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domingo, 17 de julio de 2011

ARQUEOLOGÍA DE LAS CIVILIZACIONES DEL MAR MUERTO



La polvorienta búsqueda de incunables no es tarea fácil. En ocasiones las reliquias del tiempo pasado nos esquivan, bien por avatares de la misma vida, o bien por poder adquisitivo de otro mejor postor. Ahora bien... ¿qué es lo que yo entiendo por ARQUEOLOGÍA LITERARIA?. Veamos. En los tiempos digitales que corren es fácil darle a una tecla y encontrar un incunable a la venta en la red... todo limpio y aséptico. Pagas con Paypal y te lo mandan a casa limpio y dentro de una bolsa de burbujitas. Pero para mí eso no es ARQUEOLOGÍA LITERARIA... o por lo menos yo no la concibo así. La búsqueda del tesoro añejo y amarilleado debe de realizarse a pie, bajo montañas de libros con olor a polvo que amenaza con provocarte una seria infección pulmonar. Los ácaros conviven con el incunable porque ellos saben atesorar su comida... saben meterse entre las páginas ocultándose de la insoportable luz que los ciega y que los saca de su confortable vivienda de celulosa.
Otra de las premisas que para mí debe de cumplir la búsqueda del incunable es que debe salirme barata; nada de grandes sumas injustificadas solo aptas para adinerados coleccionistas cómodos con portátiles de última generación. Los pulpejos de los dedos deben acabar ennegrecidos por el polvo de siglos y la celulosa que se descompone... y al final, entre aquel hueco que no habías visto y bajo aquel tomo insulso... allí lo encuentras: LAS CIVILIZACIONES DEL MAR MUERTO, de ALBERT CHAMPDOR, con las siguientes características técnicas:

Las Civilizaciones Del Mar Muerto. B., Ayma, 1962.-- 1ª ed., Colección Sumer. Introducción de Rumualdo M. Díaz Carbonell. Ilustrado con 79 fotografías en blanco y negro y 2 mapas. Trad. de Jaime Elías.-- tela, 21x15 cm., 184 pp.

Mi única pega es que al contrario que la fotografía que ilustra este articulito, el susodicho libro no traía la solapa con la fotografía de Petra. Pero vamos, el encuadernado rústico a tela tampoco desmerece para nada el producto final y las sobrecubiertas tan antiguas suelen perderse con el paso de los años y el cambio de dueño de los libros. Las 79 fotografías en blanco y negro son una gozada, ya que muestran todo el entorno del Mar Muerto (Monte Nebo, Petra, Qumran...) tal y como se nos mostraba hace casi 50 años, sin turismo y sin payasadas de mercadillo. Gloria a los primeros arqueólogos que pisaban y se aventuraban a explorar el polvo de los desiertos, los escarpados picos de las montañas o las umbrías junglas congoleñas...

Y luego viene el mimo de la restauración: retirarle el polvo y limpiarlo. Poner derechas las páginas que llevan eones dobladas, borrar las huellas a lápiz de antiguos propietarios (cuando vienen a bolígrafo es todo un problema, y es recomendable dejarlo como está)...
LA ARQUEOLOGÍA LITERARIA no siempre es comprendida por los demás, que en el imperante mundo de los e-books y de los libros nuevos en Fnac y Casa del Libro no entienden que alguien todavía busque libros de medio siglo de antigüedad, ediciones primeras y descatalogadas, o simplemente lo que para mí es nostálgico y evocador aunque no tenga demasiada antigüedad. Bicho raro para algunos y coleccionista de basura para otros, tengo que decir que el placer de la fetichista y mitómana búsqueda es suficiente para contestar a todos aquellos que no comprenden mi aventurera afición.
Como siempre, recordaos que echéis un vistazo a los baúles de los abuelos, y no tiréis nada que a otro pueda hacerle sentir el INDIANA JONES de los libros.

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