Ya no por la presencia del emblemático suizotartéssico Markus Breuss (Clónicos por ejemplo, aunque os aconsejo visitéis su página para consultar currículum o esto se haría eterno) en su mayestática impronta de Doppelganger hermético a lo Don Cherry, sino por cierta aureola que rodea esta nueva Oblea Ungida, que inevitablemente la mente se me ha ido a lo que fuera mi punto de partida con el colectivo GRUPPO UNGIDO de A.L. Guillén y que no es otro que la obra coral Freegiliana de ALMAYATE. Hay algo inmanente, pegado como los tegumentos intestinales a The Other Side of Sleep, obra que hoy os traigo y que va en cierta medida paralela a cosas como el Miles Davis eléctrico (tardío), la frescura que suelta Juan Belda a la electrónica en su Juan Belda Bit Band, y por otro lado, todo ese sustrato de Jazz experimental que está llegando de Chicago a través de sellos como Interantional Anthem y pegándose como una mala encefalitis a mis receptores musicales pero es que además de la experimentación, toda la parte étnica que va haciendo aparición me recuerdan muchísimo a los Dissidenten recién escindidos de Embryo. Majara(já) o no, eso lo juzgas tú, querido lector@.
Y me vais a perdonar que haya empezado tan desordenado pero son las primeras sensaciones que me llegaron de NORMAL, proyecto que es todo menos lo que su nombre indica y que lo componen el polaco Oktafish Vylon a los sintes, programaciones / FX, y Markus Breuss a la trompeta, flugelhorn, trombón, kangling, voz, ektara, radio, percusión y electrónica. Ambos forman la dualidad andrógina de la música de NORMAL, una física y otra vibrátil / etérica a la que se suman textos / voces de la aulladora dramática Inma Bernills y Robert Bayandor Laws (involucrado en la Riogordo Freedom Orchestra)
Juntos y separados, todo a la vez. Físicos o ectoplásmicos, reales o no, se presentan (o brotan) en (juntos o racimo) Frigiliana (Málaga o Tartessos) para grabar esta sesión de casi 30 minutos llamada The Other Side of Sleep y que acaba ilustrando Jessica Finney. El CD lo edita la sociedad Anartista por excelencia, Gruppo Ungido en lo que se me antoja un apasionante collage de sonidos con una postproducción calculadísima como pieza de orfebrería. Eso sí, sobre el papel que haya tenido el acreditado Jorge Doerflinger Aguilera ando un poco despistado pero me da que es el encargado de grabar la sesión.
Metiéndonos en faena, "The Other Side of Sleep Part 1" comienza con un collage de micro pátinas donde es complejo discernir instrumentos. En ocasiones rozando el Jazz nórdico electrónico de gente como Nils Petter Molvær, con notas de piano, teclados, largos drones de trompeta asordinada y en general cierto aroma también al John Hassell del CuartoMundo, además de añadir percusiones tribales propias sin duda de la etapa de Cherry con Ed Blackwell. Voces se erigen como homilías sobre un pasaje que suerta muy oriental, hasta el punto de que creo que comparte cierta estructura parecida a una Raga. Abigarrado y barroquizado, el corte va desplazándose con la aparición de cambios a las programaciones / percusiones de Oktafish que consigue que no se necesite para nada una batería, hasta que en el minuto 4 aproximadamente entra en todo su esplendor la electrónica necro bailable y la New Wave mezclada con Jazz. Una delicia al más puro estilo (vuelvo a decirlo) de la Juan Belda Bit Band pero con algo del eso llamado ethno-Jazz que es una especie de saco sin fondo donde caben mil cosas; de (sin electrónica) Rabih Abou-Khalil a (con electrónica) Dissidenten).
Lo cierto es que es brutalmente pegadiza la manera en la que Breuss va cambiando de la trompeta al fliscorno o la Kangling, trompeta ritual tibetana de hueso. Fresco, cohesionado y con cierto espíritu de maestría en la producción tal y como hicera Miles (salvando siempre las distancias, se entiende) en barbaridades como el mil veces a reivindicar Big Fun. Inma Bernills irrumpe con una mezcla de Spoken Word muy curiosa porque el tono que usa está entre el Kanakol y lo aflamencao urbano. Sigue "The Other Side of Sleep Part 2" con cascada de tonos acampanados, vibráfonos amortajados y espectrales y una voz exhumada de Dios sabe dónde. Electro acústica, gongs, roces metálicos, una voz en lo que creo que es alemán y unas meditabundas notas de trompeta que se duplican a sí mismas, o más bien alternan, con subsónicas sordinas y cierto toque de Noir Jazz. Escuchado con auriculares es una experiencia cinematográfica, pero igualmente onírica donde la atonalidad existe, pero es tan minimalista y tan acertadamente engarzada que la sensación que otorga es la de música sacralizada (eso sí, desconozco en base a qué credo)
Si me ponéis unos alicates en un pezón, os diría que es como "My Favourite Things" pasada por un Alambique y reproducida a un tempo demencialmente lento de timpánicas percusiones, rozando el Doom Jazz, y donde todo el `corpus musical´ se mete dentro de un microsistema que conforme avanza el tema, va adquiriendo ese mecanicismo propio de las Cajas de Música. Eso sí, con la salvedad de los vientos (o serán gaviotas arcángeles?) y lo que me parece la cuerda del Ektara (tradicional del Sur de Asia) mezclándose en una Muzak que conforme avanza (y con ayuda de las voces) se va volviendo más ambiental, hermética y críptica. En resumidas cuentas, si NORMAL querían reproducir un sueño, ya hemos trascendido la Fase REM. Estamos en la Otra Cara del Sueño y lo que ahí habita.... bueno, lo que ahí habita quizás sea más normal que tú y que yo.
DISCAZO PARA SONONAUTAS.
Por cierto, como guía de escucha, o simplemente como objeto meditativo, podeís probar a contemplar fijamente la portada y ver como se os aparece Daevid Allen en un sudario fosforescente. Avisados quedan.
https://gruppoungido.bandcamp.com/album/the-other-side-of-sleep
https://markusbreuss.bandcamp.com/


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