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jueves, 19 de septiembre de 2013

YEGG - A SUPPOSEDLY FUN THING WE´LL NEVER DO AGAIN (AUTOPRODUCIDO, 2013)


CAPÍTULO 1: MEMORABILIA. 

Veamos. La historia es más o menos como sigue: cinco amigos se reúnen y ensayan a saco un montón de tiempo, se desplazan los fines de semana a Cuenca en coche y un amigo del grupo, JULIAN GARCÍA, entre email y email acaba formando el puzzle sónico de YEGG. Otros conocidos engordan un poquito más la grabación con piano y cello corriendo el resto de arreglos a cargo de la propia banda. A continuación le encargan a otro amigo el artwork del digipack (SERGIO MILLÁN LORCA) quien, ni corto ni perezoso, se saca de la manga un diseño absolutamente delicioso con toques a la imaginería de TIM BURTON y el cine mudo.

Hasta aquí, una breve introducción biográfica de YEGG, nombre también enigmático donde los haya y que os invito a que indaguéis en él. Desconozco el pasado musical de sus músicos, pero dado el alto nivel compositivo que me he encontrado en el disco, dudo que esto haya sido cosa del azar...

Desde luego, cosa del azar no es titular al disco A SUPPOSEDLY FUN THING WE´LL NEVER DO AGAIN, en clara referencia y homenaje al ensayo cómico de DAVID FOSTER WALLACE sobre una semana a bordo de un crucero de ricachones en el Mar Caribe. Un clásico de la literatura del siglo XX del malogrado escritor que acabó ahorcándose en 2008.

Según palabras de la propia banda, su anonimato (no aparecen apenas datos en el digipack que han tenido el detalle de mandarme) responde a un interés puramente musical y no mistérico, y es que piensan que en su proyecto lo realmente importante es lo que escuchas, no los músicos que lo tocan.. así pues, voy a respetar esta premisa y aunque he indagado algo para la reseña, voy a dejar que las palabras y la música hablen por sí solas... bienvenidos al universo YEGG

CAPÍTULO 2: UN RESUMEN.

Vale, bien... pero, ¿a qué diablos suenan YEGG?. Complicadísima reseña la que tengo por delante ya que su propuesta es tan versátil, sutil y trabajada que estoy noqueado literariamente hablando. He escuchado el disco ya una docena de veces y no paro de sacarle detalles y matices y de motu propio se ha convertido en uno de mis discos de cabecera en los últimos días. Reflexivo, melancólico, a ratos esperanzador... apocalíptico, elevador, mágico... un nivel compositivo que me ha dejado con la mandíbula a la altura de los escrotos hasta el punto de usar los pelos de los huevos como hilo dental.

Un preciosista y exquisito POST ROCK que bebe de numerosas fuentes y que para que os hagáis una idea suenan tanto a SIGUR ROS como a STEVE WILSON o los ANATHEMA de los últimos años. Aunque los hayan comparado de refilón con VETUSTA MORLA, grupo al que no controlo demasiado, a mí esto me ha parecido mucho más profundo y oscuramente embriagador.. y perfectamente podría formar parte de la escudería de KSCOPE o estar más entroncados con el eclecticismo de unos primeros MUSE, o al menos es lo que pienso en este momento, ya que vuelvo a repetir que su propuesta me resulta tan rica y variada que mi mente es incapaz de quedarse anclada en un sólo momento y lugar.

CAPÍTULO 3: NOTAS A PIE DE PÁGINA.


Abre el disco PUSH con unas lánguidas notas de guitarra y una caleidoscópica textura de fondo que nos va embriagando como una copa de buen vino... HIDE nos mete de lleno con redobles de batería y una voz en vocoder que al poco empieza a cambiar de registro y que nos indica que la tarea vocal es un peso importantísimo en YEGG hasta el punto de ser un instrumento más quedando perfectamente integrado con el resto de la música. 

WHOA me suena a una especie de híbrido bastardo entre los últimos y más poperos PINK FLOYD y los OPETH del DAMNATION hasta el punto de que no puedo quitarme de la cabeza la similitud con las voces limpias de AKERFELDT de sus periplos progresivos. Las dobles melodías de guitarras te parten en dos mitades en una suerte de delirio en estéreo. En ocasiones es fácil tildar a todo de post-rock y quitarte responsabilidades en una reseña como esta. GOSPEL es directa y me suena a unos AEROSMITH que les hubiesen dado por la parte más alternativa del rock americano. JOSEPH es una preciosidad con una batería que se sale y unos registros vocales nuevamente excelentes con un final del tema que pone los vellos de punta; HATTER un onírico colchón de sensaciones evocadoras, voces susurradas y un ambiente tan introspectivo como desconectar a un ser querido en coma de una máquina que lo mantiene atado irremediablemente a este mundo. Música oxigenada...

Con 2FROZENMICE he captado algo de BRENDAN PERRY de su disco en solitario ARK en el deje vocal del principio, aunque sólo ha sido por unos segundos ya que el tema muta rápidamente a una suerte de doom-rock atmosférico y planeador que me vuelve a desorientar. CLOSE nos va llevando de la mano al fin del camino y BELLS / PULL se fusionan en un fin de fiesta que tiene todo el aire melancólico de una despedida quizás eterna. Punteos de guitarra, ecos espaciales, una voz ya trascendida y unos toques de piano para separar ambos temas... me encanta el detalle orquestal de teclados midi del epílogo y nuevamente el agitar de hélices que entronca con el principio del álbum.

CAPÍTULO 4: EPÍLOGO.

Alucinado por la complejidad y riqueza de sus matices, YEGG me ha seducido completamente. Tienen un sonido muy agradable pero nunca simplista que se aleja de convencionalismos y busca tu centro neuronal de emociones. No importa si vienes del pop, del rock o del death metal porque YEGG van calando como una fría lluvia de principios de Noviembre, cuando todavía no hemos sacado la ropa de invierno y nos empapamos con el aroma a tierra mojada del cambio de estación. Eso sí, nunca incómodos como los bajos de los pantalones vaqueros cuando se mojan ni demasiado empalagosos como el algodón de azúcar de los puestos de navidad... todo en su justa medida.






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