio como mirarte los defectos al microscopio. 

Cogemos algo de fuerzas en "Annoy Someone Alone in a Room" (de tono más sosegado) en una especie de soplo asordinado usando el eco de la habitación como instrumento. El silencio a veces resulta más claustrofóbico que el sonido, y quizás es en el espacio entre las notas donde hacemos algo de pie. 

El tema sirve de inicio a "Annoy The Roast Ducks", con un saxo mas melódico de lo que nos tiene acostumbradosy partiendo de la desnudez del instrumento sin distorsión, aunque paulatinamente se va doblando en una suerte de cacofónica suite en espiral ascendente al Cosmos que es una delicia para mis atrofiados y porosos huesos timpánicos. Un diálogo de estrellas en decadencia, de luces que ya no brillan y de pilas abandonadas en juguetes de otro tiempo, que lentamente van perdiendo potencia para al final exhalar su zumo ácido que corroe los engranajes.

Aquilleas Po se aparea con lo ignoto y se nutre de la savia sonora que viaja a través de los sonidos amplificados. 

No apto para viajantes que opten por la seguridad en los viajes... mas bien recomendado para eternautas ácratas que gusten de ignorar de los peligros del pasaje.







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