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miércoles, 27 de febrero de 2013

NANA de CHUCK PALAHNIUK (MONDADORI, 2003)

SINOPSIS: "Nana es una novela donde se narra la historia de Carl Streator, un periodista que está investigando diversos casos de muerte súbita infantil para escribir un artículo. El propio personaje sufrió en primera persona la pérdida de un ser querido por muerte súbita, por lo que el tema no le es ajeno. A lo largo de la investigación, Carl descubre que en todas las casas donde investiga hay un ejemplar de un libro recopilatorio de cuentos infantiles africanos, con una nana que mata a quien la escucha. Lo que comenzó como un artículo cualquiera, se convierte en la cruzada vital de Carl, Helen Hoover Boyle (una agente inmobiliaria especializada en casas encantadas), su ayudante Mona y el novio de ésta última ("Ostra") por destruir todos los ejemplares impresos del libro de cuentos infantiles africanos."

Es NANA de Chuck Palahniuk otra muestra de la ágil pluma y sorpresiva imaginación del aclamado escritor estadounidense, autor también de EL CLUB DE LA LUCHA (posteriormente llevada al cine por David Fincher y convertida en género de culto). En 2003 Premio de la Pacific Northwest Booksellers Association, al igual que la anteriormente citada que fué ganadora en 1997. Un escritor aclamado por la crítica que cuenta también con una amplia panoplia de detractores que siempre surgen para mirar con lupa las obras de otros, y es que parece que si alguien tiene éxito en vida, especialmente un escritor, hay que buscarle los 3 pies al gato... cosas del tontuno género humano.
 
A ratos hilarante y a ratos crudísima, NANA es superlativamente onírica e imaginativa, llevando al lector de la mano en un corto pero intenso viaje donde los soliloquios de su protagonista CARL STREATOR me han recordado en alguna medida a algunos de los histriónicos personajes del también grandísimo EDUARDO MENDOZA, aunque menos humorísticos y más oscuros.
 
Algo lineal y repetitiva en algunos fragmentos pero nada que entorpezca la lectura, que acaba siendo realmente amena y divertida... un derroche de situaciones surrealistas que juegan una y otra vez con el lector en un endiablado ritmo in crescendo.
 
Citando con el estilo del autor: "Esos lecturadictos. Esos electrofóbicos."

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